Nomofobia o adicción al teléfono móvil

Nomofobia o adicción al teléfono móvil

La “Nomofobia” es un trastorno que consiste en miedo a no estar conectado al teléfono móvil o smartphone. Se refiere a los síntomas de ansiedad que experimentan algunas personas al no poder usar su teléfono móvil.

Evidentemente, es un trastorno del siglo XXI, y procede del término inglés “no-mobile-phone-phobia”.

Los principales síntomas de la Nomofobia son:

  • Uso del teléfono móvil de forma regular y aumentando el tiempo de dedicación poco a poco, quitándo ese tiempo a otras actividades como estudio, trabajo, ocio, quedar con amigos, estar con la familia, etc.
  • Llevar el móvil siempre encima y casi siempre un cargador
  • Mirar constantemente la pantalla del móvil para comprobar si has recibido notificaciones, likes, mensajes, email.
  • Sentirse nervioso ante el pensamiento de poder perder el teléfono móvil, no tenerlo cerca no poder usarlo por estar descargado, o en un lugar donde no haya conexión.
  • Tener el teléfono encendido 24/7, es decir todo el día todos los días.
  • Dormir junto al teléfono móvil para poder dormir tranquilo.
  • Evitar situaciones o lugares donde no sea posible su uso por diversos motivos y usarlo en lugares donde no es recomendable o está prohibido, como conduciendo, en el cine, etc.
  • Síndrome de la “vibración fantasma”, escuchar el sonido del móvil o notificaciones, sin que realmente suene.
  • Comprobar continuamente si le queda batería.

La psicoterapia cognitivo-conductual es el tratamiento que usamos de para la adicción de las nuevas tecnologías y el teléfono móvil ya que hemos comprobado su efectividad para este tipo de trastorno. Normalmente, es una terapia breve que consiste en sesiones donde se programan tareas para casa y objetivos específicos donde tanto el paciente como el terapeuta tienen papeles activos.

Algunos de los objetivos de la terapia son: minimizar el tiempo de uso del teléfono móvil, las conexiones en línea, estrategias de distracción, aumentar y mejorar las relaciones cara a cara y hacer otras actividades de ocio o de interés para el paciente para llenar  del tiempo dedicado al móvil.

Trastorno de Estrés Postraumático

Trastorno de Estrés Postraumático

El Trastorno de Estrés Postraumático, es un cuadro intenso de ansiedad que se desarrolla tras haber vivido un trauma en primera persona, o un familiar o persona muy allegada. Se presenta normalmente con recuerdos vívidos y recurrentes del echo y con conductas de evitación.

Para definir con exactitud de qué se trata, vamos a recoger la definición que la Clasificación Americana de Enfermedades mentales, recogió en su última publicación. El DSM-V (APA, 2013) define el trastorno por estrés postraumático como:

A. Exposición a la muerte, lesión grave o violencia sexual, ya sea real o amenaza, en una (o más) de las formas siguientes:

  1. Experiencia directa del suceso(s) traumático(s).
  2. Presencia directa del suceso(s) ocurrido a otros.
  3. Conocimiento de que el suceso(s) traumático(s) ha ocurrido a un familiar próximo o a un amigo íntimo. En los casos de amenaza o realidad de muerte de un familiar o amigo, el suceso(s) ha de haber sido violento o accidental.
  4. Exposición repetida o extrema a detalles repulsivos del suceso(s) traumático(s) (p. ej., socorristas que recogen restos humanos; policías repetidamente expuestos a detalles del maltrato infantil).

Nota: El Criterio A4 no se aplica a la exposición a través de medios electrónicos, televisión, películas o fotografías, a menos que esta exposición esté relacionada con el trabajo.


B. Presencia de uno (o más) de los síntomas de intrusión siguientes asociados al suceso(s) traumático(s), que comienza después del suceso(s) traumático(s):

C. Evitación persistente de estímulos asociados al suceso(s) traumático(s), que comienza tras el suceso(s) traumático(s), como se pone de manifiesto por una o las dos características siguientes:

  1. Recuerdos angustiosos recurrentes, involuntarios e intrusivos del suceso(s) traumático(s).
  2. Sueños angustiosos recurrentes en los que el contenido y/o el afecto del sueño está relacionado con el suceso(s) traumático(s).
  3. Reacciones disociativas (p. ej., escenas retrospectivas) en las que el sujeto siente o actúa como si se repitiera el suceso(s) traumático(s). (Estas reacciones se pueden producir de forma continua, y la expresión más extrema es una pérdida completa de conciencia del entorno presente.)
  4. Malestar psicológico intenso o prolongado al exponerse a factores internos o externos que simbolizan o se parecen a un aspecto del suceso(s) traumático(s).
  5. Reacciones fisiológicas intensas a factores internos o externos que simbolizan o se parecen a un aspecto del suceso(s) traumático(s).
  1. Evitación o esfuerzos para evitar recuerdos, pensamientos o sentimientos angustiosos acerca o estrechamente asociados al suceso(s) traumático(s).
  2. Evitación o esfuerzos para evitar recordatorios externos (personas, lugares, conversaciones, actividades, objetos, situaciones) que despiertan recuerdos, pensamientos o sentimientos angustiosos acerca o estrechamente asociados al suceso(s) traumático(s).

