¿Problemas de pareja? ¿Necesitamos ayuda de terapia? ¿Será una crisis pasajera o cada vez será más grave? Cuestionario: parte I

¿Problemas de pareja? ¿Necesitamos ayuda de terapia? ¿Será una crisis pasajera o cada vez será más grave? Cuestionario: parte I

¿Problemas de pareja? ¿Necesitamos ayuda de terapia? ¿Será una crisis pasajera o cada vez irá a más?

Si te has preguntado alguna de estas cuestiones te ofrecemos un cuestionario de pareja que te ayudará a dar respuesta a estas y otras cuestiones que en este momento ronden por tu mente y no te permiten disfrutar de tu relación sentimental.

Este cuestionario, para una mayor claridad, va dividido en diferentes secciones con una serie de preguntas en cada una de ellas. Las secciones son las diferentes áreas que son importantes para el buen o mal funcionamiento de la vida en pareja, dependiendo de cómo la pareja se encuentre en cada una de ellas .

Te ofrecemos la Parte I del cuestionario, que te servirá para iniciar tu autoreflexión referente a tu situación sentimental.

De todos es sabido, que la comunicación, es el vehículo a través del cual hacemos posible la expresión de nuestros pensamientos, emociones, deseos, necesidades y en definitiva, traemos a nuestra realidad de pareja nuestra realidad mental.

Una buena comunicación, es necesaria para una buena relación, y si esa relación es de pareja, es vital, ya que si no somos capaces de comunicarnos de forma efectiva con nuestro compañero de vida, nuestro proyecto vital puede verse frustrado, y entrar en un estado de insatisfacción que contamine el clima de pareja.

Si quieres saber si tenéis una buena comunicación, tomate unos minutos y responde a estas preguntas.

  1. ¿Te gusta comentar las cosas cotidianas con tu pareja?
  2. ¿Le comentas a él/ella las cosas que te preocupan?
  3. ¿Te escucha tu pareja con atención cuando le cuentas algo?
  4. ¿Escuchas sus consejos?
  5. ¿Te interesa lo que te dice?
  6. ¿Te mira a los ojos cuando te habla?
  7. ¿Te gustaría hablar más con él/ella?
  8. ¿Encuentras un rato diario para comunicarte con tu pareja?
  9. ¿Llegáis a puntos en común después de una discusión?
  10. ¿Te resulta satisfactorio hablar con él/ella? ¿Te sientes mejor después de haberlo hecho?
  11. ¿Eres sincero con tu pareja?
  12. ¿Crees que vuestra comunicación es efectiva?
  13. ¿Es suficiente la comunicación que tenéis?
  14. ¿Tienes confianza para comentarle cualquier cosa?¿te sientes cómodo?
  15. ¿Os apoyáis el uno al otro cuando comentáis algo de otras personas?
  16. ¿Crees que cedéis igual ante una discusión?
  17. ¿Crees que sois capaces de llegar a acuerdos y respetarlos?
  18. ¿Te gusta el volumen, el tono y las palabras que utiliza tu pareja para dirigirse a ti?
  19. Si teneis hijos :¿Te apoya tu pareja cuando le dices algo a tus hijos?
  20. ¿Le apoyas tu a él/ella cuando le dice algo a tus hijos?

El modo de respuesta va mediante la siguiente puntuación:

0. Casi nunca

1. A veces

2. Batante

3. Muchas veces

Si te ha resultado útil, podrás realizar la                                                                        parte II.

 

 

 

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Aprendiendo a vivir sin pareja. Cómo superar una ruptura sentimental

Aprendiendo a vivir sin pareja. Cómo superar una ruptura sentimental

RUPTURA SENTIMENTAL: ¿HAY LUZ AL FINAL DEL TUNEL?

La ruptura de una pareja, que hace unas décadas era un hecho aislado y ocasional, se ha ido convirtiendo en una crisis vital que cada vez mayor número de parejas y sus hijos/as pueden experimentar en sus vidas.

imagesCAHUW05USepararte de tu pareja es una situación de crisis y tensión que afecta a ambos miembros y a toda la familia. Es un momento en el que necesitas tomar decisiones importantes sobre qué hacer o cómo actuar en determinadas situaciones y se producen una serie de cambios a nivel personal, familiar y social que afectan de forma significativa a tu vida, generando síntomas de estrés y malestar emocional.

Tras una ruptura sentimental, puedes experimentar diferentes reacciones y  consecuencias psicológicas, cuya intensidad depende de una serie de variables, como el tipo de separación, la gravedad o la intensidad de los conflictos manifestados, así como los factores de personalidad propios de cada persona.

