Crisis y rupturas de pareja en verano

Crisis y rupturas de pareja en verano

Crisis y rupturas de pareja en verano, ¿Por qué hay más divorcios después de verano?

Año tras año, al llegar las vacaciones de verano escuchamos los testimonios de muchas parejas que rompen, leemos que las tasas de divorcio se disparan al llegar septiembre y que muchas relaciones entran en crisis, pero, ¿a qué se debe?  Es una época que llevamos meses deseando que venga para poder estar juntos, entonces, ¿por qué las vacaciones son motivo de discusión y no de paz, convivencia y diversión, como deberían ser?

imagesLas causas son varias. Durante el año estamos más  ocupados, tenemos poco tiempo libre y apenas hay convivencia. Todos sabemos que el día a día de una familia, los trabajos estresantes, las preocupaciones diarias y otro tipo de situaciones ocupan la mayor parte de nuestros pensamientos. Además son muchas las parejas que por motivos laborables no pasan mucho tiempo juntos o, en otros casos, el tiempo en común no es de buena calidad.

En vacaciones pasa todo lo contrario, tenemos contacto continuo con la pareja y es cuando salen a la luz problemas latentes que se arrastran desde hace tiempo.

Pero, ¿por qué es tan frecuente que la relación de algunas parejas empeore en vacaciones?

En primer lugar debemos aclarar que no son las vacaciones las que deterioran a las parejas, sino que este período de tranquilidad y ocio aumenta la conciencia de los problemas conyugales. Las discusiones, desilusiones, la falta de pasión y el impacto que muchas de ellas sufren por ver los cambios que su pareja está sufriendo, suponen una fuente de conflicto importante para ellos.

images (1)En los períodos vacacionales nuestras preocupaciones disminuyen, intentamos disfrutar del otro y buscamos desconectar y divertirnos juntos; pero en ocasiones el tiempo compartido nos muestra a una persona distinta de la que estábamos enamorados. El disfrute, la conexión y todo aquello que antes nos gustaba parece haber desaparecido.

 

Problemas de pareja en verano

Muchos son los artículos que podemos leer sobre consejos de cómo sobrevivir un verano junto a tu pareja o como salvar tu relación … .

descarga (1)

Si has vivido unas vacaciones difíciles junto a tu pareja y no te habías dado cuenta de todos los problemas existentes, antes de volver a la rutina y caer en el error de hacer como si nada hubiese ocurrido, deberías plantearte trabajar juntos los problemas que ambos habéis percibido durante esas vacaciones.

Aumentar el dialogo y mantener largas conversaciones entre ambos sobre los conflictos vividos, será el primer paso para poder solucionarlos. Negociar el bienestar de ambos. A cada problema debemos aportarle una solución, paso a paso.

Es vital que los problemas no queden en el aire por no encontrar la solución perfecta para los dos. No siempre seremos capaces de hallar un punto en común magnífico para ambos. En ocasiones las soluciones no buscan este objetivo y es necesario ceder en algo para poder llegar a un acuerdo.

 

descarga (2)

Así mismo, deberéis plantearos si con el paso de los años o la llegada de los hijos, vuestro tiempo de ocio en común, vuestra intimidad o confianza ha desaparecido, porque ello justificaría que cuando paséis tiempo a solas ya no os entendáis.

Los conflictos o el desgaste que una pareja sufre no se pueden solucionar de forma rápida y sencilla. Conlleva un trabajo diario y un esfuerzo personal por ambas partes donde la comprensión y el amor del otro se hace necesario.

Nuestra recomendación es que tras un verano tortuoso con tu pareja no decidas de forma rápida una posible separación o divorcio, pues quizás, y si antes no lo habéis intentado, es este el punto de inflexión donde se deberán dedicar todos los esfuerzos a trabajar sobre la relación e intentar recuperar lo perdido, pues es ahora, quizás tras las vacaciones, cuando se tiene conciencia de los problemas.

 

5 factores de riesgo que amenazan a la pareja en vacaciones

El exceso de tiempo juntos, las altas expectativas que se vierten en unas vacaciones planificadas y anheladas durante tiempo, los problemas sexuales, no coincidir en los planes y un contexto veraniego de fiesta y relax que facilita las infidelidades acrecientan los conflictos en esta época.

Tener conflictos durante los días más esperados del año no tiene por qué ser un indicador de crisis matrimonial pero es cierto que el verano o cualquier periodo vacacional largo suele ser un difícil reto para las parejas.

