Especialistas en Trastornos de Ansiedad. Los mejores psicólogos de Murcia en trabajar la ansiedad

Especialistas en Trastornos de Ansiedad. Los mejores psicólogos de Murcia en trabajar la ansiedad

Clínica Vanesa Hernández cuentan con una dilatada experiencia en el tratamiento de trastornos de ansiedad. Durante más de 15 años se han especializado en el estudio de la ansiedad y todos los trastornos cuya base es ésta misma, para poder ofrecer la terapia más efectiva y eficiente, ya que a través de ella se consigue dominar la ansiedad por completo, en el menor tiempo posible, con lo que ahorramos en tiempo e inversión económica.

El equipo de la clínica para el tratamiento de la ansiedad está formado y supervisado por su directora y especialista en el tratamiento de la Ansiedad, debido a su dilatada experiencia profesional con el paciente. Son muchos los pacientes que ya han aprendido a dominar la ansiedad y de ellos Vanesa, se ha nutrido de experiencia y conocimiento.

Tratamos todo tipo de trastornos de ansiedad:

Ataques o crisis de pánico

Agorafobia

Trastorno Obsesivo Compulsivo

Trastorno de ansiedad generalizada

Fobias Específicas

Fobia Social

Trastorno de estrés por adaptación a un cambio vital

Ansiedad derivada de rupturas de todo tipo o pérdidas.

De todos ellos puedes encontrar más información en nuestra web.

En ocasiones podemos padecer síntomas de ansiedad, pero sin embargo, puede que no cumplamos con los criterios diagnósticos necesarios para clasificar lo que nos ocurre en un trastorno.

Lo que está claro en esos casos, desde el punto de vista, tanto del profesional como del paciente, es que lo más importante en esos casos no es tanto la etiqueta, sino la remisión de esos síntomas y la mejoría del paciente lo antes posible.

La práctica clínica nos muestra cómo hay un porcentaje muy elevado de pacientes que no tienen “un diagnóstico de libro”, pero no por ello no se les va a dar herramientas para que se encuentren mejor.

El buen profesional, siempre busca la mejor terapia para cada paciente. Por ello, el motivo para acudir a consulta porque tu creas que padeces ansiedad, es más que suficiente para aprender a dominarla, independientemente del nombre que tenga la tuya

 

Equipo de psicólogos en Murcia, Clínica Vanesa Hernández

¿La ansiedad se cura?

imagesCAK0588M¿La ansiedad se cura?, es una pregunta que en algún momento todas las personas que padecen o han padecido ansiedad se han formulado, incluso las personas que nunca la han sentido, seguramente se lo habrán cuestionado alguna vez,  debido a que la ansiedad es algo muy frecuente en la sociedad occidental en la que vivimos.

El principal objetivo de este artículo, es dar respuesta a esta pregunta, pero antes es necesario aclarar diferentes cuestiones.

Cuando escuchamos la palabra ansiedada todos nos suena a algo negativo, desagradable o incluso referente a enfermedad. Efectivamente, para el que la sufre, es algo muy desagradable y molesto, pero no por ello deja de ser una respuesta de nuestro organismo para alertarnos de una oportunidad de aprendizaje ¿CÓMO? Sí, has leÍdo bien, de aprendizaje.

La mayoría de personas, cuando empiezan a sentir síntomas de ansiedad, se asustan y se limitan a querer evitarlos y eliminarlos lo antes posible, algo lógico si tenemos en cuenta lo molestos y limitantes que pueden llegar a ser. Sin embargo, debajo de esos síntomas hay mucha información a la que deberíamos de prestar atención. Si tenemos en cuenta que la ansiedad es una llamada de atención ante una posible amenaza, y que los síntomas físicos son la forma que tiene nuestro cuerpo de hablarnos, parte de la solución consistiría en prestar atención no a la forma del mensaje sino al contenido. ¿DE QUÉ ME ESTÁN ALERTANDO REALMENTE ESTOS SÍNTOMAS? ¿ESTÁ TODO BIEN EN MI VIDA?¿Y EN MÍ?

