Es la incapacidad que experimenta la mujer para poder excitarse en la relación sexual. Las causas pueden ser diversas. Por ello es muy importante realizar un análisis pormenorizado de cada caso individual.
Autor: vanesahernandezpsicologa
Inapetencia sexual
La falta de deseo sexual es precisamente como su nombre indica, ausencia de la necesidad de mantener relaciones sexuales. La frecuencia «adecuada», dependerá de factores tales como edad, ciclos vitales, personalidad, costumbres de pareja. Lo común a este problema es que uno de los dos miembros de la pareja se encuentra insatisfecho.
Dispareunia y Vaginismo
Los trastornos de dolor sexual afectan casi exclusivamente a las mujeres y son conocidos como dispareunia (coito doloroso) o vaginismo (un espasmo involuntario de los músculos de la pared vaginal que interfiere con las relaciones sexuales).
Impotencia, problemas de erección
Es la incapacidad para conseguir una erección completa y satisfactoria. El pene no se irriga por completo y no hay erección, con lo cual no se puede llevar a cabo una penetración. El varón impotente sí puede tener un orgasmo, pero su pene se mantiene flácido. Lo primero que hay que hacer es consultar este tema con un médico profesional que, una vez descartada alguna causa física, lo derivará a un sexólogo.
Eyaculación retardada
La eyaculación retardada es exactamente el caso contrario a la eyaculación precoz. El varón tiene erección y se produce la penetración pero la eyaculación no llega nunca o tarda demasiado tiempo en llegar.
Eyaculación precoz
Es un tipo de disfunción sexual masculina. En la eyaculación precoz sí hay erección y penetración pero la eyaculación es muy rápida y generalmente no da tiempo a que la mujer tenga su orgasmo. La eyaculación precoz provoca sentimientos de frustración en la pareja y debe ser consultada con un profesional.
Problemas sexuales
La sexualidad es inherente al ser humano, una forma de expresión natural y fuente de placer. Pero cuando alguien tiene dificultades para poder vivirla con normalidad, genera un elevado estrés y sufrimiento. Habitualmente se vive en pareja, sea de modo esporádico o en una relación estable, pero en ocasiones la persona no tiene pareja y consciente de su dificultad decide tratarlo individualmente.
Los problemas sexuales pueden tener su origen en causas físicas o psicológicas. El primer paso es detectar dicho origen, para poder plantear el tipo de tratamiento necesario. Cuando en consulta se sospecha de causas físicas, que normalmente se detecta en la primera entrevista, se deriva al paciente al profesional correspondiente.
Pero lo habitual en consulta es que se trate de causas psicológicas, tales como el estrés, ideas preconcebidas adquiridas en la educación, mitos sexuales erróneos, miedos ( al embarazo, dolor, no cumplir en la cama…) y/o problemas en la pareja.
Los problemas sexuales se solapan, en la mayoría de los casos, con problemas en la pareja, o de modo inverso, los problemas en la pareja pueden consecuentemente generar problemas en las relaciones sexuales. Es necesario trabajar de forma global la situación de pareja para poder obtener resultados satisfactorios.
Los problemas sexuales más frecuentes en consulta son:
- Eyaculación precoz. es una falta de control sobre el reflejo eyaculatorio, el hombre eyacula muy rápidamente; por tanto, es un trastorno de la fase del orgasmo durante la relación sexual. La gran mayoría de los hombres han experimentado una eyaculación precoz en algún punto de su vida sexual. En los casos más graves, el hombre eyacula antes de la penetración de su pareja o segundos después de hacerlo.
- Eyaculación retardada. Incapacidad para experimentar un orgasmo, siendo la estimulación suficiente para ello. Suele tener un fuerte componente psicológico, y la eficacia del tratamiento es muy alta.
- Impotencia, problemas de erección. Incapacidad de desarrollar o mantener una erección del pene.
- Trastornos de dolor sexual: los trastornos de dolor sexual afectan casi exclusivamente a las mujeres y son conocidos como dispareunia (coito doloroso) o vaginismo (un espasmo involuntario de los músculos de la pared vaginal que interfiere con las relaciones sexuales).
- Inapetencia Sexual: Falta de deseo sexual. La falta de deseo sexual de uno de los miembros de la pareja produce insatisfacción en el otro
- Trastorno de la excitación sexual: problemas derivados de la incapacidad de excitarse en una mujer
Terapia de pareja: Camino hacia la confianza
La relación en pareja puede ser para nosotros el principal motor de nuestra vida, proporcionándonos una gran felicidad, o por el contrario, ser algo que nos merme y limite generándonos un gran sufrimiento.
Quizá sea una de las relaciones humanas más complejas, en la que, para que funcione, el amor es necesario pero no suficiente.
Esto se hace más evidente cuando, a lo largo del tiempo, la fuerza del amor inicial se va apagando y se hacen visibles las diferencias, y como en cualquier relación humana, surgen crisis o problemas.
