Mejorar la relación de pareja: ¿Qué puedo hacer? Recomendaciones para una vida en pareja saludable.

Mejorar la relación de pareja: ¿Qué puedo hacer? Recomendaciones para una vida en pareja saludable.

Para muchos, encontrar a la persona ideal para compartir su día a día, es el estado perfecto de entender la vida. Sin embargo, cuando la relación de pareja deja de ser agradable y ya no ves a esa persona de ese modo ideal, todo se complica.

Por ese motivo, te voy a intentar ayudar, compartiendo contigo algunas recomendaciones que todo tendríamos que tener en cuenta para una bonita y sana  relación de pareja.Dichas recomendaciones no sustituyen la labor de un profesional cuando la terapia de pareja es necesaria

Antes de nada, no creo que sea necesario decir, que una relación de pareja es algo de dos. Por ello, cuando las cosas no van como nos gustaría, el recuperar la buena armonía con el otro depende de ambos. La implicación de una sola de las partes podría funcionar durante un tiempo, pero nunca proporcionaría el resultado de una relación satisfactoria para los dos. Dicho esto, en las relaciones de pareja, al igual que en otro tipo de relaciones, se establecen roles, ya que debido a la forma de ser de cada uno de los miembros, de forma implícita, cada uno juega un papel en la relación, por ejemplo, uno es más cariñoso que otro. Pero esto tiene que ser algo aceptado por parte de ambos como algo natural entre ellos.

Ahora ya sí que paso a compartir contigo esas recomendaciones para mejorar tu vida de pareja

  1. Muestras de afecto a diario. Para crear un clima emocional adecuado , es necesario demostrar el afecto al otro. Partimos de el hecho de que la pareja se quiere, con lo que el afecto existe ¿Por qué no compartirlo con el otro? Si de forma espontánea no te sale dar un abrazo, o un beso, hazlo de forma voluntaria hasta que sientas la necesidad de hacerlo sin proponértelo.

2. Comunicación efectiva. Básicamente consiste en decir lo que realmente queremos decir, no dar por hecho que el otro tendría que saberlo y entenderme.

3. Dejar de jugar al adivino. Tu pareja por mucho que te quiera y tu creas que te conoce no es adivina. Así que si quieres algo pídelo, si necesitas cualquier cosa dilo, no esperes a que el otro lo adivine. No por eso se perderá la magia

4. Comunicación asertiva. Expresar lo que sentimos con nuestra pareja es algo necesario y saludable para ambos, pero eso no nos da derecho a soltar por nuestra boquita lo que nos plazca. No caigas en el error de responsabilizar al otro de cosas que te corresponden a ti, fuera los reproches.

Por ejemplo,  Imaginemos la situación en la que  me siento mal cada vez que mi marido llega a casa y no me saluda de modo afectuoso y a mi me gustaría que lo hiciera

Esposa: Parece que no te importe, haces que me sienta un cero a la izquierda.

Marido: No sé de que me estás hablando, estoy muy cansado, no tengo ganas de discutir.

En esta situación la chica realmente necesita un beso cordial de llegada a casa, pero por no decirlo, culpa a su pareja de hacerla sentir fatal. El marido se siente atacado y responde con un contraataque.

Resultado: ella sigue sin su beso de bienvenida y él enfadado y más lejos de ella.

Solución: Evidentemente hay varias opciones. Si me apetece que este aspecto de mi pareja cambie puedo ser yo quien de ese beso, o pedir a tu marido que te gustaría ese beso al llegar a casa porque te haría sentir mejor. Seguramente, él está dispuesto a darlo y con el paso de las semanas se creará una costumbre saludable.

5. Aceptar al otro tal y como es. No nos podemos pasar la vida, queriendo cambiar al otro. Cuando decidiste compartir tu vida con él, fue con el pack completo.

6. Llegar a acuerdos para negociar situaciones que os puedan beneficiar a los dos

7. Respetar el tiempo de pareja y tiempos individuales. Reservar un ratito a la semana para hacer algo los dos solos, pequeñas cosas o actividades que os dediqueis el uno al otro para cuidaros.

8. No olvidéis que sois un equipo. Remáis en la misma dirección, no veas a tu pareja como el enemigo.

 

Psicologos en Murcia

Terapia de pareja

Vanesa Hernández, Psicóloga

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Decálogo para padres separados.Guía rápida.

