¿Cómo saber si mis pensamientos son obsesiones? ¿Tengo un trastorno obsesivo compulsivo?

¿Cómo saber si mis pensamientos son obsesiones? ¿Tengo un trastorno obsesivo compulsivo?

«Psicólogos en Murcia»

mis obsesionesSi estás leyendo estas líneas es porque como comúnmente se dice “estás obsesionado con algo”. Con mucha frecuencia, utilizamos esta expresión u otras parecidas como, eres un maniático, «tiquismiquis», paranoico…, para referirnos a situaciones en las que no podemos evitar pensar en algo que nos preocupa o en las que necesitamos que las cosas sean de una determinada manera para sentirnos tranquilos.

Sin embargo, cuando estas «manías», o preocupaciones, nos superan, no podemos evitarlas, ya que nos generan un nivel de angustia elevado, e interfieren en nuestro día a día, empezamos a pensar que todos estos términos que utilizamos de manera cotidiana, como una forma de hablar, ya no es lo que a nosotros nos ocurre. Comenzamos a pensar que lo que a nosotros nos sucede no es eso, no es algo que entre dentro de lo que consideramos normal.

Y ahí es donde tenemos la curiosidad de interesarnos por saber qué es lo que realmente nos pasa y buscamos información.

Así que creo que lo primero de lo que nos tenemos que ocupar si estás leyendo estas líneas es de dar respuesta a unas cuantas preguntas que supongo rondarán por tu cabeza

¿Preocupación excesiva, manías u obsesión? Esa es la cuestión

Si te encuentras continuamente preocupado excesivamente por aspectos de la vida cotidiana  como el trabajo, estudios de tus hijos, cosas por hacer, relaciones con los demás, tareas domesticas, no cumplir objetivos,… y esas preocupaciones van variando a lo largo del día, es decir, que no siempre es la misma, no te sientes raro por tenerlas, ni temor por ello, ya que necesitas pensarlas en un intento de encontrar la solución y la calma…

y además , esos pensamientos te  provocan síntomas físicos de inquietud continua, tensión muscular, problemas de sueño, problemas de estómago y muuuuucho cansancio, entonces se trata de……PREOCUPACIÓN EXCESIVA.

Sin embargo, cuando uno o varios pensamientos o imágenes, repetitivos, asaltan tu cabeza, y pese a tu intento por controlarlos no te es posible, aún sabiendo que son totalmente irracionales, y el pensarlos te crean una angustia intensa que aumenta cuanto más piensas en ellos ya que temes las consecuencias catastróficas que pudieran provocar, te hacen sentir vergüenza y sobre todo te hacen dudar, entonces estamos ante……UNA OBSESIÓN.

mis obsesiones 2Así que la PRIMERA ACLARACIÓN PRÁCTICA que dará respuesta a tus preguntas es que es una obsesión cuando:

  • Temes tener esos pensamientos o imágenes..
  • Luchas activamente contra ellos.
  • Evitas o por lo menos intentas evitar cualquier situación que te los recuerde ( lugar, programa de televisión, conversación…)
  • Si tu propósito de cada día es no tener más ese pensamiento, y te preocupas reiteradamente de poder tenerlo.

 

 

¿Un pensamiento que me preocupa se puede convertir en una obsesión? DEPENDE.

Hay ocasiones en las que uno de esos pensamientos de los tantos que pasan por nuestra mente a lo largo del día, llama nuestra atención por su contenido. Es un pensamiento agresivo, de contenido sexual que nos avergÜenza, o de algo a lo que tememos. A ello se une que la temática está relacionada con algo que nos importa en ese momento. Entonces la probabilidad de que ese pensamiento no salga de la mente sin más y se quede provocándonos una sensación de angustia es alta. Nos cuestionaremos por qué lo hemos pensado, y al volverlo a pensar la angustia aumentará. Hasta que me haga dudar acerca de lo que el pensamiento describe tienen algo que ver conmigo. En el momento en que el pensamiento me hace dudar, es cuando se convierte en una obsesión.

Si el pensamiento no está relacionado con principios o valores fundamentales para mi, algo que  no sea importante en ese momento, la probabilidad de que se quede en mi cabeza dando vueltas es muy baja.

 

Y ¿POR QUÉ ME OCURRE ESTO A MÍ?

Siento decirte que pese a que nos encontramos en la era moderna donde la tecnología avanza por segundos, en este caso las investigaciones no son del todo concluyentes.

Aún así, se han descubierto cositas que nos ayudan a explicar en parte, por qué tú, tienes un TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo).

motivacion2Como ya sabemos, existe una mayor predisposición genética a padecer determinadas enfermedades. Nuestros genes determinan la facilidad con la que cada uno de nosotros recorreremos un camino u otro. Si seremos más propensos a dolores de estómago o a tener jaquecas. Pues en el caso de  enfermedades mentales ocurre lo mismo.

Así que uno de los motivos es que la madre naturaleza dejó en ti unos genes obsesivos, dormidos en principio, pero esperando ansiosos despertar.

Por otro lado existen áreas cerebrales relacionadas con las obsesiones. Estas áreas son los ganglios basales, la corteza cingulada y la corteza orbitofrontal. En este caso, una vez más, tampoco hay una claridad total de la causa ya que no se ha logrado clarificar qué ocurre antes, si las obsesiones y compulsiones provocan una actividad diferente o lesiones en estas áreas cerebrales o todo lo contrario, si las lesiones provoca la aparición de obsesiones y compulsiones.

Como otro ingrediente, tenemos otro tipo de herencia, la de la educación recibida en casa y fuera de ella. Cualquiera de estas nos vale:

  •  Asunción prematura de responsabilidades convirtiéndote en demasiado maduro para tu edad
  • Demasiada sobreprotección
  • Tus padres le daban mucha importancia a no cometer errores, a las consecuencias de ello
  • En algún momento pensaste  que  de tus padres estaban obsesionados con la limpieza o el orden
  • Acudiste a un colegio muy exigente, o con creencias religiosas extremas o quizá eras bueno en un deprote y el club al que acudías imponía normas de comportamiento y objetivos demasiado intransigentes para ti.

Y por último, la mala suerte, si la mala suerte.

Muchas personas con trastorno obsesivo relatan la mala suerte de haber asociado en su infancia un pensamiento con la ocurrencia de un acontecimiento traumático en sus vidas. Imagínate un niño al que le riñe su abuelo, en ese momento desea que le ocurra algo malo, y días después el abuelo fallece.