D. Alteraciones negativas cognitivas y del estado de ánimo asociadas al suceso(s) traumático(s), que comienzan o empeoran después del suceso(s) traumático(s), como se pone de manifiesto por dos (o más) de las características siguientes:

  1. Incapacidad de recordar un aspecto importante del suceso(s) traumático(s) (debido típicamente a amnesia disociativa y no a otros factores como una lesión cerebral, alcohol o drogas).
  2. Creencias o expectativas negativas persistentes y exageradas sobre uno mismo, los demás o el mundo (p. ej., “Estoy mal,” “No puedo confiar en nadie,” “El mundo es muy peligroso,” “Tengo los nervios destrozados”).
  3. Percepción distorsionada persistente de la causa o las consecuencias del suceso(s) traumático(s) que hace que el individuo se acuse a sí mismo o a los demás.
  4. Estado emocional negativo persistente (p. ej., miedo, terror, enfado, culpa o vergüenza).
  5. Disminución importante del interés o la participación en actividades significativas.
  6. Sentimiento de desapego o extrañamiento de los demás.
  7. Incapacidad persistente de experimentar emociones positivas (p. ej., felicidad, satisfacción o sentimientos amorosos).

E. Alteración importante de la alerta y reactividad asociada al suceso(s) traumático(s), que comienza o empeora después del suceso(s) traumático(s), como se pone de manifiesto por dos (o más) de las características siguientes:

  1. Comportamiento irritable y arrebatos de furia (con poca o ninguna provocación) que se expresan típicamente como agresión verbal o física contra personas u objetos.
  2. Comportamiento imprudente o autodestructivo.
  3. Hipervigilancia.
  4. Respuesta de sobresalto exagerada.
  5. Problemas de concentración.
  6. Alteración del sueño (p. ej., dificultad para conciliar o continuar el sueño, o sueño inquieto).

F. La duración de la alteración (Criterios B, C, D y E) es superior a un mes.

G. La alteración causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.

H. La alteración no se puede atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia (p. ej., medicamento, alcohol) o a otra afección médica.


Además se puede especificar si se presentan síntomas disociativos o es de expresión retardada.
Con síntomas disociativos: Los síntomas cumplen los criterios para el trastorno de estrés postraumático y, además, en respuesta al factor de estrés, el individuo experimenta síntomas persistentes o recurrentes de una de las características siguientes:
1. Despersonalización: Experiencia persistente o recurrente de un sentimiento de desapego y como si uno mismo fuera un observador externo del propio proceso mental o corporal (p. ej., como si se soñara; sentido de irrealidad de uno mismo o del propio cuerpo, o de que el tiempo pasa despacio).
2. Desrealización: Experiencia persistente o recurrente de irrealidad del entorno (p. ej., el mundo alrededor del individuo se experimenta como irreal, como en un sueño, distante o distorsionado).
Nota: Para utilizar este subtipo, los síntomas disociativos no se han de poder atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia (p. ej., desvanecimiento, comportamiento durante la intoxicación alcohólica) u otra afección médica (p. ej., epilepsia parcial compleja).

Con expresión retardada: Si la totalidad de los criterios diagnósticos no se cumplen hasta al menos seis meses después del acontecimiento (aunque el inicio y la expresión de algunos síntomas puedan ser inmediatos).

Resiliencia: nuestra mejor arma para combatir adversidades

La resiliencia es nuestra mejor arma para combatir las adversidades, ya que es la capacidad que disponemos las personas para adaptarnos a circunstancias difíciles, aceptarlas y salir reforzado de ellas. La resiliencia implica siempre un aprendizaje, ya que detrás de cada situación que te encuentres, habrá también una oportunidad de aprender algo.

