Personas Altamente Sensibles (PAS)

Personas Altamente Sensibles (PAS)

¿Quienes son las Personas Altamente Sensibles?

El término Altamente Sensible, fue acuñado por la psicóloga norteamericana Elaine Aron. Elaine descubrió que dos de cada diez personas eran más sensibles que la media. Al parecer dichas personas posee un sistema nervioso «más fino» que el resto, lo que les provoca la llegada de mucha más información sensorial a la vez que al resto de personas.

El término de Persona Altamente Sensible, ha ido tomando fuerza y se han definido cuatro criterios para determinar si en tu caso posees esa alta sensibilidad.

Las Personas Altamente Sensibles según está definido hasta este momento:

  1. Reflexionan profundamente acerca de la información recibida.
  2. Tiende a saturarse o sobreestimularse.
  3. Tienen una alta empatía, así como una alta emocionalidad.
  4. Presentan una alta sensibiliad sensorial sobretodo con sutilezas.

Estas cuatro características tienen que darse necesariamente para poder ser una PAS.

 

Si quieres más información, quizá estas pistas se sirvan de guía:

  • Les afecta mucho el ruido en general, los olores fuertes y las luces brillantes.
  • Les encanta el arte y la naturaleza.
  • Son inseguras y tímidas.
  • Se sienten abrumadas por exceso de trabajo y masas de personas.
  • Sufren por el dolor ajeno.
  • Sienten necesidad de ayudar a quien lo necesita.
  • Suelen enamorarse con facilidad.
  • Suelen ser perfeccionistas.
  • No se manejan bien en la gestión de situaciones estresantes.
  • Dificultades para decir que no al otro y mantener y respetar sus límites personales.
  • Alta capacidad de detectar sutilezas.
  • Tienen un umbral al dolor bastante bajo con respecto a la media.

Es importante saber que la alta sensibilidad no es una enfermedad, ni trastorno ni nada parecido. Está considerado un rasgo y como tal no se cura. Pero esto no es algo negativo para ti. Ya que puedes aprender a gestionar ese exceso de sensibilidad para llegar a un mayor equilibrio emocional. Tu alta sensibilidad seguirá siendo la misma, pero podrás aprender a cuidarte un poquito mejor para que la información que te viene de fuera te afecte un poquito menos.

La doctora Elaine Aron, elaboró un test para identificar a Personas con Alta Sensibilidad. Si contestas menos de 14 «si» hay poca probabilidad de que sea una PAS. Si en tus respuestas hay más de 15 «si», la probabilidad de que seas una PAS, es alta.

  1. Me afecta el comportamiento de los demás.
  2. Tengo la sensación de ser consciente de cosas muy sutiles en mi entorno.
  3. Suelo ser muy sensible al dolor.
  4. En los días ajetreados, suelo tener la necesidad de retirarme, de echarme en la cama, Buscar una habitación en penumbra o cualquier otro lugar donde pueda encontrar algo de tranquilidad y alivio frente a la estimulación.
  5. Soy particularmente sensible a los efectos de la cafeína.
  6. Me abruman fácilmente las cosas como las luces brillantes, los olores fuertes, los tejidos bastos o las sirenas de policías o ambulancias.
  7. Los ruidos fuertes me hacen sentir incómodo/a.
  8. Tengo una vida interior rica y compleja, le doy muchas vueltas a las cosas.
  9. Me conmueve profundamente las artes o la música.
  10. Soy muy concienzudo/a.
  11. Me asusto con facilidad.
  12. Me agobio cuando tengo que hacer muchas cosas en poco tiempo.
  13. Cuando alguien se siente incómodo o a disgusto en un entorno físico, suelo saber lo que hay que hacer para hacerle sentir más cómodo.
  14. Me molesta que los demás pretendan que haga demasiadas cosas a la vez.
  15. Me esfuerzo mucho por no cometer errores u olvidarme de algo.
  16. Suelo evitar las películas violentas o las series violentas en la televisión.
  17. Me resulta desagradable la activación que me provoca el ajetreo a mi alrededor.
  18. Los cambios en la vida me conmocionan ( mudanza, separación, cambio de trabajo…).
  19. Suelo percibir y disfrutar las buenas esencias, sabores, olores, sonidos y obras de arte.
  20. Para mí tiene mucha importancia el poder disponer mi vida de forma que evite situaciones perturbadoras o abrumadoras.
  21. Cuando tengo que competir o ser observado en la ejecución de una tarea me pongo tan nervioso/a o inseguro/a que termino haciéndolo peor de lo que podría.
  22. Cuando era niño/a mis padres y profesores me solían ver como una persona sensible o tímida.

Espero que esta información te ayude.

 

 

 

El miedo a la muerte en los niños.

El miedo a la muerte en los niños.

El miedo a la muerte en los niños es uno de los temas más complicados de tratar con nuestros hijos/as. El tema de la muerte, es un tema difícil incluso para muchos adultos, evidentemente no es un tema agradable, pero cuando uno de nuestros pequeño manifiesta su miedo al final de la vida, no podemos plantearnos el evitar el tema como una solución.

El tema de la muerte es algo que todas las personas nos lo planteamos y pensamos acerca de ello. Al igual que ocurre con los adultos, que según las circunstancias personales de cada uno, se trata el tema de una manera u otra, con los niños habrá que tener en cuenta diferentes factores a la hora de abordar el tema con ellos, tales como:

–    La edad del niño, ya que la idea de muerte en los niños varía en base a su edad.

Aproximadamente, hasta los seis años los niños no suelen temer a la muerte ya que lo ven como algo temporal y reversible. Por ello utilizan, en ocasiones, cuando están enfadados, la muerte como un castigo: «¡Cómo no me des el juguete te mato!»

