¿CÓMO SABER SI MIS PENSAMIENTOS SON OBSESIONES? ¿SOY OBSESIVO COMPULSIVO?

¿CÓMO SABER SI MIS PENSAMIENTOS SON OBSESIONES? ¿SOY OBSESIVO COMPULSIVO?

“Psicólogos en Murcia”

mis obsesionesSi estás leyendo estas líneas es porque como comúnmente se dice “estás obsesionado con algo”. Con mucha frecuencia, utilizamos esta expresión u otras parecidas como, eres un maniático, “tiquismiquis”, paranoico…, para referirnos a situaciones en las que no podemos evitar pensar en algo que nos preocupa o en las que necesitamos que las cosas sean de una determinada manera para sentirnos tranquilos.

Sin embargo, cuando estas “manías”, o preocupaciones, nos superan, no podemos evitarlas, ya que nos generan un nivel de angustia elevado, e interfieren en nuestro día a día, empezamos a pensar que todos estos términos que utilizamos de manera cotidiana, como una forma de hablar, ya no es lo que a nosotros nos ocurre. Comenzamos a pensar que lo que a nosotros nos sucede no es eso, no es algo que entre dentro de lo que consideramos normal.

Y ahí es donde tenemos la curiosidad de interesarnos por saber qué es lo que realmente nos pasa y buscamos información.

Así que creo que lo primero de lo que nos tenemos que ocupar si estás leyendo estas líneas es de dar respuesta a unas cuantas preguntas que supongo rondarán por tu cabeza

¿Preocupación excesiva, manías u obsesión? Esa es la cuestión

Si te encuentras continuamente preocupado excesivamente por aspectos de la vida cotidiana  como el trabajo, estudios de tus hijos, cosas por hacer, relaciones con los demás, tareas domesticas, no cumplir objetivos,… y esas preocupaciones van variando a lo largo del día, es decir, que no siempre es la misma, no te sientes raro por tenerlas, ni temor por ello, ya que necesitas pensarlas en un intento de encontrar la solución y la calma…

y además , esos pensamientos te  provocan síntomas físicos de inquietud continua, tensión muscular, problemas de sueño, problemas de estómago y muuuuucho cansancio, entonces se trata de……PREOCUPACIÓN EXCESIVA.

Sin embargo, cuando uno o varios pensamientos o imágenes, repetitivos, asaltan tu cabeza, y pese a tu intento por controlarlos no te es posible, aún sabiendo que son totalmente irracionales, y el pensarlos te crean una angustia intensa que aumenta cuanto más piensas en ellos ya que temes las consecuencias catastróficas que pudieran provocar, te hacen sentir vergüenza y sobre todo te hacen dudar, entonces estamos ante……UNA OBSESIÓN.

mis obsesiones 2Así que la PRIMERA ACLARACIÓN PRÁCTICA que dará respuesta a tus preguntas es que es una obsesión cuando:

  • Temes tener esos pensamientos o imágenes..
  • Luchas activamente contra ellos.
  • Evitas o por lo menos intentas evitar cualquier situación que te los recuerde ( lugar, programa de televisión, conversación…)
  • Si tu propósito de cada día es no tener más ese pensamiento, y te preocupas reiteradamente de poder tenerlo.

 

 

¿Un pensamiento que me preocupa se puede convertir en una obsesión? DEPENDE.

Hay ocasiones en las que uno de esos pensamientos de los tantos que pasan por nuestra mente a lo largo del día, llama nuestra atención por su contenido. Es un pensamiento agresivo, de contenido sexual que nos avergÜenza, o de algo a lo que tememos. A ello se une que la temática está relacionada con algo que nos importa en ese momento. Entonces la probabilidad de que ese pensamiento no salga de la mente sin más y se quede provocándonos una sensación de angustia es alta. Nos cuestionaremos por qué lo hemos pensado, y al volverlo a pensar la angustia aumentará. Hasta que me haga dudar acerca de lo que el pensamiento describe tienen algo que ver conmigo. En el momento en que el pensamiento me hace dudar, es cuando se convierte en una obsesión.

