Hay momentos en los que la ansiedad empieza a ocupar demasiado espacio en tu vida.

Quizá llevas tiempo sintiendo que tu cabeza no para. Anticipas constantemente lo que podría ocurrir, das vueltas a las mismas situaciones, te cuesta desconectar o tienes la sensación de que necesitas tenerlo todo bajo control para poder estar tranquila.

O quizá la ansiedad se manifiesta de una manera más física: presión en el pecho, sensación de falta de aire, tensión muscular, aceleración del corazón, problemas para dormir, molestias digestivas o una sensación constante de estar en alerta.

Y lo más agotador es que, aunque racionalmente sepas que muchas de esas preocupaciones no tienen sentido, no consigues dejar de sentirlas.

Cuando la ansiedad empieza a condicionar tus decisiones, tus relaciones, tu trabajo, tu descanso o tu manera de disfrutar de la vida, pedir ayuda puede ser un paso importante.

En Clínica Vanesa Hernández, en Murcia, trabajamos el tratamiento de la ansiedad, ayudándote a comprender qué está manteniendo tu ansiedad y, sobre todo, a desarrollar herramientas para relacionarte de una manera diferente con lo que te ocurre.

¿Cuándo es el momento de tratar la ansiedad?

No tienes que esperar a encontrarte al límite para acudir a un psicólogo.

Muchas personas llegan a consulta después de meses, o incluso años, intentando gestionar la ansiedad por sí mismas.

Al principio puede parecer algo puntual. Una época de más estrés, una preocupación concreta, una situación difícil.

Pero poco a poco comienzas a organizar tu vida alrededor de esa sensación.

Dejas de hacer determinadas cosas porque te generan ansiedad. Evitas situaciones. Necesitas controlar constantemente lo que ocurre. Buscas seguridad en otras personas. Compruebas una y otra vez que todo está bien. Te cuesta tomar decisiones porque imaginas continuamente qué podría salir mal.

Algunas señales que pueden indicar que ha llegado el momento de pedir ayuda son:

  • Te preocupas constantemente por cosas que todavía no han ocurrido.
  • Te cuesta desconectar incluso cuando no tienes obligaciones.
  • Sientes que tu cabeza está permanentemente ocupada.
  • Tienes miedo de que ocurra algo malo y necesitas anticiparte a todo.
  • Evitas determinadas situaciones por miedo a sentir ansiedad.
  • Te cuesta dormir porque no puedes dejar de pensar.
  • Necesitas tener las cosas bajo control para sentirte tranquila.
  • Sientes síntomas físicos que aparecen o aumentan en momentos de tensión.
  • La ansiedad está afectando a tu relación de pareja, tu trabajo o tu vida social.
  • Te encuentras irritable, agotada o emocionalmente saturada.
  • Intentas relajarte, pero cuanto más intentas dejar de pensar, más pensamientos aparecen.

Y sin darte cuenta, la ansiedad empieza a decidir por ti.

No todas las personas experimentan la ansiedad de la misma manera.

Por eso, el tratamiento tampoco debería consistir simplemente en darte una lista de consejos para relajarte.

La ansiedad no aparece porque seas débil

Una de las cosas que más escucho en consulta es:

Sé que no debería preocuparme tanto, pero no puedo evitarlo.”

Y es importante entender que tener ansiedad no significa que seas una persona débil, exagerada o incapaz de gestionar tus emociones.

La ansiedad es una respuesta de nuestro organismo ante una situación que interpreta como amenazante.

El problema aparece cuando ese sistema de alarma permanece activado incluso cuando no existe un peligro real o cuando la respuesta de ansiedad se vuelve desproporcionada y comienza a limitar tu vida.

En esos casos, intentar simplemente “dejar de pensar” o “relajarte” suele ser insuficiente.

Necesitamos comprender qué está ocurriendo y qué mecanismos están manteniendo el problema.

¿Cómo tratamos la ansiedad?

Para el tratamiento de la ansiedad partimos de una idea fundamental: nuestros pensamientos, emociones y comportamientos están relacionados.

Ante una determinada situación podemos interpretar lo que ocurre de una manera concreta. Esa interpretación puede generar una emoción y llevarnos a actuar de determinada forma.

Y algunas de esas respuestas pueden aliviar la ansiedad a corto plazo, pero terminar manteniéndola a largo plazo.

Por ejemplo, si tienes miedo de que algo salga mal, puedes comenzar a anticipar todos los posibles escenarios, buscar constantemente información, pedir confirmación a otras personas o evitar determinadas situaciones.

En ese momento sientes cierto alivio.

Pero tu cerebro puede aprender algo importante:

He conseguido estar a salvo porque he evitado, comprobado o controlado.”

Y la próxima vez necesitarás volver a hacerlo.

Por eso, en terapia no se trata únicamente de intentar eliminar la ansiedad.

Se trata de comprender el círculo que la mantiene y aprender nuevas formas de responder.

¿Qué trabajamos durante el tratamiento?

El tratamiento se adapta a cada persona porque detrás de una misma palabra —ansiedad— pueden existir situaciones muy diferentes.

Durante las sesiones podemos trabajar aspectos como:

Comprender qué está provocando y manteniendo tu ansiedad

No basta con saber que tienes ansiedad.

Es importante identificar qué situaciones la activan, qué pensamientos aparecen, qué haces cuando la sientes y qué consecuencias tienen esas respuestas.

