Decálogo para sentirse bien

Decálogo para sentirse bien

«Psicólogos en Murcia»

DECÁLOGO PARA SENTIRSE BIEN

La tarea pendiente de todos es sentirse bien. Sin embargo, hasta cuando todo acompaña, tampoco somos capaces de lograrlo.

Muchas personas se preguntan cada día: ¿Por qué no me siento bien si todo está bien?  Entonces hacemos un repaso de cada aspecto de nuestra vida para tratar de buscar justificación a nuestra sensación.   “La familia bien, sanos, sin grandes problemas, tengo trabajo que no es poco, tengo salud, mis amigos bien, ningún problema grave aparentemente…”, “entonces,  ¿Por qué no me encuentro bien?”

Si esta es tu situación, quizá la respuesta esté en que todo está bien a tu alrededor, pero tu aún no has aprendido a sentirte bien.

images[6]A sentirse bien uno aprende. Las emociones son un aprendizaje que se convierten en costumbres. A lo largo de nuestra vida, por diversos motivos, hemos aprendido a sentirnos de una determinada manera, nos hemos acostumbrado a percibir el día a día de un modo que, aunque no nos hace sentir bien en nuestro presente, es el que conocemos y nos ha servido para llegar donde estamos. La famosa frase de “somos animales de costumbres” es aplicable a las emociones.

La cuestión no es preguntarse por qué me siento así, sino plantearse el cómo cambiarlo.

Comenzar por cambiar tus lamentables  “¿y por qué me siento así?” por “¿y por qué no me puedo sentir de otra manera?”

 Todo el que tiene un porqué encuentra un cómo.

Nadie está diciendo que sea fácil, ni rápido, pero el beneficio es aprender a sentirte bien.

¿Qué estás dispuesto a invertir en tu felicidad?

Si te apetece empezar, comparto contigo diez consejos para iniciar tu aprendizaje.

Antes de empezar ten en cuenta que:

  • En todo cambio se dan tres pasos hacia adelante y uno hacia atrás. No desesperes.
  • Las viejas costumbres emocionales que te han acompañado durante años, aparecerán y  se resistirán  a abandonarte. Normalízalo y continúa.
  • Cada consejo implica un proceso de cambio.
  • Por último, animarte a que lo hagas, te ayudará, pero en ningún momento sustituye a una terapia psicológica.

DECÁLOGO PARA TU FELICIDADimagesCA0HB1BJ

1.       EMPIEZA A CONOCERTE. Si te auto-observas tendrás una conciencia real de tus puntos fuertes y débiles. Este conocimiento será el arma que te permitirá ver la realidad con mayor objetividad  e identificar como te sientes en cada situación. Éste es el punto de partida para tu cambio

2.       SOLO VIVE EL PRESENTE. Ocúpate de las cosas, no te preocupes por ellas. Sólo podemos ocuparnos de nuestro presente. Recuerda que no podemos hacer nada con lo que ocurrió, ni con lo que ocurrirá. Acepta tu situación  y centra tu atención en vivir el  presente.

3.       SE ASERTIVO.  Expresa tus pensamientos, opiniones y deseos. Evitarás pasar de un extremo sumiso a otro agresivo. Si te callas por evitar problemas, acumularás ira y resentimiento, que expresarás de modo incorrecto, o lo que es peor, cargarás contigo mismo. Hazlo en un tono suave  pero firme, provocarás que el otro también lo haga.

4.       ACÉPTATE Y ACEPTA A LOS DEMÁS COMO SON. No quieras ser quien no eres ni tampoco cambiar a los demás. Céntrate en lo que puedes compartir con ellos, más que en lo que os separa.

5.       PERDÓNATE Y PERDONA. Las emociones negativas son tóxicas para la felicidad. Si ya has aceptado, trata de entender  por qué ocurrió lo que te hizo daño. Normalmente las personas solo buscan su propio bienestar con sus actos, no el dañar al otro. De este modo te será más fácil perdonar.

6.       MIRA EL LADO BUENO DE LAS COSAS. Si una persona a la que quieres o tú mismo atraviesas una situación difícil, busca el lado positivo, sal de la percepción de problema y adopta una actitud de solución.  De este modo te desbloquearás y saldrás del callejón sin salida.