Formulándonos las cuestiones adecuadas y dominando el miedo a las respuestas, podemos utilizar la ansiedad como la llave que nos abra la puerta a nuestro crecimiento y desarrollo personal. Puede que aparentemente todo esté bien, porque si analizas tu vida, seguramente no tengas motivos para sentirte así. Y seguramente en algunos casos, sea realmente así, pero quizá sigues utilizando patrones de pensamiento y costumbres antiguas que quizá ya no te valgan para esa etapa de vida. En ocasiones se trata de crisis de adaptación, o miedo a ejercer cambios en tu vida, o miedo a mirar hacia adentro y descubrir cosas de ti que no sean agradables, aún así, en todos los casos es una oportunidad para la mejora y el aprendizaje

Y ahora, si padeces ansiedad, seguramente estarás pensando: todo eso suena muy bien pero ¿qué  hago yo con mis síntomas?

Está claro que hay que aprender a dominar los síntomas y perderles el miedo. Algo que se consigue relativamente fácil con la terapia cognitivo-conductual, utilizando técnicas de respiración y relajación. Pero mi recomendación es que vayas más allá y aproveches esas crisis de ansiedad para avanzar.

cropped-imagesca8ysypx.jpg¿La ansiedad se cura? SI, LA ANSIEDAD SE CURA. Está demostrado que en 12 sesiones semanales los síntomas de ansiedad remiten. Pero la terapia cognitivo conductual persigue además de remitir los síntomas físicos, reestructurar tu modo de pensar y percibir las cosas, además de dotarte de estrategias de afrontamiento para dominar tus miedos. La ansiedad no deja de ser una respuesta de miedo, pero aparentemente injustificada y desproporcionada.

 

Así que si padeces ansiedad, no dudes en aprender a Dominarla.

Psicólogos en Murcia

 

Vanesa Hernández, Psicóloga

¿CÓMO SABER SI MIS PENSAMIENTOS SON OBSESIONES? ¿SOY OBSESIVO COMPULSIVO?

¿CÓMO SABER SI MIS PENSAMIENTOS SON OBSESIONES? ¿SOY OBSESIVO COMPULSIVO?

“Psicólogos en Murcia”

mis obsesionesSi estás leyendo estas líneas es porque como comúnmente se dice “estás obsesionado con algo”. Con mucha frecuencia, utilizamos esta expresión u otras parecidas como, eres un maniático, “tiquismiquis”, paranoico…, para referirnos a situaciones en las que no podemos evitar pensar en algo que nos preocupa o en las que necesitamos que las cosas sean de una determinada manera para sentirnos tranquilos.

Sin embargo, cuando estas “manías”, o preocupaciones, nos superan, no podemos evitarlas, ya que nos generan un nivel de angustia elevado, e interfieren en nuestro día a día, empezamos a pensar que todos estos términos que utilizamos de manera cotidiana, como una forma de hablar, ya no es lo que a nosotros nos ocurre. Comenzamos a pensar que lo que a nosotros nos sucede no es eso, no es algo que entre dentro de lo que consideramos normal.

Y ahí es donde tenemos la curiosidad de interesarnos por saber qué es lo que realmente nos pasa y buscamos información.

Así que creo que lo primero de lo que nos tenemos que ocupar si estás leyendo estas líneas es de dar respuesta a unas cuantas preguntas que supongo rondarán por tu cabeza

¿Preocupación excesiva, manías u obsesión? Esa es la cuestión

Si te encuentras continuamente preocupado excesivamente por aspectos de la vida cotidiana  como el trabajo, estudios de tus hijos, cosas por hacer, relaciones con los demás, tareas domesticas, no cumplir objetivos,… y esas preocupaciones van variando a lo largo del día, es decir, que no siempre es la misma, no te sientes raro por tenerlas, ni temor por ello, ya que necesitas pensarlas en un intento de encontrar la solución y la calma…

y además , esos pensamientos te  provocan síntomas físicos de inquietud continua, tensión muscular, problemas de sueño, problemas de estómago y muuuuucho cansancio, entonces se trata de……PREOCUPACIÓN EXCESIVA.

Sin embargo, cuando uno o varios pensamientos o imágenes, repetitivos, asaltan tu cabeza, y pese a tu intento por controlarlos no te es posible, aún sabiendo que son totalmente irracionales, y el pensarlos te crean una angustia intensa que aumenta cuanto más piensas en ellos ya que temes las consecuencias catastróficas que pudieran provocar, te hacen sentir vergüenza y sobre todo te hacen dudar, entonces estamos ante……UNA OBSESIÓN.

mis obsesiones 2Así que la PRIMERA ACLARACIÓN PRÁCTICA que dará respuesta a tus preguntas es que es una obsesión cuando:

  • Temes tener esos pensamientos o imágenes..
  • Luchas activamente contra ellos.
  • Evitas o por lo menos intentas evitar cualquier situación que te los recuerde ( lugar, programa de televisión, conversación…)
  • Si tu propósito de cada día es no tener más ese pensamiento, y te preocupas reiteradamente de poder tenerlo.