Cuando empiezas a comprender ese patrón, deja de parecer que la ansiedad aparece “de la nada”.

Identificar pensamientos que aumentan la ansiedad

La mente ansiosa suele adelantarse constantemente al futuro.

“¿Y si pasa algo?”

“¿Y si no soy capaz?”

“¿Y si me equivoco?”

“¿Y si ocurre lo peor?”

Aprender a detectar estos patrones de pensamiento permite empezar a cuestionarlos y desarrollar interpretaciones más realistas y flexibles.

Trabajar las conductas de evitación

Evitar aquello que nos genera ansiedad puede proporcionar alivio inmediato.

El problema es que la evitación puede hacer que el miedo se mantenga.

Por eso, parte del proceso consiste en aprender progresivamente a afrontar determinadas situaciones sin depender de las estrategias que hasta ahora utilizabas para sentirte segura.

Aprender a gestionar las sensaciones físicas

La ansiedad también puede sentirse en el cuerpo.

Palpitaciones, tensión, mareo, sensación de falta de aire, presión en el pecho, temblores o molestias digestivas pueden generar todavía más miedo.

Comprender estas sensaciones y aprender a responder ante ellas de una manera diferente puede reducir el círculo de miedo que muchas veces se crea alrededor de los propios síntomas.

Recuperar la confianza en ti mismo/a

Cuando llevas mucho tiempo viviendo con ansiedad puedes empezar a desconfiar de tu capacidad para afrontar determinadas situaciones.

La terapia también busca que vuelvas a experimentar algo fundamental:

Puedo sentir ansiedad y aun así puedo seguir adelante.”

Ese cambio es muy importante.

Porque el objetivo no es que tengas que controlar cada emoción para poder vivir.

El objetivo es que puedas recuperar tu libertad.

En la primera sesión no tienes que saber explicar perfectamente qué te ocurre

Es normal llegar a consulta sin saber exactamente qué necesitas.

Quizá simplemente sabes que llevas un tiempo encontrándote mal.

Que estás cansada.

Que no consigues desconectar.

Que tienes miedo de que la ansiedad vaya a más.

O que ya no quieres seguir viviendo de esta manera.

No necesitas llegar con un diagnóstico ni tener claro qué está pasando.

En la primera sesión dedicaremos tiempo a comprender tu situación, conocer qué está ocurriendo actualmente y detectar qué aspectos están influyendo en tu malestar.

Y desde esa primera sesión puedes empezar a trabajar.

La terapia no consiste únicamente en venir a hablar y esperar a sentirte mejor.

La idea es que puedas entender lo que te ocurre y empezar a poner en práctica herramientas y cambios concretos también fuera de consulta.

¿Cuánto tiempo se necesita para tratar la ansiedad?

No existe un número de sesiones que pueda aplicarse a todas las personas.

La duración depende de diferentes factores: cuánto tiempo llevas con ansiedad, la intensidad de los síntomas, las situaciones que están influyendo, las estrategias que has desarrollado para afrontarla y los objetivos que quieras conseguir.

Por eso, antes de hablar de duración, es importante conocer tu caso.

Lo que sí considero importante es que el tratamiento tenga una dirección.

Que puedas saber qué estamos trabajando, por qué lo estamos haciendo y qué puedes empezar a aplicar en tu día a día.

¿Y si llevo mucho tiempo con ansiedad?

Que lleves meses o años sintiéndote así no significa que tengas que acostumbrarte a vivir con ello.

Muchas personas terminan normalizando la ansiedad.

Piensan:

“Yo siempre he sido así.”

“Soy demasiado preocupada.”

“Necesito tenerlo todo controlado.”

“Es mi forma de ser.”

Pero que hayas aprendido a funcionar de una determinada manera no significa que no puedas aprender otra.

A veces has desarrollado determinadas estrategias porque en algún momento te ayudaron.

El problema es que lo que inicialmente te protegió puede terminar limitándote.

La terapia permite revisar esos patrones y construir respuestas diferentes.

Tratar la ansiedad en Murcia de una manera cercana y personalizada

Si estás buscando un psicólogo para tratar la ansiedad en Murcia, probablemente no estés buscando únicamente información.

Es posible que estés buscando una forma de volver a sentirte tú.

Poder dormir sin darle vueltas constantemente a las cosas.

Tomar decisiones sin necesitar analizar todas las posibilidades.

Disfrutar de un momento sin pensar en lo que podría ocurrir después.

Dejar de necesitar controlar cada detalle.

Volver a hacer cosas que has dejado de hacer por miedo.

Y sentir que tu vida no está organizada alrededor de la ansiedad.

Ese es el objetivo del proceso terapéutico: que la ansiedad deje de ocupar el lugar que está ocupando actualmente en tu vida.

Si la ansiedad está condicionando tu vida, podemos empezar

No necesitas esperar a que la ansiedad desaparezca para pedir ayuda.

De hecho, muchas veces el primer paso consiste precisamente en dejar de intentar gestionarlo todo solo/a.

Si quieres conocer tu caso y saber cómo podemos trabajar la ansiedad mediante terapia, puedes escribirme directamente por WhatsApp al 678598658 o llamar directamente teléfono a este mismo número

Clínica Vanesa Hernández – Psicóloga en Murcia

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