Las personas resilientes se caracterizan por:

  1. Tienen un alto nivel de autoconocimiento, tienen como hábito la autoobservación de sí mismos, y esto les hace ser muy conscientes de sus puntos fuertes y sus puntos débiles, de sus fortalezas y limitaciones. Por ello, suelen marcarse objetivos a corto y a largo plazo muy realistas, basados sólo en lo que realmente se pueden comprometer, no en deseos que sólo se quedan en eso, en sueños sin cumplir.
  2. Son personas optimistas. Saben que la vida es un continuo cambio y por lo tanto no se empeñan en conseguir lo de antes, sino que crean una nueva realidad, y hacen de la situación de crisis una oportunidad para el cambio y la superación.
  3. La persona resiliente es una persona segura de sí misma, con autoconfianza. Tiene claro que será capaz de hacer lo que se proponga. Se comprometen hasta conseguir su objetivo, independientemente del tiempo que haya que dedicarle, teniendo en cuenta que en la mayoría de ocasiones se consiguen mejor las cosas en equipo que uno sólo.
  4. Siempre entienden las dificultades como una oportunidad de aprendizaje.
  5. Son personas que no miran atrás, no se anclan el el pasado. Viven el presente, como única experiencia real. Están en el aquí y ahora de forma consciente. Practican la atención plena como modo de vida. Lo que ocurrió ayer ya pasó y ya no forma parte de su campo de actuación, por lo que no se preocupan ni se recrean en la culpa, y el futuro es sólo una fuente de incertidumbre en el que tampoco participan. Aplican el “mindfulness” en su vida diaria consciente e inconscientemente. Por ello se centran en los aspectos realmente importantes de la vida y disfrutan de las pequeñas cosas.
  6. Atraen a personas en el mismo plano energético que ellas. Por ello, se rodean de personas con una actitud positiva y con capacidad de resiliencia y evitan las personas que puedan suponer un escape de energía infinito e inútil. De este modo, inevitablemente, crean redes sociales de apoyo efectivas.
  7. Son conscientes que una buena gestión emocional es necesaria para la aceptación plena. Nunca tratan de controlar lo que hay fuera, sino lo que llevan en su interior. Controlan sus emociones como parte del aprendizaje. Son conscientes de que emociones como el miedo hay que tolerarlo, como una emoción más, y aceptan que no se puede controlar lo que escapa a nosotros.
  8. Se adaptan a los cambios.  las personas resilientes están dispuestas a valorar diferentes opciones y puntos de vista, sin aferrarse sólo al suyo o a una única solución. Pueden cambiar de itinerario para conseguir sus metas.
  9. Se toman la vida con buen humor. Son capaces de reirse de sí mismos y de las circunstancias complicadas.

Resiliencia, nuestra mejor baza

La resiliencia es nuestra mejor baza para nuestra supervivencia emocional. Es el arma, que nos defenderá de las adversidades del día a día y que evitará que salgamos dañados de ellas

La resiliencia, es la capacidad que tenemos las personas para afrontar y adaptarnos a situaciones difíciles y adversas y salir reforzados de ellas, con un aprendizaje realizado.

Ahora más que nunca, cuando la situación es adversa para todos nosotros, e inevitable, ya que escapa al control de todos nosotros, no nos queda otra que afrontarla de un modo sano, aprender todo lo que podamos de ella, y por lo tanto salir reforzados. Seguramente, necesitamos, que todo lo que estamos viviendo, merezca la pena, sobretodo, por todos aquellos que ya no tienen oportunidad de vivirlo.

Podemos enfocar esa situación, como una oportunidad de conocernos mejor a nosotros mismos, y de contarnos verdad, verdad acerca de nuestras fortalezas, pero también de nuestras debilidades, por qué no. No permitamos que el miedo nos paralice. Convirtamos esta crisis sanitaria, económica, social, en una oportunidad para mejorar en todo ello.

Abandonemos la queja, la crítica continua y un incesante bucle de “por qués” mentales que nunca termina. Lo sé, no es fácil, pero podemos aprender a hacerlo.

Cuéntate verdad de tu realidad, a lo mejor, antes de todo esto, no te parabas ni a pensar en ciertas cuestiones importantes, y ahora valoramos más la cercanía a los nuestros, el valor de un abrazo, un beso, el compartir una charla sin mascarilla, la salud. indiscutiblemente, ojalá, esto no hubiera ocurrido, pero ya que lo tenemos aquí, aprovechémoslo.

De eso va la resiliencia, de cambiar el diálogo interno, de cambiar la forma en la que nos hablamos y de sustituir una preguntas por otras. No se trata de por qué ocurren las cosas, sino de qué ocurre y qué puedo hacer ante ello. De buscar el cómo puedo aprender y afrontarlo

No pierdas esta oportunidad que la vida nos a puesto delante, que aunque todos estamos deseando que termine, que el rastro que deje en ti, haya merecido la pena

Clínica Vanesa Hernández. Equipo de psicólogas en Molina de Segura, Murcia

COVID-19, Confinamiento y Adicción a la Tecnología

COVID-19, Confinamiento y Adicción a la Tecnología

La etapa de confinamiento ha tenido graves consecuencias sobre algunas patologías, entre ellas, la adicción a la tecnología. Algunos estudios afirman que después de 6 semanas de confinamiento las actividades realizadas online de los menores españoles ha aumentado en torno a un 180%, y lo peor, es que se estima que este dato podría aumentar en la medida que aumente el tiempo de estar en casa

Pero en esta situación excepcional, ¿ Cómo se puede controlar esto?