Si éstos no se saben resolver llegando a un punto de equilibrio entre ambos, conducirán a conflictos, y a que la pareja pierda la esperanza de poder superarlos.
En este punto, es fácil entrar en un círculo vicioso en el que continuamente estemos a la defensiva, todo lo que nuestra pareja nos dice o hace supone una amenaza o problema para nosotros, lo que provoca que respondemos con otro ataque. También es habitual caer en el reproche, descalificación o directamente en la indiferencia.
Las crisis de pareja pueden sobrevenir por diversas causas, y se pueden vivir de manera repentina, o de modo tan gradual que no suponga ningún problema evidente para sus miembros hasta pasado bastante tiempo.
En ocasiones la pareja decide separarse sin más, por su imposibilidad de resolver la situación, sin pensar que, quizá dichos patrones afectivos o de comportamiento que llevaron a la crisis puedan modificarse y reconducir la situación a un nivel saludable y satisfactorio para ambos.
Por ello, es muy importante en la terapia de pareja, como en cualquier situación de la vida, comenzar reconociendo cuales son las causas de nuestros problemas, y una vez delimitadas, buscar maneras efectivas de gestionarlos.
Los problemas de pareja más frecuentes en consulta son:
- Problemas de comunicación y falta de demostraciones de afecto.
- Problemas en la convivencia y manejo de educación de los hijos
- Monotonía en el día a día y falta de ilusión
- Diferencias en la filosofía de vida y disfrute de tiempo de ocio
- Celos irracionales y desconfianza
- Infidelidad
- Relación con familiares próximos y amistades.
- Relaciones sexuales.
La resolución de conflictos junto con otras técnicas, el amor mutuo y la honestidad podría ayudar a mantener una relación sana y duradera.

Dudas Frecuentes
Cuando una pareja atraviesa un mal momento, parece estar en un callejón sin salida. Entre las alternativas de solución, puede estar el acudir a terapia de pareja.
Pero ¿Qué suele suceder? Pues que surjan dudas acerca del modo de proceder.
Si tú crees que necesitas ayuda para esclarecer lo que sucede en tu relación, pero no sabes si necesitas terapia de pareja o individual, acude a un profesional que te ayude. En este caso yo te ayudaré a identificar cual es la necesidad real.
En algunos casos, uno de los dos miembros lo plantee y el otro no esté muy convencido. Puedes acudir tu solo/a, para comenzar a tener una visión distinta del problema y caminar hacia una solución. Yo como psicóloga, te daré indicaciones y pautas de cómo trasmitirle a tu pareja la necesidad de que acuda para colaborar en la solución.
En el caso de que esté de acuerdo, lo ideal sería que acudierais los dos.
Y entonces, si acudimos los dos, “¿Tendré oportunidad de ofrecer mi punto de vista a solas? Yo quiero dar mi versión sin que esté mi pareja delante”
En la terapia de pareja, se alternan, tiempos individuales, en los que cada miembro de la pareja habla individualmente con el terapeuta, y un tiempo compartido, donde terapeuta y pareja realizan puesta en común.
Aunque la terapia se desarrolla normalmente en pareja, a veces es necesario sesiones individuales, realizadas de forma paralela, donde se respeta la confidencialidad del testimonio
¿Y si mi pareja decide abandonar la terapia de pareja, yo podría continuar de modo individual?
Sin ninguna duda. Si uno de los dos abandona, el otro puede continuar su terapia individual. Si se diera el caso de querer volver a reanudar la terapia de pareja, si ambos miembros están de acuerdo, no habría ningún problema.
¿Conducta saludable o miedo a engordar?
Vivimos rodeados de información referente a la imagen, de la idea de delgadez como sinónimo de belleza, bombardeados por anuncios de dietas de adelgazamiento y productos dietéticos.
Al estrés inherente a nuestra rutina, sumamos la “obligación” de realizar ejercicio físico y acudir al gimnasio, perdiendo de vista en algunos casos su valor saludable, y priorizando el aspecto estético.
Toda esta tormenta de información, nos hace confundir en ocasiones, que es lo considerado saludable o no. Y lo peor de todo, es que, toda esta información también llega a niños y adolescentes más vulnerables a toda la influencia externa.
No cabe duda que hay que cuidarse, llevar una alimentación sana y realizar ejercicio.
Pero en el momento en el que nuestra vida está condicionada por lo que comemos, tememos ingerir determinados alimentos, calculamos mentalmente de forma automática las calorías de los alimentos que ingerimos, restringimos la comida o nos pegamos atracones, estamos continuamente a dieta y sobre todo, TENEMOS MIEDO A ENGORDAR, puede que suframos un trastorno de la conducta alimentaria. Los más comunes son: la obesidad, la anorexia nerviosa y la bulimia.

