Nomofobia o adicción al teléfono móvil

Nomofobia o adicción al teléfono móvil

La «Nomofobia» es un trastorno que consiste en miedo a no estar conectado al teléfono móvil o smartphone. Se refiere a los síntomas de ansiedad que experimentan algunas personas al no poder usar su teléfono móvil.

Evidentemente, es un trastorno del siglo XXI, y procede del término inglés «no-mobile-phone-phobia».

Los principales síntomas de la Nomofobia son:

  • Uso del teléfono móvil de forma regular y aumentando el tiempo de dedicación poco a poco, quitándo ese tiempo a otras actividades como estudio, trabajo, ocio, quedar con amigos, estar con la familia, etc.
  • Llevar el móvil siempre encima y casi siempre un cargador
  • Mirar constantemente la pantalla del móvil para comprobar si has recibido notificaciones, likes, mensajes, email.
  • Sentirse nervioso ante el pensamiento de poder perder el teléfono móvil, no tenerlo cerca no poder usarlo por estar descargado, o en un lugar donde no haya conexión.
  • Tener el teléfono encendido 24/7, es decir todo el día todos los días.
  • Dormir junto al teléfono móvil para poder dormir tranquilo.
  • Evitar situaciones o lugares donde no sea posible su uso por diversos motivos y usarlo en lugares donde no es recomendable o está prohibido, como conduciendo, en el cine, etc.
  • Síndrome de la «vibración fantasma», escuchar el sonido del móvil o notificaciones, sin que realmente suene.
  • Comprobar continuamente si le queda batería.

La psicoterapia cognitivo-conductual es el tratamiento que usamos de para la adicción de las nuevas tecnologías y el teléfono móvil ya que hemos comprobado su efectividad para este tipo de trastorno. Normalmente, es una terapia breve que consiste en sesiones donde se programan tareas para casa y objetivos específicos donde tanto el paciente como el terapeuta tienen papeles activos.

Algunos de los objetivos de la terapia son: minimizar el tiempo de uso del teléfono móvil, las conexiones en línea, estrategias de distracción, aumentar y mejorar las relaciones cara a cara y hacer otras actividades de ocio o de interés para el paciente para llenar  del tiempo dedicado al móvil.

Anuncio publicitario

Trastorno de Estrés Postraumático

Trastorno de Estrés Postraumático

El Trastorno de Estrés Postraumático, es un cuadro intenso de ansiedad que se desarrolla tras haber vivido un trauma en primera persona, o un familiar o persona muy allegada. Se presenta normalmente con recuerdos vívidos y recurrentes del echo y con conductas de evitación.

Para definir con exactitud de qué se trata, vamos a recoger la definición que la Clasificación Americana de Enfermedades mentales, recogió en su última publicación. El DSM-V (APA, 2013) define el trastorno por estrés postraumático como:

A. Exposición a la muerte, lesión grave o violencia sexual, ya sea real o amenaza, en una (o más) de las formas siguientes:

  1. Experiencia directa del suceso(s) traumático(s).
  2. Presencia directa del suceso(s) ocurrido a otros.
  3. Conocimiento de que el suceso(s) traumático(s) ha ocurrido a un familiar próximo o a un amigo íntimo. En los casos de amenaza o realidad de muerte de un familiar o amigo, el suceso(s) ha de haber sido violento o accidental.
  4. Exposición repetida o extrema a detalles repulsivos del suceso(s) traumático(s) (p. ej., socorristas que recogen restos humanos; policías repetidamente expuestos a detalles del maltrato infantil).

Nota: El Criterio A4 no se aplica a la exposición a través de medios electrónicos, televisión, películas o fotografías, a menos que esta exposición esté relacionada con el trabajo.