Está claro, que hay que hacer algo, ya que aunque esta situación es temporal, pero no acabará radicalmente de un día para otro, con lo que el tiempo que los adolescentes seguirán en casa seguirá siendo mucho

Algunas RECOMENDACIONES PARA MINIMIZAR EL USO DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS:

1- Establecer en casa rutinas y horarios, aunque con cierta flexibilidad. Lo importante es que se diferencie el tiempo de ocio del que no lo es. Esto no son unas vacaciones

2.-Llevar un control de los contenidos y sitios web que visitan nuestros menores. Hay diversas aplicaciones que nos ayudan a ello

3- Relacionada con la primera recomendación, limitar el tiempo que pasan encerrados en su habitación; proponer actividades en familia que les puedan interesar, que la serie que ven en su cama la vea en el salón acompañados, que se comenten, o que cada día le toque a uno preparar la cena, jugar a juegos de mesa, compartir con la familia lo que siguen en las redes ( youtube, instagran)

4- Permitirles jugar a videojuegos, pero con un límite de tiempo. Esto habrá que adaptarlo a la edad del niño o adolescente

5. Y muy importante, realizar ejercicio o actividad física.

Aunque todo esto sería lo recomendable, se convierte en algo imposible en hogares donde el adolescente se queda sólo en casa o a cargo de hermanos menores porque ambos padres trabajan.

La gran pregunta es ¿Se puede crear una adicción en dos meses?

La respuesta a esta pregunta es algo más complejo que un sí o un no. En ello, influyen múltiples de factores.

Un grupo, que sí está en riesgo son todos aquellos jóvenes que ya padecían o estaban desarrollado una adicción a la tecnología, ya que ahora no tienen tantas alternativas o recursos para gestionar su problema. Estos casos son sólo los extremos, aunque algunos padres se percatarán de que sus hijos puedan tener una dependencia excesiva de la tecnología, después del confinamiento

Creo que, durante este periodo de confinamiento, habría que ser flexible y fomentar tiempo en familia con cosas que a nuestros niños y adolescentes les pueda interesar.

TERAPIA ONLINE ¿Problemas para dormir?¿Tu insomnio ha empeorado con el confinamiento?

TERAPIA ONLINE ¿Problemas para dormir?¿Tu insomnio ha empeorado con el confinamiento?

El insomnio es un mal del siglo XXI. El estrés y la presión social a la que nos vemos expuestos provoca un estado de alerta continuo, por la necesidad de tener que estar respondiendo continuamente a la información que nos llega del exterior. Este estado de alerta por la autoexigencia y exigencia social, no se apaga automáticamente cuando llega el momento de ir a dormir. Por ello, muchas personas padecen de insomnio. Nuestro cerebro asocia la cama al momento de pensar acerca de lo que me espera mañana, del repaso del día y lo que me ha quedado por resolver, al espacio dónde trato de buscar solución a las dificultades futuras. Por ello, cuando llega el momento de dormir, nuestro cerebro se pone a trabajar, ya que le hemos dado la instrucción que la cama es nuestro despacho nocturno

Los trastornos del sueño se pueden clasificar en cuatro grandes grupos:

  • a) trastornos con somnolencia diurna excesiva (narcolepsia, síndrome de apneas de sueño e hipersomnia idiopática)
  • b) trastornos con dificultad para conciliar y mantener el sueño insomnio
  • c) trastornos con conductas anormales durante el sueño parasomnias (sonambulismo, terrores nocturnos, pesadillas)
  • d) trastornos del ritmo sueño-vigilia.

Siendo de todos los trastornos el más común el insomnio.

Si tienes problemas de insomnio, estas recomendaciones te pueden resultar útiles.

  1. Acostarse y levantarse a la misma hora.
  2. Si tiene la costumbre de tomar siestas, que no sea superior a 45 min. Lo ideal no tomar siesta
  3. Evitar la ingestión excesiva de alcohol 4 horas antes de acostarse
  4. No fumar.
  5. Evitar la cafeína 6 horas antes de acostarse. Esto incluye café, té y muchos refrescos, así como chocolate y azúcares.
  6. Evitar cenas copiosas, los alimentos pesados, picantes o azucarados 4 horas antes de acostarse. Un refrigerio ligero antes de acostarse es aceptable.
  7. Hacer ejercicio regularmente, pero no justo antes de acostarse.
  8. Usar ropa de cama cómoda y acogedora.
  9. la temperatura del dormitorio que sea agradable.
  10. Tener la habitación bien ventilada.
  11. Bloquee todo el ruido y minimize la mayor cantidad de luz posible.
  12. Reserve su cama para dormir y el sexo, evitando su uso para el trabajo u otro tipo de actividades.