Decálogo para padres separados.Guía rápida.

 

“Psicólogos en Murcia”

 

imagesCAOWMP8QEn mi anterior publicación, expliqué brevemente cómo se puede manejar una separación de pareja con los hijos pequeños.

Porque una separación de pareja es una situación bastante complicada, pero que, dependiendo de como la reconduzcamos con ellos, puede normalizarse bastante rápido, y sobre todo, no generarles sufrimiento, me he decidido a realizar una Guía Rápida de consejos que os ayudará a manejar la situación de forma sana emocionalmente hablando.

DECÁLOGO PARA PADRES SEPARADOS.

1. Haga posible que su hijo no deje de sentir un hogar. Que cada padre cree un espacio en su casa para que el niño pueda tener sus cosas y realizar sus actividades y juegos de forma cómoda. Que se sienta en su casa, no es un invitado.

2. Mantén contacto frecuente con tu hijo para que no se sienta olvidado. Tu te acuerdas de él, pero él no lo sabe.

3. Establece un rutina que le permita a los hijos hablar con sus los. Planea el modo para que el niño tenga claro que puede hablar con su padre o madre cuando quiera.

4. Llevar este plan a la práctica. Es decir, que el niño realmente hable, aunque sea por teléfono todos los días o cada vez que quiera con el otro, sin observar que eso puede ser un problema, o que no es momento para ello.

5. Recordarle a los niños continuamente que pueden contar con ambos. Nunca es suficiente las veces que se les recuerde.imagesCAXDIMXC

6. Preparar al niño con agrado para recibir al otro. Que esté vestido a tiempo y que el intercambio no suponga un momento de tensión.

7. Evidentemente, estar a la hora cuando se queda con el niño.

8. No cancelar los planes con el niño.

9. Mantener una comunicación abierta con el otro padre. Que todos podamos hablar con libertad con todos. Que podamos ser partícipes de lo que nuestro hijo hace con él o ella, con normalidad.

10. Se flexible a la hora de manejar horarios y actividades. Lo primero es el niño.

Además:

1. No controles la vida del otro padre, ni la de tu hijo con él. Lo importante es que el niño lo viva con normalidad.

2. No utilices al niño de canal de comunicación con el otro. Lo que le tengas que decir lo haces tu y sin el niño delante.

3. No hablar al niño de modo negativo acerca del otro. No ayudará ni para que tú te sientas mejor ni tampoco para que tu hijo lo haga.

4. Tu hijo no es un servicio de mensajería, así que, no le utilices para realizar pagos ni para dar ni devolver cosas.

5. No aproveche el momento en el que se ven por el niño para discutir o hablar asuntos de adultosthCAO27806

6.  No pongas al niño en la tesitura de elegir. No le hagas preguntas del tipo ¿con quién quieres vivir? ¿con quién estas mejor?

7. No interrogues al niño cuando venga de estar con el otro, ni tampoco le adviertas cuando se vaya a ir.

8. No utilices al niño para hacerle daño al otro. No se si conseguirás hacerle daño a tu ex-pareja, pero a tu hijo seguro.

9. No te estanques en el pasado y revivas continuamente las emociones negativas con tu hijo. No necesita verte enfadado/a todo el día, ni triste…

10. No olvides, que eres tú quien eligió un día a la otra persona y ahora has elegido separarte de ella. Tu hijo no ha elegido. Haz que sea lo más fácil para él.imagesCALKWEMG

Vanesa Hernández / Psicóloga en Murcia

Consejos para padres separados: cómo manejar con mis hijos mi separción de pareja

Consejos para padres separados: cómo manejar con mis hijos mi separción de pareja

psicólogos en Murcia”

 

thCABW8WBWEstá claro que una separación de pareja, es algo que a nadie nos gusta vivir. Es un proceso doloroso, desagradable y que reporta cambios en la vida de todos. Y cuando digo todos me refiero al hecho de que, cuando una pareja con hijos se separa, los hijos también experimentan los cambios de la separación.

Esto no significa que vaya a ser en sí misma una experiencia traumática para los niños y que hay que evitarles a toda costa.  la mayoría de las parejas con hijos, cuando se plantean la separación, al menos uno de los dos miembros de la pareja sabotea el intento de separación por salvaguardar a los niños. Esto provoca que la relación seguirá mal durante más tiempo, los niños lo vivirán y finalmente la separación será más dolorosa.