7.       DEPÚRATE DE PENSAMIENTOS NEGATIVOS. Caza los pensamientos que te causan dolor y trata de generar otros alternativos que te generen una emoción positiva. No se trata de ver el mundo de color de rosa, sino de tener una visión realista de las cosas. Distorsionamos la realidad de modo negativo a veces por costumbre y no nos damos cuenta del mal que nos hacemos.

8.       RELATIVIZA LA IMPORTANCIA DE LAS COSAS. Si quitamos el piloto automático y nos paramos a pensar en lo que es realmente importante, nos sorprenderemos de que prácticamente todo lo que nos preocupa no lo es. Y si no tiene importancia, exígete no dársela.

9.       MÁRCATE PEQUEÑOS OBJETIVOS. Los objetivos tienen que ser a corto plazo, te ayudarán a motivarte y dirigir tus esfuerzos

10.   PREMIATE CON ACTIVIDADES DIVERTIDAS. Para tener un equilibrio, necesitamos realizar actividades que nos produzcan placer. Recurre a elaborarte una lista de actividades y realízalas. El ejercicio físico moderado, siempre te vendrá bien para el estado de ánimo. Anímate a disfrutar de largos paseos.

imagesCAWBPJDP

«Psicólogos en Murcia»

Vanesa Hernández / Psicóloga en Murcia

Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) en el cine

Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) en el cine

images[6]Creo que para la mayoría de nosotros, pensar en el TOC en el cine, es  pensar  en “MEJOR IMPOSIBLE”, en la que Jack Nicholson, interpreta a Melvin Udall (novelista de éxito) realizando sus manías.

No ha sido tampoco una única vez, cuando en mitad de una conversación ha salido a relucir  “Oye ¿Qué es un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)?”, y entonces  alguien ha apuntado “¿Recuerdas la peli de Mejor Imposible? ¿Esa de Jack Nicholson en la que es un maniático?”

Aunque el Trastorno Obsesivo Compulsivo es mucho más, sin lugar a dudas, «Mejor Imposible» fue la película que acercó el TOC a la calle, dejando patente sus principales síntomas a través de su protagonista. Obsesionado con la simetría y el orden y con rituales de limpieza, de comprobación, repeticiones y conductas de evitación, hizo saber por primera vez a muchos lo que era un Trastorno Obsesivo Compulsivo.

En este caso concreto, la película optó por utilizar el sentido del humor para llegar al espectador de un modo fácil, mostrando al protagonista realizando sus rituales llevados al extremo.

Y he aquí, el punto de la discordia,  que puede abrir un debate.

imagesCAT18Y4FSe presenta al personaje realizando continuamente sus “manías”, de modo extremo y hasta gracioso, pudiendo hacer parecer ridículo al personaje, incluso paródico.Por otro lado, con motivo de hacer el personaje más atractivo para el gran público, presentan al protagonista con carácter homófobo, misógino, egoísta y maleducado, lo cual  puede llevar a confusión de lo que es un TOC realmente, ya que nada tiene que ver con estas características del personaje.

Afortunadamente, aunque muchos podrían quedarse en este análisis superficial, la película no se queda en la parodia. En la medida que avanza y nos adentra en la vida del protagonista, el personaje sufre una evolución. Nos va mostrando, las reacciones  ansiedad del protagonista cuando se enfrenta al objeto temido y cómo se comporta de modo irritable incluso agresivo, cuando alguien interrumpe o impide que realice sus rituales tranquilizadores.

También deja patente, como el TOC, organiza y limita la vida de quien lo padece. En ocasiones, las aparta de la sociedad y de las relaciones personales, con el único cometido de  poder llevar a cabo las rutinas que sus obsesiones le indican. Sólo así se sienten seguros, que no felices.

Además, deja entrever, el lado  triste del TOC, a la vez que real. Es el sufrimiento con que se vive la propia enfermedad, no sólo para el que la padece, sino también para las personas que le rodean.

imagesCAP3NHPQUn aspecto no menos importante pero no tan llamativo del TOC, es el aspecto egocéntrico del trastorno. En la mayoría de los casos, la persona está tan condicionada y enfrascada en sus obsesiones que pierde de vista lo egoísta que es en ocasiones, no teniendo en cuenta la visión o necesidades de las personas que le rodean. El manejo del TOC, implica reconducir también este aspecto, y la película lo refleja en el proceso de cambio de Melvin (Jack Nicolson), a través de la relación de amistad con su vecino homosexual, y de su relación sentimental con la camarera, interpretada por Helen Hunt.