1. Demasiado tiempo juntos. Mantener una relación no significa tener que pasarse las vacaciones pegados como una lapa. Muchas parejas suelen cometer el error de pasar día tras día juntos, las 24 horas, sin tener tiempo para estar solos. No disponer de un espacio individual, para poder hacer lo que desee cada miembro del matrimonio o pareja, no les ayuda a encontrar su equilibrio individual, lo que luego dificultará el equilibrio en pareja. Además, ese exceso de tiempo compartido multiplica los errores de comunicación (dar por hecho cosas que no se habían hablado antes; corregir al otro, tirarle en cara cosas…).

2. Altas expectativas. Al desear tanto las vacaciones, planificarlas y soñarlas, sucede que la mayoría de las veces no suele ir tan bien como habíamos pensado. Las habíamos idealizado; si las expectativas son altas, corremos el riesgo de decepcionarnos.

3. Contexto de enamoramientos, desamor e infidelidades. El verano es tiempo de playa, de destape; de la música que machaca con historias de amor, pasión y desengaños; de salidas nocturnas y celebraciones en las que los miembros de la pareja suelen arreglarse más y pueden volver a sentirse deseables por los demás. Un cóctel explosivo para la supervivencia de la pareja.

4. No tener objetivos compartidos. Es difícil que las personas coincidamos en todos los hobbies y posibilidades de ocio. A la hora de elegir destino es muy importante  que los cónyuges se plantean planes a compartir para que esto no genere un conflicto.

5. Problemas de sexualidad. Al disponer de más tiempo, se pueden propiciar más encuentros sexuales, sin embargo, si estos no se producen o se detectan problemas, esto puede aumentar la irritabilidad y la tensión entre la pareja.

 

1109744_w767h767c1cx382cy382Pero por mucho que podamos establecer algunos motivos de crisis externos, lo cierto es que una crisis o discusión puede terminar simplemente en una época mala o, incluso, en un tiempo de reflexión o en ruptura y eso solo depende de nosotros.

A pesar de ello, no todo es malo en verano ya que, los expertos afirman que es también la época del año en la que comienza un mayor número de parejas su relación.

Anuncios

Especialistas en Psicología Infantil. Psicólogos en Murcia y Molina de Segura

Especialistas en Psicología Infantil. Psicólogos en Murcia y Molina de Segura

En Clínica Vanesa Hernández somos especialistas en Psicología Infantil. Nuestras psicólogas infantiles ofrecen las mejores soluciones a través del tratamiento psicológico que necesite cada niño/a en particular.

Con la terapia infantil, se trabajan las dificultades tanto con los niños como con los padres, ya que ellos son los principales agentes de cambio dentro del seno familiar. Nuestra experiencia clínica nos indica la necesidad de trabajar con los padres por diversos motivos, pero principalmente, la necesidad que éstos mismos manifiestan en querer saber cómo gestionar las diferentes situaciones que viven día a día con su pequeño. Por ello dotamos a los padres de herramientas de gestión y afrontamiento, para que sepan cómo responder ante esas circunstancias, así como para poder ayudar a su hijo/a en su malestar.

Las principales dificultades que acuden a consulta son:

  1. Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDA o TDAH).

¿Observas que tu hijo es más inquieto que el resto de niños?¿Qué no puede dejar de moverse?¿Que incluso sentado se remueve en su asiento?¿Qué se levanta continuamente de la mesa o cuando está en clase?¿Qué corre o salta en situaciones donde no es apropiado ni por las circunstancias ni para su edad?¿Tiene dificultades para jugar con otros niños? ¿Le cuesta guardar turno y precipita sus respuestas? ¿Interrumpe actividades de otros? ¿Es despistado, incurre en errores y parece que no te escucha cuando le hablas?¿Tiene dificultades para organizarse y le disgusta hacer cualquier tarea que implique un esfuerzo mental?

Si tu respuesta es afirmativa a varias de estas preguntas, puede ser que tu hijo sufra un Trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH)

2. Problemas de comportamiento.

Si tu hijo no te obedece, no eres el único. El motivo más frecuente por los que los padres acuden a consulta son los problemas de comportamiento de sus hijos, tales como desobediencia, oposicionismo, rabietas desproporcionadas…

3. Desobediencia y/o oposicionismo.

4. Celos entre hermanos.

En general, los niños celosos pueden manifestar algunas de las siguientes conductas:

  • Cambios de humor no justificados.
  • Signos de infelicidad. Lloro frecuente sin motivo. Tristeza acompañada de expresiones tales como “No me quereis…”
  • Conductas regresivas, (no presentes hasta la llegada de un hermano o ya superadas), con el simple motivo de llamar la atención de los padres (pipí en la cama, negarse a comer, agresividad injustificada hacia objetos o animales, comportamiento social anómalo, etc.).
  • . Vuelta a un lenguaje más infantil con presencia de gestos inmaduros como chuparse el dedo.
  • Alteraciones en los patrones de comida (menos apetito o más selectivo con los alimentos, rechazando platos antes preferidos o se le tiene que dar la comida) y sueño (insomnio, despertar nocturno, solicitar dormir con los padres, etc.)
  • Negativismo, terquedad, dificultad para obedecer.
  • Niegan sus  errores y culpabilizan a los otros de sus problemas o actitudes (en especial al hermano objeto de celos).