Si el pensamiento no está relacionado con principios o valores fundamentales para mi, algo que  no sea importante en ese momento, la probabilidad de que se quede en mi cabeza dando vueltas es muy baja.

 

Y ¿POR QUÉ ME OCURRE ESTO A MÍ?

Siento decirte que pese a que nos encontramos en la era moderna donde la tecnología avanza por segundos, en este caso las investigaciones no son del todo concluyentes.

Aún así, se han descubierto cositas que nos ayudan a explicar en parte, por qué tú, tienes un TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo).

motivacion2Como ya sabemos, existe una mayor predisposición genética a padecer determinadas enfermedades. Nuestros genes determinan la facilidad con la que cada uno de nosotros recorreremos un camino u otro. Si seremos más propensos a dolores de estómago o a tener jaquecas. Pues en el caso de  enfermedades mentales ocurre lo mismo.

Así que uno de los motivos es que la madre naturaleza dejó en ti unos genes obsesivos, dormidos en principio, pero esperando ansiosos despertar.

Por otro lado existen áreas cerebrales relacionadas con las obsesiones. Estas áreas son los ganglios basales, la corteza cingulada y la corteza orbitofrontal. En este caso, una vez más, tampoco hay una claridad total de la causa ya que no se ha logrado clarificar qué ocurre antes, si las obsesiones y compulsiones provocan una actividad diferente o lesiones en estas áreas cerebrales o todo lo contrario, si las lesiones provoca la aparición de obsesiones y compulsiones.

Como otro ingrediente, tenemos otro tipo de herencia, la de la educación recibida en casa y fuera de ella. Cualquiera de estas nos vale:

  •  Asunción prematura de responsabilidades convirtiéndote en demasiado maduro para tu edad
  • Demasiada sobreprotección
  • Tus padres le daban mucha importancia a no cometer errores, a las consecuencias de ello
  • En algún momento pensaste  que  de tus padres estaban obsesionados con la limpieza o el orden
  • Acudiste a un colegio muy exigente, o con creencias religiosas extremas o quizá eras bueno en un deprote y el club al que acudías imponía normas de comportamiento y objetivos demasiado intransigentes para ti.

Y por último, la mala suerte, si la mala suerte.

Muchas personas con trastorno obsesivo relatan la mala suerte de haber asociado en su infancia un pensamiento con la ocurrencia de un acontecimiento traumático en sus vidas. Imagínate un niño al que le riñe su abuelo, en ese momento desea que le ocurra algo malo, y días después el abuelo fallece.

Mala suerte si…. Pero en su mente se queda grabada la idea de tener el poder de poder influir en las cosas que ocurran a su alrededor.

Una mala noticia, La ciencia aun no ha descubierto que tengamos poderes. Es una muy mala noticia, lo sé, pero por pensar las cosas no ocurren.

imagesCAAXVE2S¿Pero el tener estas obsesiones significa que estoy loco? y si no lo estoy, ¿me podré volver loco y hacer lo que mis pensamientos me dicen?

Ni estás loco ni te volverás ni harás lo que tus pensamientos te dicen. Tampoco por pensarlo significa que sea cierto, simplemente son pensamientos.

La mayoría de personas que padecen obsesiones, tardan en pedir ayuda, y mucho menos en contárselo a nadie, por miedo a que se piensen que están locos o por miedo a que se confirme su miedo y un profesional les diga que lo están.

Tienen miedo a perder el control y que se cumplan las consecuencias catastróficas que su mente les anuncia constantemente. En la mayoría de ocasiones, la persona desarrolla compulsiones para evitarlas y en consecuencia aliviar la angustia que les provocan las obsesiones.

Me gustaría acabar la publicación respondiendo a la pregunta de ¿Esto se cura?

El TOC obtiene muy buenos resultados con la terapia cognitivo-conductual, acompañada o no de medicación.

Así que sí, si podrás dominar tus obsesiones.