Un niño no va a ser más feliz porque sus padres estén juntos. Un niño será feliz, cuando se sienta querido y encuentre seguridad a su alrededor, cuando le demos motivos para que se sienta tranquilo.

Lo que no podemos esperar que ante una noticia así, el niño se alegre y lo entienda como un adultos  y no experimente las reacciones propias de un proceso de adaptación.

No podemos pedirles a ellos, lo que nosotros mismos como adultos ni siquiera somos capaces de hacer. Normalmente le pedimos a los niños que hagan cosas que nosotros no hacemos, y pensamos que ellos no se dan cuenta o se lo argumentamos con que en su caso es diferente.thCAO27806

Afirmaciones como “tienes que respetar a tu padre” “tu padre es bueno” “No le hables mal a tu madre”, le pueden sonar a chino a muchos niños cuando observan en su día a día que son sus propios padres los que no se respetan, o aguantan la presencia del otro y se insultan y hablan sin respeto continuamente.

Ante una separación, la reacción de un niño puede ser diversa, dependerá de la edad del niño, de su personalidad, de cómo haya sido la relación de los padres previamente, y la de éstos con el niño.

Lo común a casi todos los niños es su deseo inicial de que la situación no esté ocurriendo, y por ello en algunos casos se enfadan con los padres y adoptan una actitud de rebeldía y de acusar a los padres de no quererle lo suficiente, si no lo arreglarían.

No siempre es así, en ocasiones se pueden sentir culpables por pensar que el motivo o uno de los motivos de la separación puedan ser ellos mismos, ya que en alguna ocasión hayan visto que los padres han discutido por él. En cualquier caso, la reacción en la mayoría de los casos no es buena, lo que tenemos que entender como una reacción inicial, que se podrá reconducir.

Lo que a los niños les preocupa en la mayoría de los casos es qué va a ser de ellos, qué va a pasar con su vida, sus costumbres, sus amigos, si podrán seguir teniendo la vida que tienen. Cuando son algo más mayores, les preocupa también si podrán estudiar lo que quieren. En definitiva, lo que les preocupa es cuanto cambiará su vida por la separación de sus padres.

Muchos también se preocupan por sus padres. Dependiendo de los motivos de la ruptura y cómo les vean, siempre tendrá la visión de que uno de los miembros de la pareja puede sentirse más débil. Como en la mayoría de los casos, es el padre quien abandona el hogar, se preocupan si estará bien en su nueva casa, si se sentirá solo, si se podrá ocupar bien de todo él solo, etc.

Partiendo de que como sabemos la situación no es agradable para nadie quién la vive, y que con el dolor inherente a ella poco podemos hacer, los adultos tendríamos que exigirnos que, tanto a nosotros mismos, como a nuestros hijos nos reportara el menor sufrimiento posible.

Dolor y sufrimiento no son la misma cosa.

El dolor en este caso ,es  la emoción que experimentamos inevitablemente cuando sentimos la pérdida de muchos aspectos de nuestra vida, tanto prácticos como emocionales, que nos gustaría que no ocurrieran pero la realidad es que están pasando.

El sufrimiento es la emoción  que experimentamos cuando no aceptamos la situación y nos resistimos a ella luchando con que las cosas no sean como realmente son. Puede ser de manera directa, peleando con la situación, o indirecta, negando lo evidente esperando que las cosas cambien.

Por tanto, si aceptamos la situación y la manejamos para que no haya una resistencia a ella, el dolor se aliviara mucho antes y no sufriremos con lo ocurrido.images[3]

¿Qué podemos hacer con nuestros hijos para que esto sea así?

  1. Los hijos se sentirán mucho mejor cuando los padres:
  2. No peleen entre ellos y se ocupen de que sus vidas sigan hacia adelante. Que sepan controlar sus emociones negativas como rabia, enojo, pena, tristeza, delante de ellos.
  3. No utilicen la separación para resolver su rencor.
  4. Ante la duda de qué hacer ante una situación, antepongan el bienestar de los hijos.

