Beneficios de una buena autoestima

Beneficios de una buena autoestima

Sentirse bien con uno mismo es algo que parece muy simple, a la vez que en la mayoría de los casos resulta muy complicado conseguirlo, pero que tienen un impacto enorme en nuestra vida y en nuestro bienestar en general. Todos somos conscientes que, una buena autoestima nos hará sentir mejor, pero de lo que no tenemos tanta claridad es, la forma tan directa en la que, influye en nuestro día a día, nuestro resultados y en consecuencia en nuestra felicidad. Por ello, es tan importante que tengamos en cuenta que, la mejor inversión de tiempo y energía que podemos hacer, es en nosotros mismos, en aceptarnos como somos y en mejorar todo aquello que nos haga sentir mas agusto con nuestra identidad. La autoestima sana tiene como hemos dicho, muchos beneficios para nuestra salud emocional.

Entre otros:

  1. Ayuda a que tengamos mayor autoconfianza y seguridad personal. Va a fortalecer la confianza en nuestras capacidades. El tomar conciencia de esto, nos permitirá enfrentar desafíos y tomar decisiones con mayor determinación, reduciendo el miedo al fracaso.
  2. Mayor resiliencia emocional: Una autoestima sólida nos ayuda a superar dificultades y fracasos, viéndolos como oportunidades para aprender y crecer en lugar de verlo como ataques personales o señas de mala suerte. Esto favorece una mayor estabilidad emocional y menor vulnerabilidad a las emociones negativas extremas de rabia o victimismo.
  3. Tus relaciones sociales serán más saludables ya que, serán más equilibradas y asertivas. Nos comunicaremos mejor, expresaremos nuestras necesidades y límites, y seremos menos propensos a sentirnos rechazados o inseguros en interacciones sociales.
  4. La autoestima positiva favorece la aceptación de uno mismo, incluyendo las propias fortalezas y debilidades. Esto hace que la forma en la que te hables sea más amable y reduzcas la autocríatica siendo tu voz interior más compasiva y constructiva.
  5. Tu motivación también se verá beneficiada por una buena autoestima. Con una autoimagen positiva, tus ganas de plantearte objetivos y de perseverar ante obstáculos aumentará , lo que aumentará la probabilidad de que obtengas mayores logros y satisfacción personal.

¿Qué impacto tiene todo esto en tu vida diaria? De forma más concreta, la buena autoestima se verá reflejada:

  • En el proceso de toma de decisiones: Una buena autoestima facilita decisiones autónomas y coherentes con nuestros valores, evitando la dependencia excesiva de la opinión de los demás.
  • En el manejo del estrés: Nos permite gestionar mejor las situaciones estresantes, manteniendo una actitud más equilibrada y menos reactiva e impulsiva al entorno.
  • En la prevención de problemas psicológicos: Reduce la vulnerabilidad a trastornos como la depresión, la ansiedad y los trastornos de la alimentación, que a menudo están relacionados con una pobre autoimagen.
  • En genereal en tu calidad de vida: Promueve un estilo de vida más saludable, con mayor satisfacción y bienestar general.

Y…¿Cómo puede prevenir la ansiedad?

La ansiedad suele estar vinculada a pensamientos automáticos negativos, inseguridad y miedo al juicio de los demás o al fracaso. Una buena autoestima actúa como un factor protector de varias maneras:

  • Reduce de pensamientos autocríticos y catastrofistas: La autovaloración positiva ayuda a cuestionar lo que pasa por nuestra mente y disminuir los pensamientos distorsionados que alimentan la ansiedad.
  • Aumenta aceptación de incertidumbre: Cuando nos sentimos seguros de nosotros mismos, somos más capaces de aceptar que no todo depende de nosotros y que por tanto, no lo podemos controlar, con lo aceptamos la realidad tal cual es, disminuyendo la ansiedad ante la incertidumbre.
  • La autoestima fomenta habilidades sociales saludables, lo que reduce la ansiedad relacionada con las interacciones sociales o el miedo al rechazo. Además, las personas con buena autoestima suelen ser más asertivas, es decir, se atreven a expresar su opinión, decir que no, sin culpa y poner límites.
  • Respuesta emocional es más adaptativa: La autoconfianza favorece un manejo más efectivo de las emociones, permitiendo responder a los estímulos estresantes de forma más calmada y racional.

En conclusión, cultivar y mantener una buena autoestima no solo mejora nuestra calidad de vida y bienestar emocional, sino que también nos capacita para afrontar los desafíos con mayor resiliencia, prevenir trastornos relacionados con la ansiedad y mantener un equilibrio emocional saludable en el día a día. Es una inversión clave en la salud mental integral.

Ansiedad ante los exámenes ¿Cómo la puedo gestionar? Consejos prácticos y eficaces.

Ansiedad ante los exámenes ¿Cómo la puedo gestionar? Consejos prácticos y eficaces.

La ansiedad ante los exámenes es algo bastante frecuente entre los estudiantes, sobretodo cuando el resultado de la prueba a la que se enfrentan, puede ser muy importante para su vida posterior. Por ello es muy importante que sepas, si te encuentras en esta situación, que la ansiedad es una respuesta natural de tu organismo cuando se enfrenta o piensa que se va a enfrentar a una situación que le produce miedo. En principio, la ansiedad, cuando es controlada, es positiva, ya que aumenta la atención y mejora el rendimiento. El problema comienza cuando, la ansiedad es excesiva, y produce el efecto contrario, nos bloquea y no somos capaces de centrarnos en estudiar. Por ello, te dejo una guía de recomendaciones, que puedes seguir para aliviar tu ansiedad ante los exámenes y una serie de ejercicios prácticos muy útiles y eficaces.

1. Lo primero que haremos será, una vez que ya sabes cómo funciona la ansiedad ( también puedes visitar otras publicaciones relacionadas), observarás tu cuerpo para:

  • Reconocer que un cierto nivel de ansiedad es normal y adaptativo: te mantiene alerta y motivado.
  • Distinguir entre ansiedad útil y ansiedad paralizante.

2. Posteriormente, nos regularemos emocionalmente, ya que la ansiedad es una emoción. Para ello practicarás:

a) Respiración diafragmática

  • Inhala lentamente por la nariz durante 4 segundos, retén 2 segundos y exhala por la boca durante 6 segundos. Repite 4-6 veces.

b) Relajación muscular progresiva

  • Tensa y relaja cada grupo muscular, empezando por los pies y subiendo hacia la cabeza. Esto ayuda a reducir la tensión física asociada con la ansiedad.

c) Mindfulness o meditación

  • Practica 5-10 minutos diarios de atención plena (tienes disponibles muchos audios y videos guiados en YouTube).