B. Presencia de uno (o más) de los síntomas de intrusión siguientes asociados al suceso(s) traumático(s), que comienza después del suceso(s) traumático(s):

C. Evitación persistente de estímulos asociados al suceso(s) traumático(s), que comienza tras el suceso(s) traumático(s), como se pone de manifiesto por una o las dos características siguientes:

  1. Recuerdos angustiosos recurrentes, involuntarios e intrusivos del suceso(s) traumático(s).
  2. Sueños angustiosos recurrentes en los que el contenido y/o el afecto del sueño está relacionado con el suceso(s) traumático(s).
  3. Reacciones disociativas (p. ej., escenas retrospectivas) en las que el sujeto siente o actúa como si se repitiera el suceso(s) traumático(s). (Estas reacciones se pueden producir de forma continua, y la expresión más extrema es una pérdida completa de conciencia del entorno presente.)
  4. Malestar psicológico intenso o prolongado al exponerse a factores internos o externos que simbolizan o se parecen a un aspecto del suceso(s) traumático(s).
  5. Reacciones fisiológicas intensas a factores internos o externos que simbolizan o se parecen a un aspecto del suceso(s) traumático(s).
  1. Evitación o esfuerzos para evitar recuerdos, pensamientos o sentimientos angustiosos acerca o estrechamente asociados al suceso(s) traumático(s).
  2. Evitación o esfuerzos para evitar recordatorios externos (personas, lugares, conversaciones, actividades, objetos, situaciones) que despiertan recuerdos, pensamientos o sentimientos angustiosos acerca o estrechamente asociados al suceso(s) traumático(s).

D. Alteraciones negativas cognitivas y del estado de ánimo asociadas al suceso(s) traumático(s), que comienzan o empeoran después del suceso(s) traumático(s), como se pone de manifiesto por dos (o más) de las características siguientes:

  1. Incapacidad de recordar un aspecto importante del suceso(s) traumático(s) (debido típicamente a amnesia disociativa y no a otros factores como una lesión cerebral, alcohol o drogas).
  2. Creencias o expectativas negativas persistentes y exageradas sobre uno mismo, los demás o el mundo (p. ej., “Estoy mal,” “No puedo confiar en nadie,” “El mundo es muy peligroso,” “Tengo los nervios destrozados”).
  3. Percepción distorsionada persistente de la causa o las consecuencias del suceso(s) traumático(s) que hace que el individuo se acuse a sí mismo o a los demás.
  4. Estado emocional negativo persistente (p. ej., miedo, terror, enfado, culpa o vergüenza).
  5. Disminución importante del interés o la participación en actividades significativas.
  6. Sentimiento de desapego o extrañamiento de los demás.
  7. Incapacidad persistente de experimentar emociones positivas (p. ej., felicidad, satisfacción o sentimientos amorosos).

E. Alteración importante de la alerta y reactividad asociada al suceso(s) traumático(s), que comienza o empeora después del suceso(s) traumático(s), como se pone de manifiesto por dos (o más) de las características siguientes:

  1. Comportamiento irritable y arrebatos de furia (con poca o ninguna provocación) que se expresan típicamente como agresión verbal o física contra personas u objetos.
  2. Comportamiento imprudente o autodestructivo.
  3. Hipervigilancia.
  4. Respuesta de sobresalto exagerada.
  5. Problemas de concentración.
  6. Alteración del sueño (p. ej., dificultad para conciliar o continuar el sueño, o sueño inquieto).

F. La duración de la alteración (Criterios B, C, D y E) es superior a un mes.

G. La alteración causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.

H. La alteración no se puede atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia (p. ej., medicamento, alcohol) o a otra afección médica.


Además se puede especificar si se presentan síntomas disociativos o es de expresión retardada.
Con síntomas disociativos: Los síntomas cumplen los criterios para el trastorno de estrés postraumático y, además, en respuesta al factor de estrés, el individuo experimenta síntomas persistentes o recurrentes de una de las características siguientes:
1. Despersonalización: Experiencia persistente o recurrente de un sentimiento de desapego y como si uno mismo fuera un observador externo del propio proceso mental o corporal (p. ej., como si se soñara; sentido de irrealidad de uno mismo o del propio cuerpo, o de que el tiempo pasa despacio).
2. Desrealización: Experiencia persistente o recurrente de irrealidad del entorno (p. ej., el mundo alrededor del individuo se experimenta como irreal, como en un sueño, distante o distorsionado).
Nota: Para utilizar este subtipo, los síntomas disociativos no se han de poder atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia (p. ej., desvanecimiento, comportamiento durante la intoxicación alcohólica) u otra afección médica (p. ej., epilepsia parcial compleja).