Sin embargo, pese a la indiscutible  ventaja del cine, que en muchos casos es la única vía a través de la cual el gran público puede conocer lo que son algunos trastornos mentales, se convierte en un peligro, precisamente por ese mismo hecho, por ser la única información con la que cuenta el espectador. Este puede quedarse con una imagen distorsionada de la enfermedad, por confundir rasgos del personaje, con síntomas de la enfermedad.

Además, el tema no se trata con la rigurosidad que se podría.

Sin embargo creo, que en esta película, como en muchas otras, no hay que perder de vista que, aunque el cine puede utilizarse para contarnos cosas, reales o no, no deja de ser algo lúdico y de entretenimiento. Si no perdemos esto de vista, la risa, desde mi parecer, es un recurso bien utilizado. Nos desbloquea emocionalmente, y nos hace estar más receptivos a la información que nos llega del ambiente, con lo que me parece una buena estrategia para que el espectador conecte con las emociones que realmente trata de trasmitir la película.

Como dije al principio, el TOC es mucho más que esto, pero me gustaría concluir diciendo que aunque yo misma he expuesto los «peros» de este largometraje, fue una de las primeras películas que llevó el TOC al cine, y que de un modo bastante real e inteligente refleja esta problemática siempre desde el respeto, utilizando el toque de humor necesario para atraer la atención del espectador y hacer pasar un rato agradable y divertido para el que la vea.

Por si alguno de vosotros no recuerda la peli o le apetece tener una idea de cómo en este caso se reflejó el TOC en el cine,  Os facilito un fragmento para que disfrutéis de ella.

imagesCA6SA396Posteriormente a «Mejor imposible», han sido varias las veces que se ha reflejado el TOC en el cine. Desde una óptica distinta. «El aviador», película protagonizada por Leonardo DiCaprio, presenta a un productor de éxito de la época obsesionado con la suciedad y los gérmenes. En este caso, lejos de darle un toque de parodia y de humor, se refleja la gran angustia vivida por el protagonista. Se presenta una visión más triste de la enfermedad. Movido por su ambición de realizar su película soñada, pierde de vista la realidad que vive.

Este aspecto puede llevar al espectador a confundirse, y pensar que la enfermedad consiste en obsesionarse con un objetivo y no ver más allá.

Es cierto, que como anteriormente dije, la persona que padece un TOC, puede tener una visión egocéntrica del día a día, y que condiciona su forma de comportarse y relacionarse, pero no tienen por qué presentar una determinada personalidad. Como en el caso anterior, la personalidad del protagonista es un aspecto mas a sumar al TOC que padece.

En ambos casos, el TOC se lleva al cine,encarnado en dos personas de éxito, limitados y atormentados por su enfermedad, pero desde dos enfoques muy distintos.

imagesCAZIZNI8Otra película donde también se lleva el TOC al cine es  «Los impostores (Matchstick Men)» 2003, protagonizada por Nicolas Cage interpretando a un estafador. En este caso, el personaje no sólo padece un trastorno obsesivo compulsivo, sino que también padece agorafobia, reflejada con el miedo del protagonista a salir de casa, entre otros aspectos. La agorafobia es también un trastorno de ansiedad, pero que nada tiene que ver con padecer un TOC.

Supongo que en este caso, por hacer más complejo al personaje, y reflejar una visión más atormentada, los guionistas unieron ambos, pero que una vez más puede llevar confusión al espectador.

imagesCAAKEHLB«Dirty Filthy Love» es una película bastante menos conocida, protagonizada por Michael Sheen . En este caso, su guionista, Ian Puleston padece un trastorno obsesivo compulsivo, aspecto por el cual el tema es tratado desde un punto de vista más realista desde mi parecer.  La película cuenta como el TOC va mermando y destruyendo  la vida de Mark Furness, un arquitecto con trastorno obsesivo compulsivo asociado a Síndrome de Tourette.

Salvando las distancias entre ambas películas, como sucede en «Mejor imposible», el protagonista afronta el problema gracias a su relación con Charlotte, pero que en este caso  también padece TOC, dotando al film de una parte sentimental necesaria en ocasiones para conectar con al espectador.

Podríamos seguir enumerando ocasiones en las que el TOC se ha llevado al cine, pero creo que los cuatro ejemplos expuestos son cuatro formas distintas de tratar el tema en la gran pantalla, y que independientemente de nuestros gustos cinematográficos, reflejan bastante bien el problema.  En definitiva, aunque de modo superficial, sirven para acercar la enfermedad al espectador y que, sin olvidar que se trata de cine, cuyo objetivo es hacer atractiva y divertida la información, cumple una labor social, que siempre resulta útil y agradecida por el espectador.