Consideraciones acerca de las consecuencias del confinamiento para los niños por el Consejo General de la Psicología de España

Consideraciones acerca de las consecuencias del confinamiento para los niños por el Consejo General de la Psicología de España

Comunicado del Consejo General de la Psicología de España en relación con las necesidades de la infancia y de la adolescencia en la situación de confinamiento por la pandemia

“Llevamos más de cinco semanas confinados, en nuestras casas, sometidos a una experiencia marcada por muchas ideas y sensaciones ligadas a la incertidumbre, al desasosiego, al nerviosismo y también al miedo. Más de cinco semanas en las que nuestros niños, niñas y adolescentes han dejado de asistir a sus colegios a sus institutos, relacionarse con sus compañeros y profesores como siempre han hecho, con la mirada cercana, el tacto y contacto directo. Casi de un día para otro, se han visto sometidos a nuevas rutinas, nuevas acciones. Y también, nuevas presiones. Es innegable que el confinamiento puede estar desencadenando efectos muy positivos en no pocos hogares. Tenemos constancia de un alto porcentaje de familias que, como consecuencia del confinamiento han mejorado la relación intrafamiliar, a pesar de los estresores externos que pueden estar viviendo.”

“Esta crisis también está siendo una oportunidad única para estar más tiempo juntos, compartir actividades, juegos; para conversar y dialogar. Y escucharnos y comprendernos mejor; alejados de los ritmos, a veces, frenéticos de la vida cotidiana que conocemos bien.

En esta situación se activan los sistemas de apego ante el miedo a la enfermedad, ante el miedo a la pérdida de un ser querido… Esto hace que muchas familias hayan reestructurado sus prioridades y le hayan dado a la familia el espacio, el tiempo y el protagonismo que se merece.

Asimismo, el confinamiento puede estar generando muchos problemas psicológicos y sociales en todos los miembros de cada unidad familiar y, en especial, entre niños, niñas y adolescentes: entre otros, alteraciones del estado de ánimo, estrés, alteraciones del sueño, trastornos de conducta alimentaria, síntomas de ansiedad, también psicosomáticos, duelos no elaborados, problemas de conducta o problemas relacionados con la adicción a la tecnología y al juego.”

“Desde el Consejo General de la Psicología de España apoyamos decididamente las recomendaciones sanitarias preventivas puestas en marcha frente al contagio, y que están demostrando su eficacia, si bien para esta próxima etapa solicitamos una mayor visibilidad, consideración y sensibilidad hacia las familias con menores y hacia las necesidades de éstos.

-Priorizar la atención a familias con expedientes abiertos de violencia intrafamiliar a través de la intervención de Servicios Sociales, Centros de Atención a la Familia, Centros de Atención a la Infancia y otras entidades de protección de menores, siempre que haya una constancia de una posible situación de desamparo. – Valorar la promoción de la figura de educadores en familias donde ambos progenitores “teletrabajan”, bien sea a través de contrataciones temporales o dispositivos que faciliten dicho recurso: como estudiantes, alumnos en prácticas o conocidos cercanos, garantizando siempre y por encima de todo las condiciones sanitarias adecuadas. –

-Ampliar los recursos tecnológicos adaptados a la infancia y adolescencia, con atención especial a los menores atendidos en los centros de protección de menores y en los centros de reeducación y reinserción de menores infractores, a los efectos de dar respuesta a las necesidades educativas que esta situación conlleva para esta población y, asimismo, para las poblaciones en desventaja o riesgo social; todo ello a través, entre otras medidas, de la dotación de suficientes y adecuados recursos tecnológicos.

-Elaborar protocolos para la asunción de la guarda temporal en el caso de que los progenitores deban ser hospitalizados y sus menores a cargo puedan quedar desatendidos.

-Revisar los servicios específicos para familiares de profesionales sanitarios y otros profesionales y trabajadores que no estén pudiendo atender adecuadamente las necesidades de sus menores a cargo.