A partir de los seis años y hasta los nueve aproximadamente, el concepto de muerte se desarrolla hacia una idea más definitiva, es decir, ya son consciente de que si te mueres ya no hay vuelta atrás, y de que es algo universal y que sucede a todos los seres vivos nos sucede alguna vez. A los 9 años aproximadamente, ya saben que sus seres queridos pueden morir, y por ello se desarrolla a veces una angustia ante ese hecho que puede manifestarse o no. Es muy habitual que el miedo a la muerte se exprese como miedo a la oscuridad, a la soledad, a las personas malas…

Si detectamos que esto ocurre, sería adecuado hablar con ellos de esos miedos, para que no se agraven.

A partir de los once años, ya definitivamente, tienen una idea clara de que la muerte es algo universal, irreversible e inevitable, y empiezan ademas a tomar consciencia que ellos también podrían morir. Por ello, en este momento, pero teniendo en cuenta la madurez del niño, sería conveniente trasmitirles la muerte como la etapa final de la vida

 

 

 

 

 

 

 

–    La madurez emocional de nuestro hijo/a, es otro factor a tener en cuenta a la hora de abordar el tema de la muerte. Dependiendo de cómo nuestro hijo sepa gestionar sus emociones, se lo trasmitiremos de una manera u otra.

–    El desencadenante de esta conversación. La conversación será diferente si el miedo del niño se manifiesta a raíz del fallecimiento de un familiar o conocido, que si simplemente pregunta por inquietud o como un miedo evolutivo propio de la edad

El punto desde el que sería recomendable enfocar la conversación de la muerte con nuestros hijos, sería partir de la idea de muerte como algo natural, como algo que forma parte de la vida, y que llega a una etapa final en la que se acaba.

En esta conversación, es muy importante usar un lenguaje muy claro para que el niño lo entienda, siempre adaptado a su edad y a lo que realmente te está preguntando. Tenemos que evitar las frases tranquilizadoras demasiados simples «hijo tranquilo, que eso no va a pasar», y no restarle importancia a sus preocupaciones, ya que pueden aumentar sus no le aportamos respuestas tranquilizadoras.

Cuando se trata de niños/as de corta edad es más complicado tratar el tema de forma directa. Podemos utilizar los cuentos infantiles, ya que en la mayoría la muerte es un hecho recurrente

En los niños/as de una mayor edad avanzada lo que nos suelen trasmitir, es su necesidad de saber qué vamos a permanecer junto a ellos/as. Es fundamental para ellos, saber que no les vamos a abandonar y que siempre estarán cuidados y protegidos.

Como recomendaciones generales a la hora de abordar la conversación de la muerte con nuestros pequeños, te proponemos:

  1. Tenemos que trasmitirle mucha seguridad. Cuando se trate de que la persona fallecida es uno de los progenitores, además de la tristeza evidente en el niño, le angustiará si le pasa algo al otro progenitor . En este caso, habría que trasmitirle al niño, por un lado la normalidad de sentirse triste y expresarlo, así como que su seguridad, confort y rutinas no se van a ver alteradas, para provocarle un equilibrio emocional que en ese momento su miedo tambalea.
  2. Nunca se tiene mentir al niño.
  3. Hay que permitir al niño expresar su pena su pena. No podemos olvidar, que la tristeza en los niños hay veces que se manifiesta en forma de rabietas, desobediencia…habría que mantener la calma y dialogar con ellos   Es muy importante –tanto en el duelo como en cualquier otra circunstancia— que los niños aprendan que los sentimientos son algo normal y que lo deseable es expresarlos.
  4.  Responde siempre a las preguntas del niño sin cambiar de tema para evitar fomentar tabúes y que el niño sienta que te importan sus preocupaciones. Al responder a sus preguntas, no darle al niño más explicaciones de las que pida, para evitar crearle conflictos y hacerle pensar en cosas que ni siquiera se había planteado.
  5. La información tiene que llegarles sin dramatismo pero de forma clara, adaptado siempre a su edad.

Equipo Clínica Vanesa Hernández, Psicóloga en Molina

Psicólogos en Murcia

Mi hij@ se porta mal ¿Que puedo hacer?. Problemas de comportamiento infantil

Mi hij@ se porta mal ¿Que puedo hacer?. Problemas de comportamiento infantil

Si tu hijo se porta mal y no sabes qué hacer, te vamos a explicar las causas de los problemas de comportamiento infantil, y cómo poder gestionarlos.

Si tu hijo no te obedece, no eres el único. El motivo más frecuente por los que los padres acuden a consulta son los problemas de comportamiento de sus hijos, tales como desobediencia, oposicionismo, rabietas desproporcionadas…

Hay que tener en cuenta que algunos de los problemas de comportamiento en los niños son evolutivos, es decir, que si no se refuerzan desaparecerán con el tiempo. Por ejemplo, las rabietas en un niño de 5 años son propias de la edad. Son necesarias para su maduración y buen desarrollo emocional, ya que le servirán para aprender a tolerar la frustración y entender que las cosas son como son, no siempre, como a él le gustaría. En este caso, como padres, tendríamos que centrarnos en nuestra reacción a las rabietas, hacerlo con tranquilidad e ignorar las peticiones del niño, sin que nos importe que si estamos en público alguien pueda pensar que somos malos padres.

Los problemas de comportamiento en los niños, en ocasiones, persisten en el tiempo y aumentan tanto en frecuencia como en intensidad. En este caso el problema además de darse en casa, se extiende al cole y demás entornos donde el niño se relaciona.