Mala suerte si…. Pero en su mente se queda grabada la idea de tener el poder de poder influir en las cosas que ocurran a su alrededor.

Una mala noticia, La ciencia aun no ha descubierto que tengamos poderes. Es una muy mala noticia, lo sé, pero por pensar las cosas no ocurren.

imagesCAAXVE2S¿Pero el tener estas obsesiones significa que estoy loco? y si no lo estoy, ¿me podré volver loco y hacer lo que mis pensamientos me dicen?

Ni estás loco ni te volverás ni harás lo que tus pensamientos te dicen. Tampoco por pensarlo significa que sea cierto, simplemente son pensamientos.

La mayoría de personas que padecen obsesiones, tardan en pedir ayuda, y mucho menos en contárselo a nadie, por miedo a que se piensen que están locos o por miedo a que se confirme su miedo y un profesional les diga que lo están.

Tienen miedo a perder el control y que se cumplan las consecuencias catastróficas que su mente les anuncia constantemente. En la mayoría de ocasiones, la persona desarrolla compulsiones para evitarlas y en consecuencia aliviar la angustia que les provocan las obsesiones.

Me gustaría acabar la publicación respondiendo a la pregunta de ¿Esto se cura?

El TOC obtiene muy buenos resultados con la terapia cognitivo-conductual, acompañada o no de medicación.

Así que sí, si podrás dominar tus obsesiones.

 

COACHING PERSONAL: Entrenamiento personalizado para ser quien te gustaría. Consigue la vida que quieres

COACHING PERSONAL: Entrenamiento personalizado para ser quien te gustaría. Consigue la vida que quieres

#coaching #psicologia #Murcia #psicólogos

¿QUÉ ES EL COACHING?

¿QUÉ ES EL COACHING?

 

«Psicólogos en Murcia»

¿Qué es el coaching? El coaching es un entrenamiento personalizado y confidencial, que persigue el objetivo de que llegues a ser quien siempre has querido ser.

El entrenamiento se lleva a cabo a través de la relación personal y profesional con un coach, o entrenador personal, que te guiará el camino correcto para que puedas lograr tus metas.

Si pensamos en deportistas de élite, cantantes famosos, actores o actrices, grandes empresarios…todos han llegado donde están aconsejados, guiados, asesorados o entrecoachingnados por entrenadores, asesores, agentes, managger, profesores…aunque hayan sido autodidactas o hayan iniciado sus carreras en solitario, en algún momento han necesitado la ayuda externa de un profesional que les guíe, administre o colabore en su mejora, desarrollo y logro del éxito.

El coaching personal parte de esta idea. Tu coach (entrenador), será la persona que identificará tu potencial, para ayudarte a desarrollarlo y crear la mejor versión de tí. Te guiará para tomar las decisiones adecuadas que conduzcan a tus objetivos, ayudándote a superar las limitaciones que hasta ahora te lo han impedido. Te ayudará a buscar la motivación necesaria y la claridad que necesitas para lograr tu pleno potencial.

El coaching va dirigido a mejorar no sólo el área personal, sino todas aquellas parcelas de tu vida que te apetezca mejorar.

No tienes por qué encontrarte mal, pueden irte bien las cosas, pero sentirte insatisfecho, falta de motivación, vacío, y no encuentras el motivo de tu estado. Puede ser que te vaya bien pero te gustaría que te fuera mejor. O simplemente que tengas el deseo de desarrollar tu máximo potencial por que sabes que podrías dar mucho más pero no encuentras el cómo. También puede ocurrirte que tengas deseos, objetivos en mente, pero no encuentras ni la motivación ni el modo de poder llevarlos a cabo. O que tu vida es aparentemente perfecta pero no te sientes identificado con ella y no te hace feliz.

El coach es la persona que te guía y te acompaña en el proceso de búsqueda no de lo necesario pero sí de lo suficiente. Podemos tener lo necesario para vivir pero no lo suficiente para ser feliz.

Supone un cambio de guión en tu vida, en el que ocupes el papel protagonista.

 

coaching2La intención es ofrecerte las herramientas básicas para mejorar tu vida, para que dejes de sobrevivir,  para que de una vez por todas dejes de buscarte la vida y comiences a vivirla.

Te ayudará a descubrir qué es lo que falla y poder decidir las elecciones que te conducirán a la persona que siempre quisiste ser. Recuerda que tus decisiones son los lapiceros con los que dibujas tu vida.

Te podrá ayudar a conocerte mejor a ti mismo para aumentar tu autoestima y confianza, a superar tus miedos y limitaciones, a dejar de preocuparte y comenzar a ocuparte, a ser independiente emocionalmente, a reestructurar creencias irracionales, a vencer la indecisión, gestionar tus emociones de modo efectivo, resolver conflictos, mejorar tus relaciones personales, reconducir tu vida personal y profesional, elevar tu motivación e ilusión, marcarte metas y objetivos personales y profesionales…

En definitiva, aumentar tu sensación de bienestar.

COACHING PERSONAL: Entrenamiento personalizado para ser quien te gustaría. Consigue la vida que quieres

COACHING PERSONAL: Entrenamiento personalizado para ser quien te gustaría. Consigue la vida que quieres

entrenamiento El «coaching personal» es un entrenamiento personalizado para conseguir ser la persona que siempre has deseado y conseguir que tu vida sea como te gustaría.

Es un programa dirigido a todas aquellas personas que quieran mejorar, es decir, para aquellos que aunque les van bien las cosas,  les gustaría que les fueran mejor.

Dirigido también para aquellas personas que sienten determinadas dificultades a la hora de enfrentar o gestionar aspectos de su vida, pero que no sienten un malestar “clínicamente significativo” y por ello consideran que de momento no es necesario acudir a un psicólogo para recibir la ayuda profesional oportuna.

Es un entrenamiento que en ningún caso, sustituye la ayuda de una psicoterapia. Si bien, en algunos ocasiones podríamos considerarlo la antesala de ello, pues, si siguiendo las indicaciones del programa no sintieras mejoría, no dudes en acudir a una terapia sistemática supervisada por un profesional.

La intención es ofrecerte las herramientas básicas para mejorar tu vida, para que dejes de sobrevivir,  para que de una vez por todas dejes de buscarte la vida y comiences a vivirla.

lapiceros

 

Te ayudará a descubrir qué es lo que falla y poder decidir las elecciones que te conducirán a la persona que siempre quisiste ser. Recuerda que tus decisiones son los lapiceros con los que dibujas tu vida.