 

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Obsesiones….duda….miedo…y más obsesiones.

Obsesiones….duda….miedo…y más obsesiones.

 

 

Psicólogos en Murcia”

 

imagesCAAXVE2SÚltimamente es muy habitual en la consulta que acudan pacientes con obsesiones.

En anteriores publicaciones, ya hablé de en qué consisten, cómo se manifiestan, cómo se siente la persona que las padece…

En esta ocasión me gustaría relatar, cómo los pacientes me trasmiten la angustia que les produce el tenerlas, y cómo, pese a saber que lo que les ocurre son obsesiones, les cuesta el aceptar que lo son.

Voy a tratar de explicar esto último.

Simplificando, cuando una persona acude a consulta por primera vez, en algunos casos tienen una ligera idea de lo que les puede ocurrir, pues ya han echado un vistazo por internet, buscando información acerca de lo que les sucede.

En otros casos, ya acuden diagnosticados por un psiquiatra, el cual les prescribió medicación, y que han encontrado ligeramente cierta mejoría, pero las obsesiones siguen ahí.

Hay un pequeño porcentaje de gente, que cuando acude no tiene ni idea de lo que le puede estar ocurriendo, pero tienen mucho miedo a estar locos, o de poder volverse locos en un futuro, si no logran controlar lo que les pasa. Piensan cosas “raras” (como ellos mismos relatan) y temen que eso sea la antesala de la “locura”.

Independientemente, de cual sea el grado de información que tengan, todos necesitan que les des un diagnostico y saber si tiene solución. Básicamente, si la angustia que sienten, se pasará algún día.

El contenido de las obsesiones que más se dan últimamente en mi consulta son: miedo a ser homosexual, miedo a hacer daño físico a alguien o a sí mismo, miedo a que algo malo ocurra si no se hace lo que la mente te dicta en ese momento, miedo a no controlar lo suficiente una situación y necesidad de comprobación.

Por diferentes que sean las obsesiones, ya que una misma persona puede tener varias, lo común a todas ellas, es el miedo a aceptar que son obsesiones, lo que implica no prestarles atención e importancia, y no hacer nada con respecto a ellas.

Se que parece una contradicción, ya que la mayor necesidad de alguien cuando las tiene, es que les confirmes que son obsesiones, y no realidades lo que su pensamiento le dice. Pero una vez que aceptan que es una obsesión, cuando toman conciencia de que no están haciendo nada con respecto a lo que su pensamiento obsesivo  les dice, surge el miedo a que no sea una obsesión y entonces estén cometiendo el error de engañarse a sí mismos y ocurran las fatídicas consecuencias que las mismas obsesiones le anticipan.

Y ahí es donde cerramos el círculo de la duda. Es el “colmo de la obsesión”. La persona se obsesiona con no obsesionarse.imagesCAMGH8SC

La obsesión me puede hacer dudar acerca de si su contenido es cierto o no, y mantenerme en esa duda constante continuamente. Pero también pueden hacerme creer que no me puedo dejar de obsesionar porque, si lo hago, dejaré de ejercer control para evitar las consecuencias que la obsesión misma relata.

Así, por ejemplo, si una paciente tiene miedo a ser lesbiana, tiene miedo a aceptar que no es una cuestión de dudas acerca de su orientación sexual, sino que es una obsesión, porque ” ¿y si acepta que es una obsesión, y luego no lo es y echa su vida por la borda?” “¿Como puede seguir con su novio, si resulta que dentro de unos años se da cuenta de que lo es?”.

Llegar a este estado, produce un nivel de angustia elevado, de desesperación y desesperanza, ya que la persona por unos momentos, días o semanas, ha experimentado la serenidad que le produce el aceptar que es una obsesión. El haberlo hecho, le ha permitido no concederle credibilidad, lo que a su vez a ocasionado que reduzcan en su frecuencia de aparición, y en la intensidad con que le afectan.