Además:

  • Lo más importante es que los niños sigan manteniendo relación con los dos padres. Si esto no ocurre a largo plazo los niños pueden sentirse tristes y deprimidos.
  • Los padres han de mostrarse como personas razonables, que han decidido terminar una relación de modo sensato e inteligente.
  • Los hijos necesitan admirar a sus padres, que sean sus personas de referencia a las que acudir ante una dificultad. Por ello, es necesario que sepan apartar sus diferencias, y que los hijos sean un bien común. Los hijos necesitan tener el apoyo de ambos padres.
  • Por otro lado, en ocasiones la separación de los padres, puede servir para acercar la relación con los hijos, y que padres e hijos puedan relacionarse de un modo diferente a partir de la separación. Todos tendrán que aprender a actuar ante esta nueva situación. No hay que asustarse ante este hecho. Simplemente tener la actitud de cambio.
  • Siempre habrá que apoyar la relación con el otro padre. La relación de los padres ha de ser cordial para que los niños no se sientan desleales o con la necesidad de posicionarse en un bando. Los padres no han de entrometerse en el tiempo que el otro pasa con los niños. Deben de apoyar esa relación.

Otra de las grandes dudas cuando los padres se separan es que deben saber los hijos, que hay que explicarles.imagesCAS1C1E3

Lo que los hijos deben saber ante la separación de sus padres es:

  • Con quién vivirán.
  • Quién cuidará de ellos.
  • Dónde vivirá cada padre.
  • Cuando verán al padre que ya no vive en casa.
  • Que los padres se están separando, no mentirles ni ocultarles información, pero adaptarla a la edad y sin dar detalles innecesarios.
  • Que aunque una vez se quisieron, que la relación ya no funciona y por ello termina, pero que a ellos se les sigue queriendo igual, y que tratarán de llevar la situación lo mejor que puedan.
  • Y sobre todo, asegurarles que se les escuchará, y que su vida cambiará lo menos posible y todo seguirá prácticamente igual.

Si la situación desembocara o degenerara en algo más complicado, siempre se podría consultar a un profesional que reorientara y recondujera la situación.

“Psicólogos en Murcia”

Miedo: ¿Motor o freno? ¿Amigo o enemigo?.

Miedo: ¿Motor o freno?  ¿Amigo o enemigo?.

images[8]Si nos ponemos a hablar del miedo, todos sabemos de lo que estamos hablando.

Una y mil veces hemos podido sentir miedo en nuestra vida.

Es nuestra emoción más primaria, ya que su función es ayudarnos a sobrevivir y protegernos desde que llegamos al mundo.

Tanto es así  que no necesitamos tener ´conocimiento ni razón para sentirlo. Nos alertará de modo automático de cualquier amenaza que nuestro cerebro perciba, y su modo de avisarnos es hacernos sentir eso, MIEDO.

Aprendemos a que esa sensación significa que algo va mal, por ello cuando la sentimos conectamos nuestro radar porque algo en nuestro alrededor está fallando, algo puede hacernos daño, a nosotros o nuestros seres queridos.

Visto así es un mecanismo totalmente positivo, ya que es el motor de avanzar, de sobrevivir a las circunstancias.

Sin embargo, ¿es realmente así? Párate a pensar. El miedo ¿Te mueve o te paraliza?

Supongo que la respuesta mas común será: “Depende”

Desde mi parecer el Miedo es la emoción más poderosa con la que cuenta el ser humano, se esconde debajo de muchas otras emociones, y de forma explícita o no, nos mueve o frena para casi todo en nuestra vida.

Nos mueve por miedo a que si nos paramos ocurran o dejen de ocurrir cosas. Y nos frena por miedo a lo que pueda ocurrir, por miedo a perder lo que un día conseguimos, y ante el riesgo, preferimos quedarnos como estamos.

Frases como “piensa mal y acertarás”, “Mas vale malo conocido que bueno por imagesCASKER3Vconocer”, “más vale un pájaro en mano y ciento volando”, hacen referencia a este echo.

Lo que cotiza alto hoy día es la seguridad, la estabilidad, pero ¿Realmente hay algo seguro y estable? ¿Puedo yo realmente estar seguro de algo en esta vida?

Todos sabemos que no, y el ser conscientes de ello, nos provoca entrar en la rueda de querer controlar lo máximo posible porque se supone que cuanto más lo hagamos, más cerca estaremos del bienestar.

Sin embargo, como no se puede, podríamos estar así siempre.

No creo que diga nada nuevo si afirmo que lo único que podemos controlar es nuestro presente.