 

Te podrá ayudar a conocerte mejor a ti mismo para aumentar tu autoestima y confianza, a superar tus miedos y limitaciones, a dejar de preocuparte y comenzar a ocuparte, a ser independiente emocionalmente, a reestructurar creencias irracionales, a vencer la indecisión, gestionar tus emociones de modo efectivo, resolver conflictos, mejorar tus relaciones personales, reconducir tu vida personal y profesional, elevar tu motivación e ilusión, marcarte metas y objetivos personales y profesionales…En definitiva, aumentar tu sensación de bienestar.

 

 

EN UN ENTRENAMIENTO PERSONAL TENEMOS QUE TENER EN CUENTA:

  1. Nuestras creencias y pensamientos. Son lo que condicionan nuestra visión del mundo y de nosotros. Es fundamental cambiarlas. Técnicas: a-b-c, detección del pensamiento, dejarlas pasar sin ningún tipo de juicio, meditación.
  2. Nos ayudarán a cambiar nuestras emociones. Gestión adecuada de las emociones. De donde proceden, qué creencias las sostienen, que hábitos o relaciones las refuerzan,
  3. Aceptación de nuestra realidad y circunstancias. Pararnos a mirar nuestra realidad de modo objetivo. Seguro que hay aspectos positivos y aspectos negativos. De nosotros mismos y de nuestra realidad. Deja de preguntarte ¿por qué? Y empieza a realizar las preguntas adecuadas ¿qué falla? ¿Qué tengo que cambiar? ¿cómo?
  4. Cambio de hábitos, actitud, comportamiento. Acércate más a la persona que te gustaría ser. Vencer obstáculos, inercia, malas rutinas y costumbres que te estancan. Eliminar de tu vida todo aquello que te reste energía, incluido personas, y llenarla de aspectos que te carguen de ella.
  5. Estrategias de motivación: proactividad, elaborar plan de acción..
  6. Desarrollar tu potencial personal y profesional
  7. Cambio de relaciones.
  8. Confianza en ti mismo: Asertividad, Toma de decisiones, superar miedo al fracaso y demás que te limiten.
  9. Practicar la gratitud y compasión

 

felicidad

«Psicólogos en Murcia», Vanesa Hernández

Claves para hacer de este año el mejor de tu vida

Claves para hacer de este año el mejor de tu vida

 

 

Motivación 1El objetivo de esta publicación es motivarte para que te decidas a llevar la vida que siempre has deseado.

Me gustaría compartir con todo aquel que le apetezca cambiar su vida, unas cuantas claves básicas necesarias para que este año 2015 sea el mejor de tu vida, para que sientes las bases que te conducirán al destino que deseas, en lugar de dejarte llevar por la misma corriente que te ha llevado a un destino que no es el que te gustaría para tu futuro.

Piensa que si deseas llegar a otro lugar necesitarás abandonar el que te encuentras.

En primer lugar, si quieres que este sea el mejor año de tu vida comienza por cambiar tu modo de pensar acerca de las cosas, el tiempo y esfuerzo que gastamos en pensar de modo negativo es el mismo que tendríamos que invertir en pensar lo mismo pero positivamente. Sin embargo pese a que la inversión inicial y el tiempo dedicado es el mismo, el balance final de nuestro proyecto de vida nos dará negativo en el primer caso y obtendremos beneficios en el segundo.

La clave para mantener una actitud positiva esta en dejar de pensar todo lo que puede salir mal y comenzar a pensar en todo aquello que puede salir bien.

Se que para empezar, esto que os planteo no es fácil y menos aún mantenerlo en el tiempo. Luchamos contra una carga genética que conduce nuestro pensamiento a detectar todo peligro, amenaza, incertidumbre, ausencia de control o toda inseguridad que atente contra nosotros o nuestro entorno. Es lo que conocemos como miedo. Estamos programados para sobrevivir, pero nos hemos ocupado tanto de proteger nuestra vida, de “buscarlos la vida” como coloquialmente se suele decir, que nos hemos olvidado de vivirla. Por otro lado también luchamos con todo un bagaje cultural y educacional, que nos invita a conservar lo seguro y no arriesgarnos. “Piensa mal y acertarás”- decía mi abuela. Y por desgracia no sólo lo decía ella.

Esta costumbre de pensar en negativo se refleja en nuestro día a día en las cosas más pequeñas, no hace falta que estemos hablando de grandes decisiones o proyectos de gran envergadura. Por ejemplo, si envías un mensaje a alguien y no te contesta cuando tu crees, piensas que le puede ocurrir algo.  Sin embargo, no te ocurre nada con esa persona. Pero en lugar de pensar con normalidad, no nos quedamos tranquilos hasta que contesta. Aunque  la idea negativa que habías tenido nunca ocurre, seguiremos pensando por si en la siguiente ocasión si. Y así de cabezotas nos hace ser el miedo.

Así que recuerda, la primera clave para que este sea el año de tu vida es reeducar tu pensamiento hacia la positividad. Entrénate  cada día a pensar qué podría salir bien. Date la oportunidad de poder disfrutar de tu vida. Inténtalo

“No tienes que ser el mejor para comenzar pero sí comenzar para ser el mejor”motivacion2

 

El segundo paso es crear rutinas, costumbres positivas, que me lleven a conseguir mi objetivo.

Si no generamos hábitos, nos cuesta mucho esfuerzo el poder conseguir objetivos. Nos sentiremos frustrados continuamente por no conseguir lo que queremos.

Las personas con éxito, se diferencian de las que no lo tienen en que tienen rutinas establecidas, que les llevan a conseguir determinados objetivos de modo eficaz sin tanto esfuerzo.

Un truco para generar rutinas es marcarte un objetivo y asociar tu objetivo a la emoción positiva que te producirá el conseguirlo. Visualízate cada día en ella.

No caigas en el error de machacarte con “deberías”, no debes realmente realizar nada. Los “deberías”  traducen a tu mente un mensaje negativo, un mensaje distorsionado de la realidad, ya que es algo que tú positivamente has elegido hacer, porque te gustaría conseguir algo, te sentirás mejor realizándolo y estarás más cerca de la persona que quieres ser para conseguir la vida que te hará feliz.

Así que genera hábitos, se disciplinado. Sólo así conseguirás lo que quieres.

motivacion3El tercer paso es saber qué quieres. Crearte metas que te motiven realmente, tenemos que saber concretamente hacia donde nos dirigimos. Es bastante más probable que lleguemos a nuestro destino, si sabíamos dónde íbamos.