Con expresión retardada: Si la totalidad de los criterios diagnósticos no se cumplen hasta al menos seis meses después del acontecimiento (aunque el inicio y la expresión de algunos síntomas puedan ser inmediatos).

Resiliencia: nuestra mejor arma para combatir adversidades

La resiliencia es nuestra mejor arma para combatir las adversidades, ya que es la capacidad que disponemos las personas para adaptarnos a circunstancias difíciles, aceptarlas y salir reforzado de ellas. La resiliencia implica siempre un aprendizaje, ya que detrás de cada situación que te encuentres, habrá también una oportunidad de aprender algo.

Las personas resilientes se caracterizan por:

  1. Tienen un alto nivel de autoconocimiento, tienen como hábito la autoobservación de sí mismos, y esto les hace ser muy conscientes de sus puntos fuertes y sus puntos débiles, de sus fortalezas y limitaciones. Por ello, suelen marcarse objetivos a corto y a largo plazo muy realistas, basados sólo en lo que realmente se pueden comprometer, no en deseos que sólo se quedan en eso, en sueños sin cumplir.
  2. Son personas optimistas. Saben que la vida es un continuo cambio y por lo tanto no se empeñan en conseguir lo de antes, sino que crean una nueva realidad, y hacen de la situación de crisis una oportunidad para el cambio y la superación.
  3. La persona resiliente es una persona segura de sí misma, con autoconfianza. Tiene claro que será capaz de hacer lo que se proponga. Se comprometen hasta conseguir su objetivo, independientemente del tiempo que haya que dedicarle, teniendo en cuenta que en la mayoría de ocasiones se consiguen mejor las cosas en equipo que uno sólo.
  4. Siempre entienden las dificultades como una oportunidad de aprendizaje.
  5. Son personas que no miran atrás, no se anclan el el pasado. Viven el presente, como única experiencia real. Están en el aquí y ahora de forma consciente. Practican la atención plena como modo de vida. Lo que ocurrió ayer ya pasó y ya no forma parte de su campo de actuación, por lo que no se preocupan ni se recrean en la culpa, y el futuro es sólo una fuente de incertidumbre en el que tampoco participan. Aplican el «mindfulness» en su vida diaria consciente e inconscientemente. Por ello se centran en los aspectos realmente importantes de la vida y disfrutan de las pequeñas cosas.
  6. Atraen a personas en el mismo plano energético que ellas. Por ello, se rodean de personas con una actitud positiva y con capacidad de resiliencia y evitan las personas que puedan suponer un escape de energía infinito e inútil. De este modo, inevitablemente, crean redes sociales de apoyo efectivas.
  7. Son conscientes que una buena gestión emocional es necesaria para la aceptación plena. Nunca tratan de controlar lo que hay fuera, sino lo que llevan en su interior. Controlan sus emociones como parte del aprendizaje. Son conscientes de que emociones como el miedo hay que tolerarlo, como una emoción más, y aceptan que no se puede controlar lo que escapa a nosotros.
  8. Se adaptan a los cambios.  las personas resilientes están dispuestas a valorar diferentes opciones y puntos de vista, sin aferrarse sólo al suyo o a una única solución. Pueden cambiar de itinerario para conseguir sus metas.
  9. Se toman la vida con buen humor. Son capaces de reirse de sí mismos y de las circunstancias complicadas.

Resiliencia, nuestra mejor baza

La resiliencia es nuestra mejor baza para nuestra supervivencia emocional. Es el arma, que nos defenderá de las adversidades del día a día y que evitará que salgamos dañados de ellas

La resiliencia, es la capacidad que tenemos las personas para afrontar y adaptarnos a situaciones difíciles y adversas y salir reforzados de ellas, con un aprendizaje realizado.