3. Planificar el estudio es fundamental si quieres tener la ansiedad controlada

  • Hazte un calendario realista donde incluyas los periodos de descanso y tiempo extra para imprevistos: Divide todo el temario en bloques pequeños y repásalos con regularidad. Los repasos son la clave del estudio
  • Para aumentar tu seguridad y reducir la ansiedad, haz simulacros del exámen lo más parecidos que puedas en cuanto formato ( oral o escrito) duración del examen, etc).
  • Usa herramientas como resúmnes, esquemas, mapas conceptuales y estudiar en voz alta.
  • Evita tener el móvil cerca y procura estar en un ambiente de estudio libre de distracciones.

4. Cambia tus pensamientos automáticos negativos

  • Identifica pensamientos automáticos negativos como: “Voy a fallar”, “No soy capaz”.
  • Sustitúyelos por afirmaciones realistas: “Estoy preparado y puedo aprobar el exámen”.
  • Recuerda éxitos pasados similares, son pruebas de realidad, que aunque estuviste nervioso, fuiste capaz de realizar la prueba.

5. Para el día del examen

  • Duerme bien la noche anterior.
  • Llega con tiempo para evitar prisas.
  • Haz 2-3 respiraciones profundas antes de empezar.
  • Si te bloqueas: pasa a otra pregunta y vuelve luego. No te quedes bloqueado.

6. Si lo necesitas, apóyate en personas de confianza

  • Habla con compañeros, profesores o un orientador académico.
  • Si la ansiedad es muy intensa y afecta tu vida diaria, considera acudir a un psicólogo clínico o educativo para tratamiento especializado.

Ejercicios prácticos para gestionar la ansiedad ante exámenes

1. Registro de pensamientos automáticos

Objetivo: Identificar y cuestionar pensamientos negativos automáticos.

  • Instrucciones: Antes, durante o después del estudio o un examen simulado, completa esta tabla:
SituaciónPensamiento automáticoEmoción asociadaAlternativa racional
“Estudiando biología”“Nunca me va a entrar todo”Ansiedad (7/10)“Puedo dividir el temario y repasar lo más importante primero.”

Frecuencia: 2-3 veces por semana.

2. Ejercicio de respiración consciente (5-4-3-2-1)

Objetivo: Reducir ansiedad aguda y reconectar con el presente.

  • Instrucciones:
    1. 5 cosas que puedas ver.
    2. 4 cosas que puedas tocar.
    3. 3 cosas que puedas oír.
    4. 2 cosas que puedas oler.
    5. 1 cosa que puedas saborear o recordar con detalle.

Frecuencia: Cada vez que sientas ansiedad fuerte antes o durante el estudio.

3. Exposición gradual a situaciones temidas

Objetivo: Disminuir el miedo a la evaluación a través de la habituación.

  • Instrucciones:
    1. Elabora una jerarquía de situaciones ansiógenas (del 0 al 10).
      Ejemplo:
      • 3: Estudiar 30 minutos sin mirar el móvil.
      • 5: Hacer un examen simulado en casa.
      • 7: Hacer un simulacro frente a otra persona.
      • 10: Presentarse a un examen real.
    2. Enfrenta cada nivel de manera gradual, usando técnicas de respiración si es necesario.

Frecuencia: 2 veces por semana, aumentando gradualmente el nivel.

4. Técnica de parada de pensamiento + afirmación

Objetivo: Cortar pensamientos intrusivos negativos y reprogramar el diálogo interno.

  • Instrucciones:
    1. Detecta un pensamiento intrusivo como “Voy a suspender”.
    2. Di en voz baja o mentalmente: “¡STOP!”.
    3. Sustitúyelo con una frase positiva como: “Estoy haciendo lo que puedo y eso es suficiente”.

Frecuencia: Siempre que surjan pensamientos automáticos ansiosos.

5. Simulacros con retroalimentación

Objetivo: Aumentar la confianza y reducir la incertidumbre.

  • Instrucciones:
    1. Simula un examen (con límite de tiempo y sin apuntes).
    2. Corrige y revisa tus errores de forma amable, como si se lo explicaras a un amigo.
    3. Evalúa tu nivel de ansiedad antes y después del ejercicio.
  • Frecuencia: 1 vez por semana mínimo.

6. Diario de logros

Objetivo: Reforzar la autoeficacia.

  • Instrucciones:
    • Cada noche, anota 1-2 logros del día, grandes o pequeños (ej: “Estudié 45 minutos sin distracciones”, “Identifiqué un pensamiento negativo y lo reemplacé”).

Frecuencia: Diario (5 minutos antes de dormir).

Ansiedad ante una prueba. Cómo manejarla

Ansiedad ante una prueba. Cómo manejarla

La ansiedad ante una prueba es un problema bastante común. Para las mayorías de las personas es algo circunstancial, que les provoca malestar en el momento, pero que una vez superada la situación, no genera más consecuencias en su vida. Sin embargo, para otras, la ansiedad es tan elevada, que condiciona, decisiones que han de tomar en ese momento, provocando un fuerte impacto en su vida. La ansiedad ante una prueba, por escrito, pero algo muy común es el miedo a la exposición oral. Bastantes personas, acuden a consulta, por el pánico que les genera el tener que exponer algo en público y necesitar ayuda para gestionar esa ansiedad, ya que de lo contrario, podrían no terminar sus estudios universitarios, podrían no conseguir un trabajo o un ascenso o perder el que ya tienen. Renunciar a hacer lo que te gusta, por sentir ansiedad ante una prueba, sea escrita u oral, es un precio muy alto, que no tienes por qué pagar.  La ansiedad se puede controlar con una combinación de preparación para la prueba, gestión emocional y técnicas de relajación. Aquí te detallo un método, que bien usado, puede ayudarte a mejorar tu rendimiento y reducir el estrés.


1. Preparación adecuada: Técnicas de estudio/retención eficaces

  • Un buen plan de preparación te ayudará a sentirte más seguro y disminuirá la ansiedad. Se pueden usar muchas técnicas , algunas de más efectivas te las describo a continuación:
  • Para un buen rendimiento, necesitamos que planifiques y organices el material del que te tienes que examinar o exponer. Para ello te será de mucha utilidad si:
  • Aprovechas tu curva de rendimiento: Las personas tenemos diferente rendimiento según el momento del día. Hay personas que rinden mejor por la mañana, otras por la tarde y otras son totalmente nocturnas. Es muy importante tener en cuenta esto, ya que si te preparas el material, en el momento en el que te encentras más despejado, te resultará más efectivo, lo harás antes y lo retendrás mejor.
  • Por otro lado, dentro de ese momento de rendimiento, tenemos una curva de aprendizaje. Es decir, hay personas, que nada más sentarse a estudiar algo, se concentran al cien por cien y conforme va avanzando el tiempo, la concentración va decayendo. En el caso contrario, otras personas, necesitan un calentamiento largo, y su concentración óptima llega después de un tiempo estudiando. Por ello, hay que organizar el estudio teniendo en cuenta esto también. En los momentos de máxima concentración realizar lo más complicado y dejar para los momentos bajos los repasos, realizar resúmenes, subrayar el material.
  • Establecer un horario de estudio realista es clave para no frustrarte: Divide el temario en sesiones diarias, centrándote sólo en lo que toca ese día, y evita estudiar todo de golpe. Usa la técnica “Estudio en bloques”, donde te concentras en un tema específico durante 30-50 minutos y luego descansas 5-10 minutos.