Repasa las principales áreas de tu vida, lo que es importante para ti, y crea unos cuantos objetivos para cada una de ellas. Es necesario que, del mismo modo en que hicimos con las rutinas, las metas estén cargadas emocionalmente.

Para ello puede seguir este método de tres pasos:

Ser consciente de la emoción negativa que me produce mi situación actual, la emoción negativa que despierta en mí la necesidad de cambiar las cosas.

Asociar mi meta a la emoción positiva que sentiré cuando lo consiga.

Pensar en cómo cambiará mi vida, el beneficio real  que obtendré al conseguir lo que me propongo.

La cuarta parte es crear un plan organizado. Si ya tenemos claro nuestro destino, tendremos que desarrollar la ruta adecuada que nos lleve a él.

Si ya tienes claro qué es lo que quieres, habrá que ponerse en acción para conseguirlo. Si no hacemos nada para ello, la probabilidad de que ocurra disminuye cada día que nos quedamos parados esperando a comprobar que pasa.

Para ello, buscarás las formas alternativas de poder llegar a él, los medios necesarios, las personas que necesitas…

Cuando creas que ya lo has pensado todo, no es así. Te darás cuenta que buscando opciones, te encontrarás otras que te conducirán a tu destino.motivacion 4

El quinto paso es atreverte al cambio, arriésgate, si normalmente no te ríes con facilidad hazlo, si sueles decir que no a las invitaciones, di que sí, si normalmente verías la televisión cuando llegas a casa, no la enciendas, si trabajas muchas horas cada día y tu sensación no es de satisfacción, reorganízate y llega antes a casa, si no te relaciones, hazlo, si no te dedicas tiempo a cuidar tu imagen, cuídate, si normalmente no das las gracias, dalas por todo, si eres de los que escuchan, atrévete a hablar.

Haz lo que no harías. Reta a tu mente y haz justo lo contrario a la inercia. Piensa que esa inercia hace que tu vida no sea la que te gustaría. Sal de esa comodidad incómoda de la que tanto te quejas.

Si no cambias, todo seguirá igual.

Por último, se agradecido. Lleva la gratitud contigo donde vayas, agradece cada cosa que te ocurra, da las gracias por todo, convierte la gratitud en tu signo de identidad.

Notarás, no solo que la actitud de los demás cambia hacia a ti, sino que tú te sientes infinitamente mejor. La gratitud es como un boomerang emocional, siempre viene de vuelta

 

Miedo al fracaso

Miedo al fracaso

imagesCAOWMP8QLejos de pretender hacer un análisis conceptual de lo que significa éxito o fracaso, me gustaría trasmitir los beneficios de superar uno de los miedos que está tan  extendido y arraigado en todos nosotros,  que la mayoría pese a saberlo, nos cuesta aceptarlo.

Si le preguntáramos a una gran parte de la población adulta qué piensa acerca del miedo al fracaso, la mayoría nos daría respuestas del tipo: “el fracaso lo tienes ya”, “el fracaso es no intentarlo”, “el que no arriesga no gana”, “qué pierdes por intentarlo”…

Sin embargo, la gran mayoría de estas personas en el fondo de su ser, preferirían no intentarlo y quedarse con la sensación del deseo de que hubiera salido bien si lo hubieran hecho, antes que intentarlo y fracasar.

El miedo a fallar es algo que va en la etiqueta del ser humano, ya que en toda decisión hay un riesgo no controlado que implica incertidumbre, y la incertidumbre es la duda que siembra el miedo. Miedo porque perseguimos la seguridad, sólo así nos sentimos tranquilos, pensando que todo está controlado.Pero seguramente, casi nada de lo que condiciona tu situación en ese momento depende de ti. Entonces no sería lógico preguntarse ¿Qué clase de seguridad me ofrece algo que depende de las decisiones de otros? Yo me lo cuestionaría.

Intentar conseguir un objetivo no es intentarlo una vez y ver qué ocurre. Intentar un objetivo es perseverar hasta conseguirlo. Ello implica que nos tendremos que enfrentar a que las cosas no salgan como nos gustaría, implica enfrentarse al fracaso una y otra vez. Algo,  que si lo enfocamos de forma positiva implicaría un proceso de aprendizaje cada vez mayor, normalmente supone todo lo contrario. Pensamos en qué hicimos mal para que el resultado fuera el que fue. Al pensar en lo que no supimos hacer, nuestra confianza en nosotros mismos,  nuestra sensación de la capacidad de poder conseguir lo que pretendemos se va minando, va disminuyendo en  cada fracaso que experimentamos.

Y así es cómo se produce el abandono de la consecución de un objetivo. Para no enfrentarnos a esa sensación desagradable de no sentirnos capaces, preferimos quedarnos con la duda de lo que hubiera pasado si lo hubiéramos intentado.

Por el contrario, si cada vez que fracasamos en nuestro intento de algo, nos quedamos con lo que hicimos bien para llegar donde llegamos, nos servirá para aprender qué tenemos que seguir haciendo y qué tenemos que incorporar para seguir avanzando hacia la consecución de nuestra meta.

Si caes en la duda, el miedo se hará contigo,  ya que dirigirá tu pensamiento a todo lo que puede salir mal.

duda-metodica-1-thumb[1]En este caso, cuando flaquees y no sepas si es mejor decidir arriesgar o no, piensa en qué harías si tuvieras la seguridad de que todo va a salir bien. Desarrolla la costumbre de pensar en todo lo que puede salir bien, no sabotees tu cambio.

Está claro que el riesgo, dependerá de cuál sea nuestro objetivo. Tu objetivo puede ser el ser más sociable, relacionarte más y no lo haces por miedo al rechazo (el rechazo es una forma de fracaso social). Pero también puede ser emprender tu propia empresa lo que implicaría tener un plan organizado de viabilidad y un conocimiento especializado de la materia.

Piensa que no podrás llegar a otro lugar si no abandonas el sitio en el que estás.

Actúa como si fueras a triunfar. Eres un triunfador por intentarlo.

Si quieres cambiar, si quieres que algo cambie en tu vida, tendrás que empezar a hacer cosas diferentes.

Asume la responsabilidad de tu propio cambio.

Podrás conseguir lo que te propongas, siempre que no abandones por miedo a no conseguirlo.