Otro aspecto a tener en cuenta, es que en ocasiones, por motivos laborales, los papas no pueden pasar todo el tiempo que les gustaría con sus hijos, y esto puede afectar también al comportamiento de los niños. Si esos niños pasan la tarde con sus abuelos, lo habitual es que éstos sean muy permisivos, lo que provoca que los niños posteriormente no acepten normas y límites de los padres. Esto puede sumarse al hecho de que, cuando los papas llegan a casa, van con el tiempo justo para preparar cenas, baños, deberes… y unido al cansancio de todos y las tardías horas que se hacen, también los padres ceden en ocasiones para no estar riñendo todos los días, incluso en ocasiones, los papas tratan de aliviar su sentimiento de culpa por no estar más con los niños, concediéndoles todo lo que el niño pide. Y esto puede ser un problema.

Una cuestión importante con respecto al comportamiento de nuestros hijos, es que nosotros como padres, no nos exijamos el mantener unas pautas fijas y límites claros, y nos dejemos llevar por nuestro estado de ánimo, humor o cansancio de ese día. No es saludable que ante un mismo mal comportamiento de mi hijo un día le ponga un castigo muy estricto y otro lo deje pasar porque estoy muy cansado y no tengo ganas de enfrentamientos.

Por otro lado, hay que poner atención en reforzar los comportamientos positivos de los niños, ya que cuando el niño se porta mal si que le reñimos que eso no lo haga mal, por ejemplo, si el niño está gritando montando jaleo, se le dice «niño, no grites más». Sin embargo, si el niño está tranquilamente en su habitación leyendo o jugando, simplemente no se le dice nada. Acercarnos a él en ese momento e interesarnos por lo que hace o mostrarle afecto, sería ideal para afianzar su buen comportamiento.

Los problemas de comportamiento pueden ir aumentando y acumulándose si no se pone solución, afectando a la buena dinámica familiar y a las relaciones entre padres e hijos.

Para afrontar los problemas de comportamiento con nuestros hijos es importante aprender estrategias adecuadas para la crianza y la buena relación con ellos.

Te proponemos algunas recomendaciones:

  1. Haz una lista de los comportamientos que te gustaría que tu hijo cambiara y ordénalos en base a tu prioridad. Ten en cuenta que no puede cambiarse todo de golpe, empieza con uno y cuando lo consigamos sumamos otro. Además, no olvides el grado de dificultad para el niño. Se trata de un proceso de aprendizaje, y como tal, puede no salir a la primera.
  2. Como ya hemos señalado anteriormente, pon el foco en los comportamientos positivos del niño. Seguro que tu  hijo hace muchas cosas bien, que no pasen desapercibidas, díselo.
  3. Los elogios tienen que ser de verdad, no pueden sonar a teatro, si no lo sientes, busca otra conducta que elogiar.
  4. No etiquetes al niño. Si le dices que es malo, el niño creará esa imagen de sí mismo y creerá que lo es, con lo que se comportará fiel a esa imagen y será un «malote».
  5. Anticípate a los comportamientos inadecuados. Comunícale cuál es el comportamiento adecuado y la consecuencia de no hacerlo.
  6. Las normas han de establecerse por adelantado, para que el niño sepa qué tiene que hacer y a que se atiene, al igual que las consecuencias, positivas y negativas.

 

Equipo de Clínica Vanesa Hernández

Psicólogos en Murcia. Psicología Infantil

 

 

¿Objetivos para el nuevo año? Ésta es la forma de conseguirlos

¿Objetivos para el nuevo año? Ésta es la forma de conseguirlos

Al comenzar el año nuevo, te has hecho la pregunta ¿Cuales son mis objetivos para este nuevo año? Si eres una de esas personas que les gusta marcarse objetivos pero que no logra pasados unos meses mantenerse en la acción, quizá te interese seguir leyendo unos minutos, ya que te damos las herramientas para alcanzarlos en este 2019.

El marcarse objetivos o metas es una fuente de motivación, que nos lleva a mantener un estado de ánimo positivo orientado a la acción, lo que nos proporciona además una mejor imagen de nosotros mismos y una sana autoestima.

 

Es totalmente recomendable, hacer balance a final de año, comprobar en qué punto estamos de nuestra línea vital y coger energía para seguir creciendo en la dirección que nos haga sentir mejor.

Pero antes de nada, para que nos resulte efectivo y no nos frustremos en la consecución de esos objetivos, es necesario aclarar diferentes conceptos.

Habría que establecer una diferencia entre deseos y compromisos.

Esto es muy importante ya que la mayoría de nosotros tenemos , de sentirnos mejor emocionalmente, físicamente, tener un mejor trabajo, más dinero, mejor salud, y todos ellos no implican una acción asociada, es decir, el desear las cosas simplemente es un pensamiento ante la fantasía de conseguir algo, pero no nos lleva a hacer nada.

Sin embargo, un compromiso, es cuando la persona se implica en pasar a la acción para conseguir lo que quiere con perseverancia, pese a que los resultados a corto plazo no sean los que quieren. El compromiso implica pasar a la acción he insistir en ello, hasta que se consigue el resultado deseado.

Otra aclaración importante a tener en cuenta sería la diferencia entre hechos o comportamientos y resultados

Los comportamientos, no se intentan, se hacen o no se hacen. Por ejemplo, yo no intento beber 2 vasos de agua, o los bebo o no los bebo. Implican voluntad consciente por parte de la persona.

Los resultados, son la consecuencia inevitable de los comportamientos y no dependen únicamente de mi voluntad. Por ejemplo: voy a estudiar mucho (comportamiento) para intentar sacar un 10 en el examen (el diez es el resultado).

Estudiar depende únicamente de mí, en el resultado influyen otros factores como los nervios ante el examen, el modo de formular las preguntas, criterios de corrección, etc.