5. ANSIEDAD INFANTIL

Al igual que en las personas adultas, los niños también tienen ansiedad. La manifestación de los síntomas en ellos, puede se ligeramente diferente a cómo se presenta la ansiedad en adultos, pero la viven con el mismo sufrimiento.

6. MIEDO Y FOBIAS INFANTILES

Al igual que en los adultos, los miedos en los niños son reacciones de alarma frente a situaciones desconocidas o que ellos perciben como peligrosas. Es algo normal en el desarrollo evolutivo de los niños. Por ello, la mayoría de ellos remiten por sí solos, sin tener que actuar  de modo especial sobre ellos.

Sin embargo, en ocasiones persisten más allá del periodo de tiempo en el que se supone que es algo normal, o se presentan con una intensidad mayor de lo que debiera, provocando un gran sufrimiento para los niños.

Los niños manifestaran su miedo a través de  conductas como llanto, gritos, irritación, huída o evitación de una determinada situación, temblores, sudoración, urgencia para orinar, aceleración cardiaca o tensión muscular, entre otras muchas.

7. DEPRESIÓN INFANTIL

Es motivo de estar atentos de nuestro hijo cuando observemos en él algunos de estos síntomas:

– Está continuamente triste y llora con más facilidad
– Ha perdido el interés por los juegos  preferidos y por la escuela
– Se distancia de sus amigos y de la familia
– Habla menos
– Se aburre y se cansa con facilidad
– Presenta menos energía o concentración
– Está irritable o demasiado sensible frente a pequeñas frustraciones, montando rabietas o berrinches con más facilidad
– No tolera  hacia el rechazo y el fracaso
– Expresa baja autoestima, depreciándose a sí mismo
– Elige “finales tristes” para sus cuentos y representaciones
– Se comporta de una manera agresiva
– Se queja constantemente de dolores tales como de cabeza o de estómago
– Duerme demasiado o muy poco
– Come demasiado o muy poco
– Presenta comportamientos regresivos, hablando como un bebé u orinándose en la cama
– Habla de suicidio o ideas de muerte
– Habla de escaparse de casa

8. PROBLEMAS DE ALIMENTACIÓN.

Son muchos los padres preocupados por la falta de apetito de sus hijos. Para muchos se convierte en una preocupación diaria, pues el hecho de que un hijo no coma o no coma lo que uno espera o cree que es lo adecuado, se convierte en el problema a solucionar a diario. Los padres prueban con todo tipo de juegos, hacer la comida más atractiva para el niño, prometer recompensas, pero nada de esto les funciona en ocasiones. Entonces entran en un bucle en el que los momentos en que toca comer se cargan de tensión y mal humor.

9. DIFICULTADES PARA ESTUDIAR Y TÉCNICAS DE ESTUDIO.

Las dificultades a la hora de estudiar, de hacer deberes, superar exámenes, se dan con frecuencia entre los escolares de distintas edades.

Las causas pueden ser muy diferentes: dificultades para centrar la atención, dificultades en el aprendizaje, carencia de hábitos de estudio adecuados, motivación insuficiente, técnicas de estudio inadecuadas, ansiedad ante los exámenes…

Estas dificultades pueden tener también múltiples consecuencias, desde conflictos continuos con los padres hasta ansiedad y estado deprimido en los niños o adolescentes.

Por ello, es necesario, identificar el problema para poder poner la solución adecuada. Con el aprendizaje de técnicas de estudio adecuadas, establecimiento de hábitos eficaces, aumentar la motivación, gestión de la ansiedad, y demás técnicas necesarias, según cada caso, el niño o adolescente podrá conseguir los resultados académicos deseados

10. ANSIEDAD ANTE LOS EXÁMENES Y FALTA DE MOTIVACIÓN.

11. HABILIDADES SOCIALES Y DE RELACIÓN.

Para los niños su grupo de iguales y el ser aceptado por ellos es una de las cosas más importantes. Sin embargo, en ocasiones, el niño no consigue integrarse por falta de habilidades y timidez.

12. ADICCIÓN A LA TÉCNOLOGÍA.

La adicción a la tecnología es ya un hecho, que por desgracia en los adolescentes va aumentando por días. Si tienes dudas, consúltanos

 

 

 

13. PROBLEMAS DE ACOSO ESCOLAR.

 

 

 

Equipo Clínica Vanesa Hernández

Psicólogos en Molina

Psicólogos en Murcia

 

 

 

Personas Altamente Sensibles (PAS)

Personas Altamente Sensibles (PAS)

¿Quienes son las Personas Altamente Sensibles?