2.  Técnicas de memorización y comprensión. En este sentido, tendrás que usar la que mejor se adpate a ti, o la combinación de las que te resulten más efectivas.

• Método Feynman: Explica el concepto con tus propias palabras en voz alta, como si se lo enseñaras a un niño. Esto ayuda a detectar lagunas en tu comprensión.

• Mapas mentales: Organiza la información gráficamente para visualizar mejor las relaciones entre los conceptos.

• Técnica Pomodoro: Estudia en intervalos de 25-50 minutos con descansos cortos. Esto mejora la retención y evita la fatiga mental.

• Reglas mnemotécnicas: Usa acrónimos, rimas o asociaciones para recordar información difícil.

• Test y autoevaluaciones: Hacer simulacros de examen o exposición bajo condiciones reales reduce la ansiedad y mejora la confianza.

3.  Estrategias para mejorar la retención

• Estudia en distintos formatos: Lee, escribe, escucha audios o mira videos sobre el tema para reforzar la memoria.

• Repasa de forma espaciada. Los repasos son muy importantes para ganar confianza y familiarizarte con la información. Esto reduce enormemente la ansiedad. En lugar de repasar todo el material el día anterior, distribuye los repasos en varios días.


4. Control de la ansiedad con técnicas de relajación

A) Respiración y mindfulness

• Respiración diafragmática:

1. Inhala profundamente por la nariz en 4 segundos.

2. Mantén el aire durante 4 segundos.

3. Exhala lentamente por la boca en 6 segundos.

4. Repite 5 veces.

• Técnica 4-7-8: Inhala en 4 segundos, retén 7 segundos y exhala en 8. Esto calma el sistema nervioso.

• Mindfulness: Practicar 5-10 minutos al día ayuda a concentrarse en el presente y evitar pensamientos negativos sobre el examen. En You Tube o Spotify puedes encontrar muchos audios de meditaciones guiadas muy útiles

5. Relajación muscular progresiva. En internet puedes encontrar audios que te guíen en el proceso

1. Tensa un grupo muscular (por ejemplo, los puños) durante 5 segundos.

2. Relájalo lentamente y siente la diferencia.

3. Repite con distintas partes del cuerpo.


6. Manejo emocional: Cómo cambiar pensamientos negativos

La ansiedad nace en el pensamiento. Es un pensamiento de algo que pensamos que sucederá o un recuerdo, lo que genera la respuesta física y emocional de la ansiedad. Si nosotros logramos identificar ese pensamiento y modificarlo por otro más realista, lograremos controlar la ansiedad.

• Identifica el pensamiento negativo y cuestiónalo:

• “¿Tengo pruebas de que voy a suspender?”

• “¿Es realmente cierto que no sé nada?”

• Reemplázalo por un pensamiento positivo y realista:

• En lugar de “No voy a recordar nada”, di: “He estudiado, haré lo mejor que pueda y recordaré lo más importante”.

• En lugar de “El examen va a ser difícil”, di: “Estoy preparado para responder lo que sé y manejar lo que no sé”.


7. Hábitos antes del examen

La noche anterior

✔ Duerme al menos 7-8 horas para mejorar la memoria y la concentración.

✔ Evita cafeína y comidas pesadas antes de dormir.

✔ Revisa tu material de forma ligera, sin tratar de aprender cosas nuevas.

El día de la prueba

✔ Desayuna bien: Alimentos ricos en proteínas y carbohidratos complejos (huevos, avena, frutos secos) para mantener la energía.

✔ Llega con tiempo para evitar el estrés.

✔ Evita hablar con personas ansiosas antes de entrar al examen.

✔ Si te bloqueas, respira profundo y empieza con lo que sí sabes.

Cómo ayudar a nuestros hijos a ser felices

Cómo ayudar a nuestros hijos a ser felices

En una sociedad como la actual, en donde se tiene acceso a prácticamente todo lo que necesitamos, a golpe de click, es complicado diferenciar qué es realmente necesario y qué necesidades son creadas por la sociedad que nos rodea. Si esto nos pasa como adultos, a la hora de educar a nuestros niños y saber dónde poner límites, se hace cada vez más complicado saber qué les va a proporcionar un estado de bienestar real, a medio y largo plazo, y qué simplemente les va a proporcionar un subidón momentáneo del ego, que sólo les proporcionar «felicidad», unas horas. Hacer felices a los niños no significa darles todo lo que piden. Lo que hace felices a los niños, de hoy en día, a los de hace 100 años, y los que vendrán en un futuro, es crear un entorno para ellos, en el que se sientan amados, seguros y valorados, independientemente, de la sociedad y momento social que les rodee. Para ello, te dejo una guía de recomendaciones, que te pueden facilitar, el cómo crear ese ambiente, favorable para su bienestar.

1. Lo más importante es darles amor incondicional. ¿Cómo?

• Expresales tu amor con abrazos, besos y palabras amables y afectuosas.

• Decirles “te quiero” todos los días.

• Aceptar sus emociones sin hacer un juicio de valor.

2. Dedícales tiempo de calidad. No es tan importante la cantidad sino la calidad. Lo importante es estar presente con los cinco sentidos, cuando compartes tiempo con ellos. Esto generará una conexión, que te hará estar presente, aunque el tiempo real compartido sea escaso. Para ello:

• Apaga el móvil cuando estés con ellos.

• Juega, cuéntales historias o hagan actividades juntos que realmente sean de su interés.

• Pregunta sobre su día y escúchalos con atención, dándole importancia a sus cosas.

3. Otra parte muy importante para la felicidad, es tener seguridad en uno/a mismo y gozar de una autoestima sana. Nosotros, como adultos, podemos ayudarles, desde que son muy pequeños, a fomentarla.

• Elogia sobretodo su esfuerzo, no solo sus logros.

• Evita compararle con otros niños. Todas las personas poseen cualidades extraordinarias. Ayúdale a que vea sus puntos fuertes y refuérzalos. Si se le da bien dibujar, y le gusta, anímale a que lo haga, que aprenda la técnica cada vez mejor, en lugar de obligarle a sacar buena nota en matemáticas, si no le gusta y se le da fatal.

• Enséñales que cometer errores es parte del aprendizaje. La tolerancia a la frustración, es clave para su bienestar. Enseñarle a buscar soluciones, cuando el resultado no es el que le gustaría, le ayudará a sentirse exitoso en un futuro

4. Escúchalos con atención

• Anima a que expresen sus sentimientos sin miedo, no pasa nada por sentirse mal.