La mayoría de las personas les gustaría sacar un diez en el examen pero pocos están dispuestos a comprometerse a hacer lo necesario para conseguirlo. Ahí la diferencia.

Para conseguir nuestros deseos, podemos comprometernos con diferentes acciones, que nos lleven a marcarnos objetivos cuyo resultado sea alcanzar mi deseo.

Por ello, ya que un compromiso, podemos dividirlo en diferentes objetivos para que nos resulte más abordable, voy a platearte la fórmula para que te resulte más fácil alcanzarlos:

  1. Los objetivos tienen que estar formulados de modo afirmativo y en positivo.  ¿Sabías que nuestra mente se siente atraía por lo que más pensamos, tanto si lo queremos como si no? Este es el motivo por el que los objetivos tienen que estar formulados en positivo. El ser humano termina reproduciendo en su vida lo que más piensa, tanto si lo desea como si no. Si tuviéramos en cuenta esta premisa, no estaríamos pensando todo el tiempo lo que no queremos, ya que antes o después, terminaremos provocándolo. Es lo que también se llama profecía autocumplida. Si quiero estar más delgada, no puedo marcarme el objetivo de » Este año no comeré dulces», porque estará todo el tiempo pensando en comer dulces, pues la mente para no pensar en algo primero tiene que pensarlo. Sin embargo, si se marca el objetivo de comer más fruta, su mente pensará en fruta, con lo que terminará comiendo más de la que comía.
  2. Los objetivos tienen que implicar acciones, no resultados, ya que tienen que estar bajo nuestro control. No pueden depender de otras personas o de otras variables que escapen a nosotros. Por ejemplo » Voy a comer sano» depende únicamente de ti, pero «Voy a adelgazar 4 kilos en un mes» es un resultado, no un comportamiento.
  3. Los objetivos tienen que ser lo más concretos que se pueda. «Voy a ir al gimnasio 3 veces por semana», es mejor que «Voy a ir más al gimnasio».
  4. El objetivo tiene que ser abordable para ti, que te rete a mejorar pero realista, si no, te frustrarás enseguida.  Y aunque hay que comprometerse, es recomendable un poquito de flexibilidad, ya que si no, a la primera que no cumplas tirarás la toalla.
  5. El objetivo tiene que ser algo motivador para tí, algo que despierte tu interés, si no es así, abandonarás enseguida. Ten cuidado con no marcarte objetivos para únicamente demostrarte que eres capaz. Es un arma de doble filo. Tu autoestima no puede alimentarse únicamente de lo que consigues.
  6. Tu objetivo tendrá que aportarte algo positivo. Es decir, cualquier comportamiento que quieras eliminar o sustituir por otro, en el momento actual te aporta algun beneficio. Por ello, tendrás que sustituir ese beneficio por otro. Si comer dulces me premia un mal día, no puedo dejar de comerlos y quedarme con mi mal humor en casa. Tendré que sustituir la gratificación de comer dulces por algo que alivie mi mal humor, por ejemplo ir a clases de baile.
  7. Ponlos por escrito, te ayudará a clarificar y afianzar ideas.

Si utilizas estas herramientas para elaborar tu lista de objetivos de principio de año, la probabilidad de conseguir tus resultados será casi segura.

¡ÁNIMO, SÓLO ES PASAR A LA ACCIÓN!

Psicólogos en Murcia

 

Vanesa Hernández

Me siento mal y no se qué me ocurre ¿Qué me pasa?

En alguna ocasión has pensado « me siento mal y no sé que me ocurre». Si ha sido así, no eres la única persona a la que le ha ocurrido esto.

En la práctica clínica, cuando un paciente acude a consulta, se presenta con una serie de signos y síntomas que al no desaparecer con el paso de los días, las semanas, o incluso meses, han empezado a provocarle molestar e incluso a condicionar su vida. Hay veces, que el paciente se exige antes de acudir a la consulta de un psicólogo contar ya con el diagnóstico, que le sirva como carta de presentación en su primera consulta. Sin embargo, esto no ocurre cuando acudimos a otro profesional de la salud, a que nos trate. Por ejemplo, si llevas varios días con un fuerte dolor en el abdomen , tu no necesitas el diagnóstico antes de acudir a tu médico de atención primaria, esperas que sea él como profesional el que lo haga. En el terreno psicológico existe una tendencia a tener que saber qué te pasa para acudir a un profesional. Por ejemplo, tengo ansiedad.

Un alto porcentaje de pacientes, cuando asisten a consulta, realmente no saben cuál es su diagnóstico. Saben que no se sienten bien y necesitan una ayuda para poder sentirse mejor. El paciente espera que haya una causa que explique el cómo se sienten para así al erradicarla o resolverla, acabe su malestar.

Algo común a la mayoría de estos pacientes es que mantienen un modo de pensar o de interpretar los hechos de la realidad de un modo distorsionado. Sin embargo llevan haciéndolo tanto tiempo, algunos recuerdan toda su vida haciéndolo, que su frase es «YO SOY ASÍ». Ese modo de pensar consiste en cometer una serie de errores a la hora de analizar la realidad, que mantenidos en el tiempo pueden provocar estado de ánimo deprimido y cuadros ansiosos, pero el paciente normalmente no es consciente de ello.

Afortunadamente, este modo de pensar se aprende y por lo tanto se puede reeducar para reaprender un modo mas realista y saludable para nosotros.

