TERAPIA ONLINE / Algunas recomendaciones para afrontar el miedo y la ansiedad ante el Covid-19

TERAPIA ONLINE / Algunas recomendaciones para afrontar el miedo y la ansiedad ante el Covid-19

Clinica Vanesa Hernández.

Especialistas en Psicología Online

 

Como en cualquier situación, donde sentimos cierta amenaza ante nosotros o nuestros seres queridos, nuestra mente reacciona defendiéndose con el único mecanismo que cuenta, que es desarrollar una respuesta de miedo que manda la orden a nuestro cuerpo de que se prepare para la acción. Nuestro cuerpo experimentará sensaciones propias de miedo y ansiedad. La situación que estamos viviendo en este momento, debido al Coronavirus, es una situación prototípica de miedo, por ello, te recomiendo algunos tics, para afrontarla de un modo sano y responsable.

  1. Tener información fiable, veraz y contrastada.
    Algo fundamental ante una situación de alarma sanitaria y consecuentemente de alarma social, es contar con información que provenga de fuentes fiables como el Ministerio de Sanidad y la Consejería de Salud de la región de Murcia, además de la OMS.
  2. Nuestros pequeños también necesitan estar informados, adaptando la información a su edad y capacidad de comprensión
  3. Aunque parezca una contradicción, con lo anterior, hay que evitar la sobreinformación. Continuamente estamos expuestos a noticias referentes al mismo tema, que nos llegan de diferentes fuentes. Ese exceso puede provocarnos una mayor probabilidad de asimilar como cierta toda la información que nos llega, sin haberla contrastado, y por otro aumentar nuestro nivel de ansiedad ya que nuestro estado de alerta es continuo. Es suficiente con estar informado de modo responsable un par de veces al día, y el resto del tiempo, seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias.
  4. Prestar atención a nuestro cuerpo, para detectar un posible síntoma lo antes posible, manteniendo siempre una actitud de calma y tranquilidad.
  5. Confiemos en nuestros profesionales sanitarios y mantengamos una actitud de agradecimiento a todos ellos. A ellos les afecta esta crisis como a todos y están al frente del cañón, para ayudarnos y parar esta situación cuanto antes
  6. Aceptemos la situación sin resistencia ni frustración. Para ello, adaptemos nuestros hábitos a la situación de cuarentena y a las recomendaciones sanitarias. Aunque estemos encerrados en nuestros hogares, mantén unas rutinas mínimas de sueño, alimentación, actividad, tareas, y ocio. Sigamos manteniendo el contacto social a través de las nuevas tecnologías. Pensemos que esta situación nos hará valorar más determinadas cosas y dedicar nuestro tiempo, con otras prioridades.Nuestro estado de ánimo lo agradecerá.
  7. Con buen humor, todo se lleva mejor
    Durante estos días,  hemos compartido mensajes graciosos y ocurrentes que ayudan a reirnos de nosotros mismos y a mirar la situación de un modo más distendido
  8. No te bloquees. Es normal sentir miedo y desconcierto ante una situación cambiante cada día y que supone una amenaza para todos a todos los niveles. Pero no permitas que ese miedo y angustia te paralice y limite tu capacidad de adaptación. Sigue las recomendaciones, y estarás haciendo lo correcto.
  9. Confía en ti, tira de tu experiencia anterior y de los recursos que te ayudaron a superar situaciones pasadas
    Todos contamos con experiencias previas en las que nos hemos tenido que enfrentar a situaciones de ansiedad o miedo, y hemos contado con recursos para superarlas, por lo que hay que poner en marcha esas capacidades para poder afrontar de manera positiva esta nueva situación.
  10. Compartir nuestros sentimientos y acudir a un profesional de la psicología cuando sea necesario. Aunque no podamos salir de casa, se pueden realizar sesiones online. Son igual de efectivas que las presenciales y están sujetas al mismo rigor científico y deontológico.