• Valida sus emociones diciendo: “Entiendo que te sientas así”.

• Pregunta: “¿Cómo te puedo ayudar?” en lugar de decirles qué hacer. Generarles autonomía emocional es clave. Ayudarles a buscar la forma de cambiar sus emociones y gestionar situaciones, les ayudará a ganar confianza.

5. Proporciónales un ambiente estable en el que se sientan seguros.

• Mantén rutinas en casa en los horarios de comida, hora de ir a dormir y estudio.

• Sé un refugio emocional para ellos en momentos difíciles.

• Evita discusiones fuertes y momentos de tensión delante de ellos.

6. Lo mejor para que interioricen estos aprendizajes es que lo vean en ti. Predica con el ejemplo. El aprendizaje por imitación o modelado, es uno de los más potentes en los niños.

• Sé amable y respeta a los demás.

• Gestiona tu propio estrés de manera saludable.

• Practica la paciencia y la empatía en casa.

7. Permíteles jugar y explorar.

• Proporciónales tiempo y espacio para jugar libremente.

• Fomenta su curiosidad. Anímalos a explorar la naturaleza y hacer preguntas.

• Evita el exceso de pantallas y promueve el juego al aire libre.

8. Fomenta la gratitud y la empatía

• Pregunta cada noche: “¿Qué fue lo mejor de tu día?”, ¿ De qué cosas tienen que dar gracias? ¿ qué les gustaría para el día siguiente?

• Anima a ayudar a otros, como compartir juguetes o colaborar en casa, ser generoso, les ayudará a sentirse mejor.

• Llévalos a actividades solidarias, como donar juguetes o visitar a abuelos.

9. Anímalos a ser independientes y resilientes

• Déjalos tomar decisiones acordes a su edad.

• Enséñales a resolver problemas en lugar de solucionarlos por ellos.

• Anímalos a seguir adelante después de un fracaso.

10. Hazles sentir que son importantes en la familia

• Pídeles su opinión en temas familiares (por ejemplo, qué comer el domingo).

• Asigna pequeñas responsabilidades en casa para que se sientan útiles.

• Celebra sus logros y haz que se sientan valorados.

Lo más importante es recordar que la felicidad infantil se construye con amor, paciencia y conexión emocional. ¡Los momentos simples pero significativos son los que más recordarán!

Recomendaciones para una crisis de pareja.

Recomendaciones para una crisis de pareja.

Si tu relación está atravesando una crisis de pareja y no sabes cómo salir de la situación en la que te encuentras, te dejo por aquí algunas recomendaciones para una crisis de pareja, que os pueden clarificar cómo empezar a generar una nueva dinámica entre vosotros.

Antes de nada, creo que es positivo poner conciencia sobre la realidad que estáis atravesando. Haber llegado hasta ahí, no ha sido cosa de un día, con lo que el proceso de salir, tampoco va a ser cuestión de unos días. Reconducir una relación de pareja, implica trabajo personal por parte de ambos, además del de pareja, y tiempo. No deja de ser un proceso de aprendizaje y crecimiento personal en pareja.

En la mayoría de relaciones de pareja, hay que revisar cómo van todos estos puntos que mencionaremos a continuación, que en el caso de una crisis, todos necesitan ser mejorados.

1. Comunicación

La comunicación, o mejor dicho, una mala comunicación, suele ser la protagonista de un mala relación de pareja. El pilar de cualquier relación sana es una comunicación clara y efectiva. En la mayoría de los casos, los conflictos surgen porque las parejas no se sienten escuchadas o entendidas. Qué podemos hacer para mejorar la comunicación?

• Ser honesto. Atrévete a expresar cómo te sientes sin miedo a la respuesta del otro.

• Practica la escucha activa, es decir, presta atención sin interrumpir, sin pensar en la respuesta mientras el otro habla.

• Mantén la calma, ya que discutir gritando solo provocará más tensión.

• Evita los reproches. Cambia las críticas por expresar tus sentimientos personales, por ejemplo, decir “Me siento ignorado cuando no me respondes” en lugar de “Tú nunca me escuchas”.

• No uses silencio como castigo, pues esto solo aumenta la distancia emocional.

2. Identificar vuestros Patrones Emocionales de Conflicto

Muchas parejas, discuten una y otra vez por algo, y nunca llegan a un punto de encuentro, por que lo que realmente sucede es que discuten sobre algo superficial, cotidiano, y no están tratando el conflicto real. Por ello te recomiendo:

• Revisa cuáles son los temas más frecuentes en vuestras peleas. ¿Siempre discutís sobre los mismos temas?

• Analizar si estáis usando patrones dañinos para comunicaros con el otro, como:

• Crítica destructiva en lugar de constructiva: “Siempre haces todo mal” en lugar de “Me gustaría que lo hiciéramos de otra manera”.

• Desprecio: Burlarse, sarcasmo o actitudes de superioridad.

• Respuesta defensiva: Justificarse sin escuchar lo que el otro quiere expresar.

• Evitación: Ignorar los problemas en lugar de enfrentarlos.

Si te identificas con estos patrones, ese es el primer paso, para empezar a romperlos y sustituirlos por otros más saludables para discutir.

3. Identifica y Expresa tus Necesidades

El hecho de llevar tiempo en pareja, no significa que tengas que adivinar lo que el otro necesita. De hecho, cada persona tiene necesidades emocionales diferentes. En ocasiones, las crisis surgen porque una de las partes (o ambas) siente que no está recibiendo lo que necesita, pero tampoco sabe comunicarlo de manera clara.

• Obsérvate e identifica qué es realmente importante para ti en la relación. ¿Necesitas más tiempo juntos? ¿Más apoyo emocional?

• Expresa tus necesidades siempre de forma positiva. En lugar de decir “Nunca pasamos tiempo juntos”, intenta “Me gustaría que planifiquemos más momentos para compartir juntos”.

• Asegúrate de mantener una actitud de escucha activa, para crear un espacio en el que tu pareja también también expresar lo que necesita sin miedo a ser rechazada o minimizada.

4. Fomenta la Empatía

¿Qué es la empatía? La empatía es la capacidad de ponerse en el lugar del otro y entender sus emociones y perspectivas. Sin empatía, es difícil resolver problemas de pareja.

• No des por hecho que sabes lo que siente tu pareja, pregúntale directamente cómo se siente y por qué.

• Da valor sus emociones, incluso si no las compartes o no las entiendes . Por ejemplo, si tu pareja está molesta porque llegaste tarde, en lugar de responder con “No exageres”, podrías decir “Entiendo que te molestó y no era mi intención”.

• Practia la escucha empática, es decir, no solo oír las palabras, sino tratar comprender las emociones que hay detrás.

5. Fortalece el vínculo afectivo para recuperar la conexión emocional y física

Las crisis suelen generar distancia emocional y física. Para fortalecer el vínculo afectivo.