Como mi objetivo es ayudarte a que te sientas mejor te voy a proponer que, si no te encuentras del todo bien y te gustaría cambiar eso,  que dediques unos minutos a releer los errores de pensamiento más comunes, para identificar si en tu modo habitual de pensar, están presentes:

 

  1. Inferencia arbitraria. Es establecer una conclusión negativa sin tener una evidencia empírica que la pueda justificar de forma suficiente.  Ejemplo: “No voy a conseguir el trabajo porque no soy buena”.
  2. Catastrofismo. Este error consiste en interpretar una situación con el peor resultado posible, como su propio nombre indica es llevar cualquier pensamiento a la catástrofe. Ejemplo: “Es mejor que no haga el examen porque lo suspenderé y seré lo peor”.
  3. Comparación. Es la tendencia a compararse con los demás y donde el resultado de la comparación es el mismo, tu siempre sales perdiendo, eres peor que los demás. Ejemplo: “Mi amiga siempre viste mejor que yo».
  4. Pensamiento dicotómico. Consiste en pensar en extremos. Se analizan las experiencias propias o de los demás en categorías que solo tienen dos opciones opuestas (bueno/malo; positivo/negativo; posible/imposible). Ejemplo: “Si no marco gol, no me querrán en el equipo».
  5. Descalificación de lo positivo o de la propia valía. Cuando se resta valor a las experiencias o rasgos positivos de uno mismo. Ejemplo: “Aprobé el examen, pero fue de suerte.”
  6. Razonamiento emocional. Es cuando conviertes las emociones en realidad.Cuando las opiniones son formadas sobre uno mismo basándose sólo en las emociones que experimenta la persona. Ejemplo: “Tengo miedo a subir al ascensor porque es peligroso». » Me siento tonto , por lo que lo soy»
  7. Construcción de la valía personal en base a opiniones externas. Cuando mantenemos una valía personal en base a lo que nos dicen los demás. Ejemplo: “Mi entrenador me dice que son muy malo con el balón, seguro que tiene razón” (espero que ningún entrenador le diga eso a un niño) o “Mi novio dice que soy tonta, seguro que tiene razón”.
  8. Error del adivino. Pensar que somos capaces de adivinar un pensamiento, resultado o emoción, siendo siempre negativo.  Ejemplo: “Estoy seguro de que han pensado que he echo el ridículo»
  9. Etiquetado. Cuando una persona se etiqueta a uno mismo o a otros de forma peyorativa. Ejemplo: “Soy feo”, “Soy el peor jugador del mundo”.
  10. Magnificación. Tendencia a exagerar lo negativo de una cualidad o  situación,  o persona. Ejemplo: “No le ha gustado mi propuesta, seguro que me despiden.”
  11. Leer la mente. Cuando una persona cree que otra está pensando negativamente en ella sin tener pruebas de ello. Ejemplo: “seguro que piensa que soy un pesado»
  12. Minimización. Proceso por el cual se minimiza o quita importancia a algunos sucesos, rasgos o circunstancias. Ejemplo: “Me ha dado un beso de buenas noches pero podría haberme dado más”, “me han llamado tres veces para salir pero podrían haberme llamado más veces”, “Solo me ha regalado una flor, no me quiere”.
  13. Sobregeneralización. Se trata de extraer conclusiones basándose en unas pocas experiencias o aplicarlas a una gama de situaciones no relacionadas. Ejemplo: “Se me ha quemado la comida, nunca sabré hacer nada correctamente”, “No me han pasado el balón para marcar, seguro que tampoco quieren quedar para ir al cine”.
  14. Perfeccionismo. Es cuando por miedo al fracaso nos exigimos ser perfectos Cuando se rey que nuestros resultados también lo sean independientemente que sea realista o razonable.
  15. Personalización. Cuando te consideras responsable de una situación, evento o reacciones de otros sin tener evidencias para ello. Ejemplo: “Seguro que están hablando de mi”, “Seguro que ha bostezado por que se aburre conmigo»
  16. Abstracción selectiva. Es cuando al pensar en una situación te centras solo en un aspecto, detalle negativo, de manera que se magnifica su importancia convirtiendo la situación entera en un contexto negativo. Ejemplo: “Se me ha caído el vaso de agua, soy el más torpe del mundo»
  17. Afirmaciones con “Debería”. Sucede cuando traducimos los deseos o expectativas sobre capacidades o habilidades personales , aunque sean ilógicas en obligaciones Ejemplo: “Debería haberse dado cuenta de que necesitaba un abrazo”

Una vez hayas releído estas distorsiones cognitivas, intenta observar tu pensamiento para comprobar si forman parte de tu modo habitual de interpretar la realidad.

Si es así, toma nota de ellas por escrito y posteriormente trata de buscar alternativas a ese pensamiento para eliminar el error que contiene y de ese modo cambie la emoción.

 

 

Psicóloga en Murcia

Vanesa Hernández

¿Nos afecta la Navidad emocionalmente?

La Navidad es una época intensificadora de emociones. Efectivamente nos afecta a nivel emocional, pero dicha influencia puede ser positiva o negativa para nosotros.

Para la mayoría de nosotros, es una época de júbilo y alegría. Es la excusa para reunirnos con familiares y amigos, que en ocasiones hace mucho que no vemos o a los que sólo vemos en Navidad. Las calles se llenan de bonitas luces, el ambiente se inunda de villancicos y buen humor, y aunque sea una pena reconocerlo, las personas en esta época del año se obligan a estar más felices, amables y generosos con los demás.

Family with children dressing Christmas tree. Black and white retro.

Uno de los aspectos más bonitos de la Navidad quizá sea, el como la viven los niños. Con ilusión e inocencia, nos contagian de esa mirada dulce que para ellos tiene la Navidad.

Sin embargo, no todas las personas tienen la fortuna de vivir esta época del año así. En ocasiones la Navidad actúa como un amplificador de emociones negativas, y aumenta la tristeza, melancolía y sensación de soledad. Algunos profesionales han llegado a hablar incluso de «Depresión Navideña». Los síntomas son similares a los de la depresión común: tristeza, apatía, fatiga, problemas de sueño, pérdida de apetito, disminución del deseo sexual, aislamiento.