A nivel general, las principales reacciones que puedes experimentar ante una ruptura sentimental son las siguientes:

  • Depresión: Perder a una persona con la que se ha compartido durante mucho tiempo una relación tan íntima genera síntomas de tristeza, soledad, aislamiento, perdemos actividades gratificantes y podemos experimentar sentimientos de culpa, desesperanza y desilusión respecto al futuro.
  • Ansiedad: La ansiedad es una de las reacciones más comunes ya que se da un aumento de las situaciones estresantes a las que tenemos que hacer frente.
  • Baja autoestima: Podemos experimentar pérdida de autoestima y la sensación de falta de valía personal, principalmente en aquellas separaciones conflictivas.
  • Inadaptación: Podemos aislarnos y sentir una desgana generalizada que nos impida participar en actividades agradables y comunitarias que mejoren nuestro apoyo social. Se alteran  nuestras relaciones familiares y las relaciones sociales, pudiendo agravarse con dificultades económicas y problemas para encontrar o mantener un trabajo estable.

«Siento que nunca encontraré a nadie como él/ella» «Ya no tengo ganas de hacer nada» «No me apetece estar con nadie» «Ya no disfruto con las cosas que antes me hacían sentir bien» «Desde la ruptura estoy más nervioso/a e inquieta» «No logro dejar de pensar en él/ella, todo me recuerda a él/ella» «He dejado de hacer muchas cosas que antes hacía» «Creo que nunca podré superarlo» «Ya nunca será lo mismo»»Estoy en los sitios pero es como si no estuviera»»Intento hacer mi vida normal, pero no me siento bien»

Cada proceso de separación puede ser diferente y se debe tener en cuenta cómo se ha producido, el tipo de relación que hemos vivido, la gravedad del conflicto, el momento de la separación, la edad de nuestros hijos/as, las fuentes de apoyo social y familiar, etc. Estas diferenciaciones, permiten a los psicólogos adaptar su intervención a las diversas características personales, familiares y sociales de cada persona a la hora de planificar y evaluar la intervención tras la ruptura. En este sentido, la terapia psicológica prioriza los procesos asociados a la ruptura y los cambios específicos que conllevan con el fin de facilitar una adaptación positiva al cambio y prevenir problemáticas mayores en los diferentes miembros de la familia.

imagesCABX3N5GPor otro lado, los talleres y grupos de apoyo con personas que han experimentado una ruptura sentimental, pueden resultarte muy beneficiosos, pues el grupo permite un clima social que favorece la comunicación, proporcionando motivación, sentido de pertenencia y desahogo emocional, y al mismo tiempo, favorecen relaciones sociales de apoyo, enriquecimiento personal y modelos positivos de influencia entre las personas participantes.

Tanto la terapia psicológica individual, como los talleres y grupos de apoyo, pueden ofrecerte una ayuda inestimable para afrontar adecuadamente esta etapa vital y para que todas las personas que atravesáis por esta situación podáis ver » la luz al final del túnel».


En qué consiste el taller

Separarte de tu pareja es una situación de crisis y tensión y que produce importantes cambios a nivel personal, familiar y social, generando diversidad de sentimientos y reacciones que pueden producirte confusión, inseguridad, miedo o sentimientos de culpa.

Este taller ofrece claves y recursos para que puedas afrontar adecuadamente tu ruptura sentimental. Las diferentes aportaciones del grupo facilitan la expresión emocional y la comprensión de esta vivencia, y  al mismo tiempo ayudan a cambiar tu perspectiva sobre la situación, todo ello con el objetivo final de aprender a vivir sin pareja y de poder descubrir que,  a raíz de un proceso tan difícil y doloroso también podemos crecer como personas y lograr la felicidad.

Metas y objetivos

  • Orientar y facilitar la toma de decisiones respecto a nuestro proceso de separación.
  • Facilitar el afrontamiento de las consecuencias de nuestra separación.
  • Favorecer la expresión de emociones y la comprensión de las consecuencias personales familiares y sociales asociadas a la ruptura.
  • Proporcionar entrenamiento en técnicas de autocontrol emocional.
  • Fortalecer nuestra autoestima y autoconfianza personal.
  • Favorecer la participación social y la implicación en actividades de ocio y común

Duración y precio

  • El taller tiene una duración de 6 horas distribuidas en 2 sesiones de 3 horas cada una.
  • El precio del taller es de 75 euros por persona.

 

Maria Arias Buj

¿Por qué tenemos tanto miedo al compromiso?

¿Por qué tenemos tanto miedo al compromiso?

«Psicólogos en Murcia»

 

 

imagesCANLQY1DPara algunos el miedo al compromiso es la epidemia del siglo XXI

Vivimos en una sociedad cambiante, en la que parece que también pueda estar cambiando el modelo afectivo de relación. En un entorno donde todo cambia, donde nada es seguro ni estable, ¿por qué lo iba a seguir siendo la pareja?

¿Qué sucede?

¿Es miedo al compromiso o la excusa para vivir una eterna adolescencia?

O es el miedo a equivocarnos, ¿por qué decidir ya? Puede que pueda encontrar a alguien mejor.

O más bien es, que como la sociedad ha cambiado, ¿hemos tenido que adaptarnos a ella?

¿Por qué sucede?

Cierto es que, pueden influir determinados factores socioculturales, y que podemos haber cambiado nuestro modo de relacionarnos y establecer lazos afectivos.