• Compartir actividades con las que disfrutéis, sin que necesariamente sean conversaciones sobre problemas. Puede ser cocinar juntos, salir a caminar o ver una película.

• Dedicaros tiempo de calidad, aunque sean 10 minutos al día sin distracciones, .

• Aumentar el contacto físico, ya que los gestos como abrazos, besos o caricias refuerzan la conexión emocional.

• Expresar gratitud al otro, por las cosas buenas que hace. Un simple “Gracias por hacer esto por mí” puede tener un gran impacto.

6. Perdona y deja ir el pasado.

El resentimiento es uno de los mayores enemigos de una relación. Para avanzar, es necesario trabajar en el perdón.

• Entender que perdonar no es justificar el daño, sino liberar la carga emocional que afecta la relación.

• Si hay heridas del pasado, hablar sobre ellas sin revivir la discusión una y otra vez.

• Construir la confianza en lugar de quedarse atrapados en el dolor.

• Si no pueden perdonar en este momento, al menos decidir si estáis dispuestos a hacerlo en el futuro.

7. Establecer planes de futuro en Común

Tener metas en común fortalece la relación y les da un propósito compartido.

• Hablar sobre qué quieren lograr juntos, tanto en el corto como en el largo plazo.

• Establecer pequeños objetivos, como mejorar la comunicación, planificar viajes o proyectos en pareja.

• Reforzar el sentido de equipo en la relación: en lugar de “yo vs. tú”, piensen en “nosotros”.

8. Si veIs que podéis reconducir la situación solos, podéis buscar ayuda profesional.

No es un fracaso pedir ayuda, todo lo contrario, antes de que agotéis vuestra energía y tiréis la toalla, acudir a un psicólogo/a, que os haga más fácil y efectivo el camino

COMO MANEJAR CON TUS HIJOS PEQUEÑOS LA NOTICIA y PROCESO DE TU SEPARACIÓN

COMO MANEJAR CON TUS HIJOS PEQUEÑOS LA NOTICIA y PROCESO DE TU SEPARACIÓN

Si tienes dudas acerca de cómo manejar con tus hijos la noticia y proceso de tu separación, continúa leyendo:

Las separaciones de pareja, generan  una situación muy desagradable y difícil de manejar, en la gran mayoría de los casos. Si esto es así para los adultos, cuando hay niños implicados, la situación puede convertirse en algo totalmente desconocido y difícil de gestionar para todos. Sin embargo, podemos abordarlo de manera en que el impacto negativo se minimice y la aceptación de la situación, así como la adaptación a lo nuevo, sea más llevadera. Para ello, te dejo por aquí, algunas recomendaciones, que te pueden resultar de utilidad si estás pasando por este momento vital:

1. La comunicación con los pequeños es primordial. Pero habrá que tener en cuenta su edad, sin perder la claridad en lo que le estamos contando.

• Sé sincero/a sin extenderte demasiado, céntrate en que puedan entender lo que les estás explicando. Por ejemplo, “Papá y yo ya no vivirán juntos, pero siempre te vamos a querer y cuidar”.

• El lenguaje ha de ser neutral y evitar hablar mal del otro miembro de la pareja. Evita por todos los medios los reproches y la culpa

2. Refuerza con claridad y contundencia el amor incondicional que sientes por él/ella

• Es muy importante que sepan que el divorcio no tienen nada que ver con ellos, no es culpa suya, y que tanto tu como el otro progenitor le seguís queriendo y estaréis presentes en su vida.

Aclara lo que no está en su control

• Desmonta creencias erróneas: Aclara esto con frases como:

• “Nada de esto es culpa tuya. Papá y yo tomamos esta decisión porque pensamos que es lo mejor para todos”.

• “No es tu responsabilidad arreglar las cosas entre nosotros; tú solo tienes que ser un niño”.

• Evita prometerle cosas que no sabes si ocurrirán. Si le das falsas esperanzas de reconciliación, su confusión podría aumentar y tardará más en aceptar la nueva situación:

3. Es necesario mantener un ambiente predecible, con rutinas establecidas.

• La situación ideal, si es posible, es que ambos progenitores se coordinen para mantener las mismas normas principales en ambos hogares.

• Mantén horarios regulares para comidas, escuela, tiempo de juego y sueño.

• Intenta que ambas casas tengan reglas y rutinas similares para que el cambio no sea tan drástico.

• Los niños se sentirán más seguros si experimentan regularidad en horarios, actividades y normas.

4. Es un momento clave, para permitir a los niños expresar sus emociones.

• Por ello, como adultos, habrá que dejarles espacio y tiempo para que puedan enfadarse, llorar, hagan preguntas.

No juzgues su reacción, ni les digas como se tienen que sentir.

• Da valor a sus sentimientos: Por ejemplo: “Entiendo que estés triste; es normal sentirse así”.

5. Muchos niños experimentan miedo al abandono.

• Para ayudarle con este temor,. reafírmales constantemente tu presencia.

• “Siempre estaré aquí para ti. Puedes contar conmigo cuando lo necesites”.

• Algo que ayudará es que cumplas tus promesas: Si dices que irás a recogerlo o pasarás tiempo con él, asegúrate de hacerlo. La confianza es clave para ayudarle a sentirse seguro.

6. La buena relación con ambos progenitores es lo mejor para el desarrollo emocional del niño. Por ello, como adultos, tendremos que fomentar que esto sea así, ayudar a que la relación con el otro progenitor sea buena.

• Fomenta una relación saludable con su papá, siempre que sea seguro para ellos.

• Algo esencial es entender que los niños no se están separando, por ello, no son ni nuestros mensajeros para comunicarnos con la expareja, ni tenemos que implicarlos en nuestros conflictos.

7. Sé un modelo de tranquilidad para ellos.

• Los niños son como esponjas con las emociones, absorben todo lo que se percibe a su alrededor. Por ello, busca apoyo y ayuda fuera de casa, y que los niños te sientan siempre en calma.

8. Si la situación se torna más complicada de lo que esperabas, puedes considerar la opción de buscar ayuda profesional en un psicólogo infantil.

9. La paciencia puede ser tu mejor aliado en este proceso

• Los niños necesitan tiempo para aceptar la nueva situación y adaptarse a su nueva realidad. Tiene muchas emociones que manejar, pero cada niño, llevará su propio ritmo.

EL TDAH EN ADULTOS: ¿CÓMO SON LOS SINTOMAS?

EL TDAH EN ADULTOS: ¿CÓMO SON LOS SINTOMAS?

Si te apetece saber cómo son los síntomas del TDAH en adultos, por aquí te dejo algunos datos

Actualmente, cuando oímos hablar de Trastorno por déficit de atención con o sin Hiperacticidad ( TDA o TDAH), siempre pensamos en niños. Sin embargo, hoy en día, podría ser uno de los trastornos psicológicos, no diagnósticados más común en personas adultas, según algunos estudios. De los datos recogidos por algunas asociaciones de TDAH, se da un 4,4% en adultos, de los cuales dos terceras partes ya fueron diagnosticados de niños.