– Siendo conscientes de los beneficios derivados de las medidas de confinamiento en materia de indicadores de salud pública, y de las dificultades que puede conllevar, priorizar cuando se estime pertinente por parte de las autoridades sanitarias, las salidas a la calle de forma gradual de niños, niñas y adolescentes, o, en su caso, en zonas vecinales comunes, durante una hora cada día y acompañados de un adulto. Como no puede ser de otra manera, evitando en todo momento el contacto con otras personas, especialmente otros menores, en esas circunstancias y el uso de parques infantiles. Solicitamos esta medida pensando especialmente para aquellas familias que, por sus especiales características, disponen de menos posibilidades durante el confinamiento, evitando así el sesgo social en función de los recursos de cada unidad familiar.

– Promover iniciativas por parte de todas las administraciones, y en especial, por las corporaciones locales, para que reconozcan y den valor al esfuerzo realizado por los menores durante el confinamiento.”

Dentro de la situación de alerta sanitaria, solicitamos una mayor perspectiva y visibilización de la infancia y adolescencia, significando y resaltando la importancia de atender a sus necesidades evolutivas, emocionales y, en definitiva, psicológicas.

Apelamos a la responsabilidad que todos y todas tenemos como sociedad en relación a las consecuencias de diferente naturaleza e importancia que esta situación puede desencadenar en la salud mental de la infancia y adolescencia, tomando conciencia de ello, y adoptando medidas que den adecuada respuesta a las mismas.

En todo caso, se recuerda la necesidad de acudir a un profesional de la psicología cuando haya dificultades que no pueden ser solventadas por la propia familia, el cual orientará y ayudará a resolver dichas dificultades y conflictos.”

 

Psicólogos en Murcia y Molina

Clínica Vanesa Hernández

 

TERAPIA ONLINE / Recomendaciones para una buena relación de pareja durante el confinamiento

TERAPIA ONLINE  / Recomendaciones para una buena relación de pareja durante el confinamiento

Clínica Vanesa Hernández.

Especialistas en Psicología Online

Terapia online para parejas

 

No sé si necesitarás estas recomendaciones, para mantener una buena relación de pareja durante el confinamiento por COVID-19, pero hemos considerado que dado que es una situación totalmente atípica y que para muchas parejas será la primera vez que pasen tanto tiempo juntos en casa, podría ser de ayuda tenerlas en cuenta.

Psicólogo y terapia online

Cada Septiembre, sale la misma noticia: ” Aumento de divorcios después del periodo estival”. Da la sensación que durante el resto del año, las parejas no tienen tiempo ni de discutir, y uno va tirando de la situación día a día hasta que llegan las vacaciones y uno no tiene hacia dónde mirar, para no afrontar el problema.

Pues ahora, la situación tiene un toque más amargo. Las vacaciones es un periodo donde uno elige, en la mayoría de los casos con quien pasarlas y donde ir. Y en el caso de no tener esa suerte, es un periodo donde no nos rodea la tristeza y el drama de una pandemia mundial. El confinamiento supone, no sólo el tener que estar en casa, con el corte absoluto de lo que eran tus rutinas y tu vida, sino que además, la propia situación, provoca un estado de ánimo triste y a veces irritable en la mayoría de nosotros.

Por ello, en China, han aumentado significativamente los divorcios tras el confinamiento. Las causas fundamentales no distan mucho, de las causas habituales de divorcio, discusiones, ansiedad y mal humor volcado en la pareja, junto con la limitación de no poder contar con un espacio y tiempo individual real, que habitualmente nos sirve de oxigeno y catalizador emocional.

Terapia online para parejas

Por ello, si queremos que nuestra pareja salga reforzada de esto, y que este confinamiento sirva para unirnos más que antes, hay que ser consciente que esta situación es difícil para los dos.

Hay que pensar que no es una situación fácil para ninguno de los dos y que debemos de hacer la convivencia lo más fácil posible, sin reproches ni malas palabras.

Tenemos que partir del hecho, de que días complicados vamos a tener y las tensiones van a aparecer. Pero, no podemos dejar que esta situación, sea más grande que nosotros, nosotros tenemos que ser más grandes que la situación problemática a la que nos enfrentamos. Por ese motivo, tenemos que verla, más que como una dificultad, como una oportunidad, para mejorar individualmente y en pareja.

Terapia de Pareja Online.

Un aspecto que nos parece muy muy importante, es que cada uno tenga su espacio físico para poder retirarse cuando lo necesite, o para trabajar tranquilo, hacer actividades de ocio…No todo el mundo tiene una casa grande donde se pueda contar con espacios comunes y separados, por ello recomendamos en este caso, turnarse el espacio en diferentes momentos del día, y ser respetuoso con este tema. Es totalmente necesario.

El hecho de no salir y que estemos todo el día en casa, no significa que no tengamos que buscar momentos de pareja para estar juntos, momentos de calidad. Si antes lo hacíamos, ahora también. Aunque esto resulte obvio y para muchos innecesario, viene muy bien en la pareja, no estar todo el día en pijama. Aunque uno no vaya a salir a la calle, ducharse y vestirse para estar guapo/a ayuda a una mejor relación.

