Bulimia. Consecuencias físicas

Bulimia. Consecuencias físicas

La bulimia, así como la anorexia, tiene graves efectos en la salud física.

Los vómitos constantes y la falta de nutrientes característicos de la bulimia pueden provocar los siguientes problemas:

  • dolor estomacal constante.
  • daño en el estómago y los riñones.
  • erosión del esmalte dental (debido a la exposición a los ácidos del estómago).
  • agrandamiento de las glándulas salivales de las mejillas debido a los vómitos frecuentes.
  •  ausencia de menstruación.
  • pérdida de potasio (esto puede desencadenar problemas cardíacos e incluso la muerte).

 

La complicación cardiovascular más importante es la pérdida de potasio a través de los vómitos o por el abuso de laxantes provocando  alteraciones en el electrocardiograma con terribles consecuencias.
Cuando provocan  el vómito, el ácido que le acompaña actúa sobre el esmalte dental, pudiendo resquebrajarse o parecer carcomidos.

También aparece una dilatación gástrica con el riesgo de rotura de estómago,  por las abundantes comidas o por el gran esfuerzo que se produce al vomitar.

Otras complicaciones que pueden darse son: esofagitis, úlceras, hemorragias e incluso perforación del esófago que en alguna ocasión puede llegar a causar la muerte.

Cuando se da un  uso habitual de laxantes, puede producir alternancia de diarreas y estreñimiento y una dependencia a este tipo de fármacos que hace mucho más difícil el abandonarlo.
Como resultado de las purgas, los desequilibrios electrolíticos pueden a veces llegar a causar problemas médicos graves.

Aunque pensar en trastorno de la alimentación, nos hace pensar en delgadez, no siempre es así. En las personas que padecen bulimia hay ocasiones en que, los continuaos atracones, pueden provocar que la persona aumente mucho de peso, lo que aumenta su riesgo de padecer enfermedades relacionadas con el sobrepeso tales como, diabetes, coronarias u otras.

Anorexia y Bulimia: Consecuencias psicológicas

Anorexia y Bulimia: Consecuencias psicológicas

El principal síntoma que presentan las personas con anorexia o bulimia es el MIEDO A ENGORDAR.

Quizá no seamos conscientes, cuando afirmamos algo así, de la importancia y gravedad de padecer este miedo.  El objeto temido es la comida, lo que produce ansiedad es precisamente, el tener que comer.

Sabemos que todos los miedos son incapacitantes, y al hablar de ansiedad (del tipo que sea) he afirmado que también muy desagradable pero nunca peligrosa (para nuestra integridad física).

El miedo, es un mecanismo de defensa cuyo objetivo es protegernos de amenazas y peligros. Es cierto que nuestra mente en ocasiones percibe amenaza donde no la hay, pero en ningún caso, dicho miedo lleva implícito atentar contra nuestra propia seguridad y supervivencia.

En el caso de los trastornos de la alimentación, si. La persona tiene miedo a comer, por miedo a engordar. Su miedo le protege de engordar, pero no le protege de sobrevivir. De ahí la gravedad de estas enfermedades, y la dificultad e importancia de trabajar para  superar o dominar el miedo.

Además de este miedo a engordar, las personas con anorexia y bulimia suelen presentar:

  • Trastornos del sueño, que aparecen como un trastorno secundario

 

  • Estado de ánimo irritable, que normalmente aparece del conflicto interior entre la demanda de alimento del cuerpo y la obsesión por controlarlo. En la mayoría de los casos cambia su carácter.

 

  • Estado de ánimo deprimido y ansiedad, ya que continuamente tienen que enfrentarse al objeto temido y a situaciones donde tendrán que ocultar, disimular, mentir…No se sienten bien consigo mismas.

 

  • Aislamiento. Van cerrando cada vez más su círculo de amigos con tendencia a la soledad, la tristeza y la melancolía, Evitan cualquier situación donde haya probabilidad de comer. Además, no les apetece mostrarse a la gente, por no tener la imagen deseada y por no sentirse anímicamente bien.