¿De qué depende la evolución de un niño diagnosticado de TDAH en la edad adulta?  

En la evolución del TDAH influyen varios factores:

  • Presencia o no de hiperactividad.
  • Existencia de síntomas asociados como agresividad, sensibilidad emocional., el C.I.(cociente intelectual) de la persona.
  • Si hay comorbilidad o no, es decir, la presencia de otros trastornos:  de conducta, ansiedad, depresión.
  • Patología familiar.
  • Nivel socioeconómico de la familia.

En las personas adultas, suelen persistir los síntomas de inatención, pero la hiperactividad disminuye significativamente.

¿Cómo es el adulto con TDAH? Es desorganizado en su comportamiento, olvida con frecuencia cosas del día a día, gestiona mal el tiempo y suele empezar muchas tareas pero finaliza pocas.

A nivel emocional, toleran muy mal la frustración, esto se da en niños también, por ello se irritan con facilidad y casi siempre son personas inseguras de sí mismas. Su vida es inestable a nivel laboral y sentimental. Consecuentemente, les cuesta mantener los trabajos por errores, despistes, porque les cuesta mantener la atención, iniciar y mantener tareas y porque suelen ser muy impulsivos. Además, en cuestiones de pareja, también tienen problemas. Todo esto aumenta su frustración, y su poca tolerancia a ella, como ya he comentado, les genera sensación de fracaso y tristeza.


En ocasiones se desarrollan trastornos de adicción: hay abuso de sustancias, abuso de alcohol…De hecho la comorbilidad con abuso de sustancias es 3 veces mayor en adultos no diagnosticados

 Los síntomas  de  inatención en adultos son:

  • Se distraen con facilidad por información del exterior.
  • No prestan atención suficiente a los detalles.
  • Tienen problemas para mantener la atención en las tareas.
  • No siguen correctamente instrucciones.
  • Cometer errores por inatención.
  • Pierden objetos.
  • No escucha cuando le hablan directamente.
  • Dificultades de organización y planificación.
  • Despistes frecuentemente.
  • Evita tareas que requieran esfuerzo mental.
  • Tendencia a posponer obligaciones.
  • Dificultades para interrumpir sus actividades  o conducta cuando debería hacerlo.
  • Empieza proyectos o tareas sin leer o escuchar las instrucciones.
  • Cumple mal lo que promete.
  • Es propenso a fantasías y ensoñaciones cuando debería estar concentrado.
  • Problemas para planificar o prepararse para acontecimientos cercanos.
  • No puede persistir en las cosas que no le interesan.

Los síntomas de la hiperactividad/impulsividad del adulto:

  • Se sienten intranquilos, inquietud subjetiva interior.
  • Precipitan las respuestas.
  • Dificultades para esperar turno.
  • Interrumpen, se entrometen en actividades de otros.
  • Dificultades para participar en actividades lúdicas con tranquilidad.
  • Movimiento constante cuando está sentado.
  • Dificultad para permanecer sentado.
  • Hablan continuadamente.
  • Sensación de “motor interior”.
  • Dificultad para estar tranquilo como los demás.
  • Interrumpen conversaciones de otros.
  • Toma de decisiones impulsivamente.

En resumen, el programa de tratamiento del TDAH adulto debería incluir:

  • Psicoeducación personal y familiar
  • Tratamiento Farmacológico
  • Apoyo vocacional
  • Reestructuración  del ambiente
  • Intervenciones Psicoterapeúticas
  • Psicoterapia
  • Psicoterapia Familiar
  • Grupos de Apoyo
  • Coaching

¿QUIERES CAMBIAR TU VIDA?

¿QUIERES CAMBIAR TU VIDA?

¿QUIERES CAMBIAR TU VIDA? Si no estás feliz con los hábitos y estilo de vida que llevas, está en ti cambiarlo. Está claro que los cambios importantes no son de un día para otro. Pero si podemos tener un plan para conseguirlos.

Existen diferentes guías a seguir para ello. Pero todas parten de la premisa común que se puede cambiar, todo lo que la persona quiera cambiar. Los milagros no existen, por ello, cualquier cambio, implica disciplina, para generar hábitos diferentes a los que tienes en las diferentes áreas de tu vida actual, y de esa manera, obtener como resultado, la vida que te gustaría. Hay una herramienta muy útil y es visualizar la vida que te gustaría ( dentro de términos realistas) con todo lujo de detalles. Posteriormente a visualizar esa vida deseada, tendrías que visualizar a la persona que vive esa vida, cómo piensa, cómo siente, cómo actúa. Y a partir de ahí, actuar como si fueras esa persona. Es una herramienta muy usada en psicología. Consiste en «actuar como si». Al principio costará, será un esfuerzo para ti, pero con el efecto de la práctica de actuar así, generarás hábitos que te acercarán a ser esa persona que te gustaría ser, y ello, inevitablemente provocará cambios en tu vida. Todos los cambios, han de producirse de dentro hacia fuera. Es decir, primero han de darse en ti, en el ser, para posteriormente puedan darse fuera, en el tener. Si nos centramos en la cúspide de la pirámide, en querer tener muchas cosas, y no sembramos los cimientos de la base, a los días de empezar el cambio, disminuirá la motivación, y todo caerá como un castillo de naipes.

Otra corriente más pragmática, nos dice que, si realmente queremos cambiar nuestra vida, tenemos que tener un plan muy definido.

Para elaborar el plan, necesitamos lápiz y papel. Lo primero que anotaremos serán las áreas importantes donde queremos que haya un cambio. Por ejemplo:

Laboral

Conocimiento

Social/contactos

Familiar

Amistad

Salud ( mental y física)

Una vez tengas claras las áreas en las que quieres poner foco, ordénalas en orden de prioridad para ti. La prioridad la eliges en este caso, pensando cual de estas áreas, si pudieras cambiarlas, produciría un mayor impacto positivo en tu vida.

¿Por qué las ordenamos? Pues porque aunque todas serán importantes para ti, según el momento vital en el que te encuentres, priorizarás una u otra. Y lo más importante. Para que veas cambios significativos tenemos que poner foco en lo realmente importante. De este modo, el porcentaje de energía y tiempo dedicado a cada una de ellas, será en función del impacto que vaya a generar en tu vida.

Dicho esto, hay algo, que es indiscutible, y que si quieres llegar a conseguir tus objetivos y mantenerlos a largo plazo, una prioridad eres tu, tu salud. Si tu no estás bien, sano mental y físicamente, te resultará muy duro continuar con el plan.

Por ello, si por ejemplo eliges el área labora primero, la segunda tiene que se la salud.

A partir de aquí, definimos lo que queremos conseguir de modo afirmativo y en presente. Y marcamos un plazo de tiempo.