Las causas suelen ser la pérdida de algún ser querido, separación sentimental, no poder reunirse con la familia por encontrarse lejos, riñas familiares, problemas económicos, no haber llegado a los objetivos planteados para ese año, no tener con quien compartirla…

Además, se une el hecho de la obligación implícita de tener que estar felices, con ganas de celebrar y reunirnos con gente, independientemente de nuestras circunstancias. Se nos olvida que para muchas personas, simplemente son dos semanas del año, que les apetece vivirlas libremente como les apetezca, y no por eso son «raros»

Cuando alguien espera la Navidad con desgana, se recomienda anticiparnos a esa «depresión Navideña», para cogerle ventaja. Se recomienda mantener nuestras rutinas diarias en la medida de lo posible a excepción de momentos puntuales.

Por otro lado, programa tu Navidad como te apetezca, con actividades que te resulten placenteras, independientemente de que sea Navidad. En definitiva se trata de tener preparados amortiguadores de la tristeza y de otras emociones negativas, para que esta época del año no resulte negativa para nosotros.

Psicólogos en Murcia

Vanesa Hernández, psicóloga.

¡Mi hijo no come! ¿Qué puedo hacer?

No es raro escuchar a una mamá  frases del tipo: «mi niño no me come», «este niño no come nada», «mi hija se alimenta del aire, porque comer no me come», «la hora de sentarnos a la mesa es un drama todos los días, no le gusta nada», «ya no me funcionan los castigos…», «lo curioso es que en casa ajena come de todo»

Son muchos los padres preocupados por la falta de apetito de sus hijos. Para muchos se convierte en una preocupación diaria, pues el hecho de que un hijo no coma o no coma lo que uno espera o cree que es lo adecuado, se convierte en el problema a solucionar a diario. Los padres prueban con todo tipo de juegos, hacer la comida más atractiva para el niño, prometer recompensas, pero nada de esto les funciona en ocasiones. Entonces entran en un bucle en el que los momentos en que toca comer se cargan de tensión y mal humor.

Para poder abordar este tema de un modo eficiente, tenemos que tener en cuenta algunas cosas antes de considerar que nuestro hijo realmente tiene un problema de la alimentación:

No todos los niños necesitan comer la misma cantidad ni es necesario que a determinadas edades nos empeñemos en que los niños COMAN DE TODO.

Si el niño se le ve con energía, su rendimiento es adecuado y está en un percentil dentro de la media, no hay de qué preocuparse.

Hay niños que se ponen malitos con frecuencia, y la enfermedad agudiza la inapetencia en ellos, sobre todo cuando es una enfermedad aguda. En este caso hablaríamos de inapetencia reciente, y remite de forma progresiva y espontánea una vez que la enfermedad ha desaparecido.

En este caso, habría que tener especial cuidado en no utilizar la alimentación como refuerzo o castigo, o como medio de atención hacia el niño, ya que pasada la enfermedad estos patrones de aprendizaje podrían establecerse com algo habitual.

Otra aspecto a tener en cuenta, sería los casos en los que los niños comen de forma selectiva, sólo lo que les gusta ( chuches, alimentos con azúcar, zumos, bebidas de yogurt…) y se niegan a probar otros alimentos como verduras, o guisados. En este caso, no es que el niño no coma, el niño come. Pero los padres en la desesperación de que coma terminan dándole lo que pide. El problema aquí sería de comportamiento y de no haber sabido poner unas normas claras y definidas con respecto a la alimentación y cumplirlas.

La verdadera inapetencia se da cuando un niño realmente está desganado y sin energía, apenas come y su peso y altura está por debajo de la media. En este caso sería recomendable consultar con su pediatra en primer lugar y/o con un profesional más especializado después.

Siempre que el niño no padezca una enfermedad aguda, podemos seguir estas recomendaciones para acabar con la angustia diaria y las batallas en la mesa.

  1. No resultará útil obligar a un niño a comer. De hecho nunca hay que obligar a los niños a comer.
  2. Empatiza con el niño. Ponte en el lugar de tu hijo, le estás obligando a comer cuando no tiene hambre o cuando está saciado y no le entra ya nada más. No fijes una cantidad de antemano. Se comprensivo
  3. Como hemos mencionado anteriormente, cada niño tiene unas necesidades nutritivas diferentes, por ello ajusta las cantidades de alimento a las necesidades de tu hijo. No te empeñes en que coma lo mismo que sus hermanos o lo que tú crees que debería comer para su edad.
  4. ¿Y que pasa con las verduras? Las verduras llevan mucha fibra, y por tanto les produce sensación de saciedad muy pronto. Con unas pocas cucharadas es suficiente. Con la fruta sucede algo parecido, dale la fruta a trocitos, les puede resultar divertido comérsela ellos solos.
  5. Chuches y dulces. En ocasiones es más cómodo para los papás y los niños recurrir a un bollo, o galletas, o chuches, ya que es un recurso rápido y apetecible. Pero, independientemente de que el niño coma mucho o poco, el azúcar habría que reducirlo siempre. Cuanto menos dulces y chuches mejor.
  6. No es necesario que coman de todo. Si quieres que tu hijo odie un alimento oblígale a comerlo. Siempre funciona mejor sugerirles pero sin insistir, llegará un momento en lo probarán ellos solos.
  7. En ocasiones los celos a los hermanos, su necesidad de llamar la atención con comportamientos regresivos, provoca que los niños dejen de comer, incluso cuando anteriormente no presentaban ningún tipo de dificultad con la alimentación. No dar importancia, remitirá una vez pase el verdadero problema.
  8. La mayoría de niños prefieren comer ellos sólos. Los padres suelen negarse porque tardan mucho más en comer y pueden provocar un desastre un la mesa poniendo todo perdido. Déjale comer sólo
  9. No utilizar la comida para chantajear emocionalmente a un niño. El niño tiene que aprender a comer porque su estómago se lo pida, y no porque sus emociones se lo dicten. No es mejor niño ni se le quiere más porque coma.
  10. La comida no puede ser el sacrificio por el que tienen que pasar para conseguir el premio.Comer tiene que ser también el premio.