El término Altamente Sensible, fue acuñado por la psicóloga norteamericana Elaine Aron. Elaine descubrió que dos de cada diez personas eran más sensibles que la media. Al parecer dichas personas posee un sistema nervioso “más fino” que el resto, lo que les provoca la llegada de mucha más información sensorial a la vez que al resto de personas.

El término de Persona Altamente Sensible, ha ido tomando fuerza y se han definido cuatro criterios para determinar si en tu caso posees esa alta sensibilidad.

Las Personas Altamente Sensibles según está definido hasta este momento:

  1. Reflexionan profundamente acerca de la información recibida.
  2. Tiende a saturarse o sobreestimularse.
  3. Tienen una alta empatía, así como una alta emocionalidad.
  4. Presentan una alta sensibiliad sensorial sobretodo con sutilezas.

Estas cuatro características tienen que darse necesariamente para poder ser una PAS.

 

Si quieres más información, quizá estas pistas se sirvan de guía:

  • Les afecta mucho el ruido en general, los olores fuertes y las luces brillantes.
  • Les encanta el arte y la naturaleza.
  • Son inseguras y tímidas.
  • Se sienten abrumadas por exceso de trabajo y masas de personas.
  • Sufren por el dolor ajeno.
  • Sienten necesidad de ayudar a quien lo necesita.
  • Suelen enamorarse con facilidad.
  • Suelen ser perfeccionistas.
  • No se manejan bien en la gestión de situaciones estresantes.
  • Dificultades para decir que no al otro y mantener y respetar sus límites personales.
  • Alta capacidad de detectar sutilezas.
  • Tienen un umbral al dolor bastante bajo con respecto a la media.

Es importante saber que la alta sensibilidad no es una enfermedad, ni trastorno ni nada parecido. Está considerado un rasgo y como tal no se cura. Pero esto no es algo negativo para ti. Ya que puedes aprender a gestionar ese exceso de sensibilidad para llegar a un mayor equilibrio emocional. Tu alta sensibilidad seguirá siendo la misma, pero podrás aprender a cuidarte un poquito mejor para que la información que te viene de fuera te afecte un poquito menos.

La doctora Elaine Aron, elaboró un test para identificar a Personas con Alta Sensibilidad. Si contestas menos de 14 “si” hay poca probabilidad de que sea una PAS. Si en tus respuestas hay más de 15 “si”, la probabilidad de que seas una PAS, es alta.

  1. Me afecta el comportamiento de los demás.
  2. Tengo la sensación de ser consciente de cosas muy sutiles en mi entorno.
  3. Suelo ser muy sensible al dolor.
  4. En los días ajetreados, suelo tener la necesidad de retirarme, de echarme en la cama, Buscar una habitación en penumbra o cualquier otro lugar donde pueda encontrar algo de tranquilidad y alivio frente a la estimulación.
  5. Soy particularmente sensible a los efectos de la cafeína.
  6. Me abruman fácilmente las cosas como las luces brillantes, los olores fuertes, los tejidos bastos o las sirenas de policías o ambulancias.
  7. Los ruidos fuertes me hacen sentir incómodo/a.
  8. Tengo una vida interior rica y compleja, le doy muchas vueltas a las cosas.
  9. Me conmueve profundamente las artes o la música.
  10. Soy muy concienzudo/a.
  11. Me asusto con facilidad.
  12. Me agobio cuando tengo que hacer muchas cosas en poco tiempo.
  13. Cuando alguien se siente incómodo o a disgusto en un entorno físico, suelo saber lo que hay que hacer para hacerle sentir más cómodo.
  14. Me molesta que los demás pretendan que haga demasiadas cosas a la vez.
  15. Me esfuerzo mucho por no cometer errores u olvidarme de algo.
  16. Suelo evitar las películas violentas o las series violentas en la televisión.
  17. Me resulta desagradable la activación que me provoca el ajetreo a mi alrededor.
  18. Los cambios en la vida me conmocionan ( mudanza, separación, cambio de trabajo…).
  19. Suelo percibir y disfrutar las buenas esencias, sabores, olores, sonidos y obras de arte.
  20. Para mí tiene mucha importancia el poder disponer mi vida de forma que evite situaciones perturbadoras o abrumadoras.
  21. Cuando tengo que competir o ser observado en la ejecución de una tarea me pongo tan nervioso/a o inseguro/a que termino haciéndolo peor de lo que podría.
  22. Cuando era niño/a mis padres y profesores me solían ver como una persona sensible o tímida.

Espero que esta información te ayude.