Por ejemplo: Yo facturo este año el doble que el año pasado.

A continuación tengo que hacer una lista de cosas que si las hago día a día, me ayudaran a conseguir ese objetivo. Después, organizaré mi día a día, para poder integrar hacer todo lo que yo he enumerado. Y si yo lo hago durante un año sin desviarme del foco, inevitablemente se producirán cambios.

Quizás, no consigas el doble, pero si consigues un 25% mas, es muchísimo el cambio que se ha producido.

Con la salud, sería lo mismo. En este punto, no podemos olvidarnos de la salud mental. Los cambios empiezan en nuestra mente, en nuestros pensamientos. En función de lo que pensamos, así nos sentimos y en consecuencia, actuamos. Si conseguimos controlar lo que pensamos, controlaremos nuestra vida. Y no olvides, que tu vida, es el resultado de todas las decisiones que has tomado.

No te engañes pensando que tu vida es el resultado de las circunstancias. Puedo aceptar que unos tienen unas circunstancias mas favorecedoras y amables a su alrededor, y tienen una vida más fácil. Pero lo que condiciona tu vida, es lo que tu haces con esas circunstancias, es decir, el cómo tú interpretas lo que ocurre a tu alrededor, cómo lo recoges, lo gestionas emocionalmente y le das salida en modo de comportamiento.

Esto es una muy buena noticia, porque si nuestra vida está bajo nuestro control, se puede modificar para sentirnos mejor con ella.

Psicólogos en Molina

Psicóloga en Molina

Cómo Hacer que tu Relación de Pareja Funcione

Cómo Hacer que tu Relación de Pareja Funcione

Todos queremos que nuestra relación de pareja funcione. Ya sea, esa relación con la persona a la que estamos conociendo y existe chispa, o la persona con la que compartimos nuestra vida.

Antes de centrarnos en las recomendaciones específicas, de base, para que una relación funcione, hace falta dos cosas: admiración hacia la otra persona bien por cómo es, por su talento, por su saber estar, etc y atracción, ya que te gusta físicamente y despierta en tí un deseo.

Hay veces que las personas podemos confundirnos con estos dos aspectos debido a que estemos pasando por un momento vital complicado, nos sintamos muy estresados, o no nos sintamos atendidos, escuchados y cuidados por nuestra pareja. Puede que en estos contextos emocionales, sintamos atracción y admiración por alguien de nuestro entorno, sea un compañero de trabajo, mi jefe, un amigo, y nos sintamos extrañados a la vez por sentirnos así, porque nunc nos hemos planteado que esa persona pudiera gustarnos, o dejar a nuestra pareja por sentir eso.

En estas ocasiones, en las que estamos desgastados en nuestra relación de pareja, o estamos estresados e intoxicados de cortisol por problemas laborales, sociales, de salud, y la otra parte de la pareja se siente valorada o querida por una persona fuera de la relación y se deja querer, basta con tomar distancia, ordenar emocionalmente qué sentimos y gestionarlo, buscando soluciones a lo que realmente falla en nuestra vida.

Para que una relación funcione, quiero que tengas claro esto. Aunque suene a tópico, para estar bien con alguien, hay que estar bien con uno mismo primero.

TERAPIA DE PAREJA

Si quieres tener pareja y estar bien con ella, lo primero que te recomiendo es que te auto-observes y te hagas una evaluación de tu estado Pregúntate ¿cómo estoy yo? ¿Qué necesito? ¿cuáles son mis carencias afectivas? ¿Cuanto me importa la opinión de los demás, soy desconfiado? ¿Qué quiero realmente de mi relación de pareja? ¿qué busco en una pareja?

Hacer esto es muy importante, ya que muchas parejas, hoy en día, están formadas por personas que entran en las relaciones muy heridas por experiencias anteriores, con una mochila emocional cargada de experiencias pasadas que condicionan cómo se sienten en el presente. De la pareja no podemos esperar, que alivie nuestras dolor y cure heridas pasadas.

No hay que tener miedo a identificar lo que realmente nos ocurre, y sanarlo para sentirnos libres y poder vivir nuestras relaciones futuras de forma sana

Ahora si. Si quieres que tu relación funcione te voy a dar una serie de recomendaciones:

Lo primero es trabajar la comunicación, sobretodo cómo hablas y cómo expresas cómo te sientes. Comunicarnos desde el respeto, de forma efectiva, centrándonos sólo en lo que queremos decir, y desde el otro lado, escuchar activamente a la pareja, es el punto básico para que una relación funcione. .

Hay personas, muy sensibles, que siempre se comunican desde el dolor, el miedo, los silencios, los desprecios al otro, ancladas en la misma situación. Reprochan una y otra vez lo que ocurrió, no dejando margen al cambio.

Por el contrario, una pareja que se sabe comunicar, desde el respeto y con cordialidad, tiene muchas probabilidades de éxito.

La segunda recomendación es que tenemos que partir de la sensibilidad, es decir, cómo nos afectan las cosas.

¿Cómo eres?¿te tomas todo demasiado en serio y a nivel personal?¿Le das muchas vueltas a cualquier comentario negativo?¿Lo pasas mal de forma desproporcionada ante una mala cara o un hecho insignificante?

Las personas con alta sensibilidad, sufren en exceso por cosas sin importancia, y lo habitual es que se lo callen y lo rumien en su mente durante un tiempo, provocándoles dolor, no son capaces de decirlo. Hay veces que esperan que sus parejas, detecten que se sienten mal, o han tenido un mal día, y al no cumplir sus expectativas lo pasan mal.

Si es tu caso, intenta analizar si tu malestar es algo relacionado con tu forma de sentir o es algo objetivo. A lo mejor necesitas a alguien que esté más pendiente de ti, que tenga la capacidad de entender que tu eres una persona más delicada en el trato y necesitas un determinado comportamiento. O, a lo mejor, necesitas relativizar y trabajar esa sensibilidad, para aprender a gestionar las situaciones del día a día, con la importancia que realmente tienen, y no te generen un sufrimiento desproporcionado.

La tercera recomendación es controlar nuestra imaginación

El 90% de las cosas que nos preocupan, nunca suceden, ya lo sabes. Muchas veces pensamos en cosas que nos producen dolor, que sólo son fruto de nuestra imaginación, pero que tienen un impacto enorme en nuestra mente y en nuestra emoción.

Pensamientos del tipo : “seguro que se lo pasa mejor con sus amigos, por eso no quiere salir conmigo”, “pasa de mi, le da igual cómo me sienta”, “parece que no tiene hijos, no sabe nada de ellos”…Nos intoxicamos a nosotros mismo de una realidad que nos pone alerta y nos hace daño, y seguramente nuestra realidad no es así. La mayor parte de estos pensamientos y diálogos internos, son fruto de inseguridades, de miedos, de tristezas, pero no son reales.