De lo que pueda ocurrir no nos podemos ocupar, sólo podemos preocuparnos. Y ahí es donde nuestro miedo pasa de ser un motor a ser un freno.

Nos podemos ocupar de hacer lo mejor que podamos en este preciso momento nuestro trabajo, pero de si me despedirán o me harán fijo en la empresa o me darán un aumento sólo me puedo preocupar. No me puedo ocupar de ello porque aún no ha ocurrido. De lo que está ocurriendo, que es el momento inmediato si, pero de lo que ocurrirá mañana no.

imagesCAQURNN8Y ahí está la clave.

El reeducar a nuestro miedo, que tan maleducado fue por los refranes y creencias populares.

Desprendernos de esa herencia que la sociedad en definitiva nos dejó, y empezar a asumir la responsabilidad real de las cosas.

OCÚPATE DE LAS COSAS PARA QUE TU MIEDO CUMPLA SU FUNCIÓN DE MOTOR Y DEJA DE PREOCUPARTE PARA QUE NO TE FRENE MÁS

Estos refranes junto con la creencia popular de que la felicidad y el bienestar son sinónimo de control y seguridad, son en parte responsables, de que en lugar de utilizar el miedo como un motor, nos sirva para limitarnos y permanecer parados el mayor tiempo posible.

Y entonces se produce el efecto llamado “profecía autocumplida”. Terminamos provocando lo que mi miedo me dijo que ocurriría en un principio.

Como me da miedo a esforzarme en un ascenso y luego no soportar la frustración que supone el que no me lo den, por miedo a sentirme fracasado , pienso que no soy lo suficientemente capaz. No lo intentaré como debiera y terminaré diciendo, “Lo ves yo sabía que no me ascenderían”.

y como esta situación infinidad de muchas otras que sin darnos cuenta, por nuestro afán de controlar perdemos de vista que es el miedo el que nos está controlando a nosotros.

Toma las riendas de tu vida, y déjale al miedo sólo el lugar que le pertenece.

Alíate con él, no dejes que el enemigo siga en casa.

 

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Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad: Indicaciones prácticas para su manejo

Trastorno por Déficit de Atención con  Hiperactividad: Indicaciones prácticas para su manejo

hiperactividad[1]¿Observas que tu hijo es más inquieto que el resto de niños?

¿Que no puede dejar de moverse?

¿Que incluso sentado se remueve en su asiento?

¿Que se levanta continuamente de la mesa o cuando está en clase?

¿Que corre o salta en situaciones donde no es apropiado ni por las circunstancias ni para su edad?

¿Tiene dificultades para jugar con otros niños?

¿Le cuesta guardar turno y precipita sus respuestas?

¿Interrumpe actividades de otros?

¿Es despistado, incurre en errores y parece que no te escucha cuando le hablas?

¿Tiene dificultades para organizarse y le disgusta hacer cualquier tarea que implique un esfuerzo mental?

Si tu respuesta es afirmativa a varias de estas preguntas, puede ser que tu hijo sufra un Trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH)

El Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es un trastorno que se caracteriza por la presencia de tres síntomas atípicos:

  • Déficit de atenciónimages[3]
  • Impulsividad
  • Hiperactividad motora y/o vocal.

Se identificará como un trastorno cuando, dichos síntomas o los comportamientos que se deriven, se observen con mucha frecuencia e intensidad en comparación a niños de su edad, e interfieran significativamente en su vida escolar, familiar y social.

En el tratamiento para el niño o el adolescente, se trabajará  conjuntamente padres, maestro y terapeuta, para dotar al niño de estrategias, que le permitan controlar su comportamiento de un modo eficaz y consiga centrar su atención. Además se trabajan aspectos tales como, baja autoestima, capacidad para tolerar la frustración y habilidades sociales, ya que el niño con TDAH, suele tener dificultades en estas áreas.

En principio, es muy complicado manejar el comportamiento de estos niños, pues parecen no escuchar lo que les dices, y no responden a las órdenes como debieran. Hay que saber que la paciencia es algo necesario para que el proceso de educación de nuestro hijo conduzca al bienestar de todos

 

Para empezar y a modo de ORIENTACIONES BÁSICAS Y GENERALES PARA LOS PADRES tienen que establecer normas:

  1. Que sean estables: el cumplimiento o incumplimiento de las normas siempre ha de tener las mismas consecuencias.
  2. Que sean consistentes: las reglas no cambian de un día para otro.
  3. Que sean explícitas: las reglas son conocidas, comprendidas y pactadas por ambas partes (padres y niños).
  4. Que sean predecibles: las reglas están definidas siempre de antemano, no después, de esta forma el niño no percibe castigo, simplemente se cumple lo pactado que normalmente es la retirada de un privilegio.