Pero si no tenemos una relación sentimental comprometida sea porque no queremos, y no porque no podamos.

Me gustaría que te parases conmigo y echásemos un vistazo a nuestro alrededor. Es fácil encontrar motivos por los cuales no nos comprometemos, o cada vez lo hacemos más tarde.

En primer lugar, la esperanza de vida ha cambiado, vivimos más años, pero no sólo eso, es que los vivimos mejor. Tenemos más años para estudiar, tener relaciones y experiencias, crecer profesionalmente, tener una casa, hijos…lo que nos lleva a posponer cada vez más el plazo para conseguir nuestros objetivos. images[5]

Además, ahora llegamos a la edad adulta con todo un abanico de oportunidades que puede desbordarnos y no elegir por no estar completamente seguros, si elijo puede que después venga algo mejor. No queremos dejar pasar  oportunidades,  y si nos decantamos por una, quizá se nos estén escapando otras. Esto nos lleva a pensar: “Ya habrá tiempo de todo”. Y posponemos el decidir aspectos vitales importantes.

Entre tanto, el vivir sólo nos hace ser egoístas, por un lado la sociedad competitiva en la que vivimos, nos hace seguir la ley del más fuerte, no puedo frenar mi vida por nadie, nadie la frenará por mí. Nos parece ridículo a determinadas edades estar solo con una persona, pudiendo estar con más, mientras que estamos con una se nos están escapando otras, que quizá puedan ser mejores.

Por ello la gente se acostumbra a vivir sola, a no necesitar a nadie, a no tener que dar explicaciones, a no expresar sus sentimientos, lo que hará más difícil el plantearse compartir su vida. ”¿Merece la pena correr el riesgo?¿Supone ganar o perder?

Esta actitud está es reforzada por las redes sociales. Fomentan muchas relaciones totalmente impersonales, relaciones que no implican ningún grado de implicación, que me dan libertad y en las que no tengo que ofrecer más que la inmediatez del momento. Por otro lado, es un escaparate lleno de oportunidades, y expuestas todas a la vez, sin tener la sensación de tener que esforzarme por conseguirlas. Facebook, whatsapp, twitter…

imagesCA2BNAG4No podemos dejar pasar tantas oportunidades a cambio de una.

Además, la influencia de los medios de comunicación, que por un lado nos hacen creer y desear un amor romántico y de película, donde uno se siente tan enamorado que haría lo que fuera por el otro, y con el que compartirás tu vida. A la vez que fomentan relaciones superficiales, donde se persigue un ideal de belleza y de éxito, que no es realista, ya que basan las relaciones en valores superficiales con fecha de caducidad, cuando identificamos que no es lo que realmente queremos

Pero la cuestión es ¿Lo queremos todo? ¿Inmadurez?

Ni que decir tiene, los roles que ocupan la mujer y el hombre hoy día, han cambiado completamente. La mujer no tiene por qué casarse y tener hijos, puede ser lo que se plantee ser, directiva de una empresa, madre soltera, adoptar hijos, casarse con otra mujer…Esto nos lleva a que la mujer ahora tiene más opciones y la responsabilidad de elegir la mejor, lo que implica que exigen también hombres “perfectos”, y posponen también su decisión. No es lo mismo elegir pareja con 18 años que con 38.

Por otro lado el hombre, ante este cambio de la sociedad y en extensión del rol de la mujer, no tiene tan claro cuál es su rol. Ellos también se sienten perdidos, saben que pueden posponer su decisión de comprometerse, pero además ya no tienen claro cuál es su rol. Tradicionalmente eran el “hombre de la casa”, pero ahora, la mujer ya no les necesita ni les quiere para eso, saben que tienen que responder a una serie de demandas emocionales de las que nadie les informó cuando les educaron. Ahora ya no tienen por qué sostener a la familia. Y se sienten en ocasiones perdidos. Como no saben lo que quieren, tampoco deciden nada.

Es evidente que la sociedad cambia, las personas se dejan arrastrar por estos cambios, es pura adaptación y supervivencia, pero los modelos educativos y las ideas que trasmitimos son totalmente confusos. Y ante la confusión, nuestros jóvenes no deciden nada, no se comprometen con nada, necesitan una seguridad que no tienen.

Y entonces, surge el miedo al compromisoimagesCAZFM6W2

Repasado todo esto es evidente ¿no?

Pero el miedo al compromiso no surge por todos estos cambios socioculturales, el miedo es una cuestión de cada uno. Lo fácil seria culpar a la sociedad y a los demás. Está claro, que cada uno tiene la libertad de elegir el tipo de relación que quiere llevar. Si no te quieres comprometer no lo hagas, pero que no sea porque tu miedo no te deje.

Lo que ocurre es que, en todo este escenario, nos hemos montado una película individual, en la que nos exigimos ser el protagonista único y principal de ella. Admitimos actores secundarios, y cuanto más buenos sean mejor, pero no estamos dispuestos a compartir nuestra película con otro protagonista, la película es nuestra.