 

 

¿Un pensamiento que me preocupa se puede convertir en una obsesión? DEPENDE.

Hay ocasiones en las que uno de esos pensamientos de los tantos que pasan por nuestra mente a lo largo del día, llama nuestra atención por su contenido. Es un pensamiento agresivo, de contenido sexual que nos avergÜenza, o de algo a lo que tememos. A ello se une que la temática está relacionada con algo que nos importa en ese momento. Entonces la probabilidad de que ese pensamiento no salga de la mente sin más y se quede provocándonos una sensación de angustia es alta. Nos cuestionaremos por qué lo hemos pensado, y al volverlo a pensar la angustia aumentará. Hasta que me haga dudar acerca de lo que el pensamiento describe tienen algo que ver conmigo. En el momento en que el pensamiento me hace dudar, es cuando se convierte en una obsesión.

Si el pensamiento no está relacionado con principios o valores fundamentales para mi, algo que  no sea importante en ese momento, la probabilidad de que se quede en mi cabeza dando vueltas es muy baja.

 

Y ¿POR QUÉ ME OCURRE ESTO A MÍ?

Siento decirte que pese a que nos encontramos en la era moderna donde la tecnología avanza por segundos, en este caso las investigaciones no son del todo concluyentes.

Aún así, se han descubierto cositas que nos ayudan a explicar en parte, por qué tú, tienes un TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo).

motivacion2Como ya sabemos, existe una mayor predisposición genética a padecer determinadas enfermedades. Nuestros genes determinan la facilidad con la que cada uno de nosotros recorreremos un camino u otro. Si seremos más propensos a dolores de estómago o a tener jaquecas. Pues en el caso de  enfermedades mentales ocurre lo mismo.

Así que uno de los motivos es que la madre naturaleza dejó en ti unos genes obsesivos, dormidos en principio, pero esperando ansiosos despertar.

Por otro lado existen áreas cerebrales relacionadas con las obsesiones. Estas áreas son los ganglios basales, la corteza cingulada y la corteza orbitofrontal. En este caso, una vez más, tampoco hay una claridad total de la causa ya que no se ha logrado clarificar qué ocurre antes, si las obsesiones y compulsiones provocan una actividad diferente o lesiones en estas áreas cerebrales o todo lo contrario, si las lesiones provoca la aparición de obsesiones y compulsiones.

Como otro ingrediente, tenemos otro tipo de herencia, la de la educación recibida en casa y fuera de ella. Cualquiera de estas nos vale:

  •  Asunción prematura de responsabilidades convirtiéndote en demasiado maduro para tu edad
  • Demasiada sobreprotección
  • Tus padres le daban mucha importancia a no cometer errores, a las consecuencias de ello
  • En algún momento pensaste  que  de tus padres estaban obsesionados con la limpieza o el orden
  • Acudiste a un colegio muy exigente, o con creencias religiosas extremas o quizá eras bueno en un deprote y el club al que acudías imponía normas de comportamiento y objetivos demasiado intransigentes para ti.

Y por último, la mala suerte, si la mala suerte.

Muchas personas con trastorno obsesivo relatan la mala suerte de haber asociado en su infancia un pensamiento con la ocurrencia de un acontecimiento traumático en sus vidas. Imagínate un niño al que le riñe su abuelo, en ese momento desea que le ocurra algo malo, y días después el abuelo fallece.

Mala suerte si…. Pero en su mente se queda grabada la idea de tener el poder de poder influir en las cosas que ocurran a su alrededor.

Una mala noticia, La ciencia aun no ha descubierto que tengamos poderes. Es una muy mala noticia, lo sé, pero por pensar las cosas no ocurren.

imagesCAAXVE2S¿Pero el tener estas obsesiones significa que estoy loco? y si no lo estoy, ¿me podré volver loco y hacer lo que mis pensamientos me dicen?

Ni estás loco ni te volverás ni harás lo que tus pensamientos te dicen. Tampoco por pensarlo significa que sea cierto, simplemente son pensamientos.