Además, es necesario, normalizar la rutina que teníamos antes fuera de casa, ahora dentro de ésta, por lo menos, todo lo que se pueda. Tener tiempo de trabajo, obligaciones, deporte o actividad de ocio, descanso…

No podemos olvidarnos del tema estrella en la mayoría de las parejas, el reparto de las tareas del hogar. Realizar un reparto equilibrado puede provocar un clima facilitador de una buena convivencia. Si no es así, uno de los dos se sentirá en desventaja y aparecerán las tensiones y conflictos.

Cuidar tanto lo que decimos como el cómo lo decimos. Evitar lenguaje ofensivo, agresivo, acusador, defensivo…. ÉL /Ella no tiene la culpa ni de tu encierro ni de tu malestar.

Tienen que haber demostraciones de afecto y de cariño. Más en estos días que nunca, un abrazo, un gesto amable, besos, palabras de amor.

Organizar alguna actividad juntos. Ver una peli o serie que os guste, cocinar una cena rica, compartir una copa de vino…un masage, un baño juntos.

Nunca se tiene tiempo para charlar, quizá esta sea una oportunidad para dialogar tranquilamente con tu pareja y hacer un ejercicio de amor, fijándote en todo lo que te une a ella y por todo lo que la elegiste.

Seguir con nuestras relaciones sociales. A través de llamadas de teléfono, videollamadas, redes sociales, es una parte necesaria, que en estos días hay que mantener,  nos servirá de válvula de escape y nos cargará pilas para continuar.

Y ¿Qué hacemos si surge una discusión o conflicto?, os estaréis preguntando la mayoría.

Lo primero, pararnos a pensar, si realmente es tan importante el motivo por el que hemos discutido. E la mayoría de conflictos de pareja, el motivo suele ser una tontería, algún detalle sin importancia del día a día.

Lo siguiente, si no es importante, piensa qué es lo que te ha llevado a discutir, seguramente te has sentido atacado, ofendido, humillado…

¿Realmente tenías motivos para sentirte así?

Si lo que ha provocado tu malestar ha sido el tono o el cómo se te ha dicho, piensa que quizá el problema no sea contigo. Simplemente déjalo pasar y en un momento de tranquilidad le puedes pedir que te hable de un modo más tranquilo y relajado.

Si crees que es un tema importante del que tenéis que hablar, más motivo aún para no hablarlo en una discusión. Buscar un momento donde no os interrumpan y haya una predisposición para la conversación. La comunicación es la herramienta más valiosa para que una pareja funcione, pero también es lo primero que falla.

Si crees que no sois capaces de arreglarlo, siempre puedes buscar ayuda de un profesional que os asesore. No penséis en una terapia de pareja larga y tediosa. Podéis empezar con un asesoramiento puntual e ir valorando la situación poco a poco

 

Y además mucho, mucho, mucho AMOR Y PACIENCIA

 

Clínica Vanesa Hernández.

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Presencial Murcia y Molina de Segura

 

 

 

 

 

 

TERAPIA ONLINE / Duelo por Covid-19 / Citas inmediata 678 59 86 58

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Clinica Vanesa Hernández.

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El Duelo, es un proceso emocional duro, que nos toca vivir alguna vez a lo largo de nuestra vida. Siempre ha sido un motivo de consulta habitual en nuestras clínicas de Murcia y Molina de Segura, ahora también a través de terapia online.Sin embargo, nunca pensamos que se produciría una situación, como la que estamos viviendo, debido al Covid-19, y que muchos de nosotros tendrían que afrontar la pérdida de un ser querido de un modo tan atípico como el que está siendo habitual estos días. No nos hemos olvidado de vosotros, te ofrecemos ayuda aquí

Para muchos, el duelo no comienza ante el fallecimiento del ser querido, seguramente empiece antes. Lo duro comienza cuando hospitalizan en estado grave a esa persona querida y ya el contacto es inexistente. Inevitablemente, uno piensa en que quizá no vuelva a ver a esa persona más, siempre con esa doble voz en nuestra mente que nos grita que tengamos esperanza.

La falta de acompañamiento en los últimos días de vida, el no poder expresar lo que uno siente, la paz y tranquilidad necesarias para poder hacer un buen duelo, no son posibles en estas circunstancias. Un abrazo, el poder cogerle la mano a la persona encamada, una mirada de afecto… En estos días de distancia y ausencia, la angustia y el dolor se multiplican.