 

 

 

Mejorar la relación de pareja: ¿Qué puedo hacer? Recomendaciones para una vida en pareja saludable.

Mejorar la relación de pareja: ¿Qué puedo hacer? Recomendaciones para una vida en pareja saludable.

Para muchos, encontrar a la persona ideal para compartir su día a día, es el estado perfecto de entender la vida. Sin embargo, cuando la relación de pareja deja de ser agradable y ya no ves a esa persona de ese modo ideal, todo se complica.

Por ese motivo, te voy a intentar ayudar, compartiendo contigo algunas recomendaciones que todo tendríamos que tener en cuenta para una bonita y sana  relación de pareja.Dichas recomendaciones no sustituyen la labor de un profesional cuando la terapia de pareja es necesaria

Antes de nada, no creo que sea necesario decir, que una relación de pareja es algo de dos. Por ello, cuando las cosas no van como nos gustaría, el recuperar la buena armonía con el otro depende de ambos. La implicación de una sola de las partes podría funcionar durante un tiempo, pero nunca proporcionaría el resultado de una relación satisfactoria para los dos. Dicho esto, en las relaciones de pareja, al igual que en otro tipo de relaciones, se establecen roles, ya que debido a la forma de ser de cada uno de los miembros, de forma implícita, cada uno juega un papel en la relación, por ejemplo, uno es más cariñoso que otro. Pero esto tiene que ser algo aceptado por parte de ambos como algo natural entre ellos.

Ahora ya sí que paso a compartir contigo esas recomendaciones para mejorar tu vida de pareja

  1. Muestras de afecto a diario. Para crear un clima emocional adecuado , es necesario demostrar el afecto al otro. Partimos de el hecho de que la pareja se quiere, con lo que el afecto existe ¿Por qué no compartirlo con el otro? Si de forma espontánea no te sale dar un abrazo, o un beso, hazlo de forma voluntaria hasta que sientas la necesidad de hacerlo sin proponértelo.

2. Comunicación efectiva. Básicamente consiste en decir lo que realmente queremos decir, no dar por hecho que el otro tendría que saberlo y entenderme.

3. Dejar de jugar al adivino. Tu pareja por mucho que te quiera y tu creas que te conoce no es adivina. Así que si quieres algo pídelo, si necesitas cualquier cosa dilo, no esperes a que el otro lo adivine. No por eso se perderá la magia

4. Comunicación asertiva. Expresar lo que sentimos con nuestra pareja es algo necesario y saludable para ambos, pero eso no nos da derecho a soltar por nuestra boquita lo que nos plazca. No caigas en el error de responsabilizar al otro de cosas que te corresponden a ti, fuera los reproches.

Por ejemplo,  Imaginemos la situación en la que  me siento mal cada vez que mi marido llega a casa y no me saluda de modo afectuoso y a mi me gustaría que lo hiciera

Esposa: Parece que no te importe, haces que me sienta un cero a la izquierda.

Marido: No sé de que me estás hablando, estoy muy cansado, no tengo ganas de discutir.

En esta situación la chica realmente necesita un beso cordial de llegada a casa, pero por no decirlo, culpa a su pareja de hacerla sentir fatal. El marido se siente atacado y responde con un contraataque.

Resultado: ella sigue sin su beso de bienvenida y él enfadado y más lejos de ella.

Solución: Evidentemente hay varias opciones. Si me apetece que este aspecto de mi pareja cambie puedo ser yo quien de ese beso, o pedir a tu marido que te gustaría ese beso al llegar a casa porque te haría sentir mejor. Seguramente, él está dispuesto a darlo y con el paso de las semanas se creará una costumbre saludable.

5. Aceptar al otro tal y como es. No nos podemos pasar la vida, queriendo cambiar al otro. Cuando decidiste compartir tu vida con él, fue con el pack completo.

6. Llegar a acuerdos para negociar situaciones que os puedan beneficiar a los dos

7. Respetar el tiempo de pareja y tiempos individuales. Reservar un ratito a la semana para hacer algo los dos solos, pequeñas cosas o actividades que os dediqueis el uno al otro para cuidaros.

8. No olvidéis que sois un equipo. Remáis en la misma dirección, no veas a tu pareja como el enemigo.

 

Psicologos en Murcia

Terapia de pareja

Vanesa Hernández, Psicóloga

Me siento mal y no se qué me ocurre ¿Qué me pasa?

En alguna ocasión has pensado “ me siento mal y no sé que me ocurre”. Si ha sido así, no eres la única persona a la que le ha ocurrido esto.