Entre tanto, el miedo cumple su función, la de protegernos de cualquier aspecto que amenace nuestra seguridad, nuestra zona de confort, donde lo tenemos todo controlado, donde no asumimos el riesgo de perder nuestra independencia y todo lo que tanto esfuerzo no ha costado conseguir, entendemos la relación como algo que nos hará perder, y en la que no tenemos nada seguro que ganar.imagesCAMGH8SC

No estamos dispuestos a que nadie venga y nos haga daño, y nos tambalee todo el decorado que tanto nos ha costado ordenar.

Cuando percibe cualquier tipo de amenaza nos enciende las alarmas, nos avisa de donde está el supuesto peligro y nos apartamos, es la forma más fácil y rápida de protegernos.

La cuestión es que nuestro miedo está mal educado. Ya que nos alerta de los peligros externos, cuando se le está escapando que nuestro mayor enemigo está con nosotros.

Y somos nosotros porque no tenemos la seguridad para permitir que alguien entre en nuestra burbuja y desnudarnos ante ellos. Supone un riesgo, no tenemos claro que sepamos asumir lo que implica. No tenemos un claro conocimiento de nosotros mismos, no confiamos en saber enfrentar la situación de un modo sano y superarlo, y nos escondemos en la huida.

Como no reconocemos nuestras debilidades y carencias, buscamos defectos y fallos en el otro, para concluir que la causa de que no funcione es el otro. Por ello nos alivia romper la relación, volvemos a estar a salvo, y a recuperar el control perdido.

Pero ¿Cómo podemos afrontar el miedo al compromiso?imagesCAGU64TS

Una buena autoestima que nos de seguridad en nosotros mismos es la base de todo.

Lo primero es reconocer que te ocurre, ser consciente de tus debilidades, miedos y limitaciones.

No olvides que es miedo y al miedo se le vence enfrentándolo.

Para ello puedes seguir una serie de estrategias:

 

  • No evitas o huyas de lo que te provoca el problema, eso no lo solucionará, sólo te aliviará momentáneamente. Pero cuando vuelvas, seguirá ahí.
  • Plantéatelo como un proceso, no como un cambio radical. No olvides que estamos reeducando a nuestro miedo. Para ello introduce pequeños cambios en tu actuación habitual, para que tu mente perciba que no ocurre nada, que todo está bajo control.
  • Haz una nueva evaluación de tus habilidades y limitaciones. Necesitas tener un conocimiento claro de ti, para saber con qué cuentas. Esto te dará una mayor seguridad. Necesitas confiar en ti.
  • Comienza a expresar tus sentimientos, tanto los positivos como los miedos. No serás más vulnerable por ello, descargaras tensión y al relativizar la importancia que tienen, el miedo disminuirá, haciéndote sentir más seguro.
  • Además la base de una buena relación es la comunicación y confianza. Aprende a expresar de modo asertivo lo que piensas y sientes. Te sorprenderá, como tu pareja está gustosa de escucharte y te sentirás mejor.

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¿Estás dispuesto a comenzar?

El beneficio será tu propia libertad en comprometerte.

¿Por qué somos infieles?

¿Por qué somos infieles?

«Psicólogos en Murcia»

imagesCA4N6LHE¿Por qué somos infieles?

¿Por miedo o por deseo? ¿O por egoísmo? ¿O quizá por las tres?

No cabe duda que es algo temido por todos, que nos lleva a cuestionarnos si seríamos capaces de perdonarla o no. Cuando la sufrimos, seguramente lo primero que pensemos sea ¿POR QUÉ?

Aquí las respuestas podrían ser miles, que irán desde el abanico de la negación, a la rabia absoluta por pensar que se podría haber evitado “tanto sufrimiento innecesario ¿para qué?”

La realidad es que, pese a que el ser humano es un ser bastante complejo, y del por qué de la infidelidad hay diferentes teorías, desde mi parecer, aunque creo que confluyen varias causas, es bastante más sencillo que todo esto.

Me gustaría que hicierais conmigo esta reflexión.

Para explicar por qué somos infieles, quizá sería más práctico y realista cuestionarnos la pregunta en la otra dirección.

imagesCA5T4L9L¿Por qué las personas no son infieles?

¿Cuándo una persona prácticamente nunca, es infiel?

Creo que la mayoría de nosotros estaría de acuerdo en afirmar que alguien no es infiel prácticamente nunca, cuando se siente realmente enamorado de la persona amada.

Ahora bien: Si cuando nos sentimos enamorados no se nos pasa por la cabeza, ni de modo fugaz ser infieles, ¿no sería lógico que,  cuando nos cuestionemos por qué si lo somos pensemos que por que hemos dejado de sentirnos así?

Para mí, es la condición que, si no se diese no habría infidelidad.

Y repito, hablamos de dejar de tener una sensación, dejar de sentirse enamorado. En ningún momento hablamos de querer o dejar de estarlo

El miedo, deseo o egoísmo, vendrían después.

Pero, ¿realmente somos conscientes  que eso nos está ocurriendo, o simplemente vivimos por inercia y ni siquiera nos damos cuenta?