La mayoría de personas que padecen obsesiones, tardan en pedir ayuda, y mucho menos en contárselo a nadie, por miedo a que se piensen que están locos o por miedo a que se confirme su miedo y un profesional les diga que lo están.

Tienen miedo a perder el control y que se cumplan las consecuencias catastróficas que su mente les anuncia constantemente. En la mayoría de ocasiones, la persona desarrolla compulsiones para evitarlas y en consecuencia aliviar la angustia que les provocan las obsesiones.

Me gustaría acabar la publicación respondiendo a la pregunta de ¿Esto se cura?

El TOC obtiene muy buenos resultados con la terapia cognitivo-conductual, acompañada o no de medicación.

Así que sí, si podrás dominar tus obsesiones.

 

¿Seré homosexual? Esa es mi duda.

¿Seré homosexual? Esa es mi duda.

¿Te resulta familiar la pregunta: Seré homosexual?

Si de un tiempo a esta parte esa es la cuestión que irrumpe en tu cabeza, puede ser que este articulo te ayude a despejar tus dudas.

Por extraño que parezca para todos aquellos que leáis estas lineas, y no sepáis de qué hablo, las dudas a cerca de la orientación sexual, es una de las obsesiones más frecuentes que acuden a consulta.

Para el que sepa a qué me refiero, le sonará totalmente familiar, es más, puede que sienta una gran angustia al inicio y un gran alivio al final de la lectura, ya que mi intención con este artículo es simplemente describir lo que ocurre ( tal y como lo describen los pacientes a los que les ocurre) cuando alguien tiene obsesiones de este tipo, con el fin de poder ayudar a despejar la duda acerca de lo que les está pasando, a aquellas personas que se sientan identificadas con estas líneas.

obsesion 1Sin saber ni cómo ni por qué, hubo un día en el que en un determinado momento, asaltó esa duda en tu cabeza: ¿Seré homosexual?. Una pregunta a la que nunca habías tenido que responderte, de repente te atrapa, y una gran angustia recorre tu cuerpo haciéndote dudar de un modo que te asusta.

En ese momento tratas de no darle importancia y de normalizar lo que te acaba de ocurrir, pero la sensación indefinida de miedo, angustia, duda, no termina de desaparecer.

No quieres pensar en ello, pero la pregunta acude una y otra vez a tu cabeza, y no sientes la seguridad de poder responder a ella. A la vez te gustaría olvidarte del tema, y que todo volviera a ser como antes, pero es imposible, necesitas aliviar la duda, si no lo haces, no te quedarás tranquilo.

De repente te descubres mirando a un compañero de trabajo, a un amigo o a cualquiera con quien coincides en tu vida cotidiana y ta asalta una sensación de angustia acompañada de la duda ¿Me gustará?

Puedes sentir incluso como un impulso de mirar determinadas zonas del cuerpo (trasero, pecho, abdomen…), y sentir cierto bochorno o verguenza por hacerlo, y por supuesto la duda.

Para que esto no te ocurra, evitarás estas situaciones, aunque implique ir por la calle mirando hacia el suelo, o dejar de quedar con alguien.

La ansiedad se hace una constante en tu vida, y tu día a día puede convertirse en buscar información, o pruebas que te ayuden a despejar esa duda. Pruebas a favor o en contra de la afirmación “Soy homosexual”.

Puedes buscar información en internet, mirar pornografía, acudir a sitios de ambiente gay…para comprobar si la duda que de repente invadió tu cabeza es fruto de una cuestión real a resolver, o no.

Tendrás también, relativos momentos de tranquilidad en los que racionalmente repasas tu vida, tus sentimientos, tus experiencias, y una gran parte de ti parece tener clara la repuesta, sabes que no eres homosexual, pero la claridad dura poquito, ya que la duda vuelve a hacerse contigo y la angustia vuelve a aparecer.

Tratas de llevar tu vida con normalidad, en ocasiones es algo que no se le cuenta a nadie, es algo que no se puede contar, y eso aumenta más la angustia.

Pero aunque se lo cuentes a alguien cercano y trate de tranquilizarte, no servirá.

Sientes que “te vas a volver loco”, que “vas a perder el control”. Tu ánimo se resiente, no te apetece hacer nada, pierdes la ilusión por las cosas, sientes que tu vida no tiene sentido, que no avanzará, si no eres capaz de despejar tus dudas.