Ahora más que nunca, cuando la situación es adversa para todos nosotros, e inevitable, ya que escapa al control de todos nosotros, no nos queda otra que afrontarla de un modo sano, aprender todo lo que podamos de ella, y por lo tanto salir reforzados. Seguramente, necesitamos, que todo lo que estamos viviendo, merezca la pena, sobretodo, por todos aquellos que ya no tienen oportunidad de vivirlo.

Podemos enfocar esa situación, como una oportunidad de conocernos mejor a nosotros mismos, y de contarnos verdad, verdad acerca de nuestras fortalezas, pero también de nuestras debilidades, por qué no. No permitamos que el miedo nos paralice. Convirtamos esta crisis sanitaria, económica, social, en una oportunidad para mejorar en todo ello.

Abandonemos la queja, la crítica continua y un incesante bucle de «por qués» mentales que nunca termina. Lo sé, no es fácil, pero podemos aprender a hacerlo.

Cuéntate verdad de tu realidad, a lo mejor, antes de todo esto, no te parabas ni a pensar en ciertas cuestiones importantes, y ahora valoramos más la cercanía a los nuestros, el valor de un abrazo, un beso, el compartir una charla sin mascarilla, la salud. indiscutiblemente, ojalá, esto no hubiera ocurrido, pero ya que lo tenemos aquí, aprovechémoslo.

De eso va la resiliencia, de cambiar el diálogo interno, de cambiar la forma en la que nos hablamos y de sustituir una preguntas por otras. No se trata de por qué ocurren las cosas, sino de qué ocurre y qué puedo hacer ante ello. De buscar el cómo puedo aprender y afrontarlo

No pierdas esta oportunidad que la vida nos a puesto delante, que aunque todos estamos deseando que termine, que el rastro que deje en ti, haya merecido la pena

Clínica Vanesa Hernández. Equipo de psicólogas en Molina de Segura, Murcia

COVID-19, Confinamiento y Adicción a la Tecnología

COVID-19, Confinamiento y Adicción a la Tecnología

La etapa de confinamiento ha tenido graves consecuencias sobre algunas patologías, entre ellas, la adicción a la tecnología. Algunos estudios afirman que después de 6 semanas de confinamiento las actividades realizadas online de los menores españoles ha aumentado en torno a un 180%, y lo peor, es que se estima que este dato podría aumentar en la medida que aumente el tiempo de estar en casa

Pero en esta situación excepcional, ¿ Cómo se puede controlar esto?

Está claro, que hay que hacer algo, ya que aunque esta situación es temporal, pero no acabará radicalmente de un día para otro, con lo que el tiempo que los adolescentes seguirán en casa seguirá siendo mucho

Algunas RECOMENDACIONES PARA MINIMIZAR EL USO DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS:

1- Establecer en casa rutinas y horarios, aunque con cierta flexibilidad. Lo importante es que se diferencie el tiempo de ocio del que no lo es. Esto no son unas vacaciones

2.-Llevar un control de los contenidos y sitios web que visitan nuestros menores. Hay diversas aplicaciones que nos ayudan a ello

3- Relacionada con la primera recomendación, limitar el tiempo que pasan encerrados en su habitación; proponer actividades en familia que les puedan interesar, que la serie que ven en su cama la vea en el salón acompañados, que se comenten, o que cada día le toque a uno preparar la cena, jugar a juegos de mesa, compartir con la familia lo que siguen en las redes ( youtube, instagran)

4- Permitirles jugar a videojuegos, pero con un límite de tiempo. Esto habrá que adaptarlo a la edad del niño o adolescente

5. Y muy importante, realizar ejercicio o actividad física.

Aunque todo esto sería lo recomendable, se convierte en algo imposible en hogares donde el adolescente se queda sólo en casa o a cargo de hermanos menores porque ambos padres trabajan.

La gran pregunta es ¿Se puede crear una adicción en dos meses?

La respuesta a esta pregunta es algo más complejo que un sí o un no. En ello, influyen múltiples de factores.