O si, ¿pero no hacemos nada?

Planteado así, la mayoría de las infidelidades serían evitables. No lo es porque no nos enseñaron a identificar nuestras emociones y gestionarlas de modo eficaz.

El miedo a perder lo que tenemos, a la soledad, a no saber qué hacer si mi vida cambia, a enfrentarnos al comenzar de nuevo, a la vergüenza ante los demás, a la reacción del otro, a problemas…junto con el deseo de sentir lo que ya no siento, de buscar ilusión, motivación…son la antesala de la infidelidad

Si supiéramos gestionar estas emociones, no daríamos lugar a ser infieles.imagesCAG4HXLU

La solución no es identificar que ya no me siento enamorado y dejar a mi pareja.

No digo, que en algunos casos no lo sea, pero en otros, si queda amor, podemos plantearnos el volver a sentirnos enamorados.Aunque lo ideal es cuidar el amor cada día, el desgaste de la pareja, si hay amor y voluntad de cambio, se puede reparar.

De este modo no tendremos nunca que cuestionarnos si le perdonamos o nos perdonará.

“Terapia de pareja”

S.O.S «Mi pareja no va bien» ¿Qué puedo hacer?

S.O.S «Mi pareja no va bien» ¿Qué puedo hacer?

«Psicólogos en Murcia»

imagesCAAYO8AODel mismo modo que cuando uno tiene un hijo, no viene con un manual debajo del brazo que nos dice que hacer como padres, cuando una mantiene una relación de pareja, tampoco sabe qué hacer en cada caso.

Cuando la relación va bien, todo fluye, y las pequeñas asperezas se liman con relativa facilidad.

Sin embargo cuando pasamos una mala época, “las llamadas crisis de pareja”, parece que todo lo que antes nos iba bien ya no sirve, que todo molesta.

Entramos en un círculo vicioso en el que nos sentimos atacados casi de manera continua. Frases como: “es que no te puedo decir nada”, “estás esperando que hable para saltar”, “si hago malo y si no hago también”, “¿por qué tienes esa cara, te pasa algo? No, a mi no me pasa nada ¿y a ti?”

Entramos en una dinámica de ataque-defensa de la que nos costará salir.

¡Se ha declarado la guerra! Las batallas se suceden de manera continua. Como buenos soldados, nos ponemos el escudo, y cargamos el arma para estar preparados ante cualquier ataque. Nos metemos tanto en el campo de batalla, que perdemos la perspectiva de lo que realmente sucede.

Cuando aún queda amor, y nos paramos a pensar un poquito, nos damos cuenta de la guerra que tratamos de librar, y nos planteamos si tirar el arma al suelo y levantar los brazos para rendirnos, con el miedo de que el otro conquiste mi terreno, o seguir luchando hasta caer  muertos los dos.

Visto así es una pena, ¿verdad?imagesCAHUW05U

Por si no quieres llegar a esta situación, o por desgracia ya estás en ella, te recomiendo que libres  otra batalla, una cruzada personal para conseguir  responsabilizarte de tu relación y hacer todo lo que puedas para salvarla. Esa será tu victoria.

Quítate el escudo y deja el arma guardada, porque para seguir estos consejos no te harán falta:

1. ¡CAMBIA!. Es así de sencillo si lo que estás haciendo no te ha funcionado, cámbialo. Si te sueles callar, habla. Si elevas la voz, bájala. Si no respondes a las preguntas que se te hacen, contesta. Si sueles argumentar hasta asfixiar al otro, da tregua. Si no escuchas e interrumpes cuando te hablan, cállate, escucha y expón lo que hayas entendido. Si tienes la cara seria, sonríe. Si sueles tomar distancia cuando habláis levantándote del sitio, genera cercanía. Si eres de los(as) que te vas, quédate.

2. DEJA DE MIRAR AL OTRO. El justificar tu situación echándole la culpa al otro no te ayuda. Responsabilízate tanto de lo que haces como de lo que no. Céntrate en tu cambio, aunque a tu alrededor las cosas no lo hagan. Conviértete en el espejo donde se mireimagesCAP276YW

 

3. PERDONA. Para poder restablecer la relación es necesario que te perdones y perdones. Para ello son necesarias tres cosas:

  • Acepta la situación: es la que es y no otra. El pasado no lo podemos cambiar.
  • Empatiza: Trata de entender los motivos por los cuales actúa como lo hace. Si tú no te sientes bien, te aseguro que él tampoco. Las emociones seguro que le están jugando una mala pasada.
  • Perdona. El resentimiento es una emoción que te impedirá alcanzar la tranquilidad. Ya sabes lo que has vivido, y el dolor es tuyo, por ello no hace falta que tu resentimiento te lo recuerde continuamente. Puedes elegir.