Si tienes pareja, puedes sentirte culpable por lo que te está ocurriendo, no sabes si les estás mintiendo, si le estás haciendo perder el tiempo. Por ello puedes crear distancia emocional con ella para sentirte más cómodo o incluso rechazo para aliviar la culpa.

Sientes que hasta que no despejes tus dudas, no podrás realizar tu vida con normalidad.

Puedes dudar también acerca de si sigues sintiendo atracción hacia personas del sexo contrario, ya que dudarás de todo.

obsesiónPues bien, lo que realmente te ocurre cuando asalta esta duda angustiosa en tu cabeza y entras en el círculo de la duda infinita, es que padeces una obsesión.

La obsesiones son pensamientos que acuden a tu cabeza de forma repentina, involuntaria, que van seguidos de una emoción de angustia que hace que te cuestiones su veracidad. Son pensamientos que, se diferencian de otros en que se quedan dando vueltas en tu cabeza, provocando una sensación de angustia, que te lleva a darles credibilidad precisamente por eso, por la sensación que te hacen tener. Ya que la persona que los padece se cuestiona que si no fuera cierto por qué se siente así cuando los tiene y pese a intentar decirse a sí misma que no lo son, la duda sigue ahí.

Lo que hace que no desaparezcan sin más, y se queden en un simple pensamiento que pasó por tu mente, es la duda que provocan en tí. Duda que tendrás que despejar para quedarte tranquilo.

Pero esa es precisamente la trampa que te atrapa. El conceder credibilidad a la duda.

La obsesión se mantiene ahí por concederle credibilidad, por que ese pensamiento te hace dudar de algo que no es real, y como tal no podrás despejar nunca.

Si realmente fueras homosexual, no tendrías una duda eterna, ya que habría una realidad que enfrentar. Es más. No tendría porqué provocarte angustia el echo de serlo. Tampoco tendrías dudas acerca de si alguien te gusta, sabrías lo que te hace sentir, en mayor o menor medida.

La duda hace que pierdas de vista la realidad que vives, que tu criterio no cuente, por que la misma obsesión ya te hará dudar de todo.

Vanesa Hernández ” Psicóloga en Murcia.

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Obsesiones….duda….miedo…y más obsesiones.

Obsesiones….duda….miedo…y más obsesiones.

 

 

Psicólogos en Murcia”

 

imagesCAAXVE2SÚltimamente es muy habitual en la consulta que acudan pacientes con obsesiones.

En anteriores publicaciones, ya hablé de en qué consisten, cómo se manifiestan, cómo se siente la persona que las padece…

En esta ocasión me gustaría relatar, cómo los pacientes me trasmiten la angustia que les produce el tenerlas, y cómo, pese a saber que lo que les ocurre son obsesiones, les cuesta el aceptar que lo son.

Voy a tratar de explicar esto último.

Simplificando, cuando una persona acude a consulta por primera vez, en algunos casos tienen una ligera idea de lo que les puede ocurrir, pues ya han echado un vistazo por internet, buscando información acerca de lo que les sucede.

En otros casos, ya acuden diagnosticados por un psiquiatra, el cual les prescribió medicación, y que han encontrado ligeramente cierta mejoría, pero las obsesiones siguen ahí.

Hay un pequeño porcentaje de gente, que cuando acude no tiene ni idea de lo que le puede estar ocurriendo, pero tienen mucho miedo a estar locos, o de poder volverse locos en un futuro, si no logran controlar lo que les pasa. Piensan cosas “raras” (como ellos mismos relatan) y temen que eso sea la antesala de la “locura”.

Independientemente, de cual sea el grado de información que tengan, todos necesitan que les des un diagnostico y saber si tiene solución. Básicamente, si la angustia que sienten, se pasará algún día.

El contenido de las obsesiones que más se dan últimamente en mi consulta son: miedo a ser homosexual, miedo a hacer daño físico a alguien o a sí mismo, miedo a que algo malo ocurra si no se hace lo que la mente te dicta en ese momento, miedo a no controlar lo suficiente una situación y necesidad de comprobación.

Por diferentes que sean las obsesiones, ya que una misma persona puede tener varias, lo común a todas ellas, es el miedo a aceptar que son obsesiones, lo que implica no prestarles atención e importancia, y no hacer nada con respecto a ellas.