Un grupo, que sí está en riesgo son todos aquellos jóvenes que ya padecían o estaban desarrollado una adicción a la tecnología, ya que ahora no tienen tantas alternativas o recursos para gestionar su problema. Estos casos son sólo los extremos, aunque algunos padres se percatarán de que sus hijos puedan tener una dependencia excesiva de la tecnología, después del confinamiento

Creo que, durante este periodo de confinamiento, habría que ser flexible y fomentar tiempo en familia con cosas que a nuestros niños y adolescentes les pueda interesar.

TERAPIA ONLINE ¿Problemas para dormir?¿Tu insomnio ha empeorado?

TERAPIA ONLINE ¿Problemas para dormir?¿Tu insomnio ha empeorado?

El insomnio es un mal del siglo XXI. El estrés y la presión social a la que nos vemos expuestos provoca un estado de alerta continuo, por la necesidad de tener que estar respondiendo continuamente a la información que nos llega del exterior. Este estado de alerta por la exigencia con uno mismo y exigencia social, no se apaga automáticamente cuando llega el momento de ir a dormir. Por ello, muchas personas padecen de insomnio. Nuestro cerebro asocia la cama al momento de pensar acerca de lo que me espera mañana, del repaso del día y lo que me ha quedado por resolver, al espacio dónde trato de buscar solución a las dificultades futuras. Por ello, cuando llega el momento de dormir, nuestro cerebro se pone a trabajar, ya que le hemos dado la instrucción que la cama es nuestro despacho nocturno

Los trastornos del sueño se pueden clasificar en cuatro grandes grupos:

  • a) trastornos con somnolencia diurna excesiva (narcolepsia, síndrome de apneas de sueño e hipersomnia idiopática)
  • b) trastornos con dificultad para conciliar y mantener el sueño insomnio
  • c) trastornos con conductas anormales durante el sueño parasomnias (sonambulismo, terrores nocturnos, pesadillas)
  • d) trastornos del ritmo sueño-vigilia.

Siendo de todos los trastornos el más común el insomnio.

Si tienes problemas de insomnio, estas recomendaciones te pueden resultar útiles.

  1. Acostarse y levantarse a la misma hora.
  2. Si tiene la costumbre de tomar siestas, que no sea superior a 45 min. Lo ideal no tomar siesta
  3. Evitar la ingestión excesiva de alcohol 4 horas antes de acostarse
  4. No fumar.
  5. Evitar la cafeína 6 horas antes de acostarse. Esto incluye café, té y muchos refrescos, así como chocolate y azúcares.
  6. Evitar cenas copiosas, los alimentos pesados, picantes o azucarados 4 horas antes de acostarse. Un refrigerio ligero antes de acostarse es aceptable.
  7. Hacer ejercicio regularmente, pero no justo antes de acostarse.
  8. Usar ropa de cama cómoda y acogedora.
  9. la temperatura del dormitorio que sea agradable.
  10. Tener la habitación bien ventilada.
  11. Bloquee todo el ruido y minimice la mayor cantidad de luz posible.
  12. Reserve su cama para dormir y el sexo, evitando su uso para el trabajo u otro tipo de actividades.

Psicólogos en Murcia. Psicólogos en Molina de Segura

Beneficios de practicar mindfullnes

Beneficios de practicar mindfullnes

En anteriores publicaciones, os hemos contado qué es el mindfullness y cómo puedes practicarlo en tu vida diaria.

Ahora toca conocer cuáles son los beneficios de esa práctica diaria y cómo te ayudará a sentirte mejor

La práctica diaria de meditación nos ayudará a :