Una vez que recibimos la noticia del fallecimiento, aunque ya se haya sufrido mucho, viene lo peor. No poder organizar una despedida, según las creencias de cada uno, puede ser muy duro. No poder acercarse al ser querido y no poder compartir con los demás y ellos contigo el dolor por la pérdida. Los funerales, son ceremonias que sirven de rituales tranquilizadores para la mayoría de las personas. Es la despedida, de todas las personas que querían al fallecido, unidas por el amor que le tenían. Es una experiencia sanadora para los seres queridos el recibir muestras de apoyo y afecto, tanto para él que ya no está, como para ellos. Pero, esos rituales tampoco son posibles en este momento.

¿Cómo puede afrontar el duelo la persona que pierde a un ser querido y se encuentra confinada?

En este caso, los mensajes tranquilizadores del tipo, “No pasa nada…”, no funcionan. La persona tiene derecho a sentirse muy triste y enfadada, impotente…Dar salida a esas emociones mediante manifestaciones verbales y llanto es necesario en este caso. Expresar su rabia es necesario.

Por otro lado, hay que tomar consciencia de que aunque en los últimos días no se ha podido acompañar a ese familiar, si se ha estado presente en su vida, y eso es lo que cuenta. Recordar activamente el ciclo vital compartido también es sanador.

Tener muy claro que, el entierro o cualquier ceremonia o ritual de despedida, sólo se pospone. Se hará después, donde se podrá compartir con todas las personas que quieren expresar su pésame y amor por la persona fallecida, para que tenga una despedida digna.

 

 

Vanesa Hernández

Psicologa Online 

Presencial en Murcia y Molina de Segura

TERAPIA ONLINE / Confinamiento con niños ¿qué hacer?

TERAPIA ONLINE / Confinamiento con niños ¿qué hacer?

Terapia para padres Online

¿Cómo llevan el confinamiento tus niños?

Los niños están programados genéticamente para la actividad, la curiosidad, el juego, las relaciones con los demás, la inquietud…Parece que nunca se les acaban las pilas, y cuanto más cansado se encuentra el adulto, más activo y ganas de juego tienen los niños.  Esto es  así, ya que están en periodo de desarrollo y el aprendizaje es constante. Es un mecanismo de adaptación al medio, facilitador del desarrollo cognitivo, físico y emocional propio a la edad de cada uno.

Terapia Online para padres

Por ello, esta situación de confinamiento, va contra su naturaleza.

Es cierto, que los niños, tienen una gran capacidad de adaptación a las situaciones, pero, no estaban preparados para ello.

Diferentes profesionales, de diferentes disciplinas recomiendan tener  las mismas rutinas que en sus vidas normales.

No digo que no sea una buena idea, pero me parece un reto demasiado ambicioso.

Estoy de acuerdo, que en general, no sólo en esta situación de confinamiento, es positivo para todos los niños mantener ciertas rutinas, ya que éstas les ayudan a: mantener un orden mental, saber a lo que se atienen y poder prepararse para la acción, autoarregular su actividad, poder establecer límites claros, diferenciar entre ocio y las tareas diarias….

Psicología Infantil

Pero, esta situación es excepcional para todos. Al igual que las emociones en los adultos, son una montaña rusa, en los niños sucede algo parecido.

Para ellos, la suspensión de las clases supuso algo parecido a unas vacaciones, su entusiasmo y alegría era evidente. Sin embargo, en la medida que han pasado los días y no sólo no se puede salir a la calle, sino que tampoco pueden relacionarse con nadie más que no sea la familia con la que conviven, habrán empezado el aburrimiento, la desesperación, la irritabilidad, los llantos injustificados, la rebeldía…

Ante esta situación una de las primeras recomendaciones es  es “tener paciencia y mostrarles apoyo y cariño incondicional”, al igual que animar a mostrar los sentimientos y miedos, y explicarles una y otra vez la situación, siempre adaptada a su edad. Muy importante, limitar su exposición a las noticias. Aunque su edad les permita entenderlas, no es recomendable, más de una vez al día y menores de 8 años, evitarlo absolutamente.

Es necesario implicarles en la responsabilidad colectiva y  ofrecerles mensajes de confianza y esperanza y empatía,  para hacerles entender que nos protegemos a nosotros mismos y a los demás.  Hacerles partícipes en tareas solidarias, y darles voz para que su creatividad vea salida en estos días. Puede ser un buen momento para conocer a nuestros hijos mejor, pasar tiempo con ellos de calidad, realizar actividades todos juntos y crear nuevas rutinas familiares.

Así que, es recomendable marcar rutinas y horarios, pero con flexibilidad.

Mucha paciencia y buen ánimo, esto está siendo duro para todos.

 

 

BUZÓN INTERACTIVO

 

Clínica Vanesa Hernández

Psicología Online y Presencial

Psicologa en Molina. Murcia