4. CAMBIA LAS QUEJAS POR PETICIONES.  ¿Eres consciente de lo pesado que resulta cuando una persona se queja en voz alta? Deja de hacerlo: “es que eres demasiado casero, me aburro”, no es lo mismo que decir: “Me gustaría que planeáramos algún plan para salir este fin de semana, en lugar de quedarnos en casa”.imagesCA4BU7D3
5. ROMPE EL ROL QUE TU PAREJA TIENE DE TI. Seguramente tu pareja tiene una visión de ti, que sin darte cuenta refuerzas y hace que él /ella actúe de una determinada manera. Descúbrela y cámbiala, determinará la forma en que tu pareja se relaciona contigo.

 

6. COMUNICATE DE MODO ASERTIVO Y EFICAZ.

  • Di lo que quieres decir y no otra cosa.
  • No acuses, habla de ti o de los hechos. “Me he sentido …cuando tu…” “Cuando sucede…yo me siento”
  • Facilítale lo que te gustaría. “Cuando has llegado a casa y te has ido directamente al ordenador sin decirme nada, me he sentido sola. Me gustaría que cuando llegases a casa me saludases, nos diéramos un beso y después te fueras al ordenador”
  • “Me gustaría que cuando llego a casa me recibieras con una sonrisa para sentir que te alegras de verme. Te daría un beso y no me sentiría solo.
  • Escucha lo que te dice. No está atacando.

7. NO SOMOS NIÑOS, DEJA DE JUGAR AL ADIVINO. Si necesitas, pide. Si te apetece, propón, si no quieres, di no. No esperes a que el otro sepa lo que tú estás pensando. Aunque llevemos toda la vida juntos y lo hayamos hablado, no es suficiente.imagesCANLQY1D

8. PIENSA EN LO POCO QUE FUNCIONA. Sácale partido, no lo toques.

9. CÉNTRATE EN LO QUE OS ACERCA, NO SÓLO EN LO QUE OS SEPARA. No te castigues más con vuestras diferencias, en lo que os distancia. Fíjate en lo positivo,  en lo que os acerca. Piensa qué podéis compartir aún.

10. RECUPERA VUESTRO ESPACIO. Las parejas necesitan su tiempo y dedicación. La crisis habrá provocado una mayor individualidad en vosotros. Vuelve a contar con él /ella, y compartir vuestra vida.

«Psicólogos en Murcia»

¿Aprendiste a enamorarte?

¿Aprendiste a enamorarte?

 «Psicólogos en Murcia»

imagesCAVR2Z9WDicen que el estado ideal del ser humano es el estar realmente enamorado.

Quien lo ha estado también estará de acuerdo, siempre que haya sido correspondido y haya podido compartir su amor, por supuesto.

Cuando no has tenido la suerte de estarlo, o sí lo estuviste, pero el amor terminó, podemos llegar a ansiarlo tanto, que cuando llega ese momento y por fin nos enamoramos, podemos perder de vista que, amar a alguien no es dejar de quererse uno o amar por dos.

Creo que todos estaríamos de acuerdo en esto, pero a partir de aquí, habrían tantas formas de describir lo que es estar enamorado, como personas se atrevieran a definirlo.

Sin embargo, más que describir el amor, llegados a este punto, me gustaría hacer una reflexión.

Me resulta sorprendente que, cuando pensamos en enamorarnos, tener pareja…Algo que no nos cuestionamos, pero que desde mi parecer es realmente importante,  es que, en este deseo, muy pocos nos paramos a preguntarnos

¿Pero,  yo sé enamorarme?¿Sabré hacerlo?

Es curioso que en el caso del amor no lo hagamos, porque, siempre que nos planteamos hacer algo en la vida, de algún modo nos aseguramos primero  si sabemos hacerlo, para que, en el caso de no saber, asegurarnos  aprender.

En el caso del amor no nos cuestionamos nada, damos por aprendida la teoría y  nos lanzamos directos a la práctica

¡Qué locura! ¿verdad?imagesCAVZACVB

Pues si, es lo que hacemos.

Así que, si eres uno de los que no se paró a pensarlo, te invito a que lo hagas, porque:

A AMAR TAMBIÉN SE APRENDE.

Como punto de partida, si estás enamorado, si no sabes si lo estás o no lo has estado nunca, me gustaría que leyeras este poema de Pablo Neruda.

Creo que refleja un modo muy realista y sano el saber enamorarse. Espero que te guste.

Si tú me olvidas.

QUIERO que sepas
una cosa.
Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.
Ahora bien,
si poco a poco dejas de quererme
dejaré de quererte poco a poco.
Si de pronto
me olvidas
no me busques,
que ya te habré olvidado.
Si consideras largo y loco
el viento de banderas
que pasa por mi vida
y te decides
a dejarme a la orilla
del corazón en que tengo raíces,
piensa
que en ese día,
a esa hora
levantaré los brazos
y saldrán mis raíces
a buscar otra tierra.
Pero
si cada día,
cada hora
sientes que a mí estás destinada
con dulzura implacable.
Si cada día sube
una flor a tus labios a buscarme,
ay amor mío, ay mía,
en mí todo ese fuego se repite,
en mí nada se apaga ni se olvida,
mi amor se nutre de tu amor, amada,
y mientras vivas estará en tus brazos
sin salir de los míos.