Y ahora otra vez, se sienten descontrolados, con su mente cargada de DUDAS, y con la angustia de no saber si algún día serán capaces de superar lo que les pasa.

imagesCA8YSYPXSin embargo, en la medida que entienden que esta duda, es una obsesión, que refuerza a la anterior, otra vez recuperan el control de sus pensamientos, y confianza en que lo superarán,

No cabe duda, que el dominar las obsesiones, es un proceso complejo y costoso para las personas que las padecen, pero si tienen la paciencia y confianza suficiente se consigue siempre.

 

“Psicólogos en Murcia”

 

Trastorno Obsesivo Compulsivo: la enfermedad de la duda.

Trastorno Obsesivo Compulsivo: la enfermedad de la duda.

“Psicólogos en Murcia”

 

imagesCADPNI7OEl Trastorno Obsesivo Compulsivo, conocido también como la enfermedad de la duda, es muy frecuente en la actualidad.

El Trastorno Obsesivo Compulsivo se considera un trastorno de ansiedad.

Consiste en la presencia de obsesiones y compulsiones.

Las obsesiones son pensamientos, imágenes o impulsos que se cuelan  de forma involuntaria y  repetida en la cabeza de la persona, con los que no se siente identificada, pero le  generan una emoción de angustia, miedo o vergüenza,  y que,  pese al esfuerzo de la persona de no pensar en ellos, no puede controlarlos.

Las compulsiones o rituales son determinados pensamientos o comportamientos que se adoptan para conseguir alivio y evitar las consecuencias terribles que las obsesiones te dicen que pueden producirse. Tales comportamientos pueden ser persistentes, repetitivos, involuntarios y difíciles de soportar.

Es importante aclarar que, a todos se nos han venido alguna vez a la cabeza pensamientos absurdos o inquietantes por su contenido violento, sexual o inapropiado y eso no significa que tengamos un TOC. Esto es frecuente sobre todo cuando alguien está muy estresado o atraviesa una situación de tensión. Normalmente en estos casos, desechamos inmediatamente la idea sin más. Por ejemplo,  si mientras baño a mi hijo, tengo la imagen de ahogarlo, yo puedo pensar que es absurdo, que no quiero hacerlo y que ese pensamiento no tiene nada que ver ni conmigo ni con mi realidad. Pero si a ese mismo pensamiento, empiezo a darle importancia y lo refuerzo pensando que puedo tener instintos suicidas ocultos, me provocará angustia.

imagesCAS1C1E3Ésa es la  diferencia fundamental con una obsesión,  en qué sentimos y  qué hacemos cuando se cuela el pensamiento en nuestra cabeza.

Si le prestamos atención, le concedemos credibilidad  y lo hacemos nuestro, nos implicamos con ese pensamiento o idea. Empezamos a dudar si esa idea dice algo de nuestra persona, DUDA que nos provocará angustia y más duda.

Y cuando entramos a luchar contra esa duda es cuando entramos en la obsesión.

Se tienen pensamientos del tipo ¿y si no le doy importancia y resulta que puede ser verdad? ¿ Si no es cierto, por qué reacciono así? ¿por qué lo pienso tantas veces?

Y en este momento, cuando lo cuestionamos todo, a nosotros mismos, a nuestro propio criterio, nuestros sentidos, nuestros recuerdos…la duda se hace con nosotros y la angustia toma el control de la situación. En este momento trataremos de aliviarla, o bien, evitando situaciones que nos la provocan o realizando rituales para aliviar el malestar.

En cualquier caso, comenzamos a vivir con el miedo de que nuestros pensamientos puedan ser ciertos, pero nunca con la seguridad ni de que lo sean ni de todo lo contrario.

Y ahí radica la base del problema, en la duda.

Existen diferentes tipos de obsesiones y compulsiones.

Las más comunes son los  “limpiadores”, cuya obsesión está relacionada con la contaminación a través de determinados objetos y situaciones, y sus rituales consisten normalmente en lavarse las manos de forma repetida, duchas prolongadas o limpiar la casa una y otra vez. Una paciente, Pilar 37 años, tenía miedo a contagiarse de SIDA. Cuando ella pensaba que podría haberse contagiado, pese a no haber estado sometida a ninguna situación de riesgo, se lavaba repetidamente  las manos hasta que “su mente le decía que era suficiente”, tal y como  ella misma describía.