Del riesgo y del miedo al fracaso, habla este poema que me apetece compartir con los lectores. Llegó por casualidad a mis oídos, y me resultó inspirador para todos aquellos que tengáis miedo al fracaso.

Riesgos

Reir es arriesgarte a parecer estúpido

Llorar es arriesgarte a parecer sentimental

Buscar a otros es arriesgarte a establecer un compromiso

Expresar tus sentimientos es arriesgarte a expresar tu verdadero ser

Expresar tus sueños e ideas ante una multitud, es arriesgarte a perderlos

Amar es arriesgarte a que ese amor no te sea correspondido

Vivir es arriesgarte a morir

Esperar es arriesgarte a desesperar.

Pero hay que correr riesgos

Porque lo más arriesgado de la vida es no arriesgar.

La persona que nada arriesga nada hace, nada tiene, nada es.

Puede que evite el sentimiento y el dolor

Pero no puede aprender, sentir, cambiar, crecer, amar, vivir.

A sus actitudes encadenados son esclavos

Han renunciado a la libertad.

Sólo la persona que arriesga es libre.

 

Recuerda que en la mayoría de los casos no tienes tanto que perder, pero tu mente te hace sentir todo aquello que pasaría si todo saliese mal.

Si sólo son pensamientos, ¿Por qué no nos atrevemos a dar credibilidad a todo lo que podría salir bien?

Decídete a ser LIBRE, no permitas que tu miedo TE ATE.

Vanesa Hernández «Psicóloga en Murcia»

Miedo al fracaso

Miedo al fracaso

 

imagesCAOWMP8QLejos de pretender hacer un análisis conceptual de lo que significa éxito o fracaso, me gustaría trasmitir los beneficios de superar uno de los miedos que está tan  extendido y arraigado en todos nosotros,  que la mayoría pese a saberlo, nos cuesta aceptarlo.

Si le preguntáramos a una gran parte de la población adulta qué piensa acerca del miedo al fracaso, la mayoría nos daría respuestas del tipo: “el fracaso lo tienes ya”, “el fracaso es no intentarlo”, “el que no arriesga no gana”, “qué pierdes por intentarlo”…

Sin embargo, la gran mayoría de estas personas en el fondo de su ser, preferirían no intentarlo y quedarse con la sensación del deseo de que hubiera salido bien si lo hubieran hecho, antes que intentarlo y fracasar.

El miedo a fallar es algo que va en la etiqueta del ser humano, ya que en toda decisión hay un riesgo no controlado que implica incertidumbre, y la incertidumbre es la duda que siembra el miedo. Miedo porque perseguimos la seguridad, sólo así nos sentimos tranquilos, pensando que todo está controlado.Pero seguramente, casi nada de lo que condiciona tu situación en ese momento depende de ti. Entonces no sería lógico preguntarse ¿Qué clase de seguridad me ofrece algo que depende de las decisiones de otros? Yo me lo cuestionaría.

Intentar conseguir un objetivo no es intentarlo una vez y ver qué ocurre. Intentar un objetivo es perseverar hasta conseguirlo. Ello implica que nos tendremos que enfrentar a que las cosas no salgan como nos gustaría, implica enfrentarse al fracaso una y otra vez. Algo,  que si lo enfocamos de forma positiva implicaría un proceso de aprendizaje cada vez mayor, normalmente supone todo lo contrario. Pensamos en qué hicimos mal para que el resultado fuera el que fue. Al pensar en lo que no supimos hacer, nuestra confianza en nosotros mismos,  nuestra sensación de la capacidad de poder conseguir lo que pretendemos se va minando, va disminuyendo en  cada fracaso que experimentamos.

Y así es como se produce el abandono de la consecución de un objetivo. Para no enfrentarnos a esa sensación desagradable de no sentirnos capaces, preferimos quedarnos con la duda de lo que hubiera pasado si lo hubiéramos intentado.

Por el contrario, si cada vez que fracasamos en nuestro intento de algo, nos quedamos con lo que hicimos bien para llegar donde llegamos, nos servirá para aprender qué tenemos que seguir haciendo y qué tenemos que incorporar para seguir avanzando hacia la consecución de nuestra meta.

Si caes en la duda, el miedo se hará contigo,  ya que dirigirá tu pensamiento a todo lo que puede salir mal.

duda-metodica-1-thumb[1]En este caso, cuando flaquees y no sepas si es mejor decidir arriesgar o no, piensa en qué harías si tuvieras la seguridad de que todo va a salir bien. Desarrolla la costumbre de pensar en todo lo que puede salir bien, no sabotees tu cambio.

Está claro que el riesgo, dependerá de cuál sea nuestro objetivo. Tu objetivo puede ser el ser más sociable, relacionarte más y no lo haces por miedo al rechazo (el rechazo es una forma de fracaso social). Pero también puede ser emprender tu propia empresa lo que implicaría tener un plan organizado de viabilidad y un conocimiento especializado de la materia.

Piensa que no podrás llegar a otro lugar si no abandonas el sitio en el que estás.

Actúa como si fueras a triunfar. Eres un triunfador por intentarlo.

Si quieres cambiar, si quieres que algo cambie en tu vida, tendrás que empezar a hacer cosas diferentes.

Asume la responsabilidad de tu propio cambio.

Podrás conseguir lo que te propongas, siempre que no abandones por miedo a no conseguirlo.

Del riesgo y del miedo al fracaso, habla este poema que me apetece compartir con los lectores. Llegó por casualidad a mis oídos, y me resultó inspirador para todos aquellos que tengáis miedo al fracaso.

 

Riesgos

Reirte es arriesgarte a parecer estúpido

Llorar es arriesgarte a parecer sentimental

Buscar a otros es arriesgarte a establecer un compromiso

Expresar tus sentimientos es arriesgarte a expresar tu verdadero ser

Expresar tus sueños e ideas ante una multitud, es arriesgarte a perderlos

Amar es arriesgarte a que ese amor no te sea correspondido

Vivir es arriesgarte a morir

Esperar es arriesgarte a desesperar.

Pero hay que correr riesgos

Porque lo más arriesgado de la vida es no arriesgar.

La persona que nada arriesga nada hace, nada tiene, nada es.

Puede que evite el sentimiento y el dolor

Pero no puede aprender, sentir, cambiar, crecer, amar, vivir.

A sus actitudes encadenados son esclavos

Han renunciado a la libertad.

Sólo la persona que arriesga es libre.

 

Recuerda que en la mayoría de los casos no tienes tanto que perder, pero tu mente te hace sentir todo aquello que pasaría si todo saliese mal.