«Psicólogos en Murcia»

Haz que funcione!! Ocho normas básicas para parejas.

Haz que funcione!! Ocho normas básicas para parejas.

«Psicólogos en Murcia»

Es deseo de casi todos nosotros compartir nuestra vida con alguien al que amemos, tener un proyecto de vida con nuestra pareja, y, como decía el cuento: “ser felices y comer perdices”.

Pero la realidad es que, cuando tenemos la fortuna de conocer a la persona perfecta, con la que compartirías tu vida, de la que te enamoras y se enamora…no todo es como en los cuentos, en muchos casos,  pasados unos meses comienzan las dificultades.

Yo siempre digo que el AMOR en una pareja es necesario, pero nunca suficiente.imagesCAAUYJIA

No podemos dejar que el amor lo pueda todo.

No sé si sois conscientes por qué la relación funciona al principio, todo es perfecto, todo fluye, y de repente, sin hacer nada, todo empeora.

El motivo fundamental es básicamente que  al principio no esperamos nada, aceptamos a la persona tal como es, no necesitamos más que estar, que para nosotros en ese momento es suficiente.

Sin embargo, en la medida que pasa el tiempo, vamos estableciendo un compromiso, generando  expectativas, las necesidades en pareja van cambiando, y por tanto se produce un desequilibrio al no cambiar el modo de relación. Y ESE ES PRECISAMENTE EL PROBLEMA, QUE NO HACEMOS NADA.

Cargamos todo el peso de la relación al amor, en lugar de asumir la responsabilidad de que la relación es nuestra.

En definitiva, para que una pareja funcione hay que hacer como en todo en la vida, hacer que funcione.

Para ello, te propongo de modo rápido y sencillo unas «NORMAS BÁSICAS DE PAREJA”.

imagesCA81A0331. Proponte estar cerca de tu pareja cada día.  Necesitamos sentirnos unidos a la persona a la que amamos. Es más sencillo de lo que pueda parecer, por ejemplo, “te veo muy cansada, tuviste un día complicado, ¿verdad?” “¿tenemos que ir a la compra?”.

Solamente se trata de generar acercamiento para no permitir que la distancia entre en casa.

2. Conócela un poquito más. ¿Conoces a tu pareja? ¿Cómo vas a cuidar y amar a alguien, si no le conoces realmente? Interésate por ella, fomenta el conocimiento de ambos, cultiva la comunicación entre vosotros.

3. Demuéstrale el cariño que sientes por ella. Recordar el amor y admiración que sentimos por el otro, es una herramienta fácil y segura para cultivar el amor. No basta con quererse, tiene que parecerlo también. No tengas miedo a decir lo mucho que lo quieres cada día. No serás más vulnerable por ello. Una forma fácil es recordar momentos felices, recuperar actividades que solíamos hacer…

4. Toca, besa, abraza, y vuelve a tocar, besar y  abrazar. Y si no eres cariñoso(a), a esto también se aprende. Generarás un clima de amor recíproco.

5. Pierde el miedo a tu independencia. Deja que tu pareja te aconseje, que opine sobre ti. No se trata de ver quien lleva razón, tampoco tenéis por qué estar de acuerdo en todo. Tu tienes tu propio criterio, valora el suyo también. Fomentarás  la maduración conjunta. No olvides que vais en el mismo barco.

6. Resuelve los problemas de modo eficaz.

  • Acepta a tu pareja  y recuerda que nadie es perfecto. Tolera sus defectos.
  • Céntrate en el problema y no aprovechemos para sacar problemas paralelos.
  • Suaviza el planteamiento de la discusión. Di lo que quieras decir y escucha lo que te ha dicho realmente, no lo que tú crees que te ha dicho.
  • Separa tus emociones, y no te defiendas, se trata de llegar a un acuerdo en ese momento.

7. Sal de la visión de embudo. Hay ocasiones, en las que en las parejas hay uno o dos temas que se enquistan, aparentemente  resueltos, pero emocionalmente siguen ahí. No te empeñes en resolverlos. Relativiza la importancia que tienen, pon distancia, y que tu objetivo sea poder tratarlo sin dolor para poder identificar que ha mantenido ese problema tanto tiempo entre vosotros.imagesCAEY321R

8. Crea un “nosotros”. No te conformes con compartir casa, gastos, hijos, vacaciones…Crea una complicidad  juntos, que sea sólo vuestra, de la que forméis parte sólo vosotros y que se componga de costumbres, rituales, de símbolos, que os haga sentirnos parte de ella. Vuestros secretos, canciones, paseos, desayunos, recuerdos, anécdotas, motivos de celebrar…

¿Por qué nos empeñamos en amores imposibles?

¿Por qué nos empeñamos en amores imposibles?