  1. Mejorar nuestra inteligencia emocional. La inteligencia emocional es la capacidad que tenemos para saber identificar nuestras emociones y las de los demás y la destreza en la gestión saludable de las mismas. El mindfullness nos ayuda a aumentar el nivel de consciencia sobre nuestra mente y cuerpo, y por ello favorece a ese mejor conocimiento de nosotros mismos y de las relaciones con los demás
  2. Reducir los niveles de estrés. Diferentes estudios concluyen que la atención plena disminuye los niveles de cortisol en sangre, hormona presente en los procesos de ansiedad
  3. Disminuir el insomnio. La práctica diaria induce a unos niveles mayores de relajación al reducir nuestra alerta hacia preocupaciones cotidianas, y esto favorecerá a una mejor calidad de nuestro sueño.
  4. Producir modificaciones en nuestro cerebro que nos protegen de enfermedades mentales
  5. Aumentar nuestra creatividad y amplitud de perspectiva. La meditación nos proporcionará una mayor perspectiva a la hora de analizar situaciones de la vida diaria y favorecerá una resolución de problemas más efectiva.
  6. Mejorar la capacidad de concentración y por lo tanto nuestro rendimiento académico o laboral.
  7. Disminuir la probabilidad de recaídas en procesos de adicción.
  8. Mejor gestión de estados depresivos y ansiosos .La meditación permite a  a nuestro cerebro conseguir un mayor control sobre el dolor y las emociones, concretamente a través del control de los ritmos alfa corticales (que desempeñan un papel sobre que sentidos presta atención nuestro cerebro), según un estudio en la revista Frontiers in Human Neuroscience.
  9. Mejorar nuestra calidad humana. Nos ayuda a tener una mayor empatía, lo que mejorará las relaciones con el entorno y los demás.

 

 

 

Clínica Vanesa Hernández

Psicóloga en Molina de Segura, Murcia

Cómo practicar mindfulness en mi día a día

Cómo practicar mindfulness en mi día a día

Una vez que conocemos los beneficios de la práctica del mindfulness, nos preguntamos cómo poder practicarlo en nuestro día a día. En las siguientes líneas te doy algunas ideas para que puedas practicar mindfulness en tu práctica diaria.

Como ya sabemos, por nuestro anterior artículo, el mindfulness nos lleva a un nivel de consciencia que nos centra en la experiencia presente, aplicando una atención plena sólo a ello.  Debido a la velocidad con la que cambia todo y las exigencias que la sociedad y nosotros mismos nos imponemos, la mayoría de nosotros, tenemos la sensación, de que nuestra mente también va más acelerada de lo que nos gustaría. Nuestro pensamiento se mueve continuamente hacia adelante y hacia atrás, pasado y futuro, lo que podría haber sido y no fue y lo que podría ser o y «si fuera». Nuestra mente está llena de ruido mental y pensamientos intrusos, que nos gritan continuamente y nos impiden vivir nuestro presente, nos impiden centrarnos plenamente en nuestra experiencia, que es la que estamos viviendo, y donde podemos encontrar la serenidad.

Pensamos, que nosotros dominamos nuestra mente, pero realmente, nuestra mente nos lleva todo el tiempo a lugares en los que nosotros no elegimos estar. ¿Cuantas veces acaba el día y tienes la sensación de no haber hecho nada, pero realmente no has parado de hacer cosas durante todo el día?. Es un ejemplo, cómo tu mente te lleva donde quiere y no eres tú quien decide qué hacer, a qué darle prioridad ese día y cumplir con tu propósito. Al despertar por la mañana, nuestro piloto automático se puso en marcha y nosotros sólo nos dejamos llevar por el torrente de ideas y miedos en los que se ha convertido nuestro espacio mental.

Para poder hacer de tu mente un espacio vacío de ruido, de pensamientos que no son tuyos y donde prime la serenidad, la práctica diaria de mindfulness es una buena manera de empezar.

A este estado se puede llegar a través de la práctica de la meditación, beneficiándonos además de reducir el nivel de sufrimiento y experimentar mayores niveles de salud y bienestar.

Como sabes, los beneficios se obtienen con una práctica diaria, regular y sistemática. No es necesario que le dediques mucho tiempo para empezar, con 10-15 minutos al día, estaría bien.

Te voy a recomendar algunas ideas de cómo podrías introducir la práctica del mindfulness en tu día a día.