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A modo más específico, para trabajar la atención hay que tener en cuenta que:

  • Hay que mantener una situación estructurada en la casa, con horarios constantes, y evitando estímulos demasiado llamativos. En este punto hay que tener en cuenta que, aunque inevitable en la mayoría de ocasiones, la presencia de los hermanos puede ser un distractor importante, que dificulte que el niño se centre en lo que toque en ese momento. Si sucede, tratar de separarles para iniciar la actividad.
  • Alejarle de estímulos que puedan distraer su atención. Al principio quedarnos con ellos realizando la actividad, pero ir retirando la ayuda progresivamente, dejándoles cada vez más tiempo solo.
  • Cuando parece que no nos escucha cuando le hablamos, sujetarle la cabeza con las manos,, mantenerle la mirada y hablarle con voz firme pero suave, sin enfadarnos (utilizamos el contacto físico para atraer su atención). Después pedirle que repita lo que le hemos dicho, y si no lo recuerda, volvérselo a repetir de la misma manera las veces que sea necesario.

 

Por otro lado, para la conducta impulsiva, podemos seguir los siguientes consejos:images[7]

  1. Proporcionar normas para que el niño sepa en cada momento qué debe y qué no debe hacer. Las instrucciones deben ser:
  • Claras y específicas.
  • Comprensibles ( lenguaje adaptado al niño y haciendo uso de términos concretos).
  • Instrucciones cortas, de una en una y espaciadas en el tiempo.
  • No deben acompañarse de contacto físico instigador.
  • No deben entrar en contradicción unas con otras.
  • Deben ser un número reducido de instrucciones, si son muchas el niño necesitará mucho tiempo y muchos recursos que no sabrá gestionar.

2.    Cuando se va a algún lugar donde van a haber muchas personas es conveniente que se le den de antemano algunas pautas concretas, breves y claras de comportamiento. Si se pone muy nervioso en un lugar público donde haya muchas personas, es conveniente apartarle a un lugar donde no haya nadie y calmarle antes de volver al lugar anterior. Reforzar su esfuerzo y hacerle ver que es capaz de seguir las reglas.

3. Comunicarle con antelación cualquier cambio de rutina.

El objetivo es que el niño, en un entorno con muchos estímulos, algunos desordenados, otros deseados, otros rechazables, etc, lleve a cabo sus obligaciones, intentando que aprenda a seguir instrucciones, demorar la gratificación e inhibir el primer impulso.

No olvidemos que para el niño no es fácil. Necesitará su tiempo para aprender rutinas e interiorizarlas.

Ello implica que el adulto se tendrá que cargar de paciencia y comprensión, además de afecto, que siempre es necesario.

Si se es sistemático en las instrucciones, se conseguirán cambios significativos.

Anorexia y Bulimia: ¡ Qué miedo a engordar!

Anorexia y Bulimia: ¡ Qué miedo a engordar!

  “Psicóloga en Murcia”

 

 

imagesCA4QUTEOLas personas que padecen anorexia y bulimia, están obsesionadas con su imagen, y en consecuencia con la alimentación. Su vida está organizada en torno a la comida, en un cálculo mental continuo de cuantas calorías ingieren y queman a lo largo del día.

Pese a estar muy delgadas, no se ven así, la percepción de su imagen corporal está distorsionada completamente. Se someten continuamente a dietas en las que eliminan los alimentos con más calorías y reducen la ingesta de líquidos.

 

Es frecuente también que aumenten su actividad física, haciendo deporte o evitando estar quietas, comiendo incluso de pie. Pueden recurrir también a tomar laxantes o diuréticos, o provocarse el vómito.

Las personas que padecen anorexia o bulimia son, a menudo, demasiado perfeccionistas, con baja autoestima y excesivamente críticas consigo mismo y sus cuerpos. Suelen mostrar  emociones y actitudes extremas.