Miedo a perder el control

Miedo a perder el control

“Psicólogos en Murcia”

 

images[4]No sé si en algún momento habrás sentido ese miedo indefinido, pánico más bien, a perder el control. Es una sensación difusa en la que uno teme hacer o decir cualquier cosa en contra de su voluntad, no sabe muy bien que, pero la sensación es de mucho miedo.

Se tiene miedo a cometer una locura, a volverse loco….

Miedo a estarlo, por tener este tipo de pensamientos y sensaciones. Y miedo a que esa sensación no se pase nunca, y terminemos confirmando muestro mayor temor.

Junto con esa sensación, el contenido de los pensamientos que tengas puede ser de todo tipo. De violencia física contra ti, o con los demás, o violencia verbal…

Un pensamiento muy típico, es estar al lado de un balcón o una ventana y pensar, “¿Y si me tiro?”.

Uno  se angustia, porque evidentemente no se quiere tirar, pero entonces se pregunta, “SI NO QUIERO, ¿POR QUÉ LO HE PENSADO?” y ahí se angustia más, porque cree que el pensar las cosas puede hacer que se puedan hacer realidad.

Lo sé, dicho así parece una tontería, algo sin ninguna importancia, pero cuando a uno le pasa, te puedo asegurar que no lo ve como una tontería.

El miedo a la locura o a perder el control, es muy frecuente en personas que padecen ansiedad.

Podemos considerarlo como un síntoma más, dentro de la gran gama de síntomas provocados por la ansiedad que se pueden tener. Sin embargo es uno de los más desagradables para la persona que los sufre, porque no entiende por qué lo está pensando.thCAYMG58O

Su miedo a que sus pensamientos se hagan realidad, provoca un miedo a poder pensarlo, y es este reacción de miedo es lo que los mantiene.

La persona entra en un bucle en el que se tiene miedo de sí mismo, lo que provoca el que empiece a darle credibilidad a esos pensamientos. Por ejemplo, empieza a no quedarse sola, a no quedarse al cuidado de menores, a no enfrentarse a situaciones que la puedan desestabilizar, a evitar cualquier tipo de conflicto o emoción….

Esta actitud, evidentemente, aunque le hace sentir a salvo de modo inmediato, refuerza más el miedo y la intensidad de los pensamientos, que no dejan de ser pensamientos, nada más.

Sin embargo, a medida que van pasando los días, lo más común, es que la persona se venga abajo, se sienta deprimida y limitada, ya que no se reconoce al sentirse así, es más, al no poder hacer nada con ello.

Esto produce tristeza, desilusión, perdida de la capacidad de disfrutar con lo que antes se disfrutaba, desesperanza…

Y ya uno no sabe si tiene ansiedad, si se va a volver loco, si se está deprimiendo, o qué le pasa.

Los pensamientos se vuelven obsesivos, ya que cuanto más uno los teme más se cuelan en la cabeza, provocando esa angustia incontrolada, que te hace dudar de todo.

Decirte, que si te sientes identificado con lo que acabas de leer, tranquilo, no te estás volviendo loco, ni cometerás esa locura que tanto temes.

Pero si no logras perder el miedo a los pensamientos y controlar la ansiedad, pide ayuda. Se puede reconducir más fácil de lo que parece.

 

“Psicólogos en Murcia”

Miedo: ¿Motor o freno? ¿Amigo o enemigo?.

Miedo: ¿Motor o freno?  ¿Amigo o enemigo?.

images[8]Si nos ponemos a hablar del miedo, todos sabemos de lo que estamos hablando.

Una y mil veces hemos podido sentir miedo en nuestra vida.

Es nuestra emoción más primaria, ya que su función es ayudarnos a sobrevivir y protegernos desde que llegamos al mundo.

Tanto es así  que no necesitamos tener ´conocimiento ni razón para sentirlo. Nos alertará de modo automático de cualquier amenaza que nuestro cerebro perciba, y su modo de avisarnos es hacernos sentir eso, MIEDO.