Para finalizar os recomendamos el libro «Mi niño no me come» de Carlos González, donde encontrareis esto y mucho más.

 

 

¿Problemas de pareja? Cuestionario: parte VI

¿Problemas de pareja? Cuestionario: parte VI

 

Continuamos con el Cuestionario de Pareja. En esta última parte del test abordaremos algo fundamental para el buen funcionamiento de la vida en pareja: el tiempo de ocio, las relaciones sociales y la relación con familiares próximos.

Cuidar el tiempo de ocio y las amistades en pareja es síntoma de mantener una relación saludable

Las parejas que se cierran a las relaciones sociales suelen agotarse en ellas mismas, por lo menos un miembro de la pareja experimentará sentimientos de agotamiento, aburrimiento o deterioro de la vida de pareja.

Por ello, el tener un círculo de relaciones sociales, mejora la dinámica de      relación de pareja, permite salir del encasillamiento de roles tan propio de la vida en pareja y facilita el enriquecimiento y revitalización de la pareja.

 

Dedica unos minutos a contestar estas preguntas.

TIEMPO DE OCIO

  1. ¿Estás satisfecho/a con la cantidad de tiempo que dedicais al ocio?
  2. ¿Te gustan el tipo de actividades que realizáis en vuestro tiempo libre?
  3. ¿Consideras que vuestros ratos de ocio son suficientemente variados?
  4. ¿Dispones de tiempo para dedicar a tus hobbys personales?
  5. Intentáis satisfacer los gustos y aficiones de cada uno cuando planificáis vuestro tiempo libre?
  6. ¿Planificáis las vacaciones juntos?
  7. ¿La vida en común te ha resultado compatible con el mantenimiento de tus aficiones preferidas?

 AMISTADES

  1. ¿Estás satisfecho/a con las amistades que frecuentas?
  2. ¿Estás de acuerdo con el tiempo que dedicáis a encontraros con vuestros amigos?
  3. ¿Te gusta el comportamiento de tu pareja cuando estáis con amigos?
  4. ¿Te complacen las actividades que soléis realizar cuando quedáis con amigos?
  5. ¿Consideras que la relación que mantenéis con las amistades actuales ayuda a enriquecer vuestra relación de pareja?
  6. ¿Tu pareja acepta a tus amistades personales?
  7. ¿Te sientes cómodo/a con los amigos de tu pareja?

 RELACIÓN CON FAMILIARES PRÓXIMOS

  1. ¿Estás satisfecho con la relación que mantienes con su familia?
  2. ¿Crees que tu compañero/a dedica a tu familia el tiempo necesario?
  3. ¿Ves a tu familia cuando lo deseas?
  4. ¿Ves a la familia de él/ella cuando lo deseas?
  5. ¿Estáis de acuerdo acerca del trato a dispensar a vuestros respectivos familiares?
  6. ¿Te parece bien la frecuencia con que él/ella ve a su propia familia?
  7. ¿Te sientes aceptado por la familia de él/ella?
  8. ¿Estáis de acuerdo con los favores que podéis dispensar a a vuestra familia?
  9. ¿Estáis de acuerdo en los favores que recibís de la familia?
  10. ¿Estáis de acuerdo con la frecuencia en que vuestros familiares os visitan?

 

 

0. Casi nunca

1. A veces

2. Bastante

3. Muchas veces

 

 

LLegados al final de esta parte, seguramente tendrás una idea más clara y real de cual es la situación con tu pareja y en que áreas tenéis más dificultades.

El objetivo de este cuestionario de pareja es hacerte reflexionar detenidamente sobre aspectos cotidianos que repetidos cada día, pueden llegar a provocar serias dificultades en la relación con tu pareja.

Esperamos que OS haya sido de utilidad.

¿Problemas de pareja? ¿Necesitamos ayuda de terapia? ¿Será una crisis pasajera o cada vez será más grave? Cuestionario: parte V

¿Problemas de pareja? ¿Necesitamos ayuda de terapia? ¿Será una crisis pasajera o cada vez será más grave? Cuestionario: parte V

¿Problemas de pareja? ¿Necesitamos ayuda de terapia? ¿Será una crisis pasajera o cada vez será más grave? Cuestionario: parte V 

Continuamos con el Cuestionario de Pareja. En esta parte del test abordaremos tres temas que son fundamentales para el buen funcionamiento de la pareja: Economía y gastos, la Educación de los hijos y las tareas domésticas.

La economía domestica y la forma de educar a los hijos es uno de los problemas más frecuentes en consulta y pueden ser una fuente de continuos conflictos en la pareja.

Dedica unos minutos a contestar estas preguntas.

 

ECONOMIA Y GASTOS EN LA PAREJA.

  1. ¿Estas a gusto con la  actual organización económica de tu casa?.
  2. ¿Acostumbras a ponerte de acuerdo con tu pareja en cómo gastar el dinero extra?.
  3. ¿Sueles disponer de dinero para tus gastos personales?.
  4. ¿Es responsable tu pareja en lo que respecta al dinero?
  5. ¿Estas a gusto con la cantidad de dinero que cada uno aporta a la economía doméstica?
  6. ¿Te sientes libre para decidir cómo gastar un determinado dinero?
  7. ¿Tu relación está libre de problemas económicos graves?
  8. ¿Esta tu pareja satisfecha respecto a cómo administras el dinero?.