Autoestima ¿Cuanto me quiero?

Autoestima ¿Cuanto me quiero?

«Psicólogos en Murcia»

 

Oír hablar de la autoestima es algo muy frecuente en nuestro día a día.imagesCACP9BRM

Expresiones tales como:”esto me pasa porque tengo baja autoestima”, “Si tuviera una mayor autoestima no necesitaría la aprobación de los demás”, “Me gustaría ser más seguro, tener más confianza en mí mismo”, son habituales cuando algunos pacientes llegan a la consulta.

Cuando alguien tiene baja autoestima y no confía en sí mismo, tiende a juzgarse y rechazarse a sí mismo a través de la autocritica y autoreproche.

Necesita la aprobación de los demás para sentirse bien, se siente inseguro para tomar decisiones por insignificantes que sean, tiende a compararse con los demás, se tiene más dificultad para relacionarse por miedo a lo que piensen o no dar la talla, a realizar una entrevista de trabajo o intentar algo por miedo al fracaso.

Por ello, la persona va a limitar el abrirse a los demás, expresar su sexualidad, ser el centro de atención, atender a los demás, pedir ayuda,  resolver problemas o emprender algo para conseguir un objetivo.

Como el juzgarse a sí mismo produce dolor, para evitarlo, la persona se culpa de lo que le pasa o se enfada consigo mismo, poniéndose excusas como modo de resolver el problema, o bien opta por el extremo contrario, se embarca en un perfeccionismo absoluto para evitar crítica y asegurarse la aprobación.

La Autoestima es algo esencial  desde un punto de vista psicológico, para poder sobrevivir emocionalmente, es la valoración que hacemos de nosotros mismos en función de  las sensaciones y experiencias que hemos ido teniendo a lo largo de nuestra vida.

depresion-otra-cara[1]

Nos sentimos listos o tontos, capaces o incapaces, nos gustamos o no.

El concepto que tenemos de nosotros mismos, es decir, lo que pensamos acerca de nuestras cualidades, capacidades, modos de pensar o de sentir, es muy importante,  de ello depende en gran parte la realización  personal y nuestros logros en la vida.

De este modo, las personas que se sienten bien consigo mismas, que tienen una buena autoestima, son capaces de enfrentarse y resolver los retos y las responsabilidades que se le  presentan. Por el contrario, los que tienen una autoestima baja suelen limitarse y fracasar.

Es nuestro motor o nuestro freno.

La forma en que uno se percibe así mismo puede cambiar, adquiriendo estrategias que nos ayuden a percibir la realidad de modo distinto y a sentirnos mejor, mediante la gestión eficaz de las emociones.

El cambio de estos pensamientos y sentimientos, afectará a todas las áreas de la vida, favoreciendo   una Autoestima sana.

images[7]

Guía para mejorar tu autoestima en 8 pasos

Trastorno Obsesivo Compulsivo: la enfermedad de la duda

Trastorno Obsesivo Compulsivo: la enfermedad de la duda

¿Notas  que piensas  continuamente en algo que se ha colado en tu cabeza y no puedes frenarlo? ¿Que,  pese a que esas ideas sean absurdas o irracionales,  no las puedes controlar? O peor aún, ¿En algo que te sucede o podría suceder? ¿Te sientes angustiado por ello? ¿Te descubres realizando tareas de forma repetida una y otra vez sin ningún sentido, con el único objetivo de encontrar tranquilidad o evitar las consecuencias catastróficas que tus pensamientos te indican?

Si te has hecho estas preguntas alguna vez, quizá seas una de las millones de personas que sufren un Trastorno Obsesivo Compulsivo.

Ya que mi idea es que conozcáis en qué consiste dicha enfermedad os ofrezco una descripción breve del trastorno, pero además un video que en pocos minutos os puede dar una visión bastante completa de esta problemática

El trastorno obsesivo compulsivo se considera un trastorno de ansiedad. Consiste en la presencia de obsesiones y compulsiones.

Las obsesiones son pensamientos, imágenes o impulsos que se cuelan  de forma involuntaria y  repetida en la cabeza de la persona, con los que no se siente identificada, pero le  generan una emoción de angustia, miedo o vergüenza,  y que,  pese al esfuerzo de la persona de no pensar en ellos, no puede controlarlos.