En la práctica clínica, cuando un paciente acude a consulta, se presenta con una serie de signos y síntomas que al no desaparecer con el paso de los días, las semanas, o incluso meses, han empezado a provocarle molestar e incluso a condicionar su vida. Hay veces, que el paciente se exige antes de acudir a la consulta de un psicólogo contar ya con el diagnóstico, que le sirva como carta de presentación en su primera consulta. Sin embargo, esto no ocurre cuando acudimos a otro profesional de la salud, a que nos trate. Por ejemplo, si llevas varios días con un fuerte dolor en el abdomen , tu no necesitas el diagnóstico antes de acudir a tu médico de atención primaria, esperas que sea él como profesional el que lo haga. En el terreno psicológico existe una tendencia a tener que saber qué te pasa para acudir a un profesional. Por ejemplo, tengo ansiedad.

Un alto porcentaje de pacientes, cuando asisten a consulta, realmente no saben cuál es su diagnóstico. Saben que no se sienten bien y necesitan una ayuda para poder sentirse mejor. El paciente espera que haya una causa que explique el cómo se sienten para así al erradicarla o resolverla, acabe su malestar.

Algo común a la mayoría de estos pacientes es que mantienen un modo de pensar o de interpretar los hechos de la realidad de un modo distorsionado. Sin embargo llevan haciéndolo tanto tiempo, algunos recuerdan toda su vida haciéndolo, que su frase es “YO SOY ASÍ”. Ese modo de pensar consiste en cometer una serie de errores a la hora de analizar la realidad, que mantenidos en el tiempo pueden provocar estado de ánimo deprimido y cuadros ansiosos, pero el paciente normalmente no es consciente de ello.

Afortunadamente, este modo de pensar se aprende y por lo tanto se puede reeducar para reaprender un modo mas realista y saludable para nosotros.

Como mi objetivo es ayudarte a que te sientas mejor te voy a proponer que, si no te encuentras del todo bien y te gustaría cambiar eso,  que dediques unos minutos a releer los errores de pensamiento más comunes, para identificar si en tu modo habitual de pensar, están presentes:

 

  1. Inferencia arbitraria. Es establecer una conclusión negativa sin tener una evidencia empírica que la pueda justificar de forma suficiente.  Ejemplo: “No voy a conseguir el trabajo porque no soy buena”.
  2. Catastrofismo. Este error consiste en interpretar una situación con el peor resultado posible, como su propio nombre indica es llevar cualquier pensamiento a la catástrofe. Ejemplo: “Es mejor que no haga el examen porque lo suspenderé y seré lo peor”.
  3. Comparación. Es la tendencia a compararse con los demás y donde el resultado de la comparación es el mismo, tu siempre sales perdiendo, eres peor que los demás. Ejemplo: “Mi amiga siempre viste mejor que yo”.
  4. Pensamiento dicotómico. Consiste en pensar en extremos. Se analizan las experiencias propias o de los demás en categorías que solo tienen dos opciones opuestas (bueno/malo; positivo/negativo; posible/imposible). Ejemplo: “Si no marco gol, no me querrán en el equipo”.
  5. Descalificación de lo positivo o de la propia valía. Cuando se resta valor a las experiencias o rasgos positivos de uno mismo. Ejemplo: “Aprobé el examen, pero fue de suerte.”
  6. Razonamiento emocional. Es cuando conviertes las emociones en realidad.Cuando las opiniones son formadas sobre uno mismo basándose sólo en las emociones que experimenta la persona. Ejemplo: “Tengo miedo a subir al ascensor porque es peligroso”. ” Me siento tonto , por lo que lo soy”
  7. Construcción de la valía personal en base a opiniones externas. Cuando mantenemos una valía personal en base a lo que nos dicen los demás. Ejemplo: “Mi entrenador me dice que son muy malo con el balón, seguro que tiene razón” (espero que ningún entrenador le diga eso a un niño) o “Mi novio dice que soy tonta, seguro que tiene razón”.
  8. Error del adivino. Pensar que somos capaces de adivinar un pensamiento, resultado o emoción, siendo siempre negativo.  Ejemplo: “Estoy seguro de que han pensado que he echo el ridículo”
  9. Etiquetado. Cuando una persona se etiqueta a uno mismo o a otros de forma peyorativa. Ejemplo: “Soy feo”, “Soy el peor jugador del mundo”.
  10. Magnificación. Tendencia a exagerar lo negativo de una cualidad o  situación,  o persona. Ejemplo: “No le ha gustado mi propuesta, seguro que me despiden.”
  11. Leer la mente. Cuando una persona cree que otra está pensando negativamente en ella sin tener pruebas de ello. Ejemplo: “seguro que piensa que soy un pesado”
  12. Minimización. Proceso por el cual se minimiza o quita importancia a algunos sucesos, rasgos o circunstancias. Ejemplo: “Me ha dado un beso de buenas noches pero podría haberme dado más”, “me han llamado tres veces para salir pero podrían haberme llamado más veces”, “Solo me ha regalado una flor, no me quiere”.
  13. Sobregeneralización. Se trata de extraer conclusiones basándose en unas pocas experiencias o aplicarlas a una gama de situaciones no relacionadas. Ejemplo: “Se me ha quemado la comida, nunca sabré hacer nada correctamente”, “No me han pasado el balón para marcar, seguro que tampoco quieren quedar para ir al cine”.
  14. Perfeccionismo. Es cuando por miedo al fracaso nos exigimos ser perfectos Cuando se rey que nuestros resultados también lo sean independientemente que sea realista o razonable.
  15. Personalización. Cuando te consideras responsable de una situación, evento o reacciones de otros sin tener evidencias para ello. Ejemplo: “Seguro que están hablando de mi”, “Seguro que ha bostezado por que se aburre conmigo”
  16. Abstracción selectiva. Es cuando al pensar en una situación te centras solo en un aspecto, detalle negativo, de manera que se magnifica su importancia convirtiendo la situación entera en un contexto negativo. Ejemplo: “Se me ha caído el vaso de agua, soy el más torpe del mundo”
  17. Afirmaciones con “Debería”. Sucede cuando traducimos los deseos o expectativas sobre capacidades o habilidades personales , aunque sean ilógicas en obligaciones Ejemplo: “Debería haberse dado cuenta de que necesitaba un abrazo”