Si sólo son pensamientos, ¿Por qué no nos atrevemos a dar credibilidad a todo lo que podría salir bien?

Decidete a ser LIBRE, no permitas que tu miedo TE ATE.

 

 

Vanesa Hernández «Picóloga en Murcia»

¿Seré homosexual? Esa es mi duda.

¿Seré homosexual? Esa es mi duda.

¿Te resulta familiar la pregunta: Seré homosexual?

Si de un tiempo a esta parte esa es la cuestión que irrumpe en tu cabeza, puede ser que este articulo te ayude a despejar tus dudas.

Por extraño que parezca para todos aquellos que leáis estas lineas, y no sepáis de qué hablo, las dudas a cerca de la orientación sexual, es una de las obsesiones más frecuentes que acuden a consulta.

Para el que sepa a qué me refiero, le sonará totalmente familiar, es más, puede que sienta una gran angustia al inicio y un gran alivio al final de la lectura, ya que mi intención con este artículo es simplemente describir lo que ocurre ( tal y como lo describen los pacientes a los que les ocurre) cuando alguien tiene obsesiones de este tipo, con el fin de poder ayudar a despejar la duda acerca de lo que les está pasando, a aquellas personas que se sientan identificadas con estas líneas.

obsesion 1Sin saber ni cómo ni por qué, hubo un día en el que en un determinado momento, asaltó esa duda en tu cabeza: ¿Seré homosexual?. Una pregunta a la que nunca habías tenido que responderte, de repente te atrapa, y una gran angustia recorre tu cuerpo haciéndote dudar de un modo que te asusta.

En ese momento tratas de no darle importancia y de normalizar lo que te acaba de ocurrir, pero la sensación indefinida de miedo, angustia, duda, no termina de desaparecer.

No quieres pensar en ello, pero la pregunta acude una y otra vez a tu cabeza, y no sientes la seguridad de poder responder a ella. A la vez te gustaría olvidarte del tema, y que todo volviera a ser como antes, pero es imposible, necesitas aliviar la duda, si no lo haces, no te quedarás tranquilo.

De repente te descubres mirando a un compañero de trabajo, a un amigo o a cualquiera con quien coincides en tu vida cotidiana y ta asalta una sensación de angustia acompañada de la duda ¿Me gustará?

Puedes sentir incluso como un impulso de mirar determinadas zonas del cuerpo (trasero, pecho, abdomen…), y sentir cierto bochorno o verguenza por hacerlo, y por supuesto la duda.

Para que esto no te ocurra, evitarás estas situaciones, aunque implique ir por la calle mirando hacia el suelo, o dejar de quedar con alguien.

La ansiedad se hace una constante en tu vida, y tu día a día puede convertirse en buscar información, o pruebas que te ayuden a despejar esa duda. Pruebas a favor o en contra de la afirmación «Soy homosexual».

Puedes buscar información en internet, mirar pornografía, acudir a sitios de ambiente gay…para comprobar si la duda que de repente invadió tu cabeza es fruto de una cuestión real a resolver, o no.

Tendrás también, relativos momentos de tranquilidad en los que racionalmente repasas tu vida, tus sentimientos, tus experiencias, y una gran parte de ti parece tener clara la repuesta, sabes que no eres homosexual, pero la claridad dura poquito, ya que la duda vuelve a hacerse contigo y la angustia vuelve a aparecer.

Tratas de llevar tu vida con normalidad, en ocasiones es algo que no se le cuenta a nadie, es algo que no se puede contar, y eso aumenta más la angustia.

Pero aunque se lo cuentes a alguien cercano y trate de tranquilizarte, no servirá.

Sientes que «te vas a volver loco», que «vas a perder el control». Tu ánimo se resiente, no te apetece hacer nada, pierdes la ilusión por las cosas, sientes que tu vida no tiene sentido, que no avanzará, si no eres capaz de despejar tus dudas.

Si tienes pareja, puedes sentirte culpable por lo que te está ocurriendo, no sabes si les estás mintiendo, si le estás haciendo perder el tiempo. Por ello puedes crear distancia emocional con ella para sentirte más cómodo o incluso rechazo para aliviar la culpa.

Sientes que hasta que no despejes tus dudas, no podrás realizar tu vida con normalidad.

Puedes dudar también acerca de si sigues sintiendo atracción hacia personas del sexo contrario, ya que dudarás de todo.

obsesiónPues bien, lo que realmente te ocurre cuando asalta esta duda angustiosa en tu cabeza y entras en el círculo de la duda infinita, es que padeces una obsesión.

La obsesiones son pensamientos que acuden a tu cabeza de forma repentina, involuntaria, que van seguidos de una emoción de angustia que hace que te cuestiones su veracidad. Son pensamientos que, se diferencian de otros en que se quedan dando vueltas en tu cabeza, provocando una sensación de angustia, que te lleva a darles credibilidad precisamente por eso, por la sensación que te hacen tener. Ya que la persona que los padece se cuestiona que si no fuera cierto por qué se siente así cuando los tiene y pese a intentar decirse a sí misma que no lo son, la duda sigue ahí.

Lo que hace que no desaparezcan sin más, y se queden en un simple pensamiento que pasó por tu mente, es la duda que provocan en tí. Duda que tendrás que despejar para quedarte tranquilo.

Pero esa es precisamente la trampa que te atrapa. El conceder credibilidad a la duda.

La obsesión se mantiene ahí por concederle credibilidad, por que ese pensamiento te hace dudar de algo que no es real, y como tal no podrás despejar nunca.

Si realmente fueras homosexual, no tendrías una duda eterna, ya que habría una realidad que enfrentar. Es más. No tendría porqué provocarte angustia el echo de serlo. Tampoco tendrías dudas acerca de si alguien te gusta, sabrías lo que te hace sentir, en mayor o menor medida.

La duda hace que pierdas de vista la realidad que vives, que tu criterio no cuente, por que la misma obsesión ya te hará dudar de todo.

Vanesa Hernández » Psicóloga en Murcia.

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¿Por qué tenemos ansiedad?

¿Por qué tenemos ansiedad?

«Psicólogos en Murcia»

La ansiedad, es un término ya conocido por la mayoría de nosotros. Llamada por muchos la epidemia del siglo XXI, sigue extendiéndose entre la sociedad moderna sin ánimo de parar.

Pero ¿Por qué tenemos ansiedad?