Los “verificadores”,  son personas que comprueban de manera excesiva aparatos eléctricos, puertas, ventanas…, para evitar que ocurra una “catástrofe”. Andrea, 28 años, sentía que su vida estaba totalmente limitada por sus pensamientos obsesivos, ya que se sentía obligada a comprobar si había apagado la estufa, plancha, cerrado la puerta de casa, del coche, grifos…La duda era constante, teniendo que volver a casa a comprobarlo, o no poder concentrarse en su trabajo por la preocupación, hasta el punto de preferir no salir de casa para evitar la angustia.imagesCAT1MFRE

Los “repetidores”, al igual que los verificadores, para evitar que su pensamiento se cumpla, repiten una acción hasta que se siente aliviados. A diferencia de las anteriores, no tiene que existir una conexión lógica entre la obsesión y la compulsión. Por ejemplo, se puede pretender evitar la muerte de alguien repitiendo una determinada secuencia de números. Antonio 30 años, sentía cada vez que escuchaba o veía el número 6 que si no lo repetía un determinado número de veces sucedería algo terrible, por asociar dicho número a la idea de Satán.  

Los “ordenadores”,  son individuos que necesitan que su entorno esté organizado según unas normas rígidas, si no es así, se sienten molestos e incómodos.

 Los “ritualizadores mentales” son aquellas personas que repiten pensamientos o imágenes para contrarrestar la preocupación que genera su obsesión. Por ejemplo, José se sometía varias veces al día a recordar acontecimientos sin importancia para convencerse a sí mismo que no padecía Alzheimer.

Los “Obsesivos puros” son aquellas personas que experimentan pensamientos negativos, muy perturbadores, incontrolables, de manera repetida, que les produce una gran angustia. A diferencia de las personas que sufren los anteriores tipos de obsesiones, éstos no realizan compulsiones o rituales como los que hemos descrito. Las más frecuentes suelen ser:

  • De contenido sexual: tener pensamientos o imágenes consideradas prohibidas, perversas o inapropiadas, miedo a ser pedófilo, a ser homosexual o a cometer incesto…
  • De contenido agresivo: ideas o imágenes en las que se agrede y daña físicamente a uno mismo u otra persona, miedo a insultar o decir obscenidades, a ser responsable de alguna catástrofe, o a cometer un delito.
  • Otros: miedo a volverse loco, a perder la identidad, a no hacer correctas las cosas….

images[9] (2)Lo común a todos los tipos descritos es que:

  •  Las obsesiones provocan inquietud y/o angustia por las consecuencias catastróficas.
  •  Se cuelan en tu cabeza de manera involuntaria, repetitiva, se asumen como ciertas lo que provoca inquietud y angustia.
  •  En ocasiones la persona puede reconocer la irracionalidad de su obsesión, pero pese a que intenta resistirse a ella, lo único que consigue es agravarla.
  •  Los rituales persiguen evitar las consecuencias catastróficas y provocan una tranquilidad temporal.
  •  Los rituales  implican habitualmente secuencias específicas.
  •  Las obsesiones te hacen entrar en la duda constante,  “Y si……”, y te hacen sentir dichas dudas como propias,  provocando en la mayoría de los casos que te cuestiones como persona.
  •  Las obsesiones cada vez van a más, la angustia se hace más intensa, lo que provoca que aumenten rituales y tu vida se vea más interferida y condicionada.

La frecuencia del Trastorno Obsesivo Compulsivo en la actualidad, es bastante elevada, convive con nosotros a través de familiares, amigos, conocidos, compañeros de trabajo… Sucede, que  no siempre  es visible para nosotros, pues el que lo padece trata de ocultarlo, pero sí genera un gran sufrimiento tanto al paciente como a su entorno más cercano en la mayoría de los casos.