Una vez hayas releído estas distorsiones cognitivas, intenta observar tu pensamiento para comprobar si forman parte de tu modo habitual de interpretar la realidad.

Si es así, toma nota de ellas por escrito y posteriormente trata de buscar alternativas a ese pensamiento para eliminar el error que contiene y de ese modo cambie la emoción.

 

 

Psicóloga en Murcia

Vanesa Hernández

¿La ansiedad se cura?

imagesCAK0588M¿La ansiedad se cura?, es una pregunta que en algún momento todas las personas que padecen o han padecido ansiedad se han formulado, incluso las personas que nunca la han sentido, seguramente se lo habrán cuestionado alguna vez,  debido a que la ansiedad es algo muy frecuente en la sociedad occidental en la que vivimos.

El principal objetivo de este artículo, es dar respuesta a esta pregunta, pero antes es necesario aclarar diferentes cuestiones.

Cuando escuchamos la palabra ansiedada todos nos suena a algo negativo, desagradable o incluso referente a enfermedad. Efectivamente, para el que la sufre, es algo muy desagradable y molesto, pero no por ello deja de ser una respuesta de nuestro organismo para alertarnos de una oportunidad de aprendizaje ¿CÓMO? Sí, has leÍdo bien, de aprendizaje.

La mayoría de personas, cuando empiezan a sentir síntomas de ansiedad, se asustan y se limitan a querer evitarlos y eliminarlos lo antes posible, algo lógico si tenemos en cuenta lo molestos y limitantes que pueden llegar a ser. Sin embargo, debajo de esos síntomas hay mucha información a la que deberíamos de prestar atención. Si tenemos en cuenta que la ansiedad es una llamada de atención ante una posible amenaza, y que los síntomas físicos son la forma que tiene nuestro cuerpo de hablarnos, parte de la solución consistiría en prestar atención no a la forma del mensaje sino al contenido. ¿DE QUÉ ME ESTÁN ALERTANDO REALMENTE ESTOS SÍNTOMAS? ¿ESTÁ TODO BIEN EN MI VIDA?¿Y EN MÍ?

Formulándonos las cuestiones adecuadas y dominando el miedo a las respuestas, podemos utilizar la ansiedad como la llave que nos abra la puerta a nuestro crecimiento y desarrollo personal. Puede que aparentemente todo esté bien, porque si analizas tu vida, seguramente no tengas motivos para sentirte así. Y seguramente en algunos casos, sea realmente así, pero quizá sigues utilizando patrones de pensamiento y costumbres antiguas que quizá ya no te valgan para esa etapa de vida. En ocasiones se trata de crisis de adaptación, o miedo a ejercer cambios en tu vida, o miedo a mirar hacia adentro y descubrir cosas de ti que no sean agradables, aún así, en todos los casos es una oportunidad para la mejora y el aprendizaje

Y ahora, si padeces ansiedad, seguramente estarás pensando: todo eso suena muy bien pero ¿qué  hago yo con mis síntomas?