Se que parece una contradicción, ya que la mayor necesidad de alguien cuando las tiene, es que les confirmes que son obsesiones, y no realidades lo que su pensamiento le dice. Pero una vez que aceptan que es una obsesión, cuando toman conciencia de que no están haciendo nada con respecto a lo que su pensamiento obsesivo  les dice, surge el miedo a que no sea una obsesión y entonces estén cometiendo el error de engañarse a sí mismos y ocurran las fatídicas consecuencias que las mismas obsesiones le anticipan.

Y ahí es donde cerramos el círculo de la duda. Es el “colmo de la obsesión”. La persona se obsesiona con no obsesionarse.imagesCAMGH8SC

La obsesión me puede hacer dudar acerca de si su contenido es cierto o no, y mantenerme en esa duda constante continuamente. Pero también pueden hacerme creer que no me puedo dejar de obsesionar porque, si lo hago, dejaré de ejercer control para evitar las consecuencias que la obsesión misma relata.

Así, por ejemplo, si una paciente tiene miedo a ser lesbiana, tiene miedo a aceptar que no es una cuestión de dudas acerca de su orientación sexual, sino que es una obsesión, porque ” ¿y si acepta que es una obsesión, y luego no lo es y echa su vida por la borda?” “¿Como puede seguir con su novio, si resulta que dentro de unos años se da cuenta de que lo es?”.

Llegar a este estado, produce un nivel de angustia elevado, de desesperación y desesperanza, ya que la persona por unos momentos, días o semanas, ha experimentado la serenidad que le produce el aceptar que es una obsesión. El haberlo hecho, le ha permitido no concederle credibilidad, lo que a su vez a ocasionado que reduzcan en su frecuencia de aparición, y en la intensidad con que le afectan.

Y ahora otra vez, se sienten descontrolados, con su mente cargada de DUDAS, y con la angustia de no saber si algún día serán capaces de superar lo que les pasa.

imagesCA8YSYPXSin embargo, en la medida que entienden que esta duda, es una obsesión, que refuerza a la anterior, otra vez recuperan el control de sus pensamientos, y confianza en que lo superarán,

No cabe duda, que el dominar las obsesiones, es un proceso complejo y costoso para las personas que las padecen, pero si tienen la paciencia y confianza suficiente se consigue siempre.

 

“Psicólogos en Murcia”

 

Miedo a perder el control

Miedo a perder el control

“Psicólogos en Murcia”

 

images[4]No sé si en algún momento habrás sentido ese miedo indefinido, pánico más bien, a perder el control. Es una sensación difusa en la que uno teme hacer o decir cualquier cosa en contra de su voluntad, no sabe muy bien que, pero la sensación es de mucho miedo.

Se tiene miedo a cometer una locura, a volverse loco….

Miedo a estarlo, por tener este tipo de pensamientos y sensaciones. Y miedo a que esa sensación no se pase nunca, y terminemos confirmando muestro mayor temor.

Junto con esa sensación, el contenido de los pensamientos que tengas puede ser de todo tipo. De violencia física contra ti, o con los demás, o violencia verbal…

Un pensamiento muy típico, es estar al lado de un balcón o una ventana y pensar, “¿Y si me tiro?”.

Uno  se angustia, porque evidentemente no se quiere tirar, pero entonces se pregunta, “SI NO QUIERO, ¿POR QUÉ LO HE PENSADO?” y ahí se angustia más, porque cree que el pensar las cosas puede hacer que se puedan hacer realidad.

Lo sé, dicho así parece una tontería, algo sin ninguna importancia, pero cuando a uno le pasa, te puedo asegurar que no lo ve como una tontería.

El miedo a la locura o a perder el control, es muy frecuente en personas que padecen ansiedad.

Podemos considerarlo como un síntoma más, dentro de la gran gama de síntomas provocados por la ansiedad que se pueden tener. Sin embargo es uno de los más desagradables para la persona que los sufre, porque no entiende por qué lo está pensando.thCAYMG58O

Su miedo a que sus pensamientos se hagan realidad, provoca un miedo a poder pensarlo, y es este reacción de miedo es lo que los mantiene.

La persona entra en un bucle en el que se tiene miedo de sí mismo, lo que provoca el que empiece a darle credibilidad a esos pensamientos. Por ejemplo, empieza a no quedarse sola, a no quedarse al cuidado de menores, a no enfrentarse a situaciones que la puedan desestabilizar, a evitar cualquier tipo de conflicto o emoción….