En términos generales, la ansiedad se produce debido a una serie de factores, más bien actitudes que mantenemos ante la vida.

gestion de emociones¿De que actitudes hablamos?

  • No aceptación.
  • Evitación.
  • Distorsiones cognitivas o creencias erróneas.
  • Necesidad de control.

Con la no aceptación, me refiero a que a muchos de nosotros nos cuesta aceptar la realidad tal y como es. Nos resistimos a lo que nos rodea, porque queremos que las cosas sean como nosotros pensamos que deberían ser o como nos gustaría. Sin embargo, la realidad es la que es.

Si, tan sencillo como eso, la que es. No hay otra. Si nos resistimos a ella, por mucha que lo intentemos, nos perderemos en un mar de «por qués», que nos llevarán de forma circular a más «por qués», pero la realidad seguirá siendo la misma.

Piensa en un día soleado en el que decides ir a la playa a darte un agradable y refrescante baño. Tienes pensado que el baño te apetece que sea relajante, te apetece tomarte un día de descanso. Llegas a la playa y pese a que ves que el mar está revuelto, hay más oleaje que de costumbre, decides meterte, ya que has ido a la playa para pegarte el baño que te apetecía. Si te metes al mar y te resiste a las olas, te verás, parando olas continuamente. Tu no quieres moverte con el mar, tu quieres estar en el agua sin moverte, te apetece estar tranquilo. Pero sin embargo, las olas siguen, y tu baño se convierte en todo menos en relajante, ya que es un subir y bajar, parando olas con tu cuerpo. Con lo que te provocará una sensación de frustración y terminarás saliendo del agua con la sensación de no haber podido disfrutar del baño que querías.

Si por el contrario, aceptas que el mar no está como tu esperabas pero que puedes darte un baño más divertido, entrarás en el mar y fluirás con las olas. No te empeñarás en pararlas te moverás con ellas,  ya que por mucho que tu quieras que el mar esté sereno, seguirá con oleaje. Tu sensación será de haber disfrutado del baño que te propusiste por la mañana.

Esto es lo que nos pasa con la realidad. Por mucho que nos empeñemos en cambiarla, seguirá siendo la que es, así que quizá nos merece la pena aceptarla y fluir con ella. Tu resistencia no la cambiará.

imagesCAAXVE2SCuando la realidad no nos gusta, o nos sentimos amenazados o desbordados por ella, por diferentes motivos, la evitamos, escapamos de ella, o de forma más sutil la negamos.Nos organizamos nuestra vida, nuestra rutina, evitando todas aquellas situaciones,con las que no queremos encontrarnos.Y llega un momento en que la negación es tal, que nos convencemos de que todo aquello a lo que no nos enfrentamos, tampoco es necesario hacerlo, porque ya hemos encontrado la forma de vivir sin hacerlo Estas actitudes de no enfrentamiento a la realidad, aumentará el miedo, y como ya sabemos que la ansiedad no deja de ser miedo, cuanto menos nos enfrentemos, porque evitamos o negamos las cosas, menor sensación de capacidad tendremos para poder enfrentarlas. Así vamos acotando el perímetro de nuestra vida, reduciendo cada vez más nuestra zona de confort.

Las distorsiones cognitivas son estructuras de pensamiento distorsionadas, a creencias erróneas acerca de las cosas. Me refiero a nuestra forma de percibir el mundo, a nosotros y a los demás. Por diferentes motivos, sea nuestro temperamento, experiencias vividas, educación recibida, o todo junto, adoptamos formas de de pensamiento que distorsionan nuestro modo de ver o percibir lo que ocurre. Estas formas de percibir se convierten en costumbres de pensamiento que se automatizan y ya salen solas, entonces pasamos a pensar que nosotros somos así.  Ejemplos de distorsiones cognitivas son: anticiparnos negativamente a las cosas sin tener pruebas de lo que va a ocurrir, adivinar lo que el otro está pensando, quedarnos solo con la parte negativa de las cosas, generalizar los resultados negativos de una experiencia, pensamientos que empiezan con «Debería….».

Y por último, la necesidad de control. Tenemos la necesidad de controlar todo lo que ocurre u ocurrirá, como medio de asegurarnos de que todo irá bien. La incertidumbre es la mayor aliada del miedo, así que para sentirnos seguros, tenemos la necesidad de controlar todo lo que ocurre a nuestro alrededor. Perdemos de vista el vivir nuestro presente, que es lo único que si podemos controlar, para vivir continuamente un futuro con el que no podemos hacer nada más que esperar a que llegue. Queremos controlarlo todo y cuanto más mejor, y eso, pese a que inmediatamente nos tranquiliza, posteriormente aumentará nuestra sensación de que siempre algo se nos escapa y vuelta a empezar.

Así que para no vernos invadidos por la ansiedad tendríamos que poner remedio a estas actitudes que nos conducen a ella. El rumbo adecuado sería  que empezáramos a aceptar la realidad tal cual es, que adoptáramos estrategias de afrontamiento, reestructuráramos nuestras creencias erróneas y dejáramos de intentar controlar todo lo que no dependa de nosotros directamente para poder vivir nuestro presente sin más.imagesCA9BFIDL

Nadie ha dicho que fuera fácil. pero nos aseguraríamos eliminar la ansiedad de nuestra vida para siempre.

El primer paso sería el que identificarás estas actitudes que contribuyen a la ansiedad en ti mismo. A partir de ahí sería comenzar el proceso de cambio.

¿A qué esperas?

Inténtalo. La recompensa merece la pena.

 

 

 

 

«Psicólogos en Murcia»

¿Persigue lo que amas? Cuestiones para pensar.

¿Persigue lo que amas? Cuestiones para pensar.

 

«Psicólogos en Murcia»

 

Es fácil motivarse cuando hacemos algo que realmente nos gustas, que realmente amamos. Pero no siempre perseguimos aquello que amamos.

Nos podemos pasar la vida lamentándonos por ello, lamentándonos por aquellas decisiones «mal tomadas», que nos dirigieron por un camino a un destino que no nos gustó. Pero lejos de plantearnos cambiar de dirección y optar a otro destino, nos sentimos culpables por aquellas decisiones, frustrados, y condenados a seguir tomando otras en base a una primera que fue errónea, y todo, por no pararnos a pensar y atrevernos a establecer cambios.