Está claro que hay que aprender a dominar los síntomas y perderles el miedo. Algo que se consigue relativamente fácil con la terapia cognitivo-conductual, utilizando técnicas de respiración y relajación. Pero mi recomendación es que vayas más allá y aproveches esas crisis de ansiedad para avanzar.

cropped-imagesca8ysypx.jpg¿La ansiedad se cura? SI, LA ANSIEDAD SE CURA. Está demostrado que en 12 sesiones semanales los síntomas de ansiedad remiten. Pero la terapia cognitivo conductual persigue además de remitir los síntomas físicos, reestructurar tu modo de pensar y percibir las cosas, además de dotarte de estrategias de afrontamiento para dominar tus miedos. La ansiedad no deja de ser una respuesta de miedo, pero aparentemente injustificada y desproporcionada.

 

Así que si padeces ansiedad, no dudes en aprender a Dominarla.

Psicólogos en Murcia

 

Vanesa Hernández, Psicóloga

Respuestas prácticas a preguntas acerca del Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad

El objetivo del siguiente artículo es proporcionar respuestas a las preguntas que nos solemos hacer referente al Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH)

El TDAH lo padecen entre un 2 y un 6% de la población mundial.

De ese porcentaje un tercio de los niños dejará de padecerlo antes de la adolescencia, en otro tercio remitirán los síntomas antes de la edad adulta. Y una última tercera parte lo padecerá a lo largo de su edad adulta.

Sin embargo, algunos de los síntomas, pese a que el trastorno remita, persisten en la edad adulta, por ello se considera un problema crónico que tendrá que ser tratado a lo largo de la vida del individuo. Los síntomas que suelen persistir, son los referentes a la impulsividad y a la inatención. Los síntomas de Hiperactividad son los que remiten en la infancia.

El TDAH se da tanto en niños como en niñas. Sin embargo, se diagnostica mucho más en niños, ya que en las niñas, debido a que son menos oposicionistas y muestran menos síntomas de Hiperactividad, el trastorno pasa inadvertido.

Pese a  lo que se haya podido creer tiempos atrás, el TDAH tiene un origen biológico, con lo que los padres no deben sentirse culpables nunca. Se estima un porcentaje de heredabilidad de un 75%. Los niños que la padecen presentan un nivel de actividad e impulsividad inadecuado, así como problemas de atención y concentración.

Si el TDAH no se trata, diferentes áreas de la vida del niño se ven afectadas. Su rendimiento escolar se ve mermado significativamente. Sus relaciones sociales pueden deteriorarse por su levada impulsividad y problemas de comportamiento, ya que suelen ser disruptivos, y no toleran la frustración. Todo ello, puede llevarles a problemas emocionales como estado de ánimo deprimido o ansiedad.

Antes de etiquetar a un niño, sería necesario que un profesional especialista, realizara un diagnóstico, y a partir de ahí, diseñar un plan de tratamiento y actuación, por parte de todas las personas implicadas en la educación y desarrollo del niño.

El diagnóstico puede hacerlo, un neuropediatra, un psiquiatra, o un psicólogo clínico.

El tratamiento tendría que incluir varios componentes

  • Medicación: el niño tendrá que tomar medicación convenientemente recetada por un profesional, cuyo objetivo sería mejorar el déficits de algunos neurotrasmisores cerebrales
  • Implicación de los padres: La participación de los padres en el tratamiento del TDAH es necesaria y fundamental. Se entrena a los padres en pautas de modificación de conducta y en otras herramientas, para que aprendan a manejar la impulsividad e hiperactividad del niño, así como otros síntomas asociados. La psicoterapia que está demostrado que ayuda a mejorar al niño es el entrenamiento de los padres para que ellos manejen los síntomas del niño. Otras técnicas como psicoanálisis o las basadas en el juego o manejo cognitivo, no hay resultados concluyentes al respecto.

El entrenamiento de los padres, combinado con el entrenamiento del niño, apoyo escolar y medicación, es el combinado más efectivo para el tratamiento del TDAH en niños.

Es frecuente que los padres sean reticentes a administrar medicación a sus hijos. Es necesario que se sepa, que lo que se suele recetar es Metilfenidato, el cual no produce adicción. Seguramente hayas escuchado que es parecido a las anfetminas. Aunque químicamente son muy similares, a dosis pequeñas y administrado por vía oral, no produce euforia, sino todo lo contrario, les ayuda a reducir la impulsividad.

Sin embargo, con adolescentes, hay que llevar un mayor control de la medicación, ya que a dosis altas produce efecto euforizante. Así que en adolescentes que consuman drogas o alcohol habría que llevar un control exhaustivo de la dosis.

Por último, otra cuestión que preocupa a los padres, es si la medicación afecta al crecimiento. Los estudios muestran que no se observan diferencias significativas en la talla media después de los 18 años

 

Espero que estas breves aclaraciones os sirvan para dar respuesta a dudas que se nos presentan referentes a este trastorno infantil.

 

Psicólogos en Murcia

Vanesa Hernández, psicóloga.