Se sienten deprimidas, lloran con frecuencia, sintiéndose también culpables, irritables, enfadándose con normalidad, además de aislarse socialmente, sobretodo en reuniones familiares donde se va celebrar algo comiendo. Además pueden presentar comportamientos extraños como esconder la comida, escupirla tras masticarla, o cocinar grandes cantidades de comida para los demás, que luego ellas ni prueban.thCAVF3BFX

El miedo a ganar peso está siempre presente y en las etapas iniciales es común la negación de su problema. En algunos casos, estos trastornos suelen ir acompañados de otros problemas psiquiátricos como la ansiedad, pánico, trastorno obsesivo-compulsivo y el consumo de alcohol o drogas.

Es frecuente que, los trastornos de la alimentación  comiencen en la adolescencia. El cambio físico y emocional que se da en esta etapa de la vida, implica enfrentarse de manera distinta a nuevas situaciones, en las que el adolescente no siempre cuenta con recursos para saber llevarlas. El trastorno de la alimentación suele ser la solución que se pone para resolver otros problemas reales como baja autoestima,  relaciones sociales o sentimentales, dificultades con los padres o en el instituto.

 

imagesCA6WK9U0Aunque la anorexia y la bulimia comparten los rasgos que hemos mencionado , son dos problemas distintos que se diferencian fundamentalmente en:

La anorexia nerviosa se caracteriza fundamentalmente por un miedo excesivo para engordar, lo que provoca que la persona restrinja exageradamente la ingesta de comida. Están excesivamente delgadas, su peso está por debajo de lo que se espera para su edad y talla, llegando al límite de la desnutrición e inanición. Normalmente padecen amenorrea, es decir, retirada del ciclo menstrual más de tres meses consecutivos

La bulimia, a diferencia de la anorexia, suelen tener un peso normal. Alternan periodos de restricción de comida, en los que apenas comen, con otros periodos donde se descontrolan, habiendo episodios de “atracones” ( Ingesta de grandes cantidades de alimentos, sobre todo muy calóricos). Esta alternancia, hace que la persona entre en un bucle para no engordar, ya que después de un atracón se sienten muy culpables y provocan el vómito, se dicen así  mismas que será la última vez , e inician su dieta restrictiva, hasta que se descontrolan pegándose un nuevo atracón y vuelta a empezar.imagesCA2OCNZ1

Tanto en un caso como  en otro podemos,  ayudarles dotándoles de estrategias a padres y adolescentes (en su caso), para poder enfrentarse de modo sano a sus dificultades, gestionar sus emociones y restaurar patrones de alimentación adecuados.

 

 

En cuanto a las consecuencias psicológicas de ambos trastornos alimentarios son más graves de lo que aparentemente podríamos pensar.

El principal síntoma que presentan las personas con anorexia o bulimia, es el ya mencionado  MIEDO A ENGORDAR.

Quizá no seamos conscientes, cuando afirmamos algo así, de la importancia y gravedad de padecer este miedo.  El objeto temido es la comida, lo que produce ansiedad es precisamente, el tener que comer.

Sabemos que todos los miedos son incapacitantes, y al hablar de ansiedad (del tipo que sea) he afirmado que también muy desagradable pero nunca peligrosa (para nuestra integridad física).

imagesCAGK99RGEl miedo, es un mecanismo de defensa cuyo objetivo es protegernos de amenazas y peligros. Es cierto que nuestra mente en ocasiones percibe amenaza donde no la hay, pero en ningún caso, dicho miedo lleva implícito atentar contra nuestra propia seguridad y supervivencia.

En el caso de los trastornos de la alimentación, si. La persona tiene miedo a comer, por miedo a engordar. Su miedo le protege de engordar, pero no le protege de sobrevivir. De ahí la gravedad de estas enfermedades, y la dificultad e importancia de trabajar para  superar o dominar el miedo.

 

 

Además de este miedo a engordar, las personas con anorexia y bulimia suelen presentar:

  • Trastornos del sueño, que aparecen como un trastorno secundario

 

  • Estado de ánimo irritable, que normalmente aparece del conflicto interior entre la demanda de alimento del cuerpo y la obsesión por controlarlo. En la mayoría de los casos cambia su carácter.

 

  • Estado de ánimo deprimido y ansiedad, ya que continuamente tienen que enfrentarse al objeto temido y a situaciones donde tendrán que ocultar, disimular, mentir…No se sienten bien consigo mismas.