Esta actitud, evidentemente, aunque le hace sentir a salvo de modo inmediato, refuerza más el miedo y la intensidad de los pensamientos, que no dejan de ser pensamientos, nada más.

Sin embargo, a medida que van pasando los días, lo más común, es que la persona se venga abajo, se sienta deprimida y limitada, ya que no se reconoce al sentirse así, es más, al no poder hacer nada con ello.

Esto produce tristeza, desilusión, perdida de la capacidad de disfrutar con lo que antes se disfrutaba, desesperanza…

Y ya uno no sabe si tiene ansiedad, si se va a volver loco, si se está deprimiendo, o qué le pasa.

Los pensamientos se vuelven obsesivos, ya que cuanto más uno los teme más se cuelan en la cabeza, provocando esa angustia incontrolada, que te hace dudar de todo.

Decirte, que si te sientes identificado con lo que acabas de leer, tranquilo, no te estás volviendo loco, ni cometerás esa locura que tanto temes.

Pero si no logras perder el miedo a los pensamientos y controlar la ansiedad, pide ayuda. Se puede reconducir más fácil de lo que parece.

 

“Psicólogos en Murcia”

Trastorno Obsesivo Compulsivo: la enfermedad de la duda.

Trastorno Obsesivo Compulsivo: la enfermedad de la duda.

“Psicólogos en Murcia”

 

imagesCADPNI7OEl Trastorno Obsesivo Compulsivo, conocido también como la enfermedad de la duda, es muy frecuente en la actualidad.

El Trastorno Obsesivo Compulsivo se considera un trastorno de ansiedad.

Consiste en la presencia de obsesiones y compulsiones.

Las obsesiones son pensamientos, imágenes o impulsos que se cuelan  de forma involuntaria y  repetida en la cabeza de la persona, con los que no se siente identificada, pero le  generan una emoción de angustia, miedo o vergüenza,  y que,  pese al esfuerzo de la persona de no pensar en ellos, no puede controlarlos.

Las compulsiones o rituales son determinados pensamientos o comportamientos que se adoptan para conseguir alivio y evitar las consecuencias terribles que las obsesiones te dicen que pueden producirse. Tales comportamientos pueden ser persistentes, repetitivos, involuntarios y difíciles de soportar.

Es importante aclarar que, a todos se nos han venido alguna vez a la cabeza pensamientos absurdos o inquietantes por su contenido violento, sexual o inapropiado y eso no significa que tengamos un TOC. Esto es frecuente sobre todo cuando alguien está muy estresado o atraviesa una situación de tensión. Normalmente en estos casos, desechamos inmediatamente la idea sin más. Por ejemplo,  si mientras baño a mi hijo, tengo la imagen de ahogarlo, yo puedo pensar que es absurdo, que no quiero hacerlo y que ese pensamiento no tiene nada que ver ni conmigo ni con mi realidad. Pero si a ese mismo pensamiento, empiezo a darle importancia y lo refuerzo pensando que puedo tener instintos suicidas ocultos, me provocará angustia.

imagesCAS1C1E3Ésa es la  diferencia fundamental con una obsesión,  en qué sentimos y  qué hacemos cuando se cuela el pensamiento en nuestra cabeza.

Si le prestamos atención, le concedemos credibilidad  y lo hacemos nuestro, nos implicamos con ese pensamiento o idea. Empezamos a dudar si esa idea dice algo de nuestra persona, DUDA que nos provocará angustia y más duda.

Y cuando entramos a luchar contra esa duda es cuando entramos en la obsesión.

Se tienen pensamientos del tipo ¿y si no le doy importancia y resulta que puede ser verdad? ¿ Si no es cierto, por qué reacciono así? ¿por qué lo pienso tantas veces?

Y en este momento, cuando lo cuestionamos todo, a nosotros mismos, a nuestro propio criterio, nuestros sentidos, nuestros recuerdos…la duda se hace con nosotros y la angustia toma el control de la situación. En este momento trataremos de aliviarla, o bien, evitando situaciones que nos la provocan o realizando rituales para aliviar el malestar.

En cualquier caso, comenzamos a vivir con el miedo de que nuestros pensamientos puedan ser ciertos, pero nunca con la seguridad ni de que lo sean ni de todo lo contrario.

Y ahí radica la base del problema, en la duda.