Aprendemos a que esa sensación significa que algo va mal, por ello cuando la sentimos conectamos nuestro radar porque algo en nuestro alrededor está fallando, algo puede hacernos daño, a nosotros o nuestros seres queridos.

Visto así es un mecanismo totalmente positivo, ya que es el motor de avanzar, de sobrevivir a las circunstancias.

Sin embargo, ¿es realmente así? Párate a pensar. El miedo ¿Te mueve o te paraliza?

Supongo que la respuesta mas común será: “Depende”

Desde mi parecer el Miedo es la emoción más poderosa con la que cuenta el ser humano, se esconde debajo de muchas otras emociones, y de forma explícita o no, nos mueve o frena para casi todo en nuestra vida.

Nos mueve por miedo a que si nos paramos ocurran o dejen de ocurrir cosas. Y nos frena por miedo a lo que pueda ocurrir, por miedo a perder lo que un día conseguimos, y ante el riesgo, preferimos quedarnos como estamos.

Frases como “piensa mal y acertarás”, “Mas vale malo conocido que bueno por imagesCASKER3Vconocer”, “más vale un pájaro en mano y ciento volando”, hacen referencia a este echo.

Lo que cotiza alto hoy día es la seguridad, la estabilidad, pero ¿Realmente hay algo seguro y estable? ¿Puedo yo realmente estar seguro de algo en esta vida?

Todos sabemos que no, y el ser conscientes de ello, nos provoca entrar en la rueda de querer controlar lo máximo posible porque se supone que cuanto más lo hagamos, más cerca estaremos del bienestar.

Sin embargo, como no se puede, podríamos estar así siempre.

No creo que diga nada nuevo si afirmo que lo único que podemos controlar es nuestro presente.

De lo que pueda ocurrir no nos podemos ocupar, sólo podemos preocuparnos. Y ahí es donde nuestro miedo pasa de ser un motor a ser un freno.

Nos podemos ocupar de hacer lo mejor que podamos en este preciso momento nuestro trabajo, pero de si me despedirán o me harán fijo en la empresa o me darán un aumento sólo me puedo preocupar. No me puedo ocupar de ello porque aún no ha ocurrido. De lo que está ocurriendo, que es el momento inmediato si, pero de lo que ocurrirá mañana no.

imagesCAQURNN8Y ahí está la clave.

El reeducar a nuestro miedo, que tan maleducado fue por los refranes y creencias populares.

Desprendernos de esa herencia que la sociedad en definitiva nos dejó, y empezar a asumir la responsabilidad real de las cosas.

OCÚPATE DE LAS COSAS PARA QUE TU MIEDO CUMPLA SU FUNCIÓN DE MOTOR Y DEJA DE PREOCUPARTE PARA QUE NO TE FRENE MÁS

Estos refranes junto con la creencia popular de que la felicidad y el bienestar son sinónimo de control y seguridad, son en parte responsables, de que en lugar de utilizar el miedo como un motor, nos sirva para limitarnos y permanecer parados el mayor tiempo posible.

Y entonces se produce el efecto llamado “profecía autocumplida”. Terminamos provocando lo que mi miedo me dijo que ocurriría en un principio.

Como me da miedo a esforzarme en un ascenso y luego no soportar la frustración que supone el que no me lo den, por miedo a sentirme fracasado , pienso que no soy lo suficientemente capaz. No lo intentaré como debiera y terminaré diciendo, “Lo ves yo sabía que no me ascenderían”.

y como esta situación infinidad de muchas otras que sin darnos cuenta, por nuestro afán de controlar perdemos de vista que es el miedo el que nos está controlando a nosotros.

Toma las riendas de tu vida, y déjale al miedo sólo el lugar que le pertenece.

Alíate con él, no dejes que el enemigo siga en casa.

 

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