 

  • Aislamiento. Van cerrando cada vez más su círculo de amigos con tendencia a la soledad, la tristeza y la melancolía, Evitan cualquier situación donde haya probabilidad de comer. Además, no les apetece mostrarse a la gente, por no tener la imagen deseada y por no sentirse anímicamente bien.imagesCASKER3V

 

  • Sentimiento de culpa.  Obsesionados por el control total, cuando creen que han cedido (en un atracón, en el caso de la bulimia o por comer algo no permitido, en la anorexia), se sienten culpables y creen que si no consiguen lo que se proponen es porque son débiles. En las fases iniciales la culpa también es provocada por la sensación de saber que no se está haciendo lo correcto. Aun luchan entre lo racional y la enfermedad

 

  • Baja autoestima. Aspecto que forma parte de ellas desde antes de la aparición del trastorno. Suelen ser personas inseguras

 

  • Sentimiento de inutilidad, vacío.  Puede decirse que la dieta las mantiene en una constante frustración, lo que hace que se perciban como inútiles, ya que no consiguen lo que consideran su objetivo.

 

  • Perfeccionismo y autoexigencia elevada, como mecanismo de control de sus vidas. Así tratan de aliviar su inseguridad y sensación de inutilidad.

 

imagesCACI814IPercepción distorsionada de su imagen o visión parcial. Se ven mucho más gordas de lo que realmente están y se obsesionan por una parte de su cuerpo que no les gusta,  lo que les hace no ver la totalidad de su aspecto (normalmente se centran en las caderas, los muslos…)

 

  • En el caso de la anorexia, hay una negación total de su delgadez, además de una  alteración de la capacidad de concentración  por la falta de componentes (nutrientes) necesarios para la realización de actividades mentales.

 

  • En la bulimia, existe un miedo elevado a perder el control y darse un atracón lo que les produce sentiré muy culpables y volver a empezar.

“Mi hijo está triste”: Depresión infantil.

“Mi hijo está triste”: Depresión infantil.

“Psicólogos en Murcia”

thCAFHL85RLa depresión infantil es una realidad que aunque nos gustaría no hablar de ella, con la esperanza de que no existiese, en ocasiones tenemos que ocuparnos de ella

Contrariamente a lo que anteriormente se pensaba, la depresión también puede darse en los niños.

Al igual que en el adulto, el niño ha de enfrentarse a cambios y situaciones en su día a día, que no siempre resultan fáciles.

Pero no hay que apresurarse a establecer conclusiones de manera precipitada. Hay que conocer muy bien al niño, su modo de comportarse y de sentir, para saber identificar si atraviesa un episodio depresivo.

Aunque también hay que tener en cuenta la cantidad de tiempo con la que se presentan los síntomas, es motivo de estar atentos de nuestro hijo cuando observemos en él algunos de estos síntomas:

– Está continuamente triste y llora con más facilidad

– Ha perdido el interés por los juegos  preferidos y por la escuela

– Se distancia de sus amigos y de la familia – Habla menos

– Se aburre y se cansa con facilidad

– Presenta menos energía o concentraciónthCAF5C1TE

– Está irritable o demasiado sensible frente a pequeñas frustraciones, montando rabietas o berrinches con más facilidad

– No tolera  hacia el rechazo y el fracaso

– Expresa baja autoestima, depreciándose a sí mismo

– Elige “finales tristes” para sus cuentos y representaciones

– Se comporta de una manera agresiva

– Se queja constantemente de dolores tales como de cabeza o de estómago

– Duerme demasiado o muy poco

– Come demasiado o muy poco

– Presenta comportamientos regresivos, hablando como un bebé u orinándose en la cama

– Habla de suicidio o ideas de muerte

– Habla de escaparse de casa

thCAPQFX4NTodos estos síntomas pueden darse de modo normalizado, ya que siempre hay que contextualizarlos en cómo sea el modo habitual de comportarse y de sentir de cada niño concretamente. Además no tiene por qué darse todos juntos.

Pero si nos pueden servir a modo de pistas, que nos pongan en aviso para poder clarificar si nuestro niño está atravesando un periodo que le esté provocando un sufrimiento desproporcionado.

Como en el adulto, la depresión infantil se trata y se reconduce totalmente. A fin de cuentas, sólo necesitan ayuda para saber gestionar situaciones a las que no saben adaptarse.