  • Uno de los momentos en los que podemos practicar mindfulness es mientras caminamos. Podemos dar un paseo de 30 minutos o simplemente podemos aprovechar trayectos que tengamos que realizar como ir al trabajo, ir a por los niños al colegio, ir a la compra…Mientras caminamos sólo tenemos que centrar nuestra mente en nuestra respiración y en la sensación de cada pie cuando toca el suelo. También podemos elegir otras sensaciones donde centrar nuestra atención, como puede ser el roce del aire en nuestra cara, o el camino del aire cuando entra en nuestro cuerpo, llega a los pulmones y vuelve a salir. Algo que debes tener en cuenta, es que el ritmo de tus pasos tiene que ser cómodo para tí. Si lo practicas todos los días, tu cuerpo y tu mente notarán los beneficios.
  • También podemos practicar mindfullnes en casa. Para ello, lo primero es comprometernos con nosotros mismos para practicarlo día a día. A partir de ahí, sólo nos queda elegir un momento del día (10-15 min) y un espacio tranquilo. Elegir una postura cómoda y centrarnos en nuestra respiración. Para comenzar, te puede resultar útil, algunas meditaciones guiadas en audio. En internet puedes encontrar diferentes gratuitas. En ocasiones, puede resultar complicado, sin haber reeducado a tu mente, centrarla simplemente en tu respiración. Por ello, el escuchar una meditación guiada, puede ayudar a tu mente a centrarse más fácilmente en ese momento presnte.Poco a poco puedes ir aumentando el tiempo dedicado, si así lo deseas, y obtendrás beneficios seguro.
  • Otro momento del día en el que podemos introducir la meditación es durante nuestro desayuno o mientras nos damos una ducha. Son acciones que realizamos todos los días y que por lo tanto, no nos gastarán tiempo de otras actividades. Una vez más, necesitamos centrarnos solamente en las sensaciones que ese momento nos esté proporcionando nuestra actividad. En los sabores, o en la sensaciones corporales de enjabonarnos o del agua en nuestro cuerpo. Es el momento elegido por nosotros para cuidar nuestra mente y cuerpo. Por ello nos permitimos hacer un paréntesis de silencio.
  • En cualquier momento del día.Desde mi ropa experiencia personal, cualquier momento del día puede ser bueno para meditar. Puedes realizar microsesiones de meditación con una duración de 2 a 5 minutos en cualquier momento y lugar. Sólo tendrías que elegir ese momento y parar tu mente para dedicarte esos minutos a ti, centrándote en tu respiración y dejando pasar y salir de tu mente cualquier pensamiento o idea, sin pararte en ninguna de ellas ni emitiendo ningún juicio de valor. Por ejemplo, mientras esperas a alguien, mientras conduces, mientras vas de un sitio a otro, mientras te cepillas los dientes, sentarte en un banco y observar la gente pasar durante dos minutos…Si realizas cinco microsesiones al día, con el paso de las semanas obtendrás resultados. Tu mente necesita salir de ese bucle de pensamientos, por ello de este modo le regalas 5 ratitos de tranquilidad.
  • Estas micro-meditaciones, las puedes combinar con cualquiera de las prácticas diarias que he descrito anteriormente. De este modo, el beneficio será mayor.

Espero que te animes a empezar y que encuentres ese silencio mental que necesitas

 

Clínica Vanesa Hernández

Psicóloga en Molina de Segura, Murcia.

 

 

 

 

 

¿Qué es el Mindfullness?

¿Qué es el Mindfullness?

 

El mindfulness o también conocido como atención o conciencia plena, es un modo de meditación oriental, más concretamente procedente del budismo zen. ’. El mindfullness es una técnica o herramienta que podemos utilizar que consiste  en centrarnos en el momento presente sin juzgar lo que se percibe o se siente, sino que aceptamos nuestras emociones tal cual nos nacen, sin controlarlas o evitarlas, consiguiendo así eliminar el miedo o diferentes sensaciones negativas  que puede provocarnos el hecho de enfrentarnos a una situación que no podemos cambiar. Persigue la aceptación de la realidad tal cual es en nuestro presente sin tener que hacer una evaluación o juicio de valor de ella.