Las compulsiones o rituales son determinados pensamientos o comportamientos que se adoptan para conseguir alivio y evitar las consecuencias terribles que las obsesiones te dicen que pueden producirse. Tales comportamientos pueden ser persistentes, repetitivos, involuntarios y difíciles de soportar.

Es importante aclarar que, a todos se nos han venido alguna vez a la cabeza pensamientos absurdos o inquietantes por su contenido violento, sexual o inapropiado y eso no significa que tengamos un TOC. Esto es frecuente sobre todo cuando alguien está muy estresado o atraviesa una situación de tensión. Normalmente en estos casos, desechamos inmediatamente la idea sin más. Por ejemplo,  si mientras baño a mi hijo, tengo la imagen de ahogarlo, yo puedo pensar que es absurdo, que no quiero hacerlo y que ese pensamiento no tiene nada que ver ni conmigo ni con mi realidad.

Pero si a ese mismo pensamiento, empiezo a darle importancia y lo refuerzo pensando que puedo tener instintos suicidas ocultos, me provocará angustia. Ésa es la  diferencia fundamental con una obsesión,  en qué sentimos y hacemos cuando se cuela el pensamiento en nuestra cabeza.

imagesCAS1C1E3Si le prestamos atención, le concedemos credibilidad  y lo hacemos nuestro, nos implicamos con ese pensamiento o idea. Empezamos a dudar si esa idea dice algo de nuestra persona, DUDA que nos provocará angustia y más duda. Y cuando entramos a luchar contra esa duda es cuando entramos en la obsesión.

Existen diferentes tipos de obsesiones y compulsiones.

Las más comunes son los  “limpiadores”, cuya obsesión está relacionada con la contaminación a través de determinados objetos y situaciones, y sus rituales consisten normalmente en lavarse las manos de forma repetida, duchas prolongadas o limpiar la casa una y otra vez. Una paciente, Pilar 37 años, tenía miedo a contagiarse de SIDA. Cuando ella pensaba que podría haberse contagiado, pese a no haber estado sometida a ninguna situación de riesgo, se lavaba repetidamente  las manos hasta que “su mente le decía que era suficiente”, tal y como  ella misma describía.

Los “verificadores”,  son personas que comprueban de manera excesiva aparatos eléctricos, puertas, ventanas…, para evitar que ocurra una “catástrofe”. Andrea, 28 años, sentía que su vida estaba totalmente limitada por sus pensamientos obsesivos, ya que se sentía obligada a comprobar si había apagado la estufa, plancha, cerrado la puerta de casa, del coche, grifos…La duda era constante, teniendo que volver a casa a comprobarlo, o no poder concentrarse en su trabajo por la preocupación, hasta el punto de preferir no salir de casa para evitar la angustia.

Los “repetidores”, al igual que los verificadores, para evitar que su pensamiento se cumpla, repiten una acción hasta que se siente aliviados. A diferencia de las anteriores, no tiene que existir una conexión lógica entre la obsesión y la compulsión. Por ejemplo, se puede pretender evitar la muerte de alguien repitiendo una determinada secuencia de números. Antonio 30 años, sentía cada vez que escuchaba o veía el número 6 que si no lo repetía un determinado número de veces sucedería algo terrible, por asociar dicho número a la idea de Satán.

 Los “ordenadores”,  son individuos que necesitan que su entorno esté organizado según unas normas rígidas, si no es así, se sienten molestos e incómodos.

 Los “ritualizadores mentales” son aquellas personas que repiten pensamientos o imágenes para contrarrestar la preocupación que genera su obsesión. Por ejemplo, José se sometía varias veces al día a recordar acontecimientos sin importancia para convencerse a sí mismo que no padecía Alzheimer.

Los “Obsesivos puros” son aquellas personas que experimentan pensamientos negativos, muy perturbadores, incotrolables, de manera repetida, que les produce una gran angustia. A diferencia de las personas que sufren los anteriores tipos de obsesiones, éstos no realizan compulsiones o rituales como los que hemos descrito. Las más frecuentes suelen ser:

  • De contenido sexual: tener pensamientos o imágenes consideradas prohibidas, perversas o inapropiadas, miedo a ser pedófilo, a ser homosexual o a cometer incesto…
  • De contenido agresivo: ideas o imágenes en las que se agrede y daña físicamente a uno mismo u otra persona, miedo a insultar o decir obscenidades, a ser responsable de alguna catástrofe, o a cometer un delito.
  • Otros: miedo a volverse loco, a perder la identidad, a no hacer correctas las cosas….