Existen diferentes tipos de obsesiones y compulsiones.

Las más comunes son los  “limpiadores”, cuya obsesión está relacionada con la contaminación a través de determinados objetos y situaciones, y sus rituales consisten normalmente en lavarse las manos de forma repetida, duchas prolongadas o limpiar la casa una y otra vez. Una paciente, Pilar 37 años, tenía miedo a contagiarse de SIDA. Cuando ella pensaba que podría haberse contagiado, pese a no haber estado sometida a ninguna situación de riesgo, se lavaba repetidamente  las manos hasta que “su mente le decía que era suficiente”, tal y como  ella misma describía.

Los “verificadores”,  son personas que comprueban de manera excesiva aparatos eléctricos, puertas, ventanas…, para evitar que ocurra una “catástrofe”. Andrea, 28 años, sentía que su vida estaba totalmente limitada por sus pensamientos obsesivos, ya que se sentía obligada a comprobar si había apagado la estufa, plancha, cerrado la puerta de casa, del coche, grifos…La duda era constante, teniendo que volver a casa a comprobarlo, o no poder concentrarse en su trabajo por la preocupación, hasta el punto de preferir no salir de casa para evitar la angustia.imagesCAT1MFRE

Los “repetidores”, al igual que los verificadores, para evitar que su pensamiento se cumpla, repiten una acción hasta que se siente aliviados. A diferencia de las anteriores, no tiene que existir una conexión lógica entre la obsesión y la compulsión. Por ejemplo, se puede pretender evitar la muerte de alguien repitiendo una determinada secuencia de números. Antonio 30 años, sentía cada vez que escuchaba o veía el número 6 que si no lo repetía un determinado número de veces sucedería algo terrible, por asociar dicho número a la idea de Satán.  

Los “ordenadores”,  son individuos que necesitan que su entorno esté organizado según unas normas rígidas, si no es así, se sienten molestos e incómodos.

 Los “ritualizadores mentales” son aquellas personas que repiten pensamientos o imágenes para contrarrestar la preocupación que genera su obsesión. Por ejemplo, José se sometía varias veces al día a recordar acontecimientos sin importancia para convencerse a sí mismo que no padecía Alzheimer.

Los “Obsesivos puros” son aquellas personas que experimentan pensamientos negativos, muy perturbadores, incontrolables, de manera repetida, que les produce una gran angustia. A diferencia de las personas que sufren los anteriores tipos de obsesiones, éstos no realizan compulsiones o rituales como los que hemos descrito. Las más frecuentes suelen ser:

  • De contenido sexual: tener pensamientos o imágenes consideradas prohibidas, perversas o inapropiadas, miedo a ser pedófilo, a ser homosexual o a cometer incesto…
  • De contenido agresivo: ideas o imágenes en las que se agrede y daña físicamente a uno mismo u otra persona, miedo a insultar o decir obscenidades, a ser responsable de alguna catástrofe, o a cometer un delito.
  • Otros: miedo a volverse loco, a perder la identidad, a no hacer correctas las cosas….

images[9] (2)Lo común a todos los tipos descritos es que:

  •  Las obsesiones provocan inquietud y/o angustia por las consecuencias catastróficas.
  •  Se cuelan en tu cabeza de manera involuntaria, repetitiva, se asumen como ciertas lo que provoca inquietud y angustia.
  •  En ocasiones la persona puede reconocer la irracionalidad de su obsesión, pero pese a que intenta resistirse a ella, lo único que consigue es agravarla.
  •  Los rituales persiguen evitar las consecuencias catastróficas y provocan una tranquilidad temporal.
  •  Los rituales  implican habitualmente secuencias específicas.
  •  Las obsesiones te hacen entrar en la duda constante,  “Y si……”, y te hacen sentir dichas dudas como propias,  provocando en la mayoría de los casos que te cuestiones como persona.
  •  Las obsesiones cada vez van a más, la angustia se hace más intensa, lo que provoca que aumenten rituales y tu vida se vea más interferida y condicionada.

La frecuencia del Trastorno Obsesivo Compulsivo en la actualidad, es bastante elevada, convive con nosotros a través de familiares, amigos, conocidos, compañeros de trabajo… Sucede, que  no siempre  es visible para nosotros, pues el que lo padece trata de ocultarlo, pero sí genera un gran sufrimiento tanto al paciente como a su entorno más cercano en la mayoría de los casos.