Algo muy útil, para hacer que tu pareja funcione, también es aprovechar los momentos, donde la relación atraviesa una buena etapa, tranquila, para expresarle al otro, los motivos por los que continúa en la relación, cuáles son esas cosas que me enamoraron de la otra persona, y continúan uniéndote a ella. Puedo hacerlo a través de una carta, un audio de whatssap, un nota en el móvil, un mensaje. Esto, nos sirve de reafirmación en los momentos malos, cuando nuestros pensamientos negativos nos alejan del otro. Es un bálsamo para nuestros peores momentos que nos ayuda a serenarnos

Otro aspecto que hace que una relación funcione, es el poder de los detalles. Al amor hay que cuidarlo y alimentarlo de detalles, demostraciones de afecto como besos, abrazos, caricias, palabras bonitas, momentos especiales, sorpresas.

Cuando uno no sabe tener detalles, no sabe expresar el cariño, o su pareja padece est incapacidad para expresar, llamada Alexitimia, pone mucho más difícil que la relación funcione. La persona con alexitimia, da por hecho que su pareja ya sabe lo que siente por ella, no tienen la necesidad de expresarlo. Pero esto, para la otra persona es muy frustrante.

Hay veces que en terapia se enseña a las personas a saber expresar las cosas bonitas, a que pierdan el miedo a expresar sus sentimientos y estas situaciones de intimidad no las vivan con tanto incomodidad.

Es necesario, para que una relación funcione, que se hable de lo bueno y bonito que sucede día a día, que se expresen las emociones positivas que se experimentan, que compartamos con el otro nuestras alegría y felicidad,

Otra punto para que la relación funcione, es ser amables con nuestra pareja, tratar al otro desde el amor, con cariño. Es habitual, que nos pasamos todo el día aparentando y esforzándonos por tratar bien a todo el mundo, y llegamos a casa y explotamos de forma desagradable, con quien se supone, que queremos y de hecho, hemos elegido.

La paciencia, es otro de los aspectos, necesarios para que una relación funcione. Conocer a la persona que es nuestra pareja y respetarle en sus tiempo. No demos por hecho que tiene que hacer cuando yo espero y cómo yo espero. Aceptémosle y respetémosle.

Practica el perdón. No tengas miedo a hacerlo. El rencor no hará que te sientas mejor a la larga.

Y por último, hay algo que es muy importante. Es conocer a mi pareja, saber cómo es realmente su personalidad y conocer cómo se va a sentir y comportarse cuando esté dolido, o en una situación de estrés. Interesarme, por lo que realmente molesta a mi pareja, porque quizá yo pueda ayudarle a que se sienta mejor y con ello, hacer que la relación de pareja funcione.

¿Es posible superar una infidelidad?

¿Es posible superar una infidelidad?

Aunque aparentemente, podría parecer que la mayoría de nosotros estaríamos de acuerdo en lo que entendemos por infidelidad, la realidad es que por nuestra experiencia como profesionales, y en base a lo que los pacientes nos trasmiten, no todos pensamos lo mismo acerca de esto. Para algunas personas, sólo existe infidelidad cuando hay sexo fuera de una relación de pareja. Otros, por contra, el sexo online, ya lo consideran infidelidad. Algunos consideran que chats de tipo erótico con terceras personas ya es una infidelidad, y para otros, tienen que haber varios contactos con la tercera persona para considerarse infidelidad, ya que entienden como algo normal, un encuentro esporádico en el que no hayan sentimientos implicados. El punto en común que comparten la mayoría sería que uno de los miembros de la pareja siente traicionado en el pacto de exclusividad que existía entre ambos.

La infidelidad es una de las causas de crisis y ruptura de pareja más frecuentes en consulta. De los últimos datos recogidos en España se estima que en torno a un 35% de los hombres y un 26% de las mujeres en edades comprendidas entre 18 y 65 años, son infieles

El descubrimiento de una infidelidad implica un torbellino de emociones en la pareja. En casi todos los casos, la crisis que experimentan consecuencia de la misma, conlleva mucho sufrimiento a las personas implicadas. Evidentemente, las emociones experimentadas por cada una de las partes son diferentes. La persona que ha sido traicionada vive todo un torbellino emocional que puede contener rabia, deseos de venganza, tristeza, dudas acerca de su percepción del mundo, la duda obsesiva, pérdida de autoestima, sentimientos de inferioridad, las comparaciones (¿que encontró en la otro/a que yo no tengo?).

La persona que ha sido infiel experimenta en algunos casos sentimiento de culpa, vergüenza, remordimiento, arrepentimiento. En otros casos, sucede lo contrario, ya que el que ha traicionado expresa frialdad, niegan la situación, ausencia de empatía, le quitan importancia a la situación, tratando de normalizarla, e incluso, culpan a la pareja por no haber cumplido sus necesidades. En estos casos, cuando infiel no está mostrando ningún indicador de contactar con el dolor que está pasando la otra persona, la relación tendría muy mal pronóstico,.

¿Una infidelidad se puede superar?

Siguiendo la línea de lo que estamos describiendo en estas líneas, depende de diversos factores. En algunos casos si se logra superar, pero con mucho compromiso, esfuerzo y honestidad por las partes.

Los factores que suelen influir y que determinan la viabilidad futura de la pareja son:

1. La gravedad con la que la parte afectada vive la infidelidad. Aquí entran en juego dos aspectos. La gravedad subjetiva, partiendo de las creencias que la persona tenía de la infidelidad, y la gravedad objetiva medida en cantidad, intensidad y tiempo de la infidelidad. En este sentido, es diferentecuando se trata de en un hecho puntual donde sólo ha habido un encuentro sexual, o si, por el contrario, la infidelidad se trata de una relación duradera en el tiempo que ha implicado una doble vida, y muchos engaños.

2. La responsabilidad asumida por la parte infiel. Este factor es el más importante para que una pareja se pueda recuperar. El compromiso de la persona que ha sido infiel en reconocer su parte de responsabilidad y su voluntad de ayudar a reparar el daño causado en el otro. Si la persona lo niega, o le quita importancia, sería momento de plantear la separación como opción para el bienestar de ambos

3. El momento por el que la pareja atraviesa cuando se da la infidelidad es un factor fundamental también para reconducir la relación. Si la pareja, tras buscar los posibles problemas que pudieran existir, detectan y están de acuerdo, que la relación no se encontraba en el mejor momento, que existían carencias y aspectos a mejorar, existen más probabilidades de que la pareja supere la infidelidad y que además la relación salga fortalecida de ella

4. El paso definitivo para superar una infidelidad es el perdón. Pese a todo lo hablado, si la persona afectada no es capaz de superar la rabia y perdonar, la relación terminará por romperse. Aunque los tres factores anteriores dieran en positivo, si este último no se dá, el esfuerzo por parte de la persona infiel, no resultaría en poder continuar con la relación. La persona que se siente traicionada, debe ser capaz de cerrar capitulo y perdonar para siempre.