Actualmente, los beneficios demostrados del mindfullness, han provocado que los profesionales de la psicología, entre otros, hayan incorporado a sus terapias esta técnica milenaria. Es sabido por todos que la vida occidental, está organizada de forma en la que tenemos que llegar a todo y en muchas ocasiones es a costa de nuestra salud. Este tipo de vida, en ocasiones nos estresa y esto puede llevarnos a tener una percepción de las cosas más negativa y centrada en el problema provocando estados ansioso y depresivos, entre otros trastornos psicológicos. En estos casos la meditación, puede ayudar a mejorar nuestro estado y aprender a percibir nuestro día a día de modo más realista

Las razones por las que el  mindfulness ha cobrado relevancia dentro de las terapias psicológicas son,  en primer lugar, porque su práctica centra al paciente en su momento presente, ayudando de este modo a percibir la realidad sin distorsiones, ya que no realizamos ninguna evaluación de lo que pasa por nuestra mente, sólo nos centramos en vivir lo que nos toca en ese momento. Esto simplifica la cantidad de pensamientos que tenemos a la vez en nuestra mente, y al ocuparnos sólo de nuestra realidad, no permitimos al miedo lanzar hipótesis constantes de » y si…» , provocando de este modo una mayor claridad mental a la hora de analizar las diferentes situaciones a las que nos tenemos que enfrentar y tomar decisiones con respecto a ellas.Por otro lado, está demostrado que ejerce una influencia muy significativa en nuestra estructura de personalidad.

Además, el mindfullness ayuda directamente a tu organismo a estar más sano, ya que se establece beneficios directos en nuestro organismo, ya que, al conectar cuerpo y mente, el paciente aprende a identificar las señales de que algo va mal que le envía su cuerpo, algo que permite entre otras cosas disminuir los signos del envejecimiento y estimular el inmunológico.

Por tanto, practicar mindfullness que no es más que analizar la realidad y aprender a aceptarla sin realizar ningún tipo de valoración hará que te sientas mejor.

No creas que es una técnica mágica. Requiere mucho entrenamiento, y mantenerlo de forma regular durante unos meses para poder obtener beneficios

 

Psicóloga en Molina de Segura, Murcia

 

 

Cómo tratar el acoso escolar o Bulling

Cómo tratar el acoso escolar o Bulling

Como ya expusimos en la sección de Acoso escolar o bulling, el bulling es el acoso acoso y/o intimidación de una o varias personas ( abusadores) a otra (la víctima), dentro del ámbito escolar. El acosador o acosadores repiten esta conducta de forma regular durante un tiempo y disfrutan sintiéndose superior al acosado y con el sufrimiento de la víctima. La exposición repetida de esta condición por parte de la víctima puede traer consigo consecuencias graves a nivel psicológico y físico.

Puede que esta situación te toque cerca, porque un familiar, hijo o persona de tu entorno lo pueda estar padeciendo.

¿Qué podemos hacer ante algo así? Te damos algunas recomendaciones, para poder afrontar una situación de acoso, de tu hijo o un alumno o persona cercana.

  1. Habla con él o con ella. Es muy importante que se haga desde el amor y que sienta sobretodo tu interés por saber realmente cómo se siente. No le muestres rabia ni enfado, aunque sea con la situación, ya que tiene que sentirse cómodo contándolo, si no es así, no te contará más.
  2. Es necesario hablar con las personas del entorno educativo para indagar información, y mantener una comunicación continua.
  3. También es muy positivo para afrontar el proceso, hablar con los padres de los niños acosadores. En muchos casos, no son conocedores de la situación, y por ello, no pueden intervenir en bloquear la situación.
  4. Ayuda a tu hijo o quien sea la víctima, a pensar en estrategias de afrontamiento y gestión de sus emociones. Normalizar sus emociones de miedo e incorporar en su vida amigos que le sirvan de apoyo social.
  5. Recurrir a ayuda profesional, favorece a trabajar su autoestima, para que se empodere y tenga una imagen positiva de sí mismo. En ocasiones también es necesario trabajar el manejo de la ansiedad y habilidades sociales.
  6. Buscar actividades fuera del entorno educativo, donde se relacione con personas totalmente diferentes y donde no se sienta con miedo y estigmatizado.
  7. No fomentar en ningún caso, conductas agresivas, amenazantes o vengativas.

 

Psicologos en Molina, Murcia.

Psicóloga Infantil.