 

EDUCACIÓN DE LOS HIJOS

  1. ¿Sueles ponerte de acuerdo con tu pareja acerca de las pautas educativas a seguir?
  2. ¿colaboráis ambos en la aplicación de dichas pautas?
  3. ¿Intentáis dedicar un rato a diario a charlar con vuestros hijos?
  4. ¿Disfrutáis de actividades de ocio todos juntos al menos una vez por semana?
  5. ¿Cuando hay que tomar una decisión importante (escuela, asistencia médica,..) suelen ponerse de acuerdo?
  6. ¿Crees que tu pareja dedica suficiente tiempo a vuestros hijos?
  7. ¿Respeta y apoya tu pareja tus decisiones ante vuestros hijos?
  8. ¿Consideras a tu pareja un buen padre/madre?
  9. ¿Es compatible para ti el cuidado y educación de tus hijos y la dedicación a la pareja?
  10. ¿Crees que el cultivo de tu vida de pareja es tan importante como la educación de los hijos?

 

TAREAS DOMÉSTICAS

  1. ¿Comparte tu pareja las responsabilidades y tareas del hogar?
  2. La distribución de tareas en casa ¿ se hace en función del tiempo disponible de cada uno?
  3. ¿Crees que tu pareja es competente en las tareas que le corresponden?
  4. ¿Te expresa tu pareja su satisfacción por la forma en que llevas a cabo tus tareas?
  5. El reparto de las tareas domésticas, ¿ se ha ido actualizando en función de los cambios que van ocurriendo?
  6. ¿Estás satisfecho/a con el actual reparto de responsabilidades domésticas?

 

El modo de respuesta va mediante la siguiente puntuación:

0. Casi nunca

1. A veces

2. Bastante

3. Muchas veces

Si te ha resultado útil, en breve podrás                                                                          realizar la última parte del test.

 

 

 

 

 

¿Problemas de pareja? ¿Necesitamos ayuda de terapia? ¿Será una crisis pasajera o cada vez será más grave? Cuestionario: parte III y IV

¿Problemas de pareja? ¿Necesitamos ayuda de terapia? ¿Será una crisis pasajera o cada vez será más grave? Cuestionario: parte III y IV

¿Problemas de pareja? ¿Necesitamos ayuda de terapia? ¿Será una crisis pasajera o cada vez será más grave? Cuestionario: parte III y IV

Si te has preguntado alguna de estas cuestiones te ofrecemos un cuestionario de pareja que te ayudará a dar respuesta a estas y otras cuestiones que en este momento ronden por tu mente y no te permiten disfrutar de tu relación sentimental.

Este cuestionario, para una mayor claridad, va dividido en diferentes secciones con una serie de preguntas en cada una de ellas. Las secciones son las diferentes áreas que son importantes para el buen o mal funcionamiento de la vida en pareja, dependiendo de cómo la pareja se encuentre en cada una de ellas .

Te ofrecemos la Parte III  y IV del cuestionario, que te servirá para seguir tu autoreflexión referente a tu situación sentimental.

 

En el apartado III trataremos las relaciones sexuales, muchas parejas temen confesarse que han perdido interés sexual por el otro porque asocian esa ausencia de ganas con el fin del amor y la amenaza de                                                                                       una separación.

Sin embargo, el deseo sexual se alimenta del erotismo y no del amor, y basta con avivar algunos fuegos y plantear algunos cambios para que el erotismo vuelva a formar parte de tu relación.

El  apartado IV  hace referencia a la filosofía de vida en pareja.

Tomate unos minutos y responde a estas preguntas.

Las relaciones sexuales:

  1. ¿Te satisface tu vida sexual?
  2. ¿Te satisface la frecuencia de relaciones sexuales que mantienes con tu pareja?
  3. ¿ Le das a conocer tus deseos durante la relación sexual?
  4. ¿Te satisface la duración de tus relaciones sexuales?
  5. ¿Te gusta cómo te acaricia?
  6. ¿Te gusta cómo se comporta tu pareja durante el acto sexual?
  7. ¿Te gusta cómo responde a tus peticiones de tipo sexual?
  8. ¿Tienes ganas de mantener relaciones sexuales?
  9. ¿Te excitas durante tus relaciones sexuales?
  10. ¿ Llegas al orgasmo en tus relaciones sexuales?
  11. ¿El coito es agradable para ti?
  12. Cuando surgen problemas sexuales, ¿sueles hablar de ello a fin de buscar soluciones?

Filosofía de vida en la pareja:

  1. ¿Crees que el tipo de vida que lleváis  te permite evolucionar como persona?   
  2. ¿Os enriquecéis mutuamente al exponer vuestras ideas éticas o religiosas?
  3. ¿Disfrutáis al comentar cuestiones sociales o políticas?   
  4. ¿Compartís un interés parecido hacia las amistades que frecuentáis?   
  5. Estáis de acuerdo en cuanto a planificar y prever las necesidades futuras?
  6. ¿Os entusiasman las mismas cosas?
  7. ¿Mantenéis un nivel de actividad satisfactorio para ambos?
  8. ¿Disfrutáis planeando salidas, vacaciones y diversiones conjuntas?
  9. ¿Estáis los dos de acuerdo con el tipo de vida que lleváis?
  10.  ¿Te resulta un aliciente que su pareja le plantee planes imprevistos?   

 

El modo de respuesta va mediante la siguiente puntuación:

0. Casi nunca

1. A veces

2. Bastante

3. Muchas veces

 

Si te ha resultado útil, en breve podrás hacer la parte V y VI.