 

  • Sentimiento de culpa.  Obsesionados por el control total, cuando creen que han cedido (en un atracón, en el caso de la bulimia o por comer algo no permitido, en la anorexia), se sienten culpables y creen que si no consiguen lo que se proponen es porque son débiles. En las fases iniciales la culpa también es provocada por la sensación de saber que no se está haciendo lo correcto. Aun luchan entre lo racional y la enfermedad

 

  • Baja autoestima. Aspecto que forma parte de ellas desde antes de la aparición del trastorno. Suelen ser personas inseguras

 

  • Sentimiento de inutilidad, vacío.  Puede decirse que la dieta las mantiene en una constante frustración, lo que hace que se perciban como inútiles, ya que no consiguen lo que consideran su objetivo.

 

  • Perfeccionismo y autoexigencia elevada, como mecanismo de control de sus vidas. Así tratan de aliviar su inseguridad y sensación de inutilidad.

 

  • Percepción distorsionada de su imagen o visión parcial. Se ven mucho más gordas de lo que realmente están y se obsesionan por una parte de su cuerpo que no les gusta,  lo que les hace no ver la totalidad de su aspecto (normalmente se centran en las caderas, los muslos…)

 

  • En el caso de la anorexia, hay una negación total de su delgadez, además de una  alteración de la capacidad de concentración  por la falta de componentes (nutrientes) necesarios para la realización de actividades mentales.

 

  • En la bulimia, existe un miedo elevado a perder el control y darse un atracón lo que les produce sentiré muy culpables y volver a empezar.

Ataques de pánico: miedo al miedo.

Ataques de pánico: miedo al miedo.

«Psicólogos en Murcia»

 

Últimamente, ¿Experimentas de repente como un miedo intenso que te lleva a pensar que te sucede algo? ¿Piensas  que estás enfermo, que perderás el control, perderás la cabeza o incluso la sensación de que vas a morir?

Acompañando a este miedo sientes ¿mareo, sensación de desvanecimiento como si te fueras a caer redondo al suelo, opresión en el pecho, sudores, temblores, sensación de falta de aire, taquicardia?

¿Te sientes en alerta o en guardia a lo largo del día por miedo a experimentar esta emoción de miedo o alguno de estos síntomas? ¿Te descubres “chequeando  tu cuerpo “para identificar cualquier tipo de sensación física y si es peligrosa o no?, el notarte alguna sensación ¿dispara tu miedo a una crisis?

¿Evitas situaciones, actividades o lugares por temor a la aparición de esta sensación?

Si tu respuesta es afirmativa a parte de estas preguntas quizá estés sufriendo crisis de angustia o ataques de pánico asociados a un estado de ansiedad.

El trastorno de pánico es la presencia de crisis de ansiedad o miedo a padecerlas. Dichas crisis, son la aparición temporal de miedo o malestar intenso, que se inicia de manera brusca, alcanzando su máxima expresión en los primeros 10 minutos, y van acompañados de cuatro o más de los siguientes síntomas:

1-      Palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardiaca

2-      Sudoración.

3-      Temblores o sacudidas.

4-      Sensación de ahogo o falta de aliento.

5-      Sensación de atragantarse.

6-      Opresión o malestar torácico.

7-      Náuseas o molestias abdominales.

8-      Inestabilidad, mareo o desmayo.

9-      Desrealización  (sensación de irrealidad) o despersonalización ( estar separado de una mismo).

10-   Miedo a perder el control o volverse loco.

11-   Sensación de entumecimiento u hormigueo.

12-   Escalofríos o sudores.

La característica fundamental del trastorno por pánico es el miedo a sufrir este miedo, “miedo al miedo”. Las personas que lo padecen,  temen continuamente la aparición de una nueva crisis. La presencia normal de cualquiera de los síntomas que hemos descrito, es interpretado por la persona como amenazante, peligroso, como que puede ser la señal que le indica que algo le está sucediendo, en ese momento comienza a sentir miedo y los síntomas aumentan, aumentando también el miedo, lo que le sirve a la persona para confirmar que algo grave le está sucediendo.

Los síntomas que habitualmente pueden desencadenar crisis de pánico son la opresión en el pecho (“¿estaré sufriendo un infarto?”), la sensación de mareo o desmayo (“¿perderé el control y caeré redonda?”), la sensación de irrealidad (“¿me estaré volviendo loco?”) o la sensación indefinida de miedo intenso que me lleva a pensar que voy a morir de modo inminente.