Lo común a todos los tipos descritos es que:

  •  Las obsesiones provocan inquietud y/o angustia por las consecuencias catastróficas.
  •    Se cuelan en tu cabeza de manera involuntaria, repetitiva, se asumen como ciertas lo que provoca inquietud y angustia.
  •  En ocasiones la persona puede reconocer la irracionalidad de su obsesión, pero pese a que intenta resistirse a ella, lo único que consigue es agravarla.
  •  Los rituales persiguen evitar las consecuencias catastróficas y provocan una tranquilidad temporal.
  •    Los rituales  implican habitualmente secuencias específicas.
  •  Las obsesiones te hacen entrar en la duda constante,  “Y si……”, y te hacen sentir dichas dudas como propias,  provocando en la mayoría de los casos que te cuestiones como persona.
  •   Las obsesiones cada vez van a más, la angustia se hace más intensa, lo que provoca que aumenten rituales y tu vida se vea más interferida y condicionada.

La frecuencia del TOC en la actualidad, es bastante elevada, convive con nosotros a través de familiares, amigos, conocidos, compañeros de trabajo… Sucede, que  no siempre  es visible para nosotros, pues el que lo padece trata de ocultarlo, pero sí genera un gran sufrimiento tanto al paciente como a su entorno más cercano en la mayoría de los casos.

Además está presente en nuestra sociedad, a través del cine, televisión, literatura…

Una vez descrito el trastorno, mi intención, como ya puse de manifiesto anteriormente, es ofrecer una visión normalizada y dinámica, siempre desde la seriedad y respeto que merece el tema. Así pues, describiré casos reales de mis pacientes ( intentaré que ellos mismos se ofrezcan a dar su testimonio), y mostraré la presencia del TOC, en el cine y televisión de modo más detallado. 

¿Sociedad estresada?¿Ansiedad?

¿Sociedad estresada?¿Ansiedad?

¿Quién no ha oído hablar de ansiedad hoy día? ¿ Pero realmente sabemos qué es la ansiedad?

Algo que hace unos años era desconocido por todos, incluso tema tabú si lo padecías, actualmente es más frecuente de lo que nos gustaría,  sobretodo para quien la padece.

Se dice que la ansiedad es la enfermedad del siglo XXI, no sólo por su prevalencia, sino también por el modelo de sociedad actual. Dicho modelo  invita a tener que llevar un ritmo de vida intenso, si queremos responder a una serie de demandas ( sociales, laborales, económicas, familiares, personales…),  exigidas de modo implícito por la sociedad ( o nosotros mismos)  y que,  al no poder responder a todas ellas en la medida en que esperamos o esperan, nos sentimos desbordados.

Esto es precisamente la ansiedad, la respuesta que genera nuestro organismo cuando no puede responder de modo efectivo a las demandas del ambiente.  Una respuesta de miedo cuando percibimos una amenaza. La amenaza puede ser de cualquier tipo, por ejemplo, no ser capaz de algo, a dejar de gustar a mi pareja, a que me vaya mal en el trabajo…

Hay diferentes tipos de ansiedad, o mejor dicho, diferentes trastornos cuya base es la ansiedad, que se diferencian básicamente por el tipo de miedo.

Y ahora podrías preguntaros ¿ ansiedad y miedo son la misma cosa? Pues bien, básicamente la ansiedad es una respuesta de miedo, la diferencia radica en que dicha respuesta sea desproporcionada o se presente ante situaciones donde tu cerebro percibe amenaza y ni tu mismo seas capaz de identificarla. De modo que tu puedes tener una respuesta de miedo, pero al presentarse de forma muy intensa o ante una situación que aparentemente es totalmente inofensiva, asustarte por sentir ese miedo sin causa aparente. Ahí es cuando comienza la ansiedad.

En siguientes entradas, intentaré acercaros de un modo muy sencillo y dinámico a los diferentes trastornos de ansiedad, del estado de ánimo y demás problemáticas psicológicas, que son frecuentes en mi consulta, con el único objetivo que,  entre todos,  consigamos una idea más normalizada y cercana de la enfermedad mental.

A continuación podéis ver un vídeo que expone casos reales de trastornos de ansiedad. Espero que os guste.