«Psicólogos en Murcia»

No sé tú, pero yo, como creo que la mayoría de nosotros, en alguna ocasión nos hemos empeñado en amores imposibles, en seguir intentando arreglar una y otra vez una relación que no funciona, en cambiar a nuestra pareja porque ya no me gusta como es…

Está claro que,  no hay que tirar la toalla, que hay que quemar el último cartucho, y el penúltimo y el antepenúltimo…

Pero cuando uno ya sabe que no funciona, que en ocasiones es desde el principio. ¿Por qué nos seguimos empeñando en que funcione? ¿Por qué sufrimos innecesariamente o hacemos sufrir, para terminar llegando a la conclusión de que no funciona?imagesCAEH661I

Y uno aquí podría decir: Bueno, ¿Es que no es tan fácil?

Y es cierto, no es fácil, pero el empeñarse tampoco lo es.

Seguramente, hay muchos motivos por los cuales nos quedamos, y dependiendo de cada uno y de sus circunstancias, las variables podrían cambiar en cada caso. Pero hay un motivo común a todos nosotros,  y que, independientemente de la situación, se da siempre.

Lo común en todos los casos es el cómo funciona nuestra mente ante una situación así.

Ante una situación de cambio, que en la mayoría de los casos entraña un riesgo, incertidumbre a lo que puede pasar, falta de seguridad, de control de la situación; tu mente tratará que evites el enfrentarte a todo ello, ya que el enfrentarte implica aparentemente un mayor peligro  que si te quedas como estás, que por lo menos, ya lo conoces.

Tu mente no se cuestiona si eres feliz o no, si es eso lo que quieres, lo que percibe es la seguridad, que en definitiva es el no cambio.

En este caso el miedo, lejos de quedarse en casa, sale y se manifiesta abanderando el famoso dicho de: «más vale malo conocido que bueno por conocer»

Por ello, te sabotea haciéndote pensar en términos de posibilidades, totalmente superfluos y ausentes de veracidad, más que en términos de probabilidades, realistas y basados en hechos evidentes.

Recuerda que, posible es todo, pero la probabilidad de que las cosas sucedan depende de los hechos reales, de la evidencia acumulada.

images[7]La posibilidad te haría pensar así:

“¿Y si esta vez si cambia?”, “¿Y si esta vez va en serio?”, “¿y si no lo intento y ahora si se ha dado cuenta?””¿y si después de todo lo pasado,  ahora abandono y el cambio es para la siguiente(pareja)?”

La probabilidad sería algo así:

Si he escuchado esto 5 veces y no ha servido de nada, que probabilidad hay de que sirva esta. Realmente ninguna.

Me gustaría que fuese así, pero si he intentado que cambie infinidad de veces y no lo ha hecho, la evidencia me dice que en esta tampoco cambiará.

Pero esto no es todo. Por si nos cargamos de valor y se nos pasa por la cabeza, aunque sea fugazmente, el atrevernos a decidir dar un cambio, nuestra miedo saca la artillería pesada y nos hace percibir la realidad de modo selectivo para seguir desconfiando en el cambio.

Por ejemplo, si estamos esperando que nuestra pareja dialogue más y se interese por nuestras cosas, cualquier cosa que haga, como mirarnos mientras le hablamos en una ocasión, servirá para confirmar que está cambiando, aunque el resto de las veces no te escuche.

«Ves, te ha mirado, lo mismo te estaba escuchando, poco a poco» «¿y si ahora se interesa por mis cosas?»

imagesCA7YX9K4La trampa no está ahí, por que quizá lo haga, y se interese por tu cosas, la cuestión es si se interesará como tu quieres que lo haga.

 Nuestra mente, básicamente por miedo, se escapa pensando a lo que nos gustaría, a que si las cosas cambiasen, a que si él o ella cambiara…y de ese modo, nos mantiene en la sala de espera del cambio.

Pero la REALIDAD es la que LA QUE VIVIMOS DÍA A DÍA, no la que me gustaría si las cosas cambiaran.

Aunque es un tema que nos podría llevar horas y horas de reflexión, ya que todo tiene sus matices, yo lo voy a dejar aquí, pero solo momentáneamente. Lo retomaré en otro momento.

Por ello me apetece compartir contigo un poema de Mario Benedetti, que resume desde mi parecer, este empeño por amores imposibles. Espero que te guste.

OTRO CIELO

No existe esponja para lavar el cielo
pero aunque pudieras enjabonarloy luego echarle baldes y baldes de mar
y colgarlo al sol para que se seque
siempre faltaría el pájaro en silencio

no existen métodos para tocar el cielopero aunque te estiraras como una palma
y lograras rozarlo en tus delirios
y supieras al fin como es al tacto
siempre te faltaría la nube de algodón

no existe un puente para cruzar el cielo
pero aunque consiguieras llegar a la otra orilla
a fuerza de memoria y pronósticos
y comprobaras que no es tan difícil
siempre te faltaría el pino del crepúsculo

eso es por que se trata de un cielo que no es tuyo
aunque sea impetuoso y desgarrado
en cambio cuando llegue al que te pertenece
no lo querrás lavar ni tocar ni cruzar
pero estarán el pájaro y la nube y el pino

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