Parece absurdo, incluso podría resultar cómico, cuando pensamos en la forma en que la mayoría de nosotros dibujamos nuestro destino. Piensa como fue. Para la mayoría, que pensábamos tenerlo más o menos claro en aquel entonces ocurrió esto. Un buen día, un joven de 17 años tuvo que plantearse su destino. Y allá fue él, a la secretaría de una facultad a solicitar una carrera que no conocía. Es gracioso porque es como si ahora, una vez adultos, le confiáramos nuestro futuro, nuestra vida a un joven, que sin experiencia, y con los pensamientos y necesidades propios de esa edad, no le permitimos que se equivoque. ¿Te lo habías planteado así alguna vez?motivación2

Por otro lado, la mayoría de las cosas que suceden en nuestra vida, lo hacen por azar, por casualidad, ocurren sin más, no las elegimos nosotros. El sitio en el que nacemos y crecemos, en el que la mayoría de nosotros termina viviendo toda su vida, los amigos de los que te rodeas, les conociste en el colegio, en el instituto, facultad o simplemente en el barrio. Nuestros hábitos y rutinas, de ocio o no. Hasta nuestro ocio en ocasiones está condicionado por el sitio en el que vivimos y la gente con la que nos relacionamos. y si todas estas cosas no las elegimos nosotros,¿ por qué tendrían que gustarnos?

En algunos casos, se habrá tenido la suerte de que el puzzle fue construyéndose solo, y la imagen que obtuvimos por resultado nos gustó. Nos gustó tanto que no quisimos cambiarla nunca. Pero en otros casos, seguramente no fue así.

En general, cuando llegamos a la edad adulta, seguimos viviendo en el mismo sitio en el que crecimos, mantenemos amistades que seguramente ya no tengan nada que ver con nosotros, pero ahí siguen, seguimos buscando diversión y motivación con las limitaciones que nuestro entorno nos proporciona.

¿Por qué si algo no nos satisface no lo cambiamos? Miedo, presión social, no tener la forma…

Nada de ello cambiará, todo permanecerá igual, lo único que podrá cambiar serás tu mismo.

En esta sociedad de continuo cambio, de ritmo cada vez más acelerado, en la que todo es temporal, nos seguimos empeñando en la idea de bienestar y felicidad como algo estable y duradero. Lo eterno, lo que dura para siempre, lo que no cambia es lo seguro, lo que nos hace sentir que todo está bajo control. ¿No es contradictorio?

Para buscar esa estabilidad, necesitamos controlar  un futuro incierto, un futuro que no sabemos si llegará, pero tener la sensación de que estamos viviendo para él, nos da tranquilidad. ¿Cuantas cosas nos perdemos por no vivir el presente? ¿ Es más sensato vivir hoy o esperar a mañana para hacerlo? Entonces ¿Por qué cuando una persona trata de cambiar su vida y vivir el presente tratamos de traerle a «nuestra realidad» diciéndole frases como » VENGA HOMBRE, SE SENSATO Y NO HAGAS TONTERÍAS»?motivación 3

Sinceramente creo que la mayor insensatez es pasarnos la vida esperando ser felices cuando nos jubilemos. Vivimos pensando que cuando tengamos 65, 67 o los que sean, estaremos en el momento de plenitud personal para vivir todo aquello que no vivimos. Trabajamos toda la vida para tener una jubilación digna. ¿Tendremos la salud y motivación para hacer todo lo que pospusimos para ese momento?

¿Merece la pena esterar tanto? Párate y piensa.

Da la sensación que una persona sólo se plantea el cambio cuando todo le va mal. No digo que la necesidad de cambio no se haga evidente en un momento en el que lo que subyaga al estado personal sea una sensación de insatisfacción.Decir que en los estados de estrés, ansiedad…se esconde cierta insatisfacción. Pero no tiene por qué producirse cuando las circunstancias externas sean desfavorables. De hecho, cuanto peor nos van las cosas, más nos aferremos a que se mantengan como están, a volver al estado en el que se encontraban antes de que fuesen así. Nos sentiremos tranquilos en la medida en que volvamos a lo estable.

En ocasiones aparentemente todo va bien, no hay motivos para sentirse insatisfecho, desmotivado o estresado. Miramos a nuestro alrededor y en la cajita de cristal en la que decidimos vivir confortablemente, todo sigue igual. Cuanto más decidimos crecer dentro de esa cajita de cristal, más duro se nos hace salir, y llega un momento en el que aunque quieras, has engordado tanto dentro de ella, que la única forma de salir es rompiendo la cajita.

¿Nos atreveríamos?

El éxito es en algunos casos el mayor impedimento para el cambio, el freno que impide el  poder hacer lo que amas, ya que implica el romper la cajita de cristal en la que tan confortablemente se vive. 

Y ahora alguien podría pensar, ¿Por qué abandonar algo si tienes éxito?¿Por qué cambiar de vida si te va bien?

El éxito en algo no es sinónimo de satisfacción personal. Las necesidades personales van cambiando. Todo cambia, pero nosotros no nos podemos permitir ese «gran lujo». En una sociedad en la que la estabilidad cotiza muy alto, el romper la caja de cristal puede ser una «gran locura». Pero no lo es seguir confiando en aquel joven que decidió sobre mi futuro.

Se que todas estas cuestiones que planteo, parecen utopías, pensamientos propios de conversaciones de café, que se quedan en eso, en pensamientos…

Pero pueden llevarse a la práctica.

Está claro que la felicidad de cada uno, la satisfacción personal, el bienestar, depende de cada uno. No te engañes pensando que no depende de ti.imagesCAC89KYP

Está claro que las circunstancias aprietan. En ningún caso estamos hablando de un cambio radical de hoy para mañana. Quiero trasmitir que el bienestar empieza por una cuestión de actitud y sigue por proponerse un objetivo. Quizá el cambio no llegue hasta pasados unos años, pero habré tomado la decisión de llevar mi vida por el camino que quiero para llegar a un destino elegido

A partir de ahí sólo tendré que ir tomando pequeñas decisiones encaminadas a ese objetivo. Podré tomar tantas como quiera, y siempre teniendo claro que, es mi decisión con lo que la podré cambiar tantas veces como sea necesario, para poder llegar donde me proponga.

Nadie dijo que fuera fácil, ya que las viejas costumbres y hábitos, en la medida que nos despistemos, nos harán dudar acerca de si el camino elegido es el que nos lleva al destino correcto.

No hablamos de grandes cosas, sino de sentirnos satisfechos con nosotros mismos cada día

¿Te atreves a pararte a pensar?

 

